Tenet (Nolan, 2020)

Tenet es otra obra maestra de Nolan. Las escenas de acción son puro Bond; el mejor Bond. La película es colosal hasta la primera mitad y a partir de ahí mejora aún más cuando se desata la locura y la innovación. Se entiende bien la película de forma general, pero los detalles son para ir  desentrañándolos tras varios visionados. Bebe de muchas fuentes, por ejemplo, de las películas de Bond, de "Doce monos" (Gilliam, 1995), "Terminator" (Cameron, 1984), "Atrapado en el tiempo" (Ramis, 1993) y "Origen" (Nolan, 2010).

El Protagonista y Neil se conocen.

El Protagonista y Neil en acción.

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Enlaces: 

- LODE 11x01 – TENET. (Podcast).
- 'Tenet': el final explicado del último rompecabezas de Christopher Nolan. Mireia Mullor. (Texto).
- La flecha del tiempo. Raúl Álvarez. (Texto).
- TENET Official Soundtrack | FULL ALBUM - Ludwig Göransson. (YouTube).
- Twitter: @apletise (1) y @apletise (2).
- Reproduzco el hilo sobre la película de @crpandemonium en Twitter:
"Pos'ya he visto Tenet. Oye, no es tan complicada: se entiende todo perfectamente hasta que empieza la película. No, en serio. Ahí van cuatro ideas a vuelapluma. Spoilers por delante.
A ver. Creo que en los análisis de Tenet se están confundiendo dos niveles. Uno es el nivel de la trama general, que no tiene demasiada complicación y que se entiende perfectamente. Tenet no habla de viajes en el tiempo. No se trata de eso. Habla de la dirección del tiempo.
Los humanos del futuro, machacados por el cambio climático y al borde de la extinción, han encontrado la manera de revertir el tiempo. Haciendo uso de su capacidad, intentan acabar con nuestra generación, la que ha provocado el problema en primer lugar. 
El problema es el de la paradoja del abuelo: si "viajas" al pasado y matas a tu abuelo, ¿llegarás a nacer y a "viajar" al pasado para matar a tu abuelo? La paradoja no tiene solución, pero ¿qué tiene que perder una generación que se encuentra al borde de la extinción? 
El objetivo del héroe, que carece de nombre en la película (detalle importante), es evitar que la generación del futuro acabe con la nuestra. "Cada generación lucha por sí misma" dice el protagonista en un momento de la película. "Eso hacen en el futuro" responde el villano. 
Gracias a esa inversión del tiempo entendemos al final que la mente maestra tras el plan para salvar a la humanidad del presente es el propio protagonista. Sólo que él no lo sabe todavía porque no ha llegado aún a ese punto de su propio futuro. 
Ese es el nivel de la trama general, que como digo se entiende relativamente bien.
Este segundo nivel es un puzzle, un encaje de bolillos, y necesita verse unas cuantas veces para encajarse del todo. Ese es el nivel del detalle fino. Pero no es esencial para disfrutar de la película. 
Tenet es un espectáculo visual apabullante. La banda sonora es salvaje. El sonido es hiperbólico. Lo que ocurre en pantalla es abrumador, hipnótico. La película se puede disfrutar perfectamente sin entender cómo encajan las piezas en la trama general. 
Yo recomendaría disfrutarla como se disfrutan algunas películas de David Lynch: sensorialmente, sin intentar entender más de lo necesario. De hecho, uno de los personajes lo dice al principio de la película: "No intentes entenderlo, siéntelo". Es un mensaje al espectador. 
Y ahora, al análisis fino. Como corresponde a una película que habla de la inversión del tiempo, en Tenet el héroe es el villano, y el villano, el héroe. 
El protagonista no está luchando por un futuro mejor, sino por un futuro peor. El héroe está intentando salvar de la extinción a la humanidad del presente, pero su triunfo condena a la extinción a la humanidad del futuro. Lo que para él es supervivencia, para otros es muerte. 
Es decir, el héroe no lucha para cambiar las cosas (a mejor), sino para que continúen como son. Para que todo se quede como está. La paradoja de Tenet es que es toda su acción apabullante está destinada a que nada cambie. Tenet es la película de antiacción definitiva. 
Hay detalles que te permiten orientarte cuando estás muy perdido. Los colores azul y rojo indican quién avanza en el tiempo y quién retrocede. Las mascarillas también (los que llevan mascarilla retroceden en el tiempo). 
Comprender en qué consiste la tan cacareada entropía no es tan importante. Basta con saber que, de acuerdo a la segunda ley de la termodinámica, la realidad avanza hacia un mayor desorden. Es posible romper un jarrón pero no reconstruirlo "hacia atrás" en el tiempo. 
Y Tenet cumple esa ley: la victoria del "héroe" aumenta el caos al condenar a la extinción a la humanidad. Tenet "demuestra" que la ley de la entropía no puede ser rota. En cierta manera, el héroe no podía "no triunfar" en Tenet. La física le impedía fracasar. 
La ironía es que toda la motivación personal del protagonista es salvar a una madre y a su hijo de las garras de su malvado marido. Pero salvando a la mamá y al niño, el héroe condena a la humanidad entera. 
El villano, en cambio, un cabrón con pintas maltratador y sin piedad, salvaría a la humanidad motivado por intereses puramente egoístas: como él va a morir de cáncer, que se jodan todos. 
Ya sabéis, es el capitalismo: el egoísmo personal de los actores del mercado nos beneficia a todos porque redunda en un equilibrio de intereses contrapuestos. El supuesto altruismo de los redentoristas, la "bondad" del socialismo, nos condena sin embargo a la extinción. 
El protagonista es un mangina que condena a la humanidad a la extinción por sus sentimientos de compasión hacia una mujer y su hijo. Una mujer con la que ni siquiera consigue tener una sola relación sexual, como correspondería a su estatus de supermacho. Es el pagafantas alfa."

Centauros del desierto [The searchers] (John Ford, 1956)

Ethan Edwards (Wayne) sabe lo que le ha pasado a su familia sin necesidad de estar cerca.

John Ford en estado puro. Cuando la veo me parece su mejor película, igual que me pasa al visionar El hombre que mató a Liberty Valance. Centauros es una película muy dura a pesar de las numerosas elipsis que impiden observar la violencia de manera directa; pero la mera intuición de lo que ha sucedido me basta para sentirme mal.

Es poesía transformada en cine. Tanto por las imágenes como por la manera de desarrollar la historia. Los primeros 30 minutos de la película son oro puro. Y los 90 restantes igual. La película muestra la parte difícil de la vida con una sutileza exquisita; tanto al exhibir la muerte como la venganza y la crueldad. Todo lo anterior acompañado por la perseverancia de los dos protagonistas, Ethan Edwards (Wayne) y Martin Pawley (Jeffrey Hunter).

Los paisajes del mítico Monument Valley llenan la pantalla de un color rojo-anaranjado y la fotografía de la película los recoge en todo su esplendor (más poesía). Los ganaderos son nobles y tienen una camaradería a prueba de todo. Juntos sufren, se divierten y se pelean. Los indios son más distantes, pero mientras que Ford nunca nos muestra el resultado de la violencia de los indios sí nos muestra el resultado de la violencia contra ellos. 

John Wayne está portentoso; no hay una sola escena en la que no haga exactamente lo que debe. La película hay que verla en versión original para apreciar su voz. Cuando se enfada suelta toda su ira por la boca y nadie se atreve a rechistar. Él manda o va solo; quienes le acompañen acatan o no van con él. Es un renegado y ya nunca tendrá hueco en la sociedad. 

La sutileza con la que John Ford deja entrever el amor entre Ethan (Wayne) y Martha (Dorothy Jordan) está entre lo mejor de la historia del cine (mucha más poesía). El cariño con el que ella le da su capote es algo sublime; en esa misma escena, el reverendo (Ward Bond) es testigo, pero sabe que debe ver y callar sin molestar. 

Otra escena estupendo es la de los indios emboscando al grupo; con los siete colonos en el centro y, a cierta distancia, dos hileras de indios a caballo a cada lado. ¡La composición!

Clint Eastwood imita en parte a Centauros en su magnífica The outlaw Josey Wells (El fuera de la ley). Pero el de Eastwood es otro tipo de película.

Obra maestra total y absoluta.

El cine es el mejor arte.  

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Enlaces: 

Cinemasmusic - Centauros del Desierto de Max Steiner - Programa 13. (Podcast).
Qué grande es el cine - Centauros del desierto. (Vídeo).
Qué grande es el cine - Centauros del desierto. (Podcast).
John Ford’s ‘The Searchers’: The Essential Film of American Culture and Identity. (Texto).


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Imágenes: