Héroe, 26 de febrero: Ángel Manuel Facal Soto

Libertad Digital.

A las ocho de la noche del lunes 26 de febrero de 1985, ETA asesinaba en la puerta de un bar de la localidad guipuzcoana de Pasajes (Guipúzcoa) a ÁNGEL MANUEL FACAL SOTO, copropietario de una empresa de remolcadores.
En torno a las 20:00 horas Ángel comía un bocadillo en la puerta del Bar Náutico, muy cerca de su casa, cuando una moto Vespa, en la que viajaban dos individuos con cascos y pasamontañas, frenó bruscamente. La que iba detrás, Idoia López Riaño, La Tigresa, descendió con rapidez de la moto y le disparó un único tiro en la sien. Ángel cayó fulminado, recostado sobre el hombro de uno de los amigos con los que estaba.
La organización terrorista señaló que este atentado formaba parte de su campaña contra el tráfico de drogas, y afirmaba que la víctima colaboró con la policía en misiones de información. Una vez más, la banda asesina intentó justificar su asesinato con el argumento del narcotráfico y la colaboración con la policía.
En 1986 fueron condenados a 27 años cada uno José Ángel Aguirre Aguirre y Ramón Zapirain Tellechea por este asesinato. En 2003 fue también sentenciada por el mismo atentado Idoia López Riaño, La Tigresa. En noviembre de 2010 el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz consideró prescritos los cargos contra el etarra deportado en Venezuela, Arturo Cubillas, por el asesinato de Ángel. Dio por concluido el sumario y no reclamará la extradición del terrorista por este caso. Pese a que el sumario se había reabierto en 2001, después de que Idoia López Riaño fuese entregada por Francia, el juez consideró que ese acto no implicaba la reapertura del caso contra Cubillas.
Ángel Manuel Facal Soto tenía 42 años y estaba soltero. Su familia, procedente de Galicia, confirmó que era toxicómano, aunque dos hermanos de la víctima y varios amigos negaron tras el atentado que Ángel Facal traficara con drogas: "Era un infeliz. Estaba enganchado desde hace unos diez años, pero no se dedicaba al tráfico ni estaba amenazado". Su padre había creado en Pasajes una empresa de remolcadores que se encargaba del transporte entre las dos márgenes de la ría de Pasajes.

Qué ha pasado en Libia desde que murió Gadafi

Jordi Pérez Colomé.


Hace unos días se cumplió el primer aniversario de la revolución libia: el 17 de febrero hizo un año del primer viernes con manifestaciones. Dos días antes había habido la primera protesta en Bengasi. En este vídeo se ven las celebraciones en Trípoli:



La historia es conocida. Las manifestaciones pacíficas duraron apenas días. El régimen libio empezó en seguida a disparar contra civiles y se formaron dos bandos armados: según una Comisión de Naciones Unidas, el 24 de febrero empezó el conflicto interno; según la Cruz Roja, fue el 10 de marzo. La resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que aprobaba “todas las medidas necesarias” para proteger a civiles fue el 17 de marzo y dos días después cazas franceses interceptaron el avance de las tropas de Gadafi hacia Bengasi. Empezaba la guerra.

Me han preguntado varias veces cuántos muertos confirmados había para justificar la intervención. Los datos más fiables que he encontrado son del Tribunal Penal Internacional: 755 muertos entre el 15 y el 25 de febrero. Según el informe de una misión de observación reciente, el uso de kalashnikovs para disolver protestas pasó en seguida a armamento más pesado e incluso a baterías antiaéreas. Ese uso de armas indiscriminadas en lugares civiles puede ser un crimen contra la humanidad, igual que ocurre en Siria.

Las declaraciones rimbombantes de Muamar Gadafi y su hijo Saif el Islam fueron otra prueba de que la represión iba en serio. Saif al Islam dijo el 20 de febrero: “El ejército tendrá a partir de ahora un papel clave para imponer la seguridad y volver a la normalidad a cualquier precio”. Su padre, Muamar, dijo tres días después su célebre frase: “Limpiaremos [esas áreas] de estas ratas”.

