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Pobreza y mentiras

El populismo y la pobreza van casi siempre de la mano. Tanto los que critican el capitalismo como los populistas de todas las ideologías recurren a la pobreza y su supuesto incremento en el mundo, incluidos los países desarrollados. 

No se dejen engañar, la pobreza no ha hecho más que disminuir. Hace no tanto tiempo, para la mayoría de la población mundial, la vida consistía en subsistir. La regla era esa y la excepción era vivir bien. No hay mejor prueba de la mejora que hemos experimentado que comprobar cómo se ha elevado la esperanza de vida en todos los países.

Sobre la pobreza en España este estupendo artículo de Juanma del Álamo es claro. Este párrafo deja al descubierto las miserias de los populistas:
En España, en definitiva, hay personas que viven oficialmente en riesgo de pobreza y no lo saben. Y es que el concepto generalizado que tenemos de lo que es una persona pobre está algo alejado de lo que determinan estos umbrales publicados a bombo y platillo. El umbral de pobreza (bajo el que viven el 21% de los españoles) y el riesgo de pobreza no representan a las personas que vagan por las calles en busca de limosna o de comida. De la distancia que hay entre el significado del término y la realidad reflejada por los estudios se aprovechan los que defienden que España es Albania, solamente para hacer daño al Gobierno. Y así, para de paso ganar visitas (proporcionales a la indignación que genera una noticia) los periódicos nos venden un titular poderoso acompañado de la foto de un hombre buscando comida en un contenedor.
Sepan cómo se define el riesgo de pobreza:
El conocido como “riesgo de pobreza” es un umbral que se fija en el 60% de la media de los ingresos por unidad de consumo de las personas de un país. En 2013 en España se situó en 8.114 euros para los hogares de una persona y en 17.040 euros para los hogares con dos adultos y dos niños. 
No es que sean cantidades como para vivir a cuerpo de rey, pero tampoco podemos definir a esas personas como pobres. Pensemos que la pobreza se mide en el mundo con el porcentaje de personas que viven con menos de $1 o $2 al día, por ejemplo. Valores muy lejanos a los que se consideran en los países más desarrollados.

Juan Ramón Rallo nos aclara cuáles son los criterios (al menos que se cumpla uno de ellos) de Eurostat para definir a una persona o familia "en riesgo de pobreza o exclusión social":
Renta por debajo del umbral de pobreza. El umbral de pobreza se define como el 60% de la renta mediana de un país; por tanto, una persona está por debajo del umbral de pobreza si cobra menos del 60% de la renta mediana del país. Así las cosas, en 2013 el umbral de la pobreza en España era de 9.300 euros anuales para un hogar unipersonal y de 19.600 euros para un hogar con dos adultos y dos niños. Todos aquellos que cobraran menos eran considerados personas en riesgo de pobreza o exclusión social. 
Privación material severa. Se entiende que un individuo o familia se hallan en una situación de privación material severa cuando no pueden permitirse al menos cuatro de estos nueve gastos: 1) la hipoteca, el alquiler y otras facturas como la electricidad o el gas; 2) una semana al año de vacaciones fuera del hogar familiar; 3) consumo de carne, pescado, pollo (o su equivalente vegetariano) al menos una vez cada dos días; 4) imprevistos (definido como la doceava parte del umbral de pobreza: es decir, 775 euros en hogares unifamiliares y 1.633 euros en hogares con dos adultos y dos menores); 5) teléfono fijo o móvil; 6) televisión en color; 7) lavadora; 8) automóvil; 9) temperatura adecuada en el hogar (tanto frente al frío como frente al calor). 
Baja densidad de empleo en el hogar. Un hogar exhibe baja densidad en el empleo cuando aquellos de sus habitantes con edades comprendidas entre los 18 y los 59 años trabajan en conjunto menos del 20% de los meses que podrían hacerlo. Por ejemplo, si en un hogar con dos adultos se ha trabajado en total menos de cinco meses al año, ese hogar se considera que exhibe una baja densidad en el empleo y que, por tanto, está en situación de riesgo de pobreza o exclusión social.
Y remata:
¿Sabemos cuántas familias en España se ven privadas de comer carne, pescado o pollo al menos una vez cada dos días? Sí, el 3,5% de todos los hogares y el 3,6% de todos los menores de 16 años: casi diez veces menos que el 33% divulgado por diversos políticos y medios de comunicación.
Es un drama que haya gente viviendo en situaciones precarias, pero es vergonzoso mentir. Esto último no ayuda a nadie y confunde.

Para analizar la pobreza en Estados Unidos podemos remitirnos a este artículo y algunas de sus conclusiones:
  • El 80% de los hogares pobres tiene aire acondicionado. Por el contrario, en 1970, sólo el 36% de la población de Estados Unidos disfrutaba de aire acondicionado.
  • El 92% de los hogares pobres tiene un microondas.
  • Cerca de las tres cuartas partes tienen un auto o una camioneta y el 31% tiene dos o más autos o camionetas.
  • Casi dos tercios tienen televisión por cable o satélite.
  • Dos tercios tienen al menos un aparato DVD y el 70% tiene uno de video.
  • La mitad tiene una computadora personal y uno de cada siete tiene dos o más computadoras.
  • Más de la mitad de las familias pobres con niños tienen un sistema de videojuegos, como la Xbox o la PlayStation.
  • El  43% usa servicios de Internet.
  • El 40% tiene una máquina lavaplatos.
  • Una tercio tiene un televisor gigante de plasma o LCD.
  • Alrededor de una cuarta parte tiene grabadora de video digital (como TiVo)
  • Más de la mitad tiene teléfono celular.
Es decir, muchos pobres de hoy en Estados Unidos viven mejor que gente que no se consideraba pobre hace unas décadas. Incluso mejor que personas que no consideramos pobres en otros países.

