Enlaces - Links 24.07.2011

50 soluciones a la paradoja de Fermi (38ª solución): La Tierra posee una "bomba de evolución" óptima. Sergio L. Palacios.

 

Why The Great Stagnation Thesis is the Most Subversive Libertarian Argument of Our AgePeter Boettke. Vía intelib.

 

Temptations of Empire. Two new studies reveal the inherent instability of imperialism. John Payne. Vía intelib.

 

Basura legislativa. José Carlos Rodríguez. Vía intelib.

 

El ataque de los mercados. Juan Ramón Rallo. Vía intelib.

Cada año, los famosos PIIGS están pidiendo prestados a "los mercados" más de 200.000 millones de euros (el 16% de todos sus ingresos fiscales), sin que se les vea demasiado comprometidos con devolver los más de 3.000.000 millones que todavía adeudan.
More harm than good. How the IMF’s business model sabotages properly functioning capitalism. Amar Bhide & Edmund Phelps. Vía intelib.


Mercar en domingo. Jesús Mosterín. Vía intelib.

Thinking Away the Pain. Meditation as cheap, self-administered morphine. Jonah Lehrer. Vía intelib.


The Curse of Nationalism. Don Boudreaux.


Música:


Los raros - Alexander Mossolov. Radio Nacional de España.

Los raros - Maurice Emmanuel. Radio Nacional de España.


A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas de Juan Abreu

Este libro debe leerse. Perfecto análisis, desde dentro, de lo que supone sobrevivir en la Cuba castrista. Lo incluyo entre mis libros . Aquí se puede adquirir en PDF al precio de 3€.

El libro cuenta en los primeros capítulos la vida del autor, Juan Abreu, en la Habana y Miami, durante las décadas de los 70 y 80. Pasa luego a narrar la vida de Reinaldo Arenas, desde la perspectiva de un Abreu a la edad de 22 años. Como el mismo Abreu escribe: “Repito, este libro no debe leerse como unas memorias, sino como el monólogo de un muchacho de 22 años que respetaba, admiraba y quería a un amigo y no quiso dejarlo solo a pesar de que se moría de miedo y lo devoraban las dudas. Un muchacho romántico, ingenuo e ignorante que creía con los surrealistas (como yo todavía) que hay tres cosas sagradas: la rebeldía, el amor, la poesía. Un joven que pensó que no tendría tiempo para más y quiso dejar constancia de su desesperación. Un muchacho lleno de furia y de infundadas esperanzas” (p. 25).

El libro te hace sentir la falta de libertad, el desasosiego, la desesperación y muchas otras desagradables sensaciones provocadas por un régimen tan brutal como el castrista. Todo está controlado, no hay hombres hay esclavos. A estos esclavos, por ejemplo, se les permitía: "[tras su boda] me fui al hotel que el gobierno nos permite usar, tres días, a los recién casados, para la luna de miel" (p. 40). ¿Alguien puede defender un régimen tan abyecto? 

Destaco los siguiente párrafos:

Un pueblo ocupado en encontrar qué comer día a día para no morirse de hambre, difícilmente encontrará tiempo para conspirar. El hambre como arma de Estado, nunca como durante aquellos años fue tan evidente.
La década del setenta al ochenta fue sin duda la más oscura de estos casi cuarenta años de dictadura. Decir que este período fue el peor no pretende disminuir los rigores de los restantes. Todos han sido malos, pero en esos diez años se sumó a la infamia la falta de libertades la humillación de sentirnos colonizados por una potencia extranjera. La idolatría y la sumisión a los soviéticos llegó a tales extremos que los soldados cubanos, durante las ceremonias militares, juraban fidelidad eterna no sólo a nuestro país sino también a la Madre Patria Soviética. Nunca Cuba fue tan dependiente. (Página 10).

Nunca olvidaré un desagradable encuentro, sostenido poco después de mi llegada, con la hija de un expresidente cubano. La dama, bien educada con el dinero que su padre robó del erario de la República, se permitió decirme que cómo era posible que me atreviera a ripostarle de la manera en que lo había hecho, que cómo no me daba cuenta de que no éramos iguales. Ni corto ni perezoso tuve la satisfacción de concordar con ella. Por supuesto que no lo éramos. Mi padre se había pasado la vida trabajando honradamente para mantener a su familia, y no traicionó la confianza de nadie ni se robó lo que no le pertenecía.

Pero es justo decir que estas personas (que sí merecen el calificativo de escoria que nos dieron a nosotros) constituían una minoría. Esa tan dañina minoría de siempre. Lo cierto es que la mayoría del exilio cubano nos recibió con generosidad. Esa mayoría está compuesta por una dedicada clase trabajadora que suda muy duramente lo que tiene y se merece lo que ha conseguido a fuerza de tenacidad, laboriosidad y una envidiable capacidad para aprovecharse de las oportunidades que ofreció la sociedad norteamericana a las primeras oleadas de refugiados. (Pp. 14-15).

Al regresar a Miami (los cubanos que viven desperdigados por Estados Unidos terminan, tarde o temprano, en Miami) fundamos la Revista Mariel de Arte y Literatura.

(…) El grupo de escritores que hizo posible Mariel, o colaboró en el empeño, estuvo formado por Reinaldo García Ramos, René Cifuentes, Luis de la Paz, Marcia Morgado, Roberto Valero, Miguel Correa, Lydia Cabrera, Enrique Labrador y Carlos Victoria, entre otros. Mención especial para el cineasta Néstor Almendros, que siempre estuvo a nuestro lado. (P.16).


Lydia Cabrera fue una especie de hada madrina de la revista. También una de las personas que más me ha impactado mi vida. Vivía en un minúsculo apartamento en Coral Gables, donde trabajaba incansablemente. Rodeada de un grupo de amigos y del silencio oprobioso y la indiferencia en los que la rica comunidad cuba ha sumido a sus grandes escritores exiliados. Lydia pagaba la publicación de sus libros con grandes esfuerzos, vendiendo en ocasiones las pocas joyas familiares que pudo sacar de Cuba. Así publicó la mayoría de sus 23 libros. Cuando la conocí era todavía una mujer fuerte y llena de energía, a la que la ceguera no había entristecido. Reinaba en su sala llena de libros y cuadros. Una dama elegante, que destilaba sencillez y dignidad y una aristocracia natural que impregnaba sus palabras y sus movimientos.

Hacía gala de un gran sentido del humor, y una bondad pura. Al final de mi primera visita insistió en regalarme doscientos dólares, y no hubo forma de rechazarlos. Ella, que no tenía, al ver que un cubano recién llegado estaba peor no quiso dejarlo ir sin echarle una mano. «La inteligencia es una forma de bondad», decía. Es la mejor definición que he encontrado al respecto. (Pp. 16-17).

El régimen de Castro ha durado demasiado y eso nos ha marcado a todos en un sentido u otro. El ser humano puede acostumbrarse a cualquier cosa, hasta al horror, si éste se prolonga lo suficiente y se hace cotidiano. (P. 20).

Repito, este libro no debe leerse como unas memorias, sino como el monólogo de un muchacho de 22 años que respetaba, admiraba y quería a un amigo y no quiso dejarlo solo a pesar de que se moría de miedo y lo devoraban las dudas. Un muchacho romántico, ingenuo e ignorante que creía con los surrealistas (como yo todavía) que hay tres cosas sagradas: la rebeldía, el amor, la poesía. Un joven que pensó que no tendría tiempo para más y quiso dejar constancia de su desesperación. Un muchacho lleno de furia y de infundadas esperanzas. (P. 25).

En la alcantarilla están los cartones con los que se abrigaba (Reinaldo Arenas) y protegía del frío y la humedad de la noche. Nunca fueron suficientes. Hacía una especie de nicho con las cajas de cartón, que rellenaba con papel de periódico. También se metía hojas de periódicos, arrugadas, entre las ropas. Parecía un extraterrestre, pero conservaba el calor. «Menos mal que este periódico al fin sirve para algo, aparte de su uso oficial como papel sanitario», decía sonriendo, mientras enarbolaba un Granma. (P. 28).

Arenas me había dicho: «Asegúrate de que son mortales. No le temo a la muerte, lo que me queda es una constante evasión y la muerte no sería más que evadirse de la realidad. Pero a la cárcel sí, es un lugar horrible, sórdido. A la cárcel sí le temo». (Pp. 28 y 29).

Pasan los días y nada sucede. La situación de Rey (Reinaldo Arenas) es desesperada. No es solamente el problema de que no lo atrapen. Están el hambre y el frío y el vivir a la intemperie. Y la soledad. Voy cada vez que puedo y pasamos horas conversando. Necesita compañía. Planeamos algunas tertulias, para animarnos. Rapiño en casa de la poca comida que hay para llevarle, cuando se puede. Pero todo el mundo pasa hambre y tampoco hay dinero pues ganamos una miseria. De vez en cuando hacemos una colecta y le llevo algo para que pueda comprar en los quioscos del Parque. (P. 34).

No se puede ser un artista honesto en este país y participar de la cultura oficial. Eso lo tengo muy claro. Lo único que queda es la fuga. Escapar de este infierno como sea, y salvar lo que se escriba. Eso es todo lo que nos depara el futuro. Con suerte. (P. 34).

No cabe duda, en estos tiempos violentos y grotescos, la única forma digna de ser un artista es estar dispuesto a respaldar con la vida cada palabra que se pone sobre el papel. (P. 39).

Si faltas tres veces durante un mes te hacen un juicio y te encarcelan, condenándote a trabajo forzado. Eso se llama Ley Contra la Vagancia. Si no te cogen por ésa, pueden hacerlo por la Ley de Peligrosidad, que te condena no porque hayas cometido un delito, sino por la presunción de que puedas cometerlo. (P. 41).

En estos 22 años de miserable existencia lo único que he conocido es la persecución, la esclavitud y la estupidez ascendida a canon ideológico. (P. 41).

La palabra es reveladora si pensamos en Weyler, Hitler o Stalin, pero aquí significa que los obreros después de cumplir su horario de trabajo son conducidos en camiones a la Plaza de la Revolución, donde les será endilgado algún discurso en el que donaremos alguna libra de arroz, de las pocas que nos tocan por el Racionamiento, a algún pueblo hermano. Como se sabe, aquí el motor impulsor de toda actividad masiva es la coacción, y el chantaje. El que no acude a una de estas manifestaciones quedará señalado en su centro de trabajo, o en el CDR. Y como estas actividades se reflejan en el expediente laboral y social, así como en el historial de méritos revolucionarios de cada persona, el no acudir a uno de estos actos significa renunciar a cosas fundamentales, además de convertirse en un apestado. (P. 58).

«La opresión resulta intolerable para el poeta porque la imaginación es la expresión más absoluta de la libertad. El poeta que no conoce la libertad, la imagina, y si es un genio, y está ubicado en el continente americano, convierte esta visión en palpable, o perece». Reinaldo Arenas, Magia y persecución en José Martí, La Gaceta de Cuba. (P. 60).

En la Biblioteca estaba la Goyesca, que trabajaba en un departamento donde almacenaban los libros prohibidos. Él se arriesgaba, pues era necesario un permiso especial para acceder a ellos, y nos prestaba muchos, siempre que los leyéramos allí. (P. 62).


La Habana ya se estaba cayendo a pedazos, pero siempre es una delicia zapatear sus estrechas calles. A pesar del hedor de las cloacas desbordadas y las colas detrás de los camiones de agua. Hay lugares en los que desde hace años no viene el agua y la gente vive llenando tanques de cincuenta y cinco galones, que luego instalan en la cocina o en el baño y de los que sacan una tubería. (P. 63).


