La cartilla de racionamiento. Angélica Mora


Angélica Mora

Nueva York.

Apuntes de una Periodista


Venezuela a la cubana.

Apróntese los venezolanos. Hugo Chávez Frias estará enfermo, pero eso no lo detiene en su terco propósito de convertir a la nación de Bolívar en una segunda Cuba.

¿Que me falta?, se debe preguntar en los momentos en que su cuerpo recibe las presumibles dosis de químicos para luchar contra su misterioso cáncer.

¡Ah, por supuesto, crear la libreta de racionamiento!
Y para allá va, luego de haber congelado los precios de 18 alimentos básicos en Venezuela.
La medida no es para proteger al consumidor, sino para poder imponer la famosa libreta con que su mentor Fidel Castro y ahora su Designado Raúl, someten a la población en la Isla de la Felicidad.

El agua natural, jugos de fruta, cloro, jabón, lavaplatos líquidos, limpiadores, champú, desodorantes, papel higiénico y pañales desechables, fabricados por multinacionales y otras, entrarán en el redil impuesto por Chávez, dañando gravemente entre otras, a la empresa que el odia tanto, Alimentos Polar.

Dice Chávez que congeló los precios de estos 18 productos para "frenar" la galopante inflación. Desequilibrio económico que el mismo ha provocado en estos 13 años al frente de Miraflores, en que ha regalado el dinero en el extranjero y ha privado a sus compatriotas de lo mínimo para poder vivir decentemente.

La aberrante congelación entró en vigor con la nueva Ley de Costos y Precios "Justos" le da a Chávez la muñeca "justa" para manipular y conducir al país a la libreta de racionamiento y de paso ahuyentar a la empresas internacionales para que no sigan trabajando en Venezuela.

En Venezuela, la inflación cerró en el 2010 en un 27,2%. Hasta octubre acumula un 22,7%, la más alta en la región y en el mundo.

Por supuesto, el Mandatario venezolano culpa a empresas "imperialistas" y no a él, del caos sin salida que vive la nación.
Sin embargo, sigue realizando negocios que perjudican al país. Este miércoles firmará una nueva línea de financiamiento con China por 4.000 millones de dólares para proyectos petroleros.
(Pekín ha concedido anteriormente a Caracas empréstitos por más de 30.000 millones de dólares).
No se ha indicado a dónde han ido parar los anteriores millones y a dónde estará destinado este nuevo chorro de dinero, proveniente del oro negro.

Sin embargo, lo de la Libreta de Abastecimientos es cosa de esperar un poco, que "ya viene llegando".

Muertos y heridos en prisión de las tunas. Dania Virgen García

(www.miscelaneasdecuba.net).- Desde la prisión de Las Tunas informó el preso político Luis Enrique Labrador Díaz, presidente del movimiento La Fuerza de la Verdad, que en los últimos meses ha habido varios presos muertos y heridos por negligencia de los funcionarios de orden interior.

El 17 de noviembre, en horas de la tarde, en el destacamento A, un recluso apuñaló a otro, que perdió la vida. El occiso, de 21 años, se apellidaba Pérez Cisneros y era de la provincia de Las Tunas. El agresor se llama Yosmendi Hugo, de 22 años, de Ciego de Ávila.

El día 12 de noviembre se produjo una riña tumultuaria entre los reos, donde hubo varios heridos. Uno de ellos, llamado Pavel Hernández, quien recibió cuatro puñaladas, se encuentra muy grave. Al reo Daniel Escalona le quemaron el rostro y una mano. Otros dos reos se encuentran lesionados.

Refiere el reo Luis Enrique, que en este año han habido cinco reclusos muertos en la prisión. El preso Roilan Ramírez del Toro, de la provincia de Las Tunas fue asesinado por el funcionario de orden interior Julio Escobar. Mes y medio después, también fue asesinado el reo Esteban Pérez Tamayo de la misma provincia, del pueblo Buena Vista. El 24 de junio el reo Yosvany Escobar Romero se ahorcó en una celda de castigo, en estado de embriaguez y empastillado, después de que fuera golpeado severamente por los guardias.

El 17 de octubre Reinaldo Tamayo también se ahorco en una celda de castigo en estado de embriaguez. Y el 17 de este mes perdió la vida otro reo en circunstancias no esclarecidas.

Labrador Díaz refiere que en el año 2003 hubo 16 presos muertos. Por entonces, se encontraba de director de dicha prisión el Mayor Machado, quien ahora es el vice director de las prisiones de la provincia.