También pueden leer el artículo de Juan Ramón Rallo sobre la pobreza en Estados Unidos (basado en este informe):
En realidad, sin embargo, los datos transmiten otra imagen bien distinta: desde 1967, el número de hogares que ingresaban menos de 25.000 dólares (en dólares reales de 2012), se ha reducido desde el 28,1% al 24,7%. Asimismo, aquellas familias que ganaban entre 25.000 y 50.000 dólares también han caído desde el 32% al 24,3%. Igualmente, las que ingresaban entre 50.000 y 100.000 dólares han disminuido desde el 32,6% al 29,2%. Y, en cambio, el porcentaje de hogares que ingresan más de 100.000 dólares anuales ha aumentado desde el 7,4% al 22%. Dicho de otra manera, las familias han ido escalando en estratos de renta (algunas que ganaban menos de 25.000 dólares en 1967 han pasado a ganar entre 25.000 y 50.000, otras que se hallaban en esa franja han escalado hasta 50.000 y 100.000, y otras de esta última y de las anteriores han pasado a ganar más de 100.000 dólares anuales).
Igualmente reprochable es la arrogancia que muchos tienen cuando proponen soluciones. Les recomiendo el artículo de Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo, en el que explican sus investigaciones con personas pobres. Este párrafo esencial (español):
We asked Oucha Mbarbk what he would do if he had more money. He said he would buy more food. Then we asked him what he would do if he had even more money. He said he would buy better-tasting food. We were starting to feel very bad for him and his family, when we noticed the TV and other high-tech gadgets. Why had he bought all these things if he felt the family did not have enough to eat? He laughed, and said, "Oh, but television is more important than food!"
Por último destacar los problemas que se dan cuando se confunde desigualdad con pobreza.

En busca de la verdad y el decoro por Leonardo Calvo Cardenas

Cubanet.

Hospital Pediátrico Pedro Borrás Astorga
LA HABANA, Cuba, Octubre, www.cubanet.org -Hace pocos días un grupo de especialistas del servicio de cirugía del hospital Calixto García de la capital cubana, en un acto sin precedentes, dirigieron una carta abierta al presidente cubano general de ejército Raúl Castro, en la cual expusieron sus malestares e inquietudes por las deplorables condiciones que muestran los servicios de salud, la indolencia de las autoridades y la irresponsabilidad gubernamental ante la tragedia.
Los firmantes del documento, sin afeites verbales, sin edulcoramientos argumentales, exponen en su misiva las graves carencias materiales que degradan el servicio y la atención hospitalaria, el lastimoso estado constructivo de las instalaciones, las deficientes reparaciones, así como las insostenibles condiciones de trabajo que convierten al sistema de salud en un trauma doloroso para pacientes y trabajadores, a pesar de las loas cotidianas que a él cantan los funcionarios y voceros del gobierno.
En su misiva, con sólidos argumentos e ilustrativas descripciones, los galenos reafirman su compromiso con su misión profesional, pero responsabilizan al gobierno con el desastre que denuncian y alertan de las graves consecuencias que pueden derivarse de la continuidad de la posición acrítica y complaciente con que desde el poder se atienden los problemas del sistema de salud.
En 1959 la revolución encontró, sobre todo en la capital del país, una sólida red hospitalaria, con un alto por ciento de camas por habitantes, un sistema de salud diversificado que incluía la medicina privada, la mutualista, la cooperativa y la pública y sobre todo una pléyade de profesionales, técnicos y paramédicos reconocidos por su calidad, entrega y vocación que brindaban sus servicios en cada uno de esos espacios facultativos.
Para 1968 ya todo el sistema de salud había sido estatizado y junto a la extensión de la cobertura hospitalaria a algunas zonas rurales más desprotegidas, comenzaron a manifestarse los males de la monopolización gubernamental del sector. Muy a tiempo, para su conveniencia, las autoridades establecieron un bien estructurado apartheid médico con centros bien equipados y garantizada excelencia para atender las necesidades de la élite gobernante y los extranjeros residentes o de paso por la Isla.
En la década de los ochenta el máximo líder escapó hacia delante de los inocultables problemas que ya presentaba el sistema, impulsando su megalómana campaña que presentaba a Cuba como una “potencia médica mundial”, sin tener en cuenta que la garantía de un sistema de salud es su permanente cuestionamiento y crítica.
Las campanas al viento, la lejanía de las autoridades de los verdaderos problemas ―ellos tienen sus propios hospitales― la ausencia de cultura cívica y jurídica de los ciudadanos para impugnar adecuadamente las reiteradas negligencias e indolencias, el peso de la crisis económica que durante las últimas dos décadas ha destruido la infraestructura y limitado en extremo los recursos, la deficiente preparación de algunos facultativos y técnicos, la falta de rigor y seriedad en las labores constructivas y de reparación, que han convertido estas inversiones en una sangría de recursos desviados ilícitamente, se unen a la exportación de casi treinta mil especialistas y técnicos del sector, devenidos, por obra y gracia del desastre económico del modelo, en casi la única fuente de divisas para el estado; para convertir al sistema de salud cubano, más allá del desenfreno propagandístico, en un verdadero e incurable dolor de cabeza para pacientes y trabajadores.
Durante muchos años los cubanos vienen padeciendo los rigores del vía crucis que constituye acceder a los servicios del deteriorado sistema nacional de salud, sin dejar de escuchar el cuento de sus imaginarias bondades, que no se ven por ninguna parte, y que ahora se refuerza con la “brillante” idea de informar y recordar a los ciudadanos el supuesto costo en dinero de los servicios y atenciones que reciben, presumiblemente de manera gratuita, gracias a la magnanimidad del Estado. No caben dudas de que los gobernantes cubanos han perdido no solo la vergüenza, sino también la razón.
Mientras el Estado cubano brinda esmerada atención a miles de extranjeros que vienen a curarse en Cuba o construye decenas de hospitales en pequeñas localidades de Bolivia, muchos municipios del país con decenas de miles de habitantes carecen de adecuadas instalaciones de salud, lo cual se agrava por las dificultades de transporte, alojamiento y carestía de la vida en las capitales de provincia a donde deben acudir estos para atender sus enfermedades.
Los trabajadores de la salud, con los mismos problemas socioeconómicos y tan mal remunerados como la casi totalidad de los cubanos, deben enfrentar cada día el dolor, el sufrimiento y la muerte en esas terribles condiciones que parecen haber llevado a los especialistas del centenario hospital Calixto García al límite de gritar en el rostro del señor presidente lo que todos estamos padeciendo y hasta ahora muy pocos nos atrevemos a decir abiertamente.
Ojalá este acto de valor y responsabilidad colectiva constituya el inicio de un despertar de la conciencia cívica de los profesionales cubanos, por tanto tiempo dormida por la demagogia, la incultura, la coerción y el chantaje. Ojalá el presidente Castro no responda esta vez con la indolencia, la demagogia y la represión que han caracterizado su desastroso mandato. Ojalá, por lo sensible del tema y los peligros que implica, se decida a encontrarse, al fin, con la verdad y tenga el decoro necesario para asumir la responsabilidad y los retos que su posición demandan.
elical2004@yahoo.es