Al írseles prohibiendo y suprimiendo todo, en vez de protestar y airarse contra la fuerza que los oprime, se dedican a enumerar lo que les queda y a tratar de conservarlo. Al poco tiempo olvidan aquello que les arrebataron. Se sienten contentos con la miseria que les permiten. Son capaces de soportar todo tipo de vejaciones, de envilecerse, de embrutecerse y enmudecer con tal de conservar algún fin de semana, en el que podrán ir a la playa a templar bajo los pinos, o al Conejito a matarse el hambre con un cupón de buen trabajador que les dieron en la fábrica por ser esclavos ejemplares. (P. 90).


La ley dice que si vas tres veces ante el gobierno, que es el único empleador, y no aceptas lo que te ofrecen, vas preso. Pues estoy preso, soy un esclavo. (P. 92).


Han comenzado otra vez las recogidas de los que no están «correctamente pelados». Me paso la mano por la cabeza. El pelo me tapa las orejas. Estoy fuera de la ley. (P. 101).


Le echo un vistazo al Granma. Este periódico hace que uno sienta lástima de la humanidad. Todos los países están en crisis, casi muriéndose de hambre o atravesando inmensas tragedias locales. Están más muertos de hambre que casi todos nosotros, es asombroso. Y entonces hago unos cálculos. En nuestro paraíso proletario el precio de un frasco de miel de abejas, que antes era de 25 centavos, ha ascendido hasta $1.50, lo que equivale a un 600% de aumento. Y los cigarros de 20 centavos a $2.40, lo que constituye un aumento de un 700%. Todos los artículos de primera necesidad están por el estilo. Pienso esto mientras voy leyendo un montón de artículos en Granma sobre la crisis inflacionista en los países capitalistas. Nosotros, en cambio, no tenemos crisis. A nosotros cuando se nos acaba la cuota de alimentos a mediados de mes, estirándola, se nos deja en plena libertad para demostrar nuestras actitudes para sobrevivir con un mínimo de proteínas, carbohidratos y calorías. (P. 123).


El Comité de Zona es, por así decirlo, el director de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución) [un centro oficial de delación]. De él emanan las órdenes y las orientaciones. Lo más significativo en su estructura es el policía, «el Teniente», que tiene a su cargo varios de estos Comités de Zona. Es el sueño de Hitler, la militarización a nivel de Zona (cada zona consta de alrededor de 30 CDR, con sus gráficos, expedientes, listas, fichas, archivos, etc.). También es digna de mención la actitud coral de estos Comités de Zona. Prueba de ello es la cantidad de consignas que se comprometieron a vocear durante el año 1974:
1) Condenamos la intervención militar yanki en Cambodia(...) 3) Nixon asesino 4) Nixon esbirro 5) Nixon asesino de mujeres(...) 18) Muera el imperialismo yanki 19) Viva la unidad anti-imperialista 20) Viva el invencible campo socialista 21) Saludamos Flota Soviética(...) 23) Nada hay más precioso que la libertad y la libertad (...) 30) Viva Lenin31) Viva el Che(...) 50) Viva la dictadura del proletariado 51) Mueran los agentes del imperialismo 52) Nixon es peor que Hitler
(Pp. 130-131).

Hace días que en toda La Habana no hay agua. Esto no es nada raro, hay zonas en la ciudad en las que hace años que no viene una gota de agua a las cañerías. (P. 132).