Sigue acoso en prisión contra hijo de periodista exiliada. Dania Virgen García

Fuente: Cuba democracia y vida

Desde la Prisión de Guanajay, Artemisa, donde se encuentra recluido, el presidente del Movimiento 10 de diciembre, Raúl Rodríguez Soto informó que sigue el acoso contra su persona.

Según Rodríguez Soto, hace varios días se personaron en su celda el Tte. Reinier, de la Seguridad del Estado y el Director de la Prisión, y lo retrataron sin dar explicaciones.

Raúl Rodríguez Soto es hijo de la poetisa y periodista exiliada Adela Soto, quien trabaja actualmente en Miami en la Brigada 2506.

El recluso presenta múltiples de enfermedades que se han dado a conocer ante la opinión pública internacional, por lo que su familia ha reclamado ante el gobierno cubano la licencia extrapenal, pero le ha sido denegada.


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Firma por la Libertad y los Derechos Humanos en Cuba.

Richard Heskox (1949)

Poseidon’s Daughter


Lethe


Fuente: American Gallery.

Por encima de la ley. Alberto Méndez Castelló


PUERTO PADRE, Cuba, noviembre (www.cubanet.org) – Introducir en la parte trasera de una furgoneta completamente cerrada, y luego encapucharlo para impedirle ver hacia dónde era conducido, fue el método de detención empleado aquí por miembros de Seguridad del Estado provenientes de Las Tunas, para intimidar a un periodista independiente, e impedirle viajar a Banes con el propósito de reportar sobre el primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata Tamayo.

Y más dramáticos resultan los atropellos que sufren las Damas de Blanco para impedirles realizar sus citas cívicas dominicales. En cualquier lugar del país donde los opositores políticos, activistas de derechos humanos, o la prensa independiente intenten cumplir con su deber, antes, durante o después, allí estará la policía política para prohibirles viajar, o ya en el lugar de la convocatoria realizar una redada contra ellos y abandonarlos en remotos parajes. Prohibir a un ciudadano frecuentar determinado lugar no está entre las facultades de un policía, ni siquiera las del Ministro del Interior.

Igual sucede con la prohibición de residir en un lugar, o la obligación de permanecer en una localidad específica. Tales prohibiciones están conceptuadas como sanciones accesorias, y sólo los tribunales tienen la facultad de imponerlas, mediante debido proceso.

Sólo un tribunal puede sancionar a un individuo por la comisión de un delito. Y sólo el tribunal puede prohibirle frecuentar un lugar u obligarlo a permanecer en él.

La actuación de la policía se limitará a hacer cumplir la sentencia. Pero sin un fallo judicial, ninguno puede prohibir a un ciudadano frecuentar el lugar que desee, siempre que no incurra en delito; en cuyo caso se deberá proceder por la comisión del mismo, y no por la permanencia en el sitio.

Algo similar ocurre con la sanción accesoria de destierro, conceptuada en el artículo 42 del Código Penal, consistente en la obligación de permanecer en una localidad específica, o la prohibición de residir en otro lugar; prerrogativas éstas de un jurado, y no de un jefe de policía, independientemente de su jerarquía.

Por consiguiente, cuando un policía, sin obrar sentencia judicial prohíbe frecuentar lugares del territorio nacional a cualquier ciudadano; por ejemplo, que una mujer de Santiago de Cuba vaya a una iglesia en La Habana; o pretende que un bloguero permanezca en su casa de Holguín, ese policía está cometiendo un delito previsto en el artículo 279.1 del Código Penal, donde se expresa: “El que, sin tener facultad para ello, y fuera de los casos y las condiciones previstas en la ley, priva a otro de su libertad personal, incurre en sanción de privación de libertad de dos a cinco años.

Contra los policías, incluso contra el ministro del Interior si se le ocurriera ocupar el lugar de los tribunales, disponiendo la aplicación de sanciones de destierro, o la prohibición de visitar el lugar que uno escoja, es posible formular denuncias por la comisión de delitos contra los derechos individuales.

Muchos lectores bien informados, o escépticos, dirán que este andamiaje legal funciona solamente donde las capuchas de los secuestradores no están entre los instrumentos de trabajo de la policía, y donde los jueces no integran un partido único. Y no les falta razón. Queda demostrado una vez más que en las dictaduras el gobierno se ejerce fuera de las leyes del propio país.