Tras esos hechos y estas declaraciones, la presión para hacer algo ante el avance de las tropas de Gadafi hacia Bengasi llevó a la intervención legal de la OTAN. La aparente solidez del Consejo Nacional de Transición (CNT) y la posesión de una capital -Bengasi- desde donde organizar la defensa, ayudaron mucho. En Siria no se da ninguno de estos dos hechos; tampoco otros.

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Grandes criminales del siglo XX: Kim Il Sung

Mario Noya.


A Corea del Norte se le conoce como el Reino Ermitaño pero ni es un reino, sino una terrorífica dictadura comunista, ni mucho menos el paraíso del eremita: no es lugar para solitarios dedicados a la contemplación ni para... no es para humanos, por ahorrarnos el recuento. Su fundador, Kim Song Ju, tuvo los santos cojones de hacerse llamar Kim Il Sung, "el Sol que Viene". La Noche Escura.

El tirano que por más tiempo tiranizó a los suyos en el siglo XX (46 años; o 48, si no nos ponemos exquisitos: y es que su tiranía precedió a la constitución de su república) nació el 5 de abril de 1912 en Mangyongdae, cerca de Pyongyang, en el seno de una pobre familia campesina, mienten más que hablan sus hagiógrafos: lo cierto es que Kim Song Ju, como tantos de su ralea, procedía de la martirizada clase media. (Hay incluso quien vincula su estirpe a la del rey Gyeongsung, el último monarca del reino medieval de Silla). Su padre, un cristiano que atendía por el nombre de Kim Hyong Jik, desposó a los 15 años a Kang Pan, de 17, hija de maestra, con la que tuvo otros dos hijos: Chol Chu y Yong Ju.

En 1919 la familia se trasladó a Manchuria, por entonces como Corea sometida al yugo del Imperio del Sol Naciente. Ferviente nacionalista coreano, nuestro hombre (¡uf!) se educará (apenas ocho años de estudios formales) en China y en chino; al punto de que, cuando regrese definitivamente a la patria, 26 años después, tendrá graves dificultades para leer el discurso que le pergeñó la inteligencia soviética a fin de que se lo infligiera a sus camaradas en un congreso del Partido. Pero volvamos a Manchuria: muy temprano KSJ se implicará en la lucha antijaponesa, lo que le llevará a la cárcel en 1929. Al salir –a los pocos meses–, en vez de retomar los estudios decide implicarse total, definitivamente en la subversión. "Como Stalin y Hitler –ha escrito un Richard Barnes en internet–, se convirtió en revolucionario profesional, uno de esos que viven a costa de los demás sin tener un trabajo digno de tal nombre". Será entonces cuando se haga llamarKim Il Sung, al parecer en homenaje a un héroe del levantamiento antijaponés de 1919.

La guerrilla comunista china será su casa –no consta cómo se las apañaron sus dos hermanos pequeños, huérfanos de padre y madre desde 1932–; y su superior inmediato, Wei Zhengmin, destacada personalidad del PC chino, una suerte de padre político: fue él quien le introdujo en el mundo de la maquinación y la intriga políticas. En las mismas trincheras vivaquearon también quienes, andando el tiempo, cuando exija ser llamado Gran Líder, Supremo Líder, Jefe Respetado y Bienamado, toda esa basura megalómana, conformen su círculo de confianza. Por desgracia y como él, esos señores se reprodujeron, y legaron su posición y sus privilegios a sus descendientes. Es lo que tiene el comunismo. Siempre. En todo tiempo y lugar.