Los funcionarios comunistas y… ¿la crisis habitacional? por Augusto Cesar San Martin

Cubanet.

Nuevo edificio construido por Habaguanex en el Malecon - Foto de Augusto Cesar San Martin
Nuevo edificio construido por Habaguanex en el Malecon - Foto de Augusto Cesar San Martin
LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -El gobierno cubano acaba de apoyar en Ginebra el derecho de las personas a una vivienda adecuada, y al parecer en un raro acto de coherencia con lo que dice, reparte lujosos apartamentos y construye nuevos edificios… pero solo para militares y altos funcionarios comunistas. Mientras, las destartaladas viviendas de La Habana marginal, se derrumban sobre los cubanos de a pie, aplastándolos a veces.
En la capital, donde en el transcurso de este año se han derrumbado varios edificios causando víctimas mortales y continúan siendo evacuados edificios completos a punto de colapsar sobre sus infelices moradores, la entrega de casas a los dirigentes y militares no se detiene. Estos inmuebles son parte de la piñata que organiza el gobierno, quizás como estrategia para mantener fidelidades en estos peligrosos momentos de crisis. Con el tiempo y la ayuda del cargo que ocupan, los astutos jerarcas pasan del usufructo a obtener la propiedad de la vivienda, en ocasiones sin hacer dejación de la anterior.
Uno de los ejemplos actuales de esta práctica es el establecimiento de funcionarios gubernamentales en uno de los inmuebles construidos por la empresa Habaguanex, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, bajo el mando del poderoso Eusebio Leal. Ubicado frente al Malecón habanero, el lujoso condominio de tres plantas, con veinticuatro apartamentos, tiendas y otros servicios, se concibió para la renta a extranjeros. Sin embargo, según los trabajadores de la inmobiliaria el edificio está siendo ocupado por dirigentes del Consejo de Estado y la Fiscalía General, trasladados desde otras provincias del país.
Detalle interior del nuevo edifico de Malecon - Foto de Augusto Cesar San Martin
Detalle interior del nuevo edifico de Malecon - Foto de Augusto Cesar San Martin
Otro ejemplo reciente es el edificio concluido en el pasado mes de julio en la avenida Vento y calle L, en el municipio Boyeros. La edificación de cuatro plantas pertenece al Ministerio del Interior, según los vecinos del lugar. La construcción no se parece en nada a los pocos y horrorosos edificios de microbrigadas que se construyeron en décadas anteriores para los trabajadores. Muestra un lindo diseño arquitectónico y una calidad en el terminado que revelan lo que pudiera hacer el gobierno para la legión de cubanos sin techo que residen en albergues improvisados, algunos desde hace décadas.
La meca de estas construcciones parecen ser los edificios que la población ha dado en llamar los “Meliá MININT”, en alusión a los lujosos hoteles de la cadena española. Construidos en zonas selectas de los municipios Playa y Lisa, dan la idea clara del poder del gobierno y de la creciente diferencia de clases.
Edificio para oficiales del MININT terminado en julio en Boyeros - Foto de Augusto Cesar San Martin
Edificio para oficiales del MININT terminado en julio en Boyeros - Foto de Augusto Cesar San Martin
Lujosos apartamentos, cuyo lujo aumenta con la jerarquía militar del afortunado inquilino. Construcciones modernas, para mayor ironía levantadas en muchas ocasiones con la mano de obra de los presos, algo que ciertamente no escasea en la isla, gracias en gran medida a la labor del MININT.
Cuentan los que por allí viven que los jerarcas militares que habitan en La Coronela ya comenzaron a ejercer en el barrio la influencia de sus cargos. La Giraldilla, un complejo gastronómico ubicado allí, que comprende restaurante, piscina y discoteca, tuvo que modificar sus horarios ante la protesta de los poderosos nuevos vecinos, a quienes molestaba la música del centro.
¿Quién ha dicho que hay un enorme déficit habitacional en el país y montones de cubanos sin hogar? Que les pregunten a los jerarcas del MININT.
Mientras, para entretener a la población, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social fue investido con la absoluta -y lucrativa- potestad de entregar viviendas. Atrás quedaron los días de gloria de la archicorrupta Dirección de Vivienda. La demagógica medida debe ser vista por el pueblo como un paso de avance.
Pero el nuevo Ministerio repartidor de casas –que si aun no es corrupto, pronto lo será-, solo cumple aplicando los lineamientos del Partido Comunista sobre la construcción de viviendas “por esfuerzo propio”. O sea, entrega a los sin techo pedazos de antiguas bodegas de barrio o almacenes abandonados para que ellos mismos levanten un cuarto, casas destartaladas para dividirlas entre cuatro familias, o terrenos baldíos luego de un derrumbe. En fin, nada de apartamentos nuevos, el “combativo pueblo” debe hacerlo todo “con esfuerzo propio”, como dictan los “lineamientos”.
Los cubanos sin hogar deberán seguir esperando años, quizás la vida entera, para salir de los albergues a donde fueron a parar cuando sus viviendas fueron declaradas inhabitable, o se les derrumbó encima después de años de desidia y prohibiciones del mismo Estado que las expropió a los legítimos propietarios.
La otra opción para solucionar sus problemas habitacionales podría ser convertirse en altos funcionarios comunistas o montarse en una balsa.
acesar2004@gmail.com

Morir por cuenta ajena por Leonardo Calvo Cardenas

Cubanet.

Cuentapropistas en plena faena- Foto de Leonardo Calvo
Cuentapropistas en plena faena- Foto de Leonardo Calvo
LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -Durante muchos años el gobierno cubano monopolizó con hegemonía exclusiva la economía nacional llevándola, de la mano de su vocación y necesidad de control total, al insondable abismo de la ineficiencia y la degradación. Ahora, en medio de una crisis insoluble en los marcos del fracasado modelo, los destructores de la economía nacional pretenden pasar a los ciudadanos la responsabilidad de recomponer, en muy difíciles condiciones, las maltrechas relaciones económicas de la sociedad.
La revolución liquidó toda la empresa privada, los grandes productores y comerciantes, los pequeños y medianos empresarios  -que habían construido un patrimonio a base de talento y sacrificio- y los que ejercían de forma individual los más variados y sencillos oficios y servicios, muchos de los cuales habían participado y ayudado a la revolución, fueron despojados a favor del estatismo voluntarista que agotó las potencialidades productivas del país y transformó a una  economía eficiente y de balance favorable en una economía parásita, siempre pendiente y dependiente del socio ideológico y benefactor de turno, sea la extinta Unión Soviética o la convulsa Venezuela de Hugo Chávez.
Después de agotar todas las capacidades económicas de la nación hasta dejarnos en la más plena desolación e indigencia, una de las soluciones espectaculares del gobierno cubano para enfrentar el desastre de su modelo económico y sobre todo mantener su poder, ha resultado ampliar las posibilidades legales y jurídicas para la pequeña empresa familiar conocida como trabajo por cuenta propia.
El estado paternalista y controlador, cuya ineficiente gestión ha destruido incluso los renglones tradicionales de la economía nacional, ahora re dimensiona lo que denomina sector no estatal de la economía, regulando rigurosamente el ejercicio independiente de casi dos centenares de oficios y actividades comerciales destinados a cubrir los vacios dejados por la desastrosa gestión gubernamental que ha descapitalizado al país y forzado el desamparo de cientos de miles de trabajadores que ya no pueden ser asimilados por las infladas plantillas laborales oficiales.
Cuentapropista en plena faena 3- Foto de Leonardo Calvo
Cuentapropista en plena faena 3- Foto de Leonardo Calvo
Así la capacidad emprendedora del cubano y la necesidad de ver recompensado el talento y el esfuerzo ha llevado a muchos compatriotas a correr la aventura del trabajo por cuenta propia, lo que constituye un reto enorme por las difíciles condiciones en que debe desarrollarse el complejo empeño.
Los nuevos “empresarios” deben enfrentar su gestión en medio de una crítica realidad económica matizada por el bajo poder adquisitivo de los ciudadanos, la escasez y carestía de las materias primas e insumos, que deben comprar al detalle dada la inexistencia de mercado mayorista, lo cual aumenta los costos y disminuye las ganancias. Los altos impuestos y gravámenes se unen a la corrupta expoliación de los insaciables inspectors, para constituir un permanente dolor de cabeza para los trabajadores por cuenta propia
En esta nueva etapa se han eliminado algunas restricciones como la limitación del número de sillas en los restaurantes privados y la posibilidad de contratar fuerza de trabajo, pero imponen otras prohibiciones absurdas e increíbles como la que no permite a los vendedores ambulantes detenerse en la vía publica u ofertar sus productos en lugares de concentración de personas.
Por otra parte, en lugar de premiar a los nuevos empresarios que garantizan empleos a los trabajadores desahuciados por el estado, estos son castigados con nuevas imposiciones: el empleado debe acreditarse y pagar como si fuera un empresario más, en el colmo de la depredación confiscatoria el cuentapropista debe pagar por el empleado y este por sí mismo.
Revisar la lista de oficios y actividades autorizadas mueve al asombro y la sorpresa, ya que son reguladas figuras como el desmochador de palmas, forrador de botones, cuidador de baños públicos, cuidador de enfermos, empleadas domésticas o recolector de materias primas, por solo citar algunos, quienes deben pagar licencia, impuestos mensuales, declaración jurada anual y seguridad social.
Cuentapropista en plena labor- Foto de Leonardo Calvo
Cuentapropista en plena labor- Foto de Leonardo Calvo
El nuevo ordenamiento laboral trae también proyecciones preocupantes. Por imperativos de imagen y necesidad de control y adoctrinamiento ideológico, las autoridades cubanas se niegan rotundamente a abrir el espacio a formas no estatales de gestión educacional, un sector que sufre traumáticas carencias y deficiencias y que a todas luces el estado no puede sostener con la debida calidad. Las escuelas religiosas o privadas, de las que el gobierno no quiere oír hablar, serían supervisadas y guiadas, como en otras partes, metodológica, disciplinaria y docentemente por el ministerio de educación. Sin embargo cuando los maestros particulares, autorizados a complementar con sus repasos la deficiente instrucción recibida por nuestros hijos, cierran sus puertas ¿cómo pueden saber las autoridades lo que enseñan a sus alumnos?
Con tal valoración no pongo en duda la honestidad y profesionalismo de los docentes que refuerzan un proceso educacional, que por cierto ya no es gratuito, para quienes pueden pagar sus servicios, solo quiero llamar la atención sobre la interesada atrofia estructural impuesta desde el poder.
Otra figura es el llamado Gestor de viajero, lo cual significa dar licencia a esos muchachos que actúan como guías y acompañantes independientes de los turistas extranjeros, a quienes las autoridades han perseguido y acosado durante mucho tiempo. Calificados como “jineteros” y represaliados bajo la absurda figura de “asedio al turista”,  han visto como primero se penalizan y luego se gravan las relaciones humanas. Con este caso pasamos de la represión más arbitraria a una autorización que puede amparar la comisión de una amplia lista de delitos de grave implicación social.
También bajo la sombrilla de esta apertura se ha cobijado una extendida red de piratería usurpadora de la propiedad intelectual, con los muchos negocios de reproducción y venta de materiales audiovisuales, con lo cual el gobierno cubano otorga respaldo legal a una acción penada internacionalmente.
Así, entre arbitrariedades e inconsecuencias, transcurre el intento de las autoridades de convivir con el desenvolvimiento independiente de sus ciudadanos, algo que está en contra de su propia naturaleza y que de paso reafirma el más rotundo y nunca reconocido fracaso de su largo experimento de ingeniería social.
La frustración, el recelo y a impotencia es lo que lleva al gobierno cubano a agobiar a los cuentapropistas con impuestos confiscatorios y demenciales regulaciones, lo cual junto a las dificultades económicas ha obligado a muchos atrevidos emprendedores a abandonar esta dura carrera por la realización personal. A nuestro paso por las calles de la capital podemos apreciar cuantos de los nuevos negocios han tenido que cerrar ante el empuje de las presiones y carencias cotidianas. Durante mucho tiempo la fila para cancelar las licencias ha sido más larga que la destinada a obtener nuevos autorizos.
Junto a esos privilegiados que pueden al menos intentar soportar los rigores que impone su afán emprendedor se encuentra la gran masa de cubanos que sobrevive sin horizontes y esperanzas ante la indolencia e insensibilidad de un gobierno que parece obligar a todos los cubanos a pagar una licencia para morir, para al final del año fiscal preguntarnos por qué todavía continuamos vivos.

Peor el remedio que la enfermedad por Jorge Olivera Castillo

Cubanet.

LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -¿Cuándo se solucionará el problema del agua? ¿Por qué tantas cucarachas? No hay respuestas. Entre averías del sistema hidráulico, que no se resuelven, y laplaga de cucarachas de la especie Blattella germanica, transcurre el tiempo en la sala de Neurocirugía del Hospital Calixto García, ubicado en las inmediaciones de la Universidad de La Habana.
Nadie en la administración del lugar parece interesado en implementar mejoras que hagan más llevadera y segura la estancia en el hospital de los pacientes y sus acompañantes.
Miles de cucarachas salen de noche a buscar el sustento. Todas son diminutas y de movimientos rápidos. Trepan por las paredes y se introducen por cuanto orificio encuentran. La oscuridad les sirve de camuflaje en su guerra por la supervivencia y jamás regresan a sus madrigueras sin algún botín.
En el fondo de la sala, se escucha el sonido de un débil chorro de agua que cae desde una tubería dentro del tanque de un inodoro. Es el único sitio que existe para acopiar el líquido.
Debe hacerse con una manguera que enlace los boquetes del tubo emisor con la entrada de los pomos, o mediante maniobras más complicadas. Los pomos tienen que ser pequeños, porque rotura del conducto que permite el desagüe queda dentro del artefacto sanitario, que solo tiene unos 15 centímetros de ancho y menos de 40 de largo, por lo que el margen de maniobrar para obtener agua se reduce al mínimo.
Como alternativa, existe un grifo fuera de la sala, donde se llenan los cubos de agua para bañarse en uno de los tres compartimientos, que desde hace ya tiempo dejaron de parecer baños.
Lo único positivo es la pintura fresca del techo y las paredes, que contrasta con las persianas desvencijadas y el mobiliario, que parece recogido de la basura. El piso se limpia ocasionalmente y la mugre es su fiel compañera.
El olor reinante en la dantesca sala es insoportable, y parece empeorar con la quietud de la madrugada, haciendo difícil conciliar el sueño. Durante la noche, los que no están incapacitados para caminar salen frecuentemente al largo balcón para respirar un aire menos viciado y entablar alguna conversación con otra víctima, entre el tufo malsano, los quejidos de los recién operados, los insectos y el insoportable calor del trópico.
Las noches en la sala de Neurocirugía del Calixto Garcia son verdaderamente infernales. Lo asegura alguien que ha tenido que estar allí, al lado de un enfermo, en permanente vigilia para espantar las cucarachas a tiempo. Con los despuntes del alba se esconden las cucarachas y llega cierto alivio; aunque el panorama no cambia, la luz hace mas llevadera la tortura.
En el Calixto García, la cacareada fábula de que Cuba es una “potencia médica” parece un chiste de muy mal gusto.

Sistema de Salud Pública cubana y “calidad” por Anddy Sierra Álvarez

Cubanos con Derechos.


Cuba alardea de su sistema de salud pública y sus hospitales están abarrotados de casos de dengue viral, este brote es causado por el mal funcionamiento que tiene el país para abastecer agua a los hogares, especialmente a la provincia capitalina.
El municipio Arroyo Naranjo fue uno de los más afectados por el dengue en este año 2012, a partir de que se tomó la medida de suspender el abastecimiento de agua cada dos días (uno si- uno no).
Según la parte oficial decía, que el abastecimiento de agua hacia esa zona era cada cuatro días, los motivos eran por tener 4 motores rotos de 6 en total y la medida tomada evitaría que se rompieran por una sobre carga los 2 motores que quedaban funcionando.
Pasaron más de 7 meses y el problema con el abastecimiento de agua seguía, los ciudadanos desesperados empezaron a almacenar agua en cazuelas, tanques, etc. Al pasar los días esta agua acumulada preparó las condiciones para las larvas del mosquito transmisor de Dengue, haciendo un criadero considerable en cada hogar.
Las fumigaciones y los grupos anti focal por cada mes que pasaba iban disminuyendo, las visitas a las casas y las fumigaciones eran cada vez más escasas. Entonces comenzaron los casos del dengue en gran escala.
El hospital “Covadonga” ubicado en el “Cerro” municipio capitalino así como el hospital “Julio trigo”, el “Enrique Cabrera” (Hospital Nacional) se abarrotaron de casos de dengue, ninguno fue hemorrágico.
¡Entonces! El gobierno decidió anunciar que el agua iba a venir cada dos días para ese municipio, como anteriormente estaba. Todo sucedió a raíz de que el gobierno no tenía interés en arreglar los motores para que los ciudadanos tuvieran el agua asegurada.
Solamente los problemas del cubano se solucionan después que haya un gran suceso perjudicial en la población. El sistema gubernamental así lo ha demostrado a través de estos 53 años de “REVOLUCIÓN”.

Cuba: Sin un mínimo de condiciones por Aimée Cabrera

Cuba por Dentro.


A nivel general, son pocos los centros de trabajo que cumplen con el mínimo de condiciones necesarias para que sus empleados puedan cumplir de forma debida la jornada laboral.

Esta situación se agudiza de tal manera que, los trabajadores al no ser atendidos por sus dirigentes  sindicales o administradores se deciden a quejarse por escrito a secciones que aparecen en casi todos los periódicos del país.

Así, en la Sección Acuse de Recibo, del periódico Juventud Rebelde, del 31 de agosto se publicó una carta firmada por un grupo de trabajadoras de la fábrica de tabacos José Manuel Seguí, la cual pertenece a la Empresa de Tabaco Torcido La Habana, ubicada en Güira de Melena, provincia de Artemisa.

En la misiva, estas obreras de una de las industrias más importantes de Cuba lamentan las  altas temperaturas y toxicidad  que tienen  que soportar porque el local donde trabajan debe ser hermético para que no se afecten las hojas en cuanto a humedad y suavidad.

Por supuesto que un área como esta debe estar climatizada con aire acondicionado pero al estar rotos los dos que poseen tienen  que soportar además que,  sustancias tóxicas propias de las hojas las enfermen o les produzcan ardor  en las mucosas.

A los dirigentes administrativos de la José Manuel Seguí, no les interesa la salud de sus trabajadoras, ni que merme la calidad de la materia prima, solo prometieron y no cumplieron, con climatizar el local y así resolver el problema.

El chantaje a que pueden ser sometidos los obreros que intenten  hablar y se unan a otros colegas para hacer sus exigencias, es una de las consecuencias de las malas condiciones laborales existentes, pues se les da un tratamiento explotador propio de la esclavitud, que algunos prefieren, antes que perder  la plaza y quedar disponibles.

Otro incumplimiento del trabajo decente según la Agenda Hemisférica de la OIT para las Américas ya que es evidente la desprotección de las mencionadas trabajadoras al no tenerse en cuenta  la aplicación efectiva de principios  y derechos fundamentales para este trabajo.

aimeecabcu2003ster@gmail.com

El tráfico, la religión, los móviles y otras curiosidades de Corea del Norte

Por Jordi Pérez Colomé.


Esta es la mítica carretera de ocho carriles entre Pyongyang y la costa oeste del país. También pasan pocos coches:


Pasan tan pocos vehículos que los trabajadores se permiten arrancar las hierbitas del centro de la calzada sin más precaución que el chaleco, y no siempre:


Los ciclistas -¿quizá profesionales?- norcoreanos entrenan por el centro de la autopista (diría que es para evitar los baches; el resto de bicicletas va por la acera):


La gente aprovecha la carretera para descansar:


O incluso para hacer un picnic:


Seguir leyendo en Obamaworld.

Cuba: Ciudades-establos

por Alberto Méndez Castelló.

PUERTO PADRE,  Cuba, agosto, www.cubanet.org – Alertamos desde esta ciudad la pasada semana: “no hay jabón ni detergente, y el agua es escasa y de dudosa calidad”.
Gracias a Dios que, aunque el agua sigue siendo escasa y de dudosa calidad, esta semana los comercios fueron abastecidos y ya es posible conseguir jabón de lavar y de tocador a cinco y seis pesos, y detergente desde 50 centavos en divisas hasta cerca de dos pesos en moneda convertible (cuc).
A menos de 200 kilómetros tenemos epidemias: cólera al sur, en la vecina provincia Granma, y dengue al oeste, en Camagüey.
Aunque fuentes oficiales lo niegan, se dice que aquí tenemos al menos un caso de dengue.
“El paciente fue trasladado al hospital provincial con diagnóstico reservado”, dijo a este cronista una fuente médica.
“No tenemos confirmado que sea dengue, pero bien puede serlo”, indicó un funcionario de Salud Pública.
Si toda el área del Caribe está en alerta ante la aparición de brotes de dengue, particularmente aquí están dadas las condiciones para la eclosión de esa pandemia.
Una red de acueductos y alcantarillados con salideros a cada paso mantienen encharcadas no pocas calles de la ciudad, haciéndolas un paraíso para los mosquitos.
Es verdad: Existe indolencia ciudadana y proliferan los basureros en plena calle, a las puertas de las casas. Pero también es cierto que el gobierno mantiene un deficiente sistema de recogida de basura y ejercita un pésimo control sobre tan importante tarea.
La basura aquí se recoge en carretones tirados por caballos o por bueyes, sin las mínimas condiciones higiénicas, desbordados y descubiertos, que a su paso van regando toda suerte de desperdicios por las calles.
Solo las dos avenidas principales mantienen una limpieza óptima en este muladar donde convivimos con ratas, cucarachas, moscas y mosquitos.
Pero no es este solo un problema local. Es una situación de degeneración cívica agravada por el estado de “sobrevivencia sociopolítica” en que vivimos a escala nacional.
Es cierto: la indigencia propicia la abulia. Pero si los que perdieron la voluntad poco o nada hacen por su higiene y por la higiene colectiva, los emprendedores, los que luchan, también propician –o les han hecho propiciar- el caos en que vivimos.
En pleno siglo XXI nos transportamos en coches tirados por caballos y, para redondear nuestras entradas o mejorar la dieta, criamos cerdos, gallinas, conejos y cuanto animal reporte ganancia o alimento. Así transformamos la ciudad en “ciudad-establo”.
¿Imagina usted una ciudad-establo? Animales encerrados en restringidos espacios, comederos, bebederos, estiércol, orines, olores menos nobles, enjambres de moscas y mosquitos, y todo esto conviviendo en una urbe donde el agua es escasa, el jabón es caro y los insecticidas poco menos que desconocidos.
No sería rara una pandemia de dengue, de cólera o vaya usted a saber de cuántas otras epidemias en una ciudad-establo. Raro sería que los arquitectos de los “establos-ciudades” admitan que en ellas las gentes contraen epidemias.  Sabido es que aún no se ha descubierto una vacuna contra la hipocresía.

Cómo visten y se divierten en Corea del Norte

por Jordi Pérez Colomé.


La moda en Corea del Norte es limitada. Los hombres visten parecido, con pantalones y camisa de colores discretos:

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O con este tipo de traje de inspiración militar:

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Las mujeres ofrecen más variedad, pero no mucha:

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Así viste una pareja norcoreana común:

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Esta es una tienda en la que pueden comprar extranjeros, pero en la que se puede ver el tipo de ropa a la que tienen acceso los locales en las tiendas del Estado:

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El individuo y sus ganas de distinguirse tienen pocas opciones en Corea del Norte. Apenas pueden verse marcas:

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Seguir leyendo en Obamaworld.

Así es Corea del Norte en diez puntos

por Jordi Pérez Colomé


Acabo de salir de un viaje de 11 días por Corea del Norte. He estado varias noches en la capital, Pyongyang, y he visto otras cinco ciudades: Kaesong, Wonsan, Nampo, Haeju y Sariwon. Lo que he visto es limitado y confuso, por eso no haré de momento un ebook sobre el país, como ya hice conIrán. Debería especular demasiado. Corea del Norte es un agujero negro.

Sí que vi sin embargo suficientes cosas sorprendentes para unos cuantos posts. En los próximos días haré al menos otros tres más específicos con fotos y vídeos. Estas diez cosas son la introducción; las divido en dos posts para que no sean tan largos. Aquí van las cinco primeras.

1. Es una reserva natural política. Corea del Norte renunció al comunismo hace décadas a cambio de una filosofía propia, el Juche. Su tesis principal es la autosuficiencia. Pero la sociedad se parece aún mucho a lo que podría ser hoy una rígida sociedad comunista. Las granjas son colectivas, la comida y otros productos básicos están racionados, no hay paro y poca propiedad privada, las imágenes de los líderes están por todas partes.

Hay incluso detalles menores que calcan de los comunistas: los trabajadores de oficinas ayudan a los campesinos dos semanas durante la cosecha, los viernes tienen un día de trabajo social (en la foto docenas de amas de casa cuidan un parterre en Pyongyang), los sábados deben estudiar y los domingos descansan.

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En una charla con un diplomático ruso que llevaba casi tres años en Corea, me preguntó qué había ido a hacer allí: “Ver un país distinto”, le dije. “Es una reserva natural política”, me contestó. Es el último país de su especie. Los otros países que se declaran comunistas -China, Cuba, Vietnam y Laos- se han abierto en distintas medidas. Corea del Norte, no.

Seguir leyendo en Obamaworld. (Primera y segunda parte).

Los nietos de la revolución cubana

En español con subtítulos en inglés.

Cuba: ¿Nos hemos acostumbrado a la suciedad?

por Yoani Sánchez.


