The bad and the beautiful (Cautivos del mal)



Jonathan (Kirk Douglas) hace todo lo necesario para que sus películas sean las mejores; lanza a la fama a un director, una actriz y un escritor convertido en guionista; para más tarde prescindir de ellos o no darles todo lo que desean, tanto a nivel personal como profesional, o apartar de ellos cualquier distracción, cuando él considera que debe hacerlo. A la vez es crítico consigo mismo cuando algo no sale bien. Un personaje embaucador, inteligente, cínico y con visión. 

El director es Vincente Minnelli, aunque la película es del estilo de Billy Wilder al ser mordaz, profunda en exponer los comportamientos humanos y rodada de manera sencilla. En glorioso blanco y negro (y una gama infinita de grises intermedios, que decía el maestro Pumares).

Tiene varios momentos duros e impactantes a lo largo de la película, lo que demuestra un guion muy bien estructurado. Aunque todos los actores me gustan mucho, destaco a Kirk Douglas por su fuerza y su manera de reírse; además de a Gilbert Roland que lo borda haciendo de galán.

Un clásico imperecedero del cine que me disfruto cada vez que lo veo.

Por fin (Directo), cantada por Pablo Alborán y Bebe

Qué maravilla de canción. Tanto por la letra como por la manera de cantarla de los dos. De esas que he escuchado cientos de veces; una y otra vez; sin pausa.

Estas palabras:

"Tú me has hecho mejor, mejor de lo que era
Y entregaría mi voz a cambio de una vida entera

Tú me has hecho entender que aquí nada es eterno
Pero tu piel y mi piel pueden detener el tiempo, oh"



Letra:
Qué intenso es esto del amor
Qué garra tiene el corazón, sí
Jamás pensé que sucediera así
Bendita toda conexión
Entre tu alma y mi voz, sí
Jamás creí que me iba a suceder a mí
Por fin lo puedo sentir
Te conozco y te reconozco que por fin
Sé lo que es vivir
Con un suspiro en el pecho
Con cosquillas por dentro
Y por fin sé por qué estoy así
Tú me has hecho mejor, mejor de lo que era
Y entregaría mi voz a cambio de una vida entera
Tú me has hecho entender que aquí nada es eterno
Pero tu piel y mi piel pueden detener el tiempo, oh
No he parado de pensar
Hasta dónde soy capaz de llegar
Ya que mi vida está en tus manos y en tu boca
Me he convertido en lo que nunca imaginé
Has dividido en dos mi alma y mi ser
Porque una parte va contigo aunque a veces no lo sepas ver
Por fin lo puedo sentir
Te conozco y te reconozco que por fin
Sé lo que es vivir
Con un suspiro en el pecho
Y con cosquillas por dentro
Por fin sé por qué estoy así
Tú me has hecho mejor, mejor de lo que era
Y entregaría mi voz a cambio de una vida entera
Tú me has hecho entender que aquí nada es eterno
Pero tu piel y mi piel pueden detener el tiempo, oh

Mejor de lo que era
Aquí nada es eterno

Pequeños incidentes. Antología poética, de Karmelo Iribarren



Los poemas de Karmelo Iribarren son pesimistas, urbanos y personales. Lluvia y amor, gente desplazada y desamor. Muchos bares. Este libro contiene poesías publicadas desde el año 1995 hasta 2016. 

Lo que más me gusta es que sean, o parezcan, experiencias propias o historias de otros que conoce de primera mano. No soy nada pesimista, pero dentro de ese tono general de su obra va regalando rayos de optimismo que mejoran ese tono. 

"Una pequeña y triste historia":

En la habitación de un hotel
de las afueras,
en silencio,
sobre la cama
cada vez más fría, más ajena,
dos amantes
-para evitar mirarse- miran
al techo.
Les ha pasado lo peor, y lo saben:
no les ha pasado nada
nuevo.

En la cuenta de Twitter del autor (https://twitter.com/KCIribarren) hay muchos poemas y fragmentos de poemas colgados por el propio autor.