La vida de KIS no puede entenderse sin China. Y sin la URSS, donde también luchó contra los japoneses (¿y contra los nazis? Algunos lo ponen a combatir en Stalingrado) y desde donde regresó a Corea –a bordo del buque de guerra Pujachev– en 1945. Ya en 1946 su amo y modelo, Iósif Stalin, decide que sea él el hombre fuerte del nuevo Estado vasallo del Imperio Rojo, la República Democrática Popular de Corea, que proclamará su independencia el 9 de septiembre de 1948. Independencia. Sic.
Kim Il Sung, simple comandante de una unidad de guerrilla antijaponesa en los confines de Manchuria, fue colocado en el poder por los soviéticos en detrimento de los comunistas que militaban en el país [desde] hacía más tiempo. En septiembre de 1945 tuvieron lugar en Pyongyang cierto número de asesinatos de mandos comunistas opuestos a Kim Il Sung (...) ¿Unas decenas? ¿Varios cientos? Todavía no se sabe.
(...) los soviéticos forman casi de cero un Estado a su imagen: reforma agraria que abre el camino a la colectivización, partido único, encuadramiento ideológico de la población en asociaciones de masas, etc. Todo adversario político, todo terrateniente, todo opositor a la reforma agraria, todo ciudadano sospechoso de haber colaborado con los japoneses, es hostigado. (...) el asentamiento del régimen, en una primera época, da lugar menos a un baño de sangre que a la huida [hacia la actual Corea del Sur] de millares de personas (...).
(Pierre Rigoulot, "Crímenes, terror y secreto en Corea del Norte"; en VVAA, El libro negro del comunismo, Planeta-Espasa, Barcelona, 1998, pp. 616-117).
Convencido de que los dirigentes del Sur eran un hatajo de lacayos de unos Estados Unidos que arderían en deseos de abandonar la península, KIS se vuelca en vender a Stalin la idea de reunificar el país por la fuerza de las armas. Y se saldrá con la suya. Así que provocará la terrible Guerra de Corea.
El 25 de junio de 1950, la premeditada invasión se pone en marcha: las tropas norcoreanas invaden por sorpresa el Sur. Es el principio de una guerra espantosa que causará más de medio millón de muertos en (...) la población coreana, unos 400.000 muertos y una cantidad algo mayor de heridos entre los chinos que acudieron en apoyo de los norcoreanos cuando [éstos] se vieron amenazados con una derrota total por las tropas de la ONU dirigidas por el general MacArthur, al menos 200.000 muertos entre los soldados norcoreanos, 50.000 entre los soldados surcoreanos, más de 50.000 [entre los] americanos, y millones de desalojados.
(P. Rigoulot, ob. cit., p. 617).
No le vayan a un coreano con la vaina de la guerra fría. No vayan ustedes a pensarse que Jean-Paul Sartre, la hiena estilográfica, no saludó la execrable carnicería: hasta aprovechó la efusión de sangre para afiliarse al Partido Comunista. (Un mundo saturado de sartrecillos valientes por cuenta ajena, ¿se imaginan? El infierno, entonces sí, serían los otros). No irán a estas alturas a pensar que Kim Il Sung no cantó victoria por ese ominoso fracaso:
El pueblo coreano ha conseguido un triunfo heroico en estos tres años de lucha contra el agresor armado, el imperialismo yanqui,
dicen que dijo, y para celebrarlo el Sol que Viene convirtió Corea del Norte en el impenetrable y tétrico agujero negro que sigue siendo: selló las fronteras (más aún cuando vio la deriva de la China postmaoísta y la desaparición de la URSS: ¡tenía razón! ¿Internacionalismo? ¡El comunismo es un hermetismo!); erigió un universo concentracionario mezcla de gulag soviético y laogai chino (1'5 millones de muertos); sometió el Partido a repetidas purgas (100.000 muertos); apostó de lleno por la militarización (con el Songun, la política que pone el Ejército por encima de todo, comiéndose el 20-25% del PIB); practicó el terrorismo en el extranjero (ataque al palacio presidencial surcoreano de 1968 –30 terroristas muertos–, atentado de Rangún contra miembros del Gobierno surcoreano en 1983 –16 muertos, cuatro de ellos ministros surcoreanos–, voladura de un avión surcoreano en 1987 –115 muertos–...); patrocinó grupos terroristas extranjeros (palestinos, filipinos; el Ejército Rojo Japonés...); devastó minuciosamente la economía pero se las apañó para dotarse de armamento atómico (según la CIA, consiguió la Bomba ya en 1993) y saturó el paisaje y al paisanaje con su infausta figura ventruda:
Para finales de los 80, Kim se había dedicado más de 34.000 monumentos. Su retrato está expuesto en los espacios públicos de todo el país, en todos y cada uno de los hogares y en la mayoría de las prendas de vestir. El calendario se reconfigurará para que empiece el año de su nacimiento (1912), denominado Juche 1. Su cumpleaños será declarado fiesta nacional.
(...) El 70º cumpleaños de Kim se celebró por todo lo alto, con la inauguración de la Torre Juche y del Arco del Triunfo. La torre es una versión a gran escala del Monumento a Washington y consta de 25.550 bloques de granito, uno por cada día de los 70 años de vida de Kim. El arco es una versión a gran escala del Arco del Triunfo de París (...) El mismo día fue inaugurado elEstadio Kim Il Sung (...).
Año Juche. Torre Juche. Juche. ¿Qué es eso? Eso, nunca mejor dicho, es la ideología oficial de Corea del Norte, inserta en su Prostitución, claro que pergeñada por Kim Il Sung, porque aquí el señor, a más de asesinazo y gran tirano, fue pensador... ¡de pluma suelta!: por ahora sus obras completas constan de 93 volúmenes. Unas obras completas que no son sino una "biblioteca sobre la Idea Juche", según puede leerse en este breve de la abyecta, mamporrera agencia oficial KNS.
La Idea Juche sostiene que el hombre es el centro del universo y que sus poderes para transformar el universo son (...) ilimitados, siempre que sea depositario del auténtico liderazgo político y actúe en función de los principios correctos.
(Kevin Williamson, The Politically Incorrect Guide to Socialism, Regnery, Washington DC, 2011, ed. electrónica, pasaje 1.683).
Siempre que ese hombre sea el Sol que Viene, pues. Orwell se nos volvería a morir. De asco.
En la Idea Juche, ese pensamiento supuestamente científico [el socialista, ya saben] tiene tres componentes. Está el chaju, la independencia política; el charip, la independencia económica (un concepto no muy diferente del swadeshi gandhiano), y el chawi, la enérgica política de defensa. Por lo que hace a la independencia política, la idea de que el norcoreano de a pie [¡nunca mejor dicho, en ese paraíso atrasista!] tenga algo que decir sobre los asuntos de Estado es claramente anatema (...), y el chaju, si algo significa, es la manera telegráfica de referirse al nacionalismo norcoreano. Igualmente, poco hay que decir acerca del chawi: Corea del Norte se muestra especialmente enérgica en sus operaciones militares: aterroriza a sus vecinos, torpedea barcos [extranjeros] y usa su arsenal nuclear como herramienta para el chantaje.
(K. Williamson, ob. cit., pasajes 1.729 y 1.735).
Juche (= "la cuestión principal"), más que un pensamiento, es la innecesaria coartada para el absoluto sometimiento, para la aniquilación del ser humano, devenido masa amorfa que brama o calla según ordene el Amo. La propaganda oficial insta a los norcoreanos a ser "un solo pensamiento y una sola voluntad bajo la dirección del líder supremo". "Pensad, hablad y obrad como Kim Il Sung y Kim Jong Il", ese par de (contra)dioses sañudos. Igual alguno habría de pasarse por Pyongyang, a que le expliquen por lo menudo la diferencia entre autoritarismo y totalitarismo. Me parece una buena idea, soy franco.
Juche, la filosofía oficial de Corea del Norte, es la décima religión del mundo, con 19 millones de fieles, según la web Adherents. Supera al judaísmo, al jainismo, a la fe bahai (...) No está mal para una religión que no es considerada como tal por sus seguidores. Si tú le dices a un norcoreano leal que Juche (...) es una religión, lo mismo te da un puñetazo en tu desvergonzada y herética boca. "Juche –puede que diga– NO es en absoluto una religión. ¡Por todos los cielos, nosotros somos ateos!". Entonces, quizá te explique cómo es que el camarada Kim Il Sung, fundador de Juche (...), yace en el Sagrado Templo de Juche, junto a carteles que rezan: "¡El gran líder Camarada Kim Il Sung siempre estará con nosotros!". 
"Si la religión es un pato, dice Tom Belke, autor de Juche: un análisis cristiano de la religión oficial de Corea del Norte, Juche hace cuac-cuac. En su intento por alejarse de la religión, Corea del Norte no ha hecho sino meterse de lleno en ella. "Tiene sus lugares sagrados, sus ceremonias, su sistema exclusivo de creencias", señala Belke. "Es algo que precisan todos los credos".
Kim Il Sung, este odioso pseudodiós de Caco y caca, murió el 8 de julio de 1994. ¿De puro viejo e infartado, el Inmortal Presidente Eterno? No jodamos. Pues igual no. Igual el cuervo le sacó los ojos:
El 28 de junio Corea del Norte y Corea del Sur acordaron celebrar una cumbre en Pyongyang entre el 25 y el 27 de julio. Sería el primer encuentro de este tipo desde la división de la península, en 1945. 
Sin embargo, Kim murió súbitamente en su villa campestre el 8 de julio de un ataque al corazón "debido a fuertes tensiones mentales". Todas las conversaciones programadas quedaron suspendidas. El funeral de Estado tuvo lugar el 18 de julio, y acto seguido se decretó duelo nacional por espacio de tres años. 
Posteriormente se dijo que la muerte de Kim se produjo durante una acalorada discusión entre éste y su hijo Kim Jong Il. Las sospechas sobre las circunstancias del óbito se acrecentaron al conocerse que Kim Jong Il se negó durante largo tiempo a permitir el acceso de los médicos a la habitación de su padre. Aún más preguntas emergieron cuando se estrellaron dos de los cinco helicópteros encargados de trasladar el cuerpo (...) a Pyongyang, a resultas de lo cual murieron los médicos y guardaespaldas que iban a bordo; del resto de la comitiva no se volvió a tener noticia.
Se dice que Kim Jong Il ocultaba a su padre la gravedad de lahambruna [¿tres millones de muertos? ¿canibalismo?] y de la crisis económica que asolaban el país, y que se oponía a la reunificación con el Sur.
A Kim Il Sung le sucedió, sí, su hijo Kim Jong Il. O sea que puede que, verdaderamente, Corea del Norte sea un reino. El primero de los comunistas. (La Cuba castrista, siempre chupando rueda, siempre imitando lo peor, ha sido el segundo). Kim Il Sung y Kim Jong Il, de tal palo tal astilla, la peste y el cólera, abajo esa moral y no perdamos la desesperanza, que diría el personaje de Imre Kertész. "¿Cuántas posibilidades había de que Kim Il Sung, la mera definición de monstruo en política, tuviera un monstruo igual o peor que él al que legar su imperio?", se pregunta Kevin Williamson en La guía políticamente incorrecta del socialismo, que no está traducida porque nuestras grandes editoriales es que no dan abasto con tanto panfleto de nuestra indignada ultraizquierda liberticida.

Al menos una. La que final, letalmente contaba, le contarían las víctimas si pudieran. 

Policías

Cristian Campos.



Me gustaría saber cuántos de esos estudiantes valencianos de 20 añitos largos que cortan la circulación de las calles de su ciudad para que les pongan calefacción; cuántos de esos patéticos maduritos con la crisis de los 40 a cuestas que se arriman a las quinceañeras en protestas estudiantiles que ni les van ni les vienen; cuántos de esos que creen estar viviendo en una dictadura fascista; cuántos de esos lectores del diario El País o Público que llaman a los policías “perros” o “descerebrados” o “nazis” o “paramilitares”; cuántos de esos votantes del PSOE y de IU que ponen en duda el monopolio de la violencia por parte del estado… cuántos de esos infantiloides, digo, tendrían los cojones de jugarse la vida para salvar la de un desconocido que se ahoga a unos pocos metros de la playa.
Yo, desde luego, no.
¿Demagogia? No, hombre, no: la policía está legitimada democráticamente para abrirte la cabeza a hostias por la misma razón por la que son ellos, no tú, los que tienen la obligación de tirarse a un mar criminal para salvar a un adolescente eslovaco que se ha echado un chapuzón a las 5:00 de la madrugada tras una noche de melopea descomunal. 
Pero una ciudadanía a la que hay que explicarle de dónde surgen las legitimidades democráticas y cuáles son las obligaciones que conllevan estas es una ciudadanía que se merece cualquier mierda que pueda caerle encima. El vacío existencial, de ideas y de proyecto, de la izquierda en este país sólo puede llenarlo un nuevo franquismo. Y ahí andan ellos, recibiendo mamporros con la vana esperanza de que el ruido de las porras al chocar con sus cráneos vacíos logre despertar la momia de Franco.
Me gustaría saber cuántos de esos estudiantes valencianos de 20 añitos largos que cortan la circulación de las calles de su ciudad para que les pongan calefacción; cuántos de esos patéticos maduritos con la crisis de los 40 a cuestas que se arriman a las quinceañeras en protestas estudiantiles que ni les van ni les vienen; cuántos de esos que creen estar viviendo en una dictadura fascista; cuántos de esos lectores del diario El País o Público que llaman a los policías “perros” o “descerebrados” o “nazis” o “paramilitares”; cuántos de esos votantes del PSOE y de IU que ponen en duda el monopolio de la violencia por parte del estado… cuántos de esos infantiloides, digo, tendrían los cojones de jugarse la vida para salvar la de un desconocido que se ahoga a unos pocos metros de la playa.
Yo, desde luego, no.
¿Demagogia? No, hombre, no: la policía está legitimada democráticamente para abrirte la cabeza a hostias por la misma razón por la que son ellos, no tú, los que tienen la obligación de tirarse a un mar criminal para salvar a un adolescente eslovaco que se ha echado un chapuzón a las 5:00 de la madrugada tras una noche de melopea descomunal. 
Pero una ciudadanía a la que hay que explicarle de dónde surgen las legitimidades democráticas y cuáles son las obligaciones que conllevan estas es una ciudadanía que se merece cualquier mierda que pueda caerle encima. El vacío existencial, de ideas y de proyecto, de la izquierda en este país sólo puede llenarlo un nuevo franquismo. Y ahí andan ellos, recibiendo mamporros con la vana esperanza de que el ruido de las porras al chocar con sus cráneos vacíos logre despertar la momia de Franco.

La lista de los horrores en Siria es detallada, pero las soluciones son a largo plazo

Jordi Pérez Colomé.



Siria ha dado cuatro noticias destacadas entre jueves y viernes: primero, Naciones Unidas publicó su segundo informe sobre los derechos humanos en el país; segundo, la Liga Árabe y Naciones Unidas nombraron al ex secretario general de la ONU Kofi Annan como su enviado especial para Siria; tercero, al bombardeo incesante de barrios de Homs desde hace tres semanas, se le añadió la muerte de dos periodistas y que algunos de sus colegas heridos no pueden salir de la ciudad; cuarto, hoy viernes se reúne en Túnez el grupo de naciones autodenominado “Amigos de Siria”.

Naciones Unidas confirma crímenes contra la humanidad

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha publicado un nuevo informe sobre Siria. El primero fue en noviembre. El objetivo es doble: detallar las violaciones de derechos humanos que sufren los civiles sirios y descubrir quiénes son los responsables.

El gobierno no ha permitido la entrada en Siria a los encargados del informe ni les concedió entrevistas con sus funcionarios, aunque sí que ha entregado presuntos datos oficiales sirios.

La comisión no se ocupa solo de la violencia del régimen, también de la oposición. Las fuentes principales para el informe son entrevistas con refugiados, víctimas y desertores, tanto en otros países como por teléfono dentro de Siria. En total, han hecho 369 entrevistas. Además, han analizado fotos, vídeos e imágenes por satélite (en esta foto de AP se ve una explosión de un gasoducto en Homs el 15 de febrero vista desde un satélite; se distingue bien qué ocurre).


La conclusión del informe es evidente: “En los últimos meses, la crisis es cada vez más violenta y militarizada”. A finales de enero, tras la salida de los observadores de la Liga Árabe, que estuvieron del 24 de diciembre al 20 de enero, llegó la escalada: empezó el uso de armas pesadas, sin aviso previo a los civiles para que huyeran. En los últimos meses, el ejército ha llevado a cabo operaciones parecidas a gran escala en al menos cuatro provincias: rodea barrios enteros donde hay grupos antigubernamentales, los bombardea con armamento pesado sin preocuparse de los civiles.