Un muchacho que trabaja conmigo (...) ha estado preso en el Morro. Dice que (...) muy temprano desayunan media latica de leche aguada y un pan. Luego, a eso de las diez de la mañana, el almuerzo. Espaguetis con agua o chícharos con agua, poca cantidad. La comida, por el estilo, a las tres de la tarde y nada más hasta el otro día. Las celdas son tan frías que por la noche es imposible dormir. Los presos se ponen a quemar papeles y trapos para calentarse. Para lograr pasar el tiempo sin volverse loco hay que leer, todo el mundo lee allí, y los muy degenerados incluyen el peso de los libros en las 25 libras de la jaba mensual de alimentos. El infierno. 

Los guardias son fanáticos escogidos; por cualquier cosa te dan un planazo, usan machetes, sí, aunque ahora creo que los sustituyeron por cascos de acero, me dice. Sí, por gusto te dan golpes entre tres o cuatro y ni protestes, no digas una palabra, porque te clavan la bayoneta. Aunque sin que hagas nada también te la clavan. Al entrar en la celda. Al decirte: «¡Vamos, entren, entren!»
Ah, y te sacan a coger sol una vez a la semana. (P. 138).


Otros escritores cubanos han sido aún más desafortunados que yo. René Ariza, por ejemplo, Premio Nacional de Teatro, se pudre en una cárcel luego de haber sido torturado hasta el punto de que ha perdido la razón… ¿Qué se sabe de Manuel F. Ballagas, el joven escritor, hijo del gran poeta? También él fue una madrugada sacado a golpes de su casa y conducido a una mazmorra. Nelson Rodríguez, joven escritor que publicó un notable libro de cuentos titulado El regalo, pasó tres años en un campo de trabajo forzado y luego de haber sido vilmente vejado, cuando intentó desviar un avión para abandonar el país, fue internado en un hospital y luego fusilado como un criminal. En Cuba se fusila en las cárceles y en las costas. Y lo peor es que siendo tan sórdidos los aparatos de la censura y de la persecución, el mundo nada puede saber de los crímenes espantosos que aquí se cometen día tras día.

(...)

El comunismo es el gran negocio del siglo para los caudillistas y los dictadores; además de apoderarse de todo el país que dominan, se aseguran la propaganda, el título de «progresistas» y el poder vitalicio. 
Jóvenes del mundo occidental: el hecho de que ustedes puedan criticar o aborrecer o simplemente abandonar el país en que viven y elegir, es un privilegio que se extingue. Traten de mantenerlo el mayor tiempo posible, pues hasta entonces ha de durar la civilización y el pensamiento humano, con toda su grandeza y heroísmo, que el mismo lleva consigo. Texto de Reinaldo Arenas. (Pp . 158 y 160).

