Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas

El Imperio. Ryszard Kapuscinski. 1993


Una muestra más de lo que ha significado, y significa, el comunismo: crímenes, falta de libertad, injusticia, hambrunas, violencia del Estado, campos de concentración, etcétera. Todo malo. El libro se centra en las experiencias y viajes del autor a lo largo de la antigua Unión SoviéticaLo incluyo entre mis libros.

La primera parte del libro (pp. 13-91) abarca tres épocas en las que el autor tuvo contacto con el Imperio, en los años 1936, 1958 y 1967. La segunda parte (pp. 95-324) se desarrolla de los años 1989 a 1991 y relata los viajes del autor a lo largo del Imperio. La tercera parte (pp. 327-352) es una especie de epílogo.

Como escribió Arcadi Espada del libro de Jordi Pérez Colomé, Adiós Gongtan, lo que inspiran estas lecturas es "leer para no ir nunca". 

La desolación al saber como han vivido y sufrido millones de personas es tremenda. Por ejemplo, el autor relata como siendo un niño compraban, después de pasar una noche a la intemperie con un frío atroz, "latas de caramelos vacías", para que luego sus madres pudieran "hervir agua en aquellas latas y así obsequiar[les] luego con ¡una bebida dulce y aromática!".

Ejemplos de las atrocidades del régimen comunista en la Unión Soviética hay muchos en el libro, por ejemplo: "Por contactos con extranjeros Stalin mandaba fusilar o condenaba a cinco o a diez años de trabajos forzados" (p. 44). No hay ninguna duda de que Stalin y los demás dirigentes comunistas eran unos psicópatas y unos hijos de puta. Pero eso ya lo dedujo brillantemente Hayek, en Camino de Servidumbre, los peores elementos formarán las élites que dirijan un sistema totalitario como el comunista. 

Hay también lugar para artistas e historias de muchas personas, el autor habla con gente de la calle no busca dirigentes ni personalidades políticas. Por ejemplo, Niko Pirosmani, nacido en Georgia (p. 50). Un problema del libro cuando trata de artistas es que describe sus obras (cuadros, esculturas, etc.) sin mostrarlas. ¿Tiene sentido un libro así? Creo que un libro electrónico que incorporase las imágenes de esas obras para verlas en paralelo a la lectura sería muy deseable e instructivo. Ese salto adelante mejorará la educación y la cultura.

"Los disidentes (que nunca fueron numerosos: en 1968 sólo seis personas se manifestaron en la Plaza Roja de Moscú contra la intervención armada de Checoslovaquia) o bien han emigrado, o bien, como Marchenko, cumplen condenas en la cárcel" (p. 121). Auténticos héroes, como algunos cubanos en la actualidad.

¿Qué métodos se usan para aterrorizar y paralizar a millones de personas? "Millones de huérfanos hambrientos y descalzos deambulaban por los caminos de Rusia. Robaban lo que podían. Stalin los encerró en internados. Allí aprendieron a odiar, y cuando crecieron, fueron vestidos con uniformes del NKVD. El NKVD tenía al pueblo atenazado por un miedo animal. Aquí tienes el comunismo" (p. 154).

Los campos de concentración o Lagers eran "una estructura ideada con sadismo a la vez que con precisión cuyo objetivo consistía en destruir y aniquilar a la persona de tal manera que ésta, antes de morir, experimentara los mayores sufrimientos, humillaciones y tormentos" (p. 219). Frío, hambre, falta de sueño, suciedad, insectos, sadismo del NKVD, terror de los criminales, sensación de injusticia, añoranza y miedo, todo lo anterior se sufría en un Lager (pp. 219-220).

El problema del aislamiento fue muy grave en la Unión Soviética, estancó el país a todos los niveles, por ejemplo, tal y como relata H. G. Wells, la vigilancia y seguridad que rodeaba a Lenin (uno de los grandes criminales del siglo XX) "dificulta el contacto directo entre Rusia y él, y, lo que parece aún más importante en lo referente a la eficacia de las actuaciones del gobierno, el contacto entre él y Rusia. Si todo lo que llega a Lenin pasa por un filtro, también lo que de él sale tiene que filtrarse, operaciones en cuyo curso pueden producirse importantes tergiversaciones" (p. 240).

"Al mundo lo asolan tres plagas, tres pestes. La primera es la plaga del nacionalismo. La segunda es la plaga del racismo. Y la tercera es la plaga del fundamentalismo religioso". "No hay manera de llegar a una mente tocada por cualquiera de estas plagas. En una cabeza así constantemente arde una santa pira en espera de víctimas. Todo intento de entablar una conversación serena está condenado al fracaso. Aquí no se trata de una conversación sino de una declaración" (p. 266).

Otro problema de la maquinaria comunista fue el ingente número de funcionarios. Por ejemplo, el "Ministerio de Política de Aguas de la antigua URSS" empleaba "a dos millones de personas. Todos los días, los dos millones de personas se levantaban de sus camas, van al trabajo, se sientan a sus mesas, sacan papel y un lápiz, y tienen que empezar a hacer algo. [...] Por eso en cada uno de los proyectos, por más fantásticos que sean, trabajan aquí masas ingentes de expertos y funcionarios" (p. 282).

El autor destaca "la historia de la Gran Hambruna: a principios de 1929, la XVI Conferencia del Partido Comunista de la Unión (bolchevique) aprueba el programa de total colectivización. Stalin decide que para el otoño de 1930 todo el campesinado de su país (lo cuál en la época supone las tres cuartas partes de la población, más de cien millones de personas) se haya convertido en trabajadores de los koljozes. Pero los campesinos se resisten a entrar en los koljozes. En vista del panorama, Stalin aplasta su resistencia usando dos métodos: mete en campos de trabajos forzados o deporta a siberia a cientos de miles de campesinos y a los que quedan los quiere obligar a la obediencia condenándolos al hambre.
El golpe más violento cae sobre Ucrania.
[...] Moscú fijó la cantidad de productos agrícolas -cereales, patatas, carne, etc.- que cada pueblo debía entregar obligatoriamente al Estado. Las cantidades fijadas superaban en mucho las posibilidades de la producción agrícola de estas tierras. Era obvio que los campesinos no podrían cumplir el plan que les había sido impuesto. Entonces se empezó a confiscarles los bienes a la fuerza -militar, por lo general-, a despojarlos de todo lo que había en los pueblos para comer. Los campesinos no tenían ni para comer ni para sembrar. A partir de 1930 el hambre hacía estragos, un hambre feroz e implacable que se prolongó durante siete años y que se llevó la más terrible de sus cosechas en 1933. La mayoría de los demógrafos y de los historiadores están de acuerdo hoy en que en aquellos años Stalin condenó a morir de hambre alrededor de diez millones de personas" (p. 305). ¡Diez millones de personas!, una de cada cuatro personas que viven actualmente en España, aproximadamente.

"La perestroika fue el resultado de la convergencia de dos grandes procesos a los que se sometió a la sociedad del Imperio:
- un tratamiento masivo de desintoxicación del miedo, y
- un viaje colectivo al mundo de la información.
En que no haya sido educado en una atmósfera de miedo animal y omnipresente, y en un mundo sin información, tendrá problemas a la hora de comprender de qué se trata" (p. 334).

A pesar de todo lo anterior, y como muy bien escribe Ryszard Kapuscinski (p. 351):
Las grandes sociedades tienen una enorme fortaleza interior. Entrañan inagotables dosis de toda clase de fuerzas y albergan en su seno energías suficientes como para reponerse de las derrotas más dolorosas y salir de las crisis más graves.
China supo salir del agujero de la humillación y del hambre, y emprender un desarrollo independiente y fructífero. La India sigue su ejemplo. Brasil e Indonesia tampoco se quedan a la zaga".

Titulo: El Imperio
Título original: Imperium
Autor: Ryszard Kapuscinski
Editorial: Anagrama
Fecha: 1993 (2008)
Traductor: Agata Orzeszek
Páginas: 357

Human Rights Watch: Irán, Mali, Hoduras y Rusia

Iran: Ensure Equal Access to Higher Education.
(Beirut) – The Iranian government should immediately reverse policies that place unnecessary restrictions on academic freedom for university students, in particular women. Some of these “Islamicization” measures are to be introduced for the new academic year, which begins on September 22, 2012. Others have been put in place in recent years and adopted by universities across the country.

The measures include bans on female and male enrollment in specific academic fields in many universities, but with the greatest number of restrictions on women. They also include quotas that limit the percentage of women students in certain fields of study, and segregation in classrooms and facilities.



Mali: Islamist Armed Groups Spread Fear in North.
(Nairobi) – Three Islamist armed groups controlling northern Mali have committed serious abuses against the local population while enforcing their interpretation of Sharia, or Islamic law, Human Rights Watch said today. Human Rights Watch in recent weeks has interviewed some one hundred witnesses who have fled the region or remain there.

The three rebel groups – Ansar Dine, the Movement for Unity and Jihad in West Africa (MUJAO), and Al Qaeda in the Islamic Maghreb (AQIM) – have recruited several hundred children into their forces; carried out executions, floggings, and at least eight amputations as punishment; and systematically destroyed numerous religious shrines of cultural and religious importance.In April 2012, the rebel groups consolidated their control over the northern regions of Kidal, Timbuktu, and Gao.


Honduras debe investigar homicidio de abogado de derechos humanos.
(Washington, D.C.) – Las autoridades de Honduras deberían asegurar que se efectúe una investigación oportuna, exhaustiva e imparcial del asesinato del abogado Antonio Trejo Cabrera, señaló hoy Human Rights Watch. Abogado de profesión, Trejo se dedicó a la defensa del derecho de los campesinos y se opuso públicamente a la creación de zonas autónomas especiales de desarrollo. El 22 de septiembre de 2012, Trejo murió al ser alcanzado por disparos tras asistir a una boda en el sur de Tegucigalpa.

“Las autoridades deben actuar sin demora para llevar ante la justicia a los responsables del homicidio de Trejo y enviar un mensaje firme de que la respuesta ante eventuales ataques contra defensores de derechos humanos será contundente”, señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.



Russia's civil society crackdown continues.

(Moscow) – The Kremlin’s announcement last week that it was kicking USAID out of Russia is the latest step in a crackdown on foreign-funded civil society groups. It’s a trend that has intensified since Vladimir Putin’s return to the presidency in May, with the parliament hastily adopting new restrictive rules for non-governmental organizations. Groups that get even a kopeck of foreign money in their budget will be required to officially register as “foreign agents.” In Russian, that is pretty much understood to imply “foreign spies,” making many here in Russia believe the law aims to marginalize and discredit groups that advocate policy change.
The new law won’t enter into force until late autumn, but you can already see it in action. At least, I did, during a recent trip to Russia’s provinces. While the Justice Ministry is still working out the new law’s implementing regulations, regional officials are apparently already trying to please their federal bosses by exhibiting exemplary exuberance for the new provisions.

Frente al poder del gas ruso por Antón Uriarte

CO2.



Exportaciones de Gazprom a Europa en 2011 (miles de millones de metros cúbicos, bcm)

Gazprom, la principal fuerza económica del zar Putin, domina el suministro de gas de muchos países europeos, que en su conjunto alcanza el 25 % y el 100 % en casos como Finlandia.

Ucrania, seguida de Alemania, es la nación que más gas ruso compra. Para disminuir la dependencia de ese gas extranjero que  calienta sus gélidos inviernos, el actual gobierno ucraniano, a pesar de no llevarse mal con el ruso, decidió la semana pasada reconvertir varias centrales térmicas de gas por otras de carbón propio, un recurso que abunda en su territorio. Una medida que será pataleada por el elitismo ecologista europeo porque implica aumentar considerablemente sus emisiones de CO2. La pataleta será doble porque además la tecnología utilizada para gasificar el carbón será china.

Mientras tanto, en el otro lado de Europa, el presidente de Francia, François Hollande, ratificó enfáticamente la semana pasada la prohibición de explorar en busca de gas de esquisto por los peligros que se le suponen a la fracturación hidráulica ("fracking") que tan excelentes resultados está dando en América. Menos mal que el nuevo gobierno de David Cameron, en Gran Bretaña, nombrado un nuevo ministro de Medio Ambiente, se dispone a dar un giro ideológico y a comenzar a explotar el "shale gas" siguiendo el buen ejemplo de sus primos estadounidenses.


Gazprom 2011
El gas vuelve a enfrentar a Rusia y a la UE | Economía | EL PAÍS
Azarov: Ukraine will save $1.2 billion per year with coal projects
Kiev Ukraine News Blog
Ukraine eyes Chinese coal gasification technology CCTV News - CNTV English


Detención de Garry Kasparov: la dictadura de Vladimir Putin

Fuente: Xavier Sala i Martín.


Detención de Garry Kasparov: la dictadura de Vladimir Putin
Después de ser detenido y vapuleado por la policía rusa cuando estaba esperando el veredicto y sentencia al grupo musical Pussy Riot por su canción anti-Putin Garry Kasparov ha publicado un comunicado oficial.
Mientras Garry Kasparov espera su juicio sin esperanza de que se haga justicia (al fin y al cabo, no se puede esperar justicia de un estado que condena a dos años de cárcel a tres cantantes por cantar una canción que disgusta al presidente el país) deste blog quiero solidarizarme con Garry y con todos los que luchan por la libertad publicando su comunicado.
Quiero además condenar la reacción del presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, que se ha limitado a decir que la condena de dos años a las cantantes de Pussy Riot era una condena "desproporcionada". ¿DESPROPORCIONADA? Señor Obama, el problema no son los dos años. El problema es que haya habido condena, una condena que viola flagrantemente una libertad de expresión que usted debería ser el primero en defender.


Moscú, Rusia 18 de agosto 2012
DECLARACIÓN Garry Kasparov: PRESIDENTE DEL FRENTE ÚNICO CIVIL
El propósito de esta declaración es aclarar los hechos de mi detención ilegal por parte de la policía de Moscú el 17 de agosto de 2012, fuera del palacio de justicia donde estaba teniendo lugar el juicio de la banda musical Pussy Riots. No necesito hacer argumentos complicados ya que existe una gran cantidad de vídeo profesional a disposición del público que muestra la policía me detuvo violentamente mientras yo estaba hablando con los periodistas y luego agredió físicamente. Tengo previsto presentar una demanda contra los oficiales que me atacaron por esta detención ilegal.
Esta evidencia videográfica también refuta categóricamente la acusación hecha por la policía de que yo asalté a un oficial mordiéndolo en la mano. El oficial en cuestión, y sus manos, son claramente visibles antes, durante y después del asalto policial contra mí. Nunca hay señal de un mordisco, ninguna lesión visible, o cualquier otra reacción por parte del policía que muestre que ha sufrido daño alguno. El artículo 318 (1) del Código Penal ruso señala pena de multa de hasta 200.000 rublos ($ 6200) y hasta cinco años de prisión por causar un daño menor a un oficial uniformado en servicio.
El lunes 20 de agosto voy a ser interrogado por la policía sobre este el asunto de mi supuesto asalto al oficial de policía. A continuación, decidirán si deben o no proceder con un caso criminal en mi contra. El 23 de agosto voy a ser juzgado bajo la acusación de participar de una manifestación política no autorizada el día 17. Ambas acusaciones son absurdas y, en cualquier nación libre con un poder judicial independiente serían desechadas con solo ver las grabaciones de video de los acontecimientos.
Por desgracia, tener todas las pruebas del mundo de mi lado no me va a ayudar en un tribunal de Moscú. La condena de los integrantes de Pussy Riot a dos años de cárcel por una broma anti-Putin es sólo la última demostración de que el Estado de Derecho en la Rusia de Putin comienza y termina en el Kremlin, y no con nuestra Constitución. No importa quién eres. Cualquier manifestación de desobediencia a la policía estatal de Putin tiene como respuesta la violencia y la persecución.
La evidencia del vídeo del 17 de agosto hace más que demostrar mi inocencia. Demuestran que las fuerzas de seguridad no son más que ejecutores políticos. No sirven al Estado como define la Constitución. Al cometer estos actos de brutalidad, quieren que los rusos tengan miedo. Pero no tenemos miedo; estamos enojados. Y vamos a seguir estando enojados hasta que Vladimir Putin y su sistema cruel y corrupto sean barridos.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

EVIDENCIA VIDEOGRÁFICA Y FOTOGRÁFICA DE 17 de agosto 2012
A continuación se muestra un enlace a una recopilación de imágenes de vídeo que demuestra la policía detiene violentamente a Garry Kasparov, levantándolo y arrastrándolo hasta el autobús de la policía y metiéndolo dentro por la fuerza. La policía se niega a responder a la pregunta repetida Sr. Kasparov: "¿De qué se me acusa?"
Más tarde, el Sr. Kasparov es agarrado y golpeado por varios agentes de policía fuera del autobús. La policía informó que no de sus oficiales, destacado en el vídeo y en las imágenes fijas de vídeo a continuación, había sido herido por los mordiscos en la mano del Sr. Kasparov. Los vídeos y las fotos muestran al oficial golpeando a Kasparov en la cabeza con la mano izquierda. Nunca aparece ni un mordisco o herida al oficial. El oficial se mantiene en el lugar y utiliza las dos manos sin ninguna señal de incomodidad.
VIDEOS

FOTOS

----------------------------------------------------------------------
(Versión original en inglés)
FOR IMMEDIATE RELEASE
MOSCOW, RUSSIA AUGUST 18, 2012
STATEMENT BY GARRY KASPAROV: CHAIRMAN, THE UNITED CIVIL FRONT
This purpose of this statement is to make clear the facts of my unlawful arrest by the Moscow police on August 17, 2012, outside the courthouse where the trial of the band Pussy Riot was taking place. I need make no complicated arguments, as there is a large amount of professional video publicly available that shows the police violently seizing me while I was chatting with journalists and later physically assaulting me. I plan to file suit for this illegal arrest and against the officers who attacked me.
This video evidence also categorically disproves the accusation made by the police that I assaulted an officer by biting him on the hand. The officer in question, and his hands, are clearly visible before, during, and after the police assault on me. There is never any sign of a bite, any visible injury, or any reaction from the officer as if he had been harmed. Article 318(1) of the Russian criminal code describes penalties from fines of 200,000 rubles ($6200) up to five years in prison for causing a minor injury to a uniformed state officer on duty.
On Monday, August 20, I will be interrogated by the police on the matter of my supposed assault on a police officer. They will then decide whether or not to proceed with a criminal case against me. On August 23, I will be in court on the charge of participating an unsanctioned political rally on the 17th. Both allegations are preposterous and in any free nation with an independent judiciary they would be thrown out after a single viewing of the video record of events.
Unfortunately, having all the evidence in the world on my side will not help me in a Moscow courtroom. The sentencing of the members of Pussy Riot to two years in prison for an anti‐ Putin prank is only the latest demonstration that the rule of law in Putin’s Russia begins and ends in the Kremlin, and not with our Constitution. It does not matter who you are. Any demonstration of disobedience to the Putin police state is met with violence and persecution.
The video evidence of August 17 does more than prove my innocence. It indicts the security forces as nothing more than political enforcers. They do not serve the state, which is defined by the Constitution. By committing these acts of brutality they want Russians to be afraid. But we are not afraid; we are angry. And we will stay angry until Vladimir Putin and his cruel, corrupt system are swept away.
                       ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

VIDEO AND PHOTOGRAPHIC RECORD OF AUGUST 17, 2012
Below is a link to a compilation of annotated video footage showing the police violently seizing Garry Kasparov, lifting and carrying him to the police bus, and forcing him on board. The police refuse to answer Mr. Kasparov’s repeated question, “What am I being charged with?”
Later, Mr. Kasparov is grabbed and beaten by several police officers outside the bus. One of these officers, highlighted in the video and in the video stills below, was reported injured by the police, who claimed Mr. Kasparov had bitten him on the hand. The videos and the photos show this officer striking Mr. Kasparov in the head with his left hand. There is never appearance of a bite or injury to the officer. The officer stays at the scene and uses both his hands with no sign of discomfort.

VIDEO SOURCES
_____________________________________________________________
Contact: mgreengard@theotherrussia.org | +1 917.495.9460 | theotherrussia.org facebook.com/pages/Garry‐Kasparov/243791258306 @Kasparov63
 Download attachments:


Los poderes del zar Putin

Pedro Fernández Barbadillo.



La potencia de un país no reside sólo en su economía y en sus fuerzas armadas, también en su clase dirigente y en su Constitución. El nuevo presidente de Rusia, Vladímir Putin, va a disponer de unos poderes que en su país sólo tuvieron los secretarios del PCUS. Su modelo en Europa podría ser la V República del general Charles de Gaulle.
Japón y Alemania podrían ser potencias mundiales, pero por su pasado y por la presión internacional han decidido limitarse a la economía. En cambio Brasil, con una economía en crecimiento pero con inmensas desigualdades interiores, ha optado por armarse y reclamar un puesto entre las grandes potencias. Rusia, una vez superado el derrumbamiento de la Unión Soviética y recuperada la economía, pretende ascender de nuevo al papel de superpotencia mundial.


