Ciclo de Conferencias “Visiones del Ser Humano” hablando de Genes, Dinero y Evolución Humana. Arcadi Navarro




Bottom up beats top down at seven billion. Matt Ridley

Your population cover story makes a good case that public-sector experts effectively turned their backs on the issue following the intervention of an unusual mixture of conservatives and feminists at the Cairo conference in 1994. Was this silence entirely a bad thing? Do not underestimate the harm done by the coercion recommended in the 1970s by western intellectuals -- and implemented. Egged on by Western governments and pressure groups, coerced sterilisation became a pattern all across Asia in the 1970s. Chinese women were forcibly taken from their homes to be sterilised. Cheered on by Robert McNamara’s World Bank, Sanjay Gandhi ran a vast campaign of rewards and coercion to force 8 million poor Indians to accept vasectomies. Yet we now know that bottom-up forces, chiefly public health improvements and economic growth, generally reduce birth rates even faster than top-down coercion (which bodes well for Africa with its recent rapid economic growth). The availability of contraception is necessary but not sufficient. Maybe the inattention of the international quangocracy is not always a bad thing.



Un español independentista, como yo. Arcadi Espada


Con su habitual cinismo, los nacionalistas catalanes se rasgan las vestiduras ante las proclamas irónicas de un español independentista, el catedrático Peces-Barba, que ayer dijo que a España le habría ido mejor con Portugal que con Cataluña. Obviamente, y como corresponde a una retórica semejante, no se trata de probar la veracidad de una afirmación semejante ni siquiera de discurrir demasiado sobre ella. (Aunque parece bastante razonable suponer que a España, y sobre todo a Portugal, les habría ido mejor juntos de lo que les ha ido por separado.) De lo que se trata, y a eso se dedica Peces, es de devolver a los nacionalistas aunque sea una milésima de su propia medicina y obligarles a escuchar una octava de sus grititos, de sus ofensas y de sus desafectos, este ruido vicioso y malencarado que llevan tres décadas proyectando sobre el debate político y la convivencia entre los españoles.
Leer entrada original en El Mundo.

Alcides Rivera Rodríguez en estado grave. Angélica Mora



Angélica Mora

Nueva York

Apuntes de una Periodista


El activista opositor Alcides Rivera Rodríguez se encuentra en estado grave en el hospital de Santa Clara.

Rivera, quien es miembro de la Coalición Central Opositora, fue internado de urgencia en el hospital al agravarse su estado debido a una huelga de hambre que el disidente llevaba a cabo por más de 28 días.

El líder opositor, Jorge Luis García Pérez Antúnez, informó en la red social Twitter que los médicos le indicaron a los familiares de Rivera que peligra la vida del paciente debido a que está gravemente afectado de bronconeumonía y se le está aplicando oxígeno.

La angustia de familiares, amigos y grupos opositores se debe al temor que Rivera pueda tener dengue o fiebre palúdica por presentar alta temperatura, pérdida temporal de la visión, mareos y escalofríos.
Su esposa, la activista Idania Yañez Contreras, lo condujo al hospital debido al temor de un agravamiento de su condición, por su larga huelga de hambre de más de 28 días.

En su huelga el activista pedía que el régimen cesara las golpizas contra los disidentes.

El ayuno lo iniciaron seis miembros de la oposición, pero cuatro se han retirado por motivos de salud.
Sólo quedaban en la huelga Rivera y Rolando Ferrer Espinosa.

Antúnez pide "a todas las personas de buena voluntad rueguen por la vida de Alcides, ya que puede ser la próxima víctima de la dictadura".

Sólo nos queda iniciar una nueva vigilia y rogar que no haya otra víctima en las filas de la oposición cubana.



Leer completo en Apuntes de una Periodista.

Último tiro en la nuca. Arcadi Espada


¿Qué hay después de cuarenta años, cientos de muertos, miles de heridos y exiliados?: España, un Estado de Derecho. Un Estado que liquidó ayer, hacia las siete de la tarde, el último excremento del franquismo y el primero del nacionalismo, cuando tres patéticas capuchas dijeron adiós a las armas para siempre. La magnitud del drama se aprecia en la grieta que se abre entre las frases 18 y 19 del comunicado. La frase 18 dice: «ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada» Y esta es la siguiente: «ETA hace un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada». Cualquiera con estudios primarios habría visto aquí un intolerable anacoluto, «una inconsecuencia en la construcción del discurso» por decirlo en palabras académicas. Cuando se ha escrito una frase que dice «ETA ha decidido el cese definitivo…» ya nunca jamás se puede escribir otra que atribuya alguna acción presente o futura a ETA. Fuera, se acabó. Si ETA deja las armas, ETA ya no exige, ni insta ni reclama, ni siquiera, como hacían con modestia, tal vez un punto conscientes de su nueva condición, «hace un llamamiento». ¿A quién vais a llamar, ahora, peleles? ¿Quién os va a hacer el más mínimo caso para superar no sé yo qué conflictivas supuraciones de la historia? Ya os lo dijimos en las calles, más de una vez: «¡Sin pistolas no sois nada!» Nada. Un anacoluto. Una irrisión. Como máximo, os lo diré una vez más gramaticalmente: una última pasiva refleja de cuatro tontos útiles. Útiles.

Yo comprendo a los que quieren que ETA pida perdón. Los comprendo y los quiero. Pero eso es un imposible ontológico. Tan imposible como que las armas callen. ETA sólo dispara. Les reclaman no sólo el perdón sino que los terroristas vayan al fondo de su propia historia. ¡Quia! Miremos de frente, nosotros que sí podemos, la última bala que han disparado. A la nuca, como siempre, evitando mirar a los ojos. A su nuca, evitando sus propios ojos. ¿Valentía póstuma, pedís, a esos cobardes que sólo supieron matar por la espalda?

España es un país infeliz, viejo y limitado. Pero ha vencido. Su policía, sus jueces, sus políticos, tantas veces ineficaces, vagos, corruptos… han vencido. Yo, que soy un sectario y que procuro no deberle nada a nadie, sólo lamento el beneficio que de este último tiro en la nuca saque el nacionalismo. Ahora que cuando abra la boca ya no nos llegará el olor a sangre.


Leer artículo original en Diarios de Arcadi Espada.