Ramiro Salazar Suero, propietario de un taller, asesinado por ETA en Vitoria


Alrededor de las nueve y media de la mañana del 23 de julio de 1983, la banda terrorista ETA asesinaba en Vitoria al empresario RAMIRO SALAZAR SUERO, propietario de un taller de compraventa de vehículos. Dos pistoleros a cara descubierta le dispararon en la nuca cuando se disponía a abrir el establecimiento en la avenida de los Pinos de la capital alavesa. Los etarras llevaban un rato merodeando por la zona, esperando la llegada de Ramiro, lo siguieron y lo abordaron por la espalda, disparándole sin que tuviese tiempo de reaccionar. Los terroristas emprendieron la huida a pie, en dirección al centro de la ciudad.
La víctima, socorrida en primer término por un cabo de la Cruz Roja, tenía una herida de bala en la sien izquierda, que le había dejado gravemente herido. El cabo, que pasaba casualmente por el lugar, detuvo su vehículo al oír el disparo y solicitó ayuda a una dotación de la Policía Nacional para introducirlo en el vehículo de la Cruz Roja. Ramiro fue trasladado al Hospital General Santiago Apóstol, donde ingresó a las diez de la mañana en situación de coma y con parada cardiaca. Estuvo tres horas debatiéndose entre la vida y la muerte. Quince minutos antes de la una del mediodía, el empresario falleció sin que los médicos que le atendían pudieran hacer nada por salvar su vida.
En el lugar de los hechos se recogió posteriormente un casquillo del calibre 9 milímetros parabellum, marca FN. Pocas horas después, ETA asumió la autoría del asesinato mediante una llamada al diario Egin.
En 1993 la Audiencia Nacional condenó a Ignacio Pujana Alberdi, miembro del grupo Totorramendi de ETA, a 28 años de reclusión mayor por el asesinato de Ramiro Salazar. Las Fuerzas de Seguridad atribuyen a Luis Enrique Gárate Galarza, alias Zorro, su presunta participación en este atentado. El etarra fue detenido en el suroeste de Francia el 9 de febrero de 2004, después de tratar de eludir un control de aduanas en la localidad de Cognac, a unos cien kilómetros de Burdeos, cuando transportaba una furgoneta cargada de explosivos y armas junto a Ibon Elorrieta Sanz. Gárate Galarza fue condenado a 15 años en Francia, y en marzo de 2010 fue entregado temporalmente a España para ser juzgado por su participación en diversos atentados cometidos en los años ochenta, varios de los cuales se saldaron con asesinatos.
Ramiro Salazar Suero, de 35 años de edad, era natural de Urbina (Álava), localidad próxima a Vitoria. Propietario de la empresa Automóviles Salazar, estaba casado y tenía dos hijos. Su esposa se encontraba en avanzado estado de gestación en el momento del atentado. Ramiro Salazar no había tenido, al parecer, ningún problema laboral ni se le conocían actividades políticas. Sin embargo, en el mes de abril unos desconocidos rompieron los cristales de su establecimiento por lo que Ramiro presentó la correspondiente denuncia en comisaría. Aunque en un principio el negocio estaba destinado a la compraventa de automóviles, el propietario había obtenido poco antes de su asesinato la autorización de venta de coches de varias marcas extranjeras.

Entrevistas a Luis Rojas Marcos y Fernando Savater por Javier Bilbao

También dice en su libro que contemplar desgracias ajenas nos puede ayudar a relativizar las nuestras. ¿Ver telediarios tendría un valor terapéutico?
Bueno, yo no diría terapéutico. Muchas personas interpretan el telediario como la normalidad cuando es lo opuesto; lo que es normal no es noticia. La noticia es noticia porque es la excepción, una aberración. Como las noticias son negativas, en general, cuando ven la misma agresión, el mismo accidente tres o cuatro veces al día, piensan que esto es la vida. El problema de las noticias es que aunque sabemos intelectualmente que es algo excepcional, a veces tendemos a pensar que la vida es así. No es terapéutica. Ahora bien, lo que sí es verdad es que por ejemplo en un terremoto ves que hay personas que se consuelan porque su situación no es tan desastrosa como la del vecino. Y esto es normal, es una tendencia normal del ser humano.
Los medios de comunicación cada poco tiempo nos suelen alarmar con amenazas apocalípticas ya sea sobre el medio ambiente, enfermedades contagiosas…etc. Asimismo, muchas películas se ambientan en esa clase de escenarios. ¿Por qué esto nos fascina tanto?
Nos fascina. Hace dos mil años la sociedad más avanzada y más desarrollada del mundo, en Roma, iba diariamente al Coliseo a ver atrocidades reales; hoy día esa atrocidad real no nos atrae, nos gusta más una violencia que está editada, más camuflada hasta cierto punto. No hace mucho se iba a ver ejecutar a los reos en la plaza pública, en Londres, y casi siempre iban acompañadas de torturas, de martirio, e iban las familias a verlo. Esa fascinación es así, como observadores. ¿Por qué? Pues porque las situaciones de violencia resuenan en nosotros con una fuerza especial; nos ponen en contacto con la vida, la muerte, la sumisión, el poder…

Entrevista con Fernando Savater por Javier Bilbao.
Salman Rushdie decía que “ya no hace falta ser terrorista para conseguir cambios y que ser terrorista es algo pasado de moda” en relación a las revueltas del mundo árabe. ¿Está de acuerdo? ¿Al Qaeda está acabada?
Siempre me he opuesto a esa tontería de “la violencia es inútil”. No, la violencia es utilísima. En el País Vasco ha hecho posibles cambios enormes y si no hubiera sido por la violencia, la hegemonía nacionalista no hubiera sido la que es. Y, por supuesto, la violencia integrista islámica se ha impuesto en el mundo teniendo como efecto, entre otras cosas, la disminución de nuestras libertades en algunos casos. Es muy bueno ver que los países del norte de África apuestan más por esas vías democráticas, de resistencia pasiva o activa, pero no terrorista. Que el terror lo ponga el dictador, no uno. Es la única forma de llegar a la democracia. En la época de Franco todos los antifranquistas se pusieron muy contentos cuando volaron a Carrero Blanco; yo dije que el que volaba a Carrero Blanco era como Franco pero de otro orden. Nosotros lo que queríamos no era que ganaran otros militares, sino que ganáramos los civiles y esto es lo que ahora está ocurriendo. Quieren que ganen los civiles, no unos señores que sean lo contrario que Gadafi o Mubarak, pero en esa misma línea. Ahora bien, el terror es utilísimo, por eso hay que prohibirlo y perseguirlo, porque logra demasiadas cosas.

Se ha llegado a comparar esta cadena de insurrecciones como la caída del Muro de Berlín, ¿es una analogía exagerada?
Probablemente sí, en el sentido de que el muro representaba un poder único, grande, que era el poder del comunismo, la Unión Soviética, que hoy no existe como tal. Pero es verdad que es muy importante; una vez más se vuelve a esa mitología pragmatista y en el fondo hipócrita que hay mucho en Europa cuando se dice “no, ellos no son como nosotros, no quieren las mismas cosas, tienen sus propias tradiciones, a las mujeres les gusta ir tapadas hasta las orejas, a los hombres les gusta pasarse la vida obedeciendo al sultán…”. Pues se ve que no; los seres humanos nos parecemos mucho más de lo que nuestros folclores políticos dan a entender. Es una cosa muy sana recordarlo de vez en cuando. 

¿Qué pasa en Fukushima (Parte 10)? Hoja de Ruta hacia la Normalidad por Manuel Fernández Ordóñez


Hace meses, el Gobierno de Japón le pidió a la dueña de la central nuclear de Fukushima Dai-chi (TEPCO) que elaborara una hoja de ruta donde se establecieran los pasos a seguir para la restauración de la situación después del accidente. Hace dos días, TEPCO hizo público un informe en el que se establecía el estado del progreso en dicha hoja de ruta. Pueden descargase el informe en este enlace. Es el propósito de este artículo resumir y resaltar los puntos más importantes de dicho informe, es decir, establecer cuál es la situación actual en la central de Fukushima y los pasos a seguir desde ahora. Hay puntos del informe que me saltaré por ir únicamente a lo más interesante.
1) Se ha conseguido el objetivo de una Refrigeración Estable de los reactores.
  • Las temperaturas en la parte inferior de las vasijas no muestran ninguna tendencia ascendente y el calor generado en los reactores se está extrayendo de manera estable.
  • El sistema de tratamiento de agua está en operación y el agua que se inyecta en los reactores no aumenta el inventario de agua contaminada. Este sistema comenzó a operar el 17 de Junio y ha tenido numerosos parones desde entonces, pero funciona.
  • Se han instalado múltiples vías de inyección de agua en los reactores por si falla alguna.
  • Se está inyectando nitrógeno en las contenciones primarias de los tres reactores para prevenir hipotéticas explosiones de hidrógeno. En el reactor 1 se inyecta nitrógeno desde el 7 de Abril, en el reactor 2 desde el 28 de Junio y en el reactor 3 desde el 14 de Julio.
2) Se ha conseguido una Refrigeración Estable  de las piscinas de combustible gastado.
  • En la unidad 1 se comenzó con la inyección de agua fría por la línea normal el 29 de Mayo.
  • En la unidad 2 se comenzó con la circulación de agua a través de un cambiador de calor externo el 31 de Mayo y ha conseguido alcanzar una temperatura en torno a los 35 ºC.
  • En la unidad 3 se desarrolló la misma técnica que en la unidad 2 pero comenzando el 30 de Junio. La piscina ha sido llevada a una temperatura en torno a los 35 ºC.
  • En la unidad 4 se instaló una línea externa de inyección de agua el 17 de Junio y la piscina está en una situación de refrigeración estable.
3) Agua contaminada acumulada.
El principal cometido en este punto es asegurar el almacenamiento y tratamiento de esa agua para prevenir que tenga lugar cualquier tipo de vertido. Son varias las medidas que se están implementado para conseguir esto:
  • El 17 de Junio comenzó a operar el sistema de tratamiento de agua contaminada. Este sistema saca el agua almacenada en los edificios de turbinas, le quita el aceite, gran parte del cesio y de otros elementos radiactivos, la desaliniza y la almacena en unos tanques para utilizarla como refrigerante de los reactores.
  • Para mitigar la contaminación del agua marina en el emplazamiento de la central se han instalado unos sistemas que utilizan Zeolita (un material que retiene parte del cesio que hay en el agua).
  • Se han instalado también placas de hormigón en los canales de entrada de agua a la central y unas barreras de otros materiales para prevenir la difusión de agua contaminada a mar abierto.
4) Mitigación de la contaminación
La pretensión de estas medidas es reducir la dispersión de materiales radiactivos que están acumulados en la propia central y prevenir el aumento de las tasas de dosis en la zona que rodea la central. Para ello:
  • Se dispersó una resina química por gran parte de la central que evita que se levante polvo y la radiación se disperse en el ambiente. El 28 de Junio se finalizó esta operación en la que se dispersó resina sobre 400.000 m2 de la central.
  • Se han retirado 500 contenedores de escombros, algunos altamente contaminados.
  • Se ha comenzado la construcción (28 de Junio) de una cubierta para el edificio del reactor 1.
5) Contramedidas contra nuevos terremotos y tsunamis
  • Las fuentes de energía de emergencia se han instalado en lugares altos (15 de Abril).
  • Se han instalado líneas de inyección de agua redundantes en los reactores por si un terremoto daña alguna de ellas (15 de Abril).
  • Los camiones de incendios (con bombas) se han puesto también en lugares elevados.
  • Se está instalando una estructura que refuerce la piscina de combustible del reactor 4.
  • Se han construido nuevos muros contra tsunamis (terminados a finales de Junio).
6) Dosis de radiación
  • Como las tasas de dosis en el perímetro de la central no cambian dependiendo de la dirección del viento (siempre se mide lo mismo) se deduce que no se están emitiendo nuevos materiales radiactivos y que, la mayor contribución a la dosis medida corresponde a materiales emitidos durante los primeros días del accidente.
  • Las tasas de dosis medidas en las inmediaciones de la central, de hecho, llevan varios meses bajando paulatinamente.
  • Se ha estimado que la actividad total emitida en la actualidad es 2 millones de veces más pequeña que en las primeras semanas del accidente.
7) Control de Radiación y Cuidado Médico
  • TEPCO publicó el 17 de Junio que 6 trabajadores habían recibido dosis superiores a los 250 mSv establecidos por el Gobierno de Japón.
  • TEPCO realizó análisis a 3.538 trabajadores (de 3.771) implicados en Marzo en las labores de emergencia del accidente. Realizó análisis a 3.254 trabajadores (de 4.567) que estuvieron en la central durante el mes de Abril.
  • Se están haciendo análisis médicos periódicos a todos aquellos trabajadores que hayan recibido más de 100 mSv de dosis.