Rusia lleva años en manos de dos hombres: Vladímir Putin, un veterano del KGB, y Dimitri Medvédev, un profesor de derecho. Es tal la confianza entre ambos, que han cambiado sus puestos. Cuando Putin no pudo presentarse a la reelección en 2008 por la prohibición constitucional de ejercer más de dos mandatos presidenciales consecutivos, propuso a su partido, Rusia Unida, que llevase como candidato a Medvédev, y cuando éste se convirtió en el jefe ruso de Estado más joven desde que Nicolás II fuese coronado en 1896, con 28 años, nombró primer ministro a Putin. En septiembre de 2011, en el congreso de Rusia Unida se cambiaron los puestos: Medvédev se presentaría a las elecciones parlamentarias de diciembre y Putin a las presidenciales de marzo de 2012.


La "democracia soberana"


Los períodos de Putin (1999-2008) y Medvédev (2008-2012) han supuesto un fuerte contraste con los de Borís Yeltsin (1991-1999). Debido a la ruina económica del país y la impopularidad del comunismo, Moscú tuvo que asistir impotente a la separación de las repúblicas que formaban la URSS. Yeltsin hubo de seguir con la petición de préstamos y ayuda alimentaria a Occidente y Japón que ya había iniciado Mijaíl Gorbachov y aceptar condiciones como la reunificación de Alemania, el ingreso de antiguos miembros del Pacto de Varsovia en la OTAN y el control de su armamento nuclear.


Putin comenzó una política definida por él mismo como "democracia soberana", según la cual Rusia debe seguir su propio modelo, sin copiar formas occidentales. La subida de los precios internacionales del petróleo y el gas, prácticamente los únicos productos de exportación que tenía el país en esos años, le permitió disponer de fondos para nuevos programas militares y espaciales, para recuperar la sanidad y hasta para promover la natalidad.


En 2009 Rusia se convirtió en el primer exportador de petróleo del mundo, por delante de Arabia Saudí, y ese mismo año el Gobierno de Medvédev y Putin no vaciló en cortar el suministro de gas a Ucrania para resolver una disputa.


Política exterior independiente


En política internacional, Moscú ha recuperado desde hace años la iniciativa y ha erigido una esfera de influencias. A diferencia de Barack Obama, que promueve el soft power, los organismos multilaterales y el diálogo, el dúo Medvédev-Putin ha recurrido a la fuerza cuando han estado en juego los intereses rusos, aunque ello contradiga el Concepto de Política Exterior promulgado por Medvédev en julio de 2008. Según este documento, Rusia debe buscar una asociación estratégica con Estados Unidos para superar recelos tradicionales, la cooperación con la Unión Europea y la formación de un nuevo y amplio espacio de seguridad euro-atlántico. Sin embargo, los hechos sucedidos inmediatamente después indican que esas directrices quedan supeditadas al interés nacional.


Así, Moscú atacó Georgia en agosto de 2008 para defender a sus aliados de Osetia y Abjasia; además, ha reforzado sus relaciones con Irán, Cuba y Venezuela. En el conflicto sirio, es la única gran potencia que continúa apoyando a Bachar el Asad, cuando Estados Unidos, Francia y Arabia Saudí respaldan a los rebeldes.


La decisión populista de la canciller Ángela Merkel de cerrar las 17 centrales nucleares de que dispone Alemania implica un aumento de la dependencia germana del gas natural suministrado por Rusia. Existe el temor de que Alemania se vincule cada vez más a Rusia, un gran mercado para su tecnología, en detrimento de la Zona Euro.


Un presidente para doce años


Antes de las elecciones, Putin publicó un artículo en la oficial Rossiyskaya Gazeta en el que se comprometía a dotar a las Fuerzas Armadas rusas de superioridad militar y tecnológica sobre cualquier adversario. Por lo que hace al reforzamiento del Estado, se ha logrado también con una reforma constitucional.


La Constitución vigente la hizo aprobar Yeltsin en referéndum en diciembre de 1993. Establece un sistema presidencialista con un primer ministro nombrado por el presidente con la aprobación de la Duma, la Cámara Baja. El presidente es elegido mediante sufragio universal, directo y secreto, y puede desempeñar dos mandatos seguidos de cuatro años; después de un mandato inhábil, puede volver a presentarse.



En diciembre de 2008 se introdujeron unas reformas propuestas por el presidente Medvédev, que había tomado posesión en mayo. Entre otros puntos, ampliaban el mandato presidencial a seis años a partir de las elecciones de 2012. Después de su victoria, Putin podrá gobernar hasta doce años seguidos, que se sumarán a los ocho anteriores, con los que podría alcanzar los veinte, el reinado de un zar. Y como un zar, tendrá la Duma sometida, no sólo porque su partido tenga en ella la mayoría absoluta.


De acuerdo con las reformas constitucionales, el presidente puede disolver la Duma cuantas veces desee. Si la Duma aprobase una moción de censura del Gobierno o le negase la confianza, el presidente no tiene la obligación de aceptar la dimisión del Gabinete, sino que puede optar por mantenerlo o por disolver el Legislativo.


La aparente disfuncionalidad entre una Cámara cuya legislatura dura cinco años y un presidente electo para seis se soluciona con la disolución de aquélla y la convocatoria de nuevas elecciones parlamentarias; solución que se encuentra en manos del presidente.


Durante la tramitación de la reforma constitucional de 2008, Medvédev negó que ésta fuese a hacer de Rusia "una república parlamentaria", porque eso supondría "la muerte de la nación".


Ni Francia ni Estados Unidos


El poder del presidente de EEUU es menor: sólo puede gobernar ocho años, y además carece de la facultad de disolver el Congreso, que le puede dejar sin fondos.


En Europa sólo hay una Constitución que dé tanto poder al jefe del Estado: la francesa de la V República... pero antes de las reformas de 2000, que redujeron el septenio presidencial a quinquenio y concedieron algunos poderes más al Parlamento. Si miramos fuera de Europa, el modelo más próximo a la norma fundamental rusa es el de la Constitución chilena de 1980, escrita para el general Pinochet con la finalidad de instaurar en el país austral una "democracia autoritaria y protegida" y evitar crisis políticas como la que condujo al Gobierno Allende y al golpe de estado de 1973.


En mayo, Putin jurará de nuevo como presidente y propondrá a la Duma a Medvédev como primer ministro. Cabe preguntarse si dentro de seis o de doce años asistiremos a un tercer cambio de sillas entre los dos amigos; y, también, si está naciendo un PRI ruso.


Lo importante es que la Rusia de Putin dispone de autosuficiencia energética, potencia militar, doctrina geopolítica y Constitución. Mientras tanto, Europa no sabe qué hacer con Grecia.

Grandes criminales del siglo XX: Lenin

Mario Noya.


Para esos idealistas de la muerte (¡sic y siempre ajena!) que piensan porque no lo han sufrido que el comunismo es buena idea, La Idea, Lenin es el Bien, el Yin que por desgracia no pudo cerrar el paso al Yang, ese Stalin malo malísimo al que sin embargo rieron todas las gracias cuando estaba vivo y exterminando.

¡Stalin fue!, dicen como los niños chivatos. Y sí, Stalin fue el Gulag y los Procesos de Moscú y las deportaciones en masa y el terror extremo y el imperialismo, el hambre, los poetas reducidos al silencio, los intelectuales humillados y ofendidos. Pero resulta que Lenin también. Que Lenin primero. Que Lenin, en esto, fue su padre. El Precursor.

Vladímir Ilich Uliánov nació en Simbirsk, actual Uliánovsk (en vano buscarán en Austria un Hitler am Inn), el 22 de abril de 1870; en el seno de una familia acomodada que acabó por desacomodarse a modo: en 1886 muere el padre, miembro de la nobleza funcionarial, y en 1887 matan al hijo Alejandro, que quiso matar al zar Alejandro por mor de la Voluntad del Pueblo (así se llamaba su organización terrorista). En ese mismo año el brillantísimo estudiante Volodia (hipocorístico de Vladímir) se matricula en la Universidad de Kazán, es expulsado de la Universidad de Kazán por tomar parte de protestas menores y ser hermano de su hermano, es deportado a Kokushino; lee a Marx, se afilia a Voluntad del Pueblo, ceba el odio y el resentimiento. Y en 1888 está de vuelta en casa.

Se licencia con honores en Derecho y ejerce muy poco tiempo de abogado. Eso no es lo suyo. Lo suyo es la política, la Revolución.
Krúpskaya atestigua su ascetismo y nos dice que renunció a todas las cosas que le interesaban –el patinaje, la lectura del latín, el ajedrez, incluso la música– para concentrarse exclusivamente en el trabajo político. Un camarada comentó: "Entre nosotros, es el único que vive la revolución las veinticuatro horas del día". (...) Fue el primer ejemplar de una nueva especie: el organizador profesional de la política totalitaria.
Paul Johnson, Tiempos modernos, Vergara, Barcelona, 2000, p. 74.
La Krúpskaya de que nos habla Johnson en este pasaje tenía por nombre Nadezhda y por patronímico Konstantínovna, y se casó con el Pionero en 1898, estando ambos desterrados en Siberia por sus actividades subversivas (eran miembros fundadores de la Unión para la Lucha por la Emancipación de la Clase Trabajadora, creada en 1895). Las condiciones debieron de ser espantosas:
Allí vivió tres años en una situación de relativa comodidad, en una casita alquilada, con [Nadezhda], manteniendo correspondencia con sus amigos, escribiendo y traduciendo.
(Richard Pipes, Historia del comunismo, Mondadori, Barcelona, 2002, p. 48).
En 1900 se exilia, y en el exilio permanecerá hasta 1905. En esos cinco años adoptará el pseudónimoLenin (al parecer, inspirado por el siberiano río Lena), escribirá su célebre ¿Qué hacer?, donde este fanático quemaherejes sentará las bases de esa megaherejía del marxismo conocida por marxismo-leninismo, y asistirá al trascendental II Congreso del Partido Socialdemócrata Ruso, celebrado en Londres en 1903, donde sus ideas sobre cómo hacer la revolución generarán la división, posteriormente sangrienta, entre bolcheviques –la (muy exigua) mayoría, que eso quiere decir el terminacho en ruso– y mencheviques.

A este sabihondo siniestro, la revolución de 1905 le pilló tan desprevenido que no pudo parasitarla. También le cogieron con el pie cambiado la revolución de 1917 y la caída del zar, la Gran Guerra y la ayuda que le prestó Alemania para volver a Rusia (Berlín le utilizó "como un bacilo de la tifoidea", Churchill dixit). El socialismo científico y el determinismo histórico, ya saben. Johnson:
Lo que convirtió a Lenin en un gran actor en la escena de la historia no fue su comprensión de los procesos históricos, sino la rapidez y la energía con que aprovechó las oportunidades imprevistas que ella le ofrecía. En resumen, fue lo que según sus acusaciones eran sus antagonistas: un oportunista.
(Johnson, ob. cit., p. 77).
Era tan rápido y enérgico en tiempos de turbulencias porque, aquí el asceta rojo, no tenía escrúpulos, piedad, humanidad. Guillermo Cabrera Infante diría que fue uno de los avatares del Mal. En 1891, siendo un don nadie en la ciudad de Samara, se negó a participar en una campaña de ayuda a los hambrientos del lugar –que debieron de ser legión, si tenemos en cuenta que aquélla fue una de las peores hambrunas de la historia rusa (entre 400.000 y 500.000 muertos)– porque el hambre tenía "numerosas consecuencias positivas", según aleccionó a un amigo:
Al destruir la atrasada economía campesina, el hambre, explicaba, nos acerca objetivamente a nuestra meta final, el socialismo, etapa inmediatamente posterior al capitalismo. El hambre destruye no solamente la fe en el Zar, también en Dios.
(Stéphane Courtois -ed.-, El libro negro del comunismo, Espasa-Planeta, Barcelona, 1998, p. 146).
Dios. A Dios, que no acababa de morirse pese a los dicterios de Nietzsche, quería él, el hijo del devoto Iliá Nikoláyevich Uliánov, rematarlo; y exterminar a sus siervos (2.961 sacerdotes, 1.962 monjes y 3.447 monjas asesinados sólo en 1922). El hambre de nuevo, pero ya con él en el poder; pero muchísimo peor, sencillamente inenarrable, y provocada por sus políticas criminales: la hambruna de 1921-22 afectó a unos 27 millones de personas, y mató a entre 3 y 5 millones. Lo que sigue es un extracto de una carta que dirigió al Politburó el 19 de marzo de 1922:
Tenemos noventa y nueve oportunidades sobre cien de golpear mortalmente al enemigo en la cabeza con un éxito total, y de ganar (...) posiciones (...) para las décadas futuras. Con tanta gente hambrienta que se alimenta de carne humana, con los caminos congestionados de centenares y de millares de cadáveres, ahora y solamente ahora podemos (y en consecuencia debemos) confiscar los bienes de la Iglesia con una energía feroz y despiadada. Precisamente ahora y solamente ahora la inmensa mayoría de las masas campesinas puede ayudarnos, o más exactamente, puede no estar en condiciones de apoyar a ese puñado de clericales Cien Negros y de pequeño-burgueses reaccionarios (...) Todo indica que no alcanzaremos nuestro objetivo en otro momento, porque solamente la desesperación generada por el hambre puede acarrear una actitud benévola, o al menos neutra, de las masas [hacia] nosotros.
(Courtois, ob. cit., p. 148).
***
"En febrero de 1917 se abrió ante Rusia el camino de la libertad. Rusia escogió a Lenin", escribió Vasili Grossman en el memorable Todo fluye. La frase es buena pero no es cierta. Rusia no escogió a Lenin. Lenin, queridos niños logsianos (y padres que cursaron la EGB, y abuelos que cursaron lo que se cursara antes), no se encaramó al poder por obra y gracia de un alzamiento popular sino de un golpe de estado, que asesinó en la cuna a la Libertad ("Actualmente no hay país en el mundo tan libre como Rusia", dijo en abril del decisivo año 17 el propio Lenin, como recuerda Christian Jelen en su imprescindible La ceguera voluntaria ­–Planeta, Barcelona, 1985, p. 21–):
La intolerancia de Lenin, su perseverancia, su implacabilidad hacia todos aquellos que pensaban diferente a él, su desprecio por la libertad, el fanatismo de su fe, la crueldad para con sus enemigos, todo aquello que dio la victoria a la causa de Lenin había nacido y se había forjado en los abismos milenarios de la esclavitud rusa, de la no libertad rusa.
(Grossman, ob. cit., Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, Barcelona, 2008, p. 253).
Lenin el putchista (Johnson: "Dio vida a una forma brutal de gobernar que estaba extinguiéndose") sabía que sólo podría imponerse mediante el terror, de ahí que enseguida (diciembre de 1917) creara la abominable Comisión Panrusa para el Combate de la Contrarrevolución y el Sabotaje, la Checa que con tanto entusiasmo replicaron aquí en España Carillo y demás custodios de la democracia republicana:
La policía secreta del zar, la Ojrana, había contado con 15.000 miembros, y esto la convertía en el [mayor] organismo (...) de su tipo en el viejo mundo. (...) tres años después de su creación, la Checa tenía una fuerza de 250.000 agentes de dedicación total. (...) Mientras los últimos zares habían ejecutado a un promedio de 17 personas por año (por toda suerte de delitos), [para] 1918-1919 la Checa promediaba 1.000 ejecuciones mensuales sólo por delitos políticos.
(Johnson, ob. cit., p. 94).
Hay quien cifra en 200.000 el número de enemigos del Estado asesinados por la Checa, que de comisión extraordinaria pasó a ser Administración Política del Estado (GPU) en 1922. Lenin, claro que padre del Padrecito, no es que amparara a la Checa, es que la protegía de las críticas de "una intelligentsialimitada (...) incapaz de considerar el problema del terror desde una perspectiva más amplia" (v. Courtois, p. 97). Lo del terror como "problema" fue un descuido: el terror no era tal sino la solución. La perspectiva amplia:
La primera acción de la Checa fue aplastar la huelga de funcionarios de Petrogrado [febrero de 1918]. El método fue expeditivo –arresto de los "agitadores"–, y la justificación simple: "Quien no quiere estar con el pueblo no tiene lugar en él", declaró [su máximo responsable, Félix] Dzerzhinsky, que ordenó arrestar a un cierto número de diputados socialistas-revolucionarios y mencheviques, elegidos para la asamblea constituyente. Este acto arbitrario fue inmediatamente condenado por el comisario del pueblo para la Justicia, [Isaac] Steinberg, un socialista-revolucionario (...) que había entrado en el Gobierno unos días antes. (...)
"¿Para qué sirve un Comisariado del Pueblo para la Justicia? –preguntó entonces Steinberg a Lenin–. ¡Que lo llamen Comisariado del Pueblo para el Exterminio Social y se entenderá la razón!". "Excelente idea –respondió Lenin–. Es exactamente como yo lo veo. ¡Desgraciadamente, no se le puede llamar así!".
(Courtois, ob. cit., pp. 78-79).
***
Lenin y el Terror en tres actos.

Primero: "Camarada [Dimitri] Kursky [comisario de Justicia en 1922] (...) Hay que plantear abiertamente el principio, justo políticamente (...), que motiva la esencia y la justificación del terror (...) El tribunal no debe suprimir el terror (...) sino fundamentarlo, legalizarlo en los principios claramente, sin disimular ni maquillar la verdad" (Courtois, ob. cit., pp. 150-151).
El régimen zarista fusiló a 3.932 personas en los 92 años que median entre 1825 y 1917. El leninismo ya había rebasado esa cifra en marzo de 1918, esto es, sólo cuatro meses después de tomar el poder.
Segundo.

Tercero, protagonizado por su esbirro Martyn Latsis, uno de los jefes de la Checa, el 1 de noviembre de 1918:
No hacemos la guerra contra las personas en particular. Exterminamos a la burguesía como clase. No busquéis, durante la investigación, documentos o pruebas sobre lo que el acusado ha cometido, mediante acciones o palabras, contra la autoridad soviética. La primera pregunta que debéis formularle es la de a qué clase pertenece, cuáles son su origen, su educación, su instrucción, su profesión.
(Courtois, ob. cit., p. 22).
El colofón corre por cuenta de otro semejante de Lenin el venerado, Grigori Zinóviev, al final y qué pena asesinado por sus iguales. Septiembre de 1918:
Para deshacernos de nuestros enemigos, debemos tener nuestro propio Terror socialista. Debemos atraer a nuestro lado digamos a noventa de los cien millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto a los otros, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilados.
(V. César Vidal, Paracuellos-Katyn, Libros Libres, Madrid, 2005, p. 40. Con este comentario: "Si se desea ser honrado con la verdad histórica, hay que señalar que Zinóviev se quedaría corto en sus cálculos, porque el comunismo le costaría a Rusia mucho más de diez millones de muertos").
***

Lenin y el Terror y Lenin y la Guerra. La Mundial le hizo ser quien fue, el primero de los dictadores totalitarios del siglo de la Megamuerte. Bramó contra la participación de Rusia, pero no por pacifismo sino por tacticismo. Él quería la guerra; pero no esa, no entre naciones, sino en el seno de las naciones. Y consiguió que Rusia –entre 1,7 y 3 millones de soldados y entre 1,5 y 3 millones de civiles muertos– se siguiera desangrando: la guerra civil (1918-20) que desataron los bolcheviques se saldó con dos millones de soldados (de los ejércitos Blanco y Rojo) y dos millones de civiles muertos, y quizá otros dos millones de exiliados.

***

"Pero resulta que Lenin también. Que Lenin primero".

***

Afortunadamente, tuvo una mala muerte: tres infartos en dos años, el cuerpo paralizado, mudo, puede que sifilítico. Acabó amargado, rabioso por no poder seguir al frente, como Hitler acusando a su pueblo de no haber estado a la altura. Dejó de hacer daño en Gorki –afueras de Moscú, enseguida Gorki Leninskiye– el 21 de enero de 1924. Contraviniendo sus deseos, lo embalsamaron y dejaron expuesto por los siglos de los siglos en el mausoleo de la Plaza Roja que lleva su nombre, aunque si por los rusos fuera se convertía en polvo mañana mismo. Los idealistas de la muerte, que ven como ven (¡Revel en Jelen!) y leen lo que quieren, nos remiten a su testamento para decirnos que él sabía, que no quería a Stalin por malo malo malo.
¡Pero resulta que Lenin también! ¡Que Lenin primero!
Lenin murió. Pero el leninismo no murió. El poder conquistado por Lenin no se escapó de las manos del Partido. Los camaradas de Lenin, sus colaboradores, sus compañeros de lucha y sus discípulos continuaron su obra. 
... aquellos en cuyas manos dejó el país
en un desbordamiento convulso
lo deben aprisionar en cemento.
A ellos no les dirás: Lenin ha muerto,
su muerte no les desalentó.
Siguieron cumpliendo su empresa,
con más tesón todavía... 
La dictadura del Partido que Lenin había instaurado perduró después de su muerte al igual que perduraron los ejércitos, la milicia, la Checa, las organizaciones para la liquidación del analfabetismo y las universidades populares.
(Grossman, ob. cit., p. 257).
Oh, sí. Las organizaciones para la liquidación del analfabetismo y las universidades populares.