Qué grande, Marlaska

Santiago González.



El diario ABC publica hoy una entrevista con el nuevo presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska. Al leerla, me he ratificado en mi admiración por este hombre y en mi adicción a Montesquieu. Un hombre que respeta la sintaxis, esa cualidad del alma que Valery definía como un valor moral. Vaya en mi descargo que leí su primer auto al día siguiente de haber hecho lo propio con uno de Baltasar Garzón. Ustedes me entenderán. Por otra parte, la expresión de Spengler al mentar al pelotón de soldados que salvaba la civilización era manifiestamente mejorable: eran unos cuantos jueces, entre los que están, naturalmente, los magistrados del Tribunal Supremo y el nuevo presidente de la Sala de lo Penal de la AN.
Lean a título de ejemplo este par pregunta-respuesta:
—¿Es partidario de conceder un trato especial a los presos de ETA?
—No soy partidario de conceder un trato especial a nadie. Soy partidario de aplicar la ley a todos los imputados y condenados. De lo que no soy partidario es de aplicar la ley de una forma diferenciada, porque la ley no prevé esa diferenciación. [Se va a poner bueno el jurista Patxi López, autor de la teoría de la flexibilidad en la interpretación de la Ley para tratar de manera distinta a los terroristas presos que a los delincuentes sin graduación que cumplen condena, como si Valentín Lasarte mereciera -ya ha merecido- más consideración que el asesino de Olga Sangrador].
—¿Las víctimas están bien tratadas o tienen motivos para querer distinguir entre vencedores y vencidos?
—Déjeme que la segunda parte no la conteste y permanezca en mi intimidad. Sí me importa el tema de las víctimas. Soy vasco. He vivido en Bilbao el drama de las familias víctimas del terrorismo de ETA en los años 80. He visto cómo la Iglesia de San José estaba vacía durante los funerales, que casi se hacían en la clandestinidad. Y no me las voy a dar de que yo iba, porque yo tampoco iba. [Esta es una vivencia que tenemos muchos. Yo tampoco iba. Aquellos funerales de finales de los 70 y primeros 80, en los que los muertos eran policías y guardias civiles, a los que después se llevaba el furgón para enterrar en La Carolina (Jaén) y más abajo, ante una sociedad vasca ciega, muda y sorda. Así eran las cosas y el juez Marlaska tiene mirada y memoria de conocedor. Yo tampoco iba. Las cosas eran tan así, que pareció una excentricidad que el primer ministro del Interior del PSOE, José Barrionuevo, presidiera aquellos funerales y diera al final los gritos de Viva la Guardia Civil y Viva España. Lástima que, por decirlo con palabras de Celaya, se creyera obligado a tomar partido hasta mancharse. Ah, las víctimas. Tampoco los periodistas estuvimos a la altura. Fue José María Calleja el primero de nosotros que se tomó como propia la causa de las víctimas]. Luego, con movimientos como Gesto por la Paz, se empezó a generar una mayor implicación social, pero hasta hace muy poco las víctimas no han tenido el reconocimiento general que se les debía dar. Ellas han sido las protagonistas involuntarias de los hechos criminales durante 50 años y por eso debemos tener una especial fijación en garantizar sus derechos, en darles protección y en que se sientan amparadas. Estas víctimas han sido olvidadas hasta principios del siglo XXI.
Nota explicativa para los admiradores irredentos de Garzón: mi admiración por este hombre trae causa de sus hechos, de su pasado y su presente. Confío razonablemente que no serán desmentidos por el futuro, pero suponen bula. No he podido entender esos argumentos garzonistas, cómo se puede procesar al juez al que tanto le debemos en la lucha contra ETA, cómo al hombre que intentó procesar a Pinochet. Pues porque luego se comió las actuaciones del caso Faisán, pues porque  después de lo de Pinochet invitó a cenar a Kissinger, su inductor y patrocinador. (No es que esto sea ilegal, es que es un autorretrato moral). Por eso, llegado el caso, que yo espero que no, si yo invocara los méritos de Marlaska para tratar una hipotética trapacería suya, aféenmelo con toda la dureza que sepan.