Negocio de manicuri en La Habana. (AP, julio de 2012)
Un adolescente escribe —con su dedo índice— la palabra "límpiame"  sobre el polvo de la ventanilla del ómnibus. Una madre pregunta a su hijo cómo está el baño de la escuela y éste confirma que "la peste no lo deja ni entrar". Una estomatóloga se come una fritura delante de su paciente y con las manos sin lavar procede a extraerle la muela. Un transeúnte hace gotear el queso de su pizza —recién salida del horno— sobre la acera, donde se acumula en un charco de grasa. Una camarera limpia con un trapo pestilente las mesas de la heladería Coppelia y reparte vasos pegajosos por sucesivas capas de lácteo mal fregadas. Un turista se bebe embelesado un mojito en el que flotan varios cubos de hielo hechos con agua del grifo. Una fosa albañal se desborda a pocos metros de la cocina de un centro recreativo para niños y adolescentes. Una cucaracha pasa rauda y veloz por la pared de la consulta mientras el médico ausculta al paciente.
Todo eso y más podría enumerar, pero he preferido hacer una síntesis de lo que he visto con mis propios ojos. La higiene de esta ciudad muestra un deterioro alarmante y crea un escenario propicio para la propagación de enfermedades. El brote de cólera en el oriente del país es una triste advertencia de lo que podría ocurrir también en la capital.
La ausencia de una instrucción sanitaria desde los primeros años de vida ha hecho que lleguemos a aceptar la suciedad como el entorno natural en el que debemos movernos. Las carencias materiales aumentan también el riesgo epidemiológico. Muchas madres usan varias veces los pañales desechables de bebé, rellenándolos con algodón o gasa. Las botellas de plástico recogidas de la basura sirven de envase para fabricantes de yogurt doméstico o para vendedores de leche en mercado ilegal. El deficiente suministro de agua que padecen numerosos barrios disminuye el lavado de manos e incluso la cantidad de baños a la semana.
Los elevados precios y el desabastecimiento de los productos de limpieza complican aún más la situación. Ahora mismo resulta muy difícil encontrar en alguna tienda una frazada para limpiar el piso y el detergente también escasea. Mantenerse limpio es caro y complicado.
La semana pasada, los medios informativos anunciaron un nuevo código de sanidad para el manejo de alimentos, medida —sin dudas— bienvenida. Pero los graves problemas higiénicos que muestra La Habana no se resuelven a base de decretos y resoluciones. Educar en el aseo, ensalzar desde edades tempranas la necesidad de la limpieza sería un paso trascendental para lograr verdaderos resultados. La escuela tiene que ser un modelo de pulcritud, no el sitio donde los estudiantes tienen que taparse la nariz para ir al servicio. El maestro tiene que transmitir normas de aseo, tanto como enseña oraciones y fórmulas matemáticas. También se debe abaratar y mantener estable el suministro de productos para el lavado del cuerpo, de la ropa y de los hogares. Eso se vuelve imprescindible y perentorio en la situación que estamos viviendo. Necesitamos medidas urgentes que no se queden sobre el papel sino que toquen las conciencias, sacudan esta conformidad con la mugre que nos rodea y logren devolvernos una ciudad limpia, cuidada.

La Habana agoniza por los derrumbes

por Augusto Cesar San Martin.


Edificio Majestic, en La Habana. Fotos: Cubanet.
LA HABANA, Cuba, 14 de agosto (Augusto Cesar San Martin Albistur, www.cubanet.org) – El derrumbe en enero del edificio habanero ubicado en Zanja, entre Zapata y Salud, fue la continuidad del efecto dominó que promete más colapsos de edificaciones en la capital.
Seis meses después, las ruinas del edificio adyacente causaron otra muerte y desde la pasada semana las edificaciones colindantes están siendo desalojadas ante el inminente peligro de nuevos derrumbes.
Los vecinos del edificio de cuarenta y cuatro apartamentos ubicado en Jesús Peregrino número 508, con esquina en la avenida Infanta, del municipio Plaza, sintieron los estremecimientos de los anteriores derrumbes. Narran que las sacudidas derribaron algunos adornos en las casas y resintieron las columnas y placas del edificio, cuyo estado técnico es ya crítico.
Previniendo una nueva catástrofe, las autoridades locales comenzaron a evacuar a las personas que habitan en la zona posterior del edificio, la más crítica del inmueble. Hasta la fecha han sido trasladados hacia los municipios de Guanabacoa, Alamar, Boyeros y Playa.
Otro edificio afectado en la misma dirección es el Majestic, cuya construcción data de 1920. El segundo piso del inmueble ya fue desalojado, aunque la intención es vaciarlo para su demolición.
El edificio se ubica en la avenida Infanta entre Jesús Peregrino y Salud y, aunque se encuentra en condiciones peligrosas para sus residentes, la disponibilidad de albergues en este municipio es crítica por lo que la evacuación tomara algún tiempo.
Aunque existe incertidumbre entre los vecinos de los 58 apartamentos, algunos afirman que solo se desalojaran los pisos superiores y la zona posterior del edificio, resentida por los derrumbes. Otros esperan que, por motivos de seguridad para el resto del vecindario, evacúen todo el edificio porque las columnas que soportan el inmueble están visiblemente quebradas.
Hasta el momento en las edificaciones pertenecientes al municipio Plaza las autoridades de la Dirección Municipal de Vivienda no han encontrado resistencia para desalojar los inmuebles. El estado crítico de las construcciones y las muertes recientes de personas sepultadas por los escombros han sido demasiado poderosos para los agobiados residentes.
“La Habana nos está cayendo encima y no le cae ni una piedra a los culpables”, protesta una vecina que vende sus mercancías en el portal del edificio.
“Mi casa está apuntalada por dentro. Casi no puedo dormir, cuando pasa un camión o una guagua por Infanta parece que va haber otro derrumbe”, confiesa otro vendedor, residente del edificio.
acesar2004@gmail.com