Muchos edificios de La Habana se han dañado para siempre


LA HABANA, Cuba, 17 de mayo (Agencias,www.cubanet.org) – El arquitecto y urbanista Mario Coyula, premio nacional de Arquitectura Cubana (2001) dijo a la cadena británica BBC que es “imposible preservar todos los edificios de La Habana” y que muchos “se perderán” porque los habaneros “heredaron una ciudad que no pueden conservar”.
El reportaje de BBC comienza con la frase: “La Habana es seductora desde lejos, especialmente sus viejos edificios coloniales bañados por el sol tropical. Pero de cerca, la ciudad se cae a pedazos”.
El artículo cita estimados que indican que en la capital ocurren cada día tres colapsos parciales o totales de viviendas. Salvo las cuidadosamente restauradas construcciones del Casco Histórico de La Habana Vieja, la mayoría de las edificaciones, coloniales o no, se han dañado para siempre.
“Los edificios se derrumban porque son viejos, porque el salitre, la humedad, las termitas, los huracanes y la aglomeración los castigan”, explicó Coyula y agregó que ni el gobierno ni la gente tienen el dinero para repararlos.
Cifras oficiales estiman que siete de cada diez casas necesitan reparaciones de envergadura y un siete por ciento de las viviendas han sido declaradas inhabitables. Unas 200,000 personas perdieron sus casas tras el paso de devastadores huracanes en 2008 por la isla caribeña, agrega BBC.
La escasez de viviendas ha forzado a muchas familias a expandir sus vetustas moradas agregando nuevas divisiones, incluyendo las famosas “barbacoas” (una especie de “segundo piso” dentro de una casa), que le han sumado  más carga a las ya debilitadas estructuras.
El reportaje de BBC indica que antes las reparaciones de las viviendas se hacían ilegalmente, con materiales robados o del mercado negro. Ahora el gobierno cubano está autorizando la venta de materiales de construcción para reparar las viviendas y ayudando con préstamos a los más necesitados.
“Antes subsidiábamos los materiales, ahora subsidiamos a los individuos”, dijo a BBC Marbelis Velázquez, funcionaria provincial del Instituto de la Vivienda.
Actualmente se han establecido planes de financiamiento para la construcción que incluyen préstamos bancarios que van desde los 5,000 pesos cubanos ($208) para reparaciones menores hasta 80,000 pesos ($3,333) para levantar una habitación de 25 metros cuadrados.
“Los materiales ahora son legales, y eso es bueno. Si las cosas fueran un poquito más baratas sería perfecto. Pero al menos están disponibles ahora”, dijo Hernán Mayor mientras cargaba en la parte trasera de su bicicleta provisiones para arreglar el techo de su vivienda.
Pero la demora en la reacción de las autoridades le ha costado  un precio bien alto a La Habana y, en muchos casos, el daño es ya irreversible. Fuera del llamado Casco Histórico, que ha sido reparado para atraer al turismo extranjero,  la ciudad –otrora orgullo arquitectónico- agoniza y cada día pone en peligro la vida de sus habitantes.
“Si las cosas no cambian, La Habana podría terminar como un círculo con un hueco en el medio en el lugar donde estuvo la ciudad”, sentenció Coyula.

Víctimas, 21 de mayo: Máximo Díaz Bardera y Francisco Rivas López

Libertad Digital.



A última hora de la tarde del martes 21 de mayo de 1985 la banda terrorista ETA asesinaba a los policías nacionales MÁXIMO DÍAZ BARDERA y FRANCISCO RIVAS LÓPEZ cuando paseaban, vestidos de paisano y fuera de servicio, por una ladera del monte Ulía, entre San Sebastián y Pasajes. Los terroristas abordaron a sus víctimas en un paraje aislado y las mataron de un tiro a bocajarro en la cabeza. Aparentemente, los policías no opusieron resistencia, pues sus cuerpos no presentaban más señales de violencia que un agujero negro de sangre coagulada en la sien.
Los agentes habían salido de paseo, con los perros de ambos, en torno a las 16:00 horas. Ya de noche, el perro de Francisco apareció en su domicilio. A las 21:00 horas, las familias de ambos policías, extrañadas de que no hubiesen regresado, presentaron una denuncia.
Un centenar de policías, ayudados por un helicóptero de la Guardia Civil, inició el rastreo del monte, especialmente el paraje del Faro de la Plata, un lugar al que Máximo y Francisco solían acudir habitualmente con sus perros. Los cadáveres fueron localizados pasadas las 10:00 horas del miércoles 22 de mayo, tras una noche de intensos rastreos en el monte Ulía y una vez que, en torno a las 9:30 horas, un autodenominado portavoz de ETA indicara al diario Egin el punto exacto del asesinato.
Varios policías se dirigieron hacia la zona y al acercarse oyeron unos gemidos. Siguiendo el quejido llegaron a una zona de zarzales, donde encontraron los cuerpos tumbados boca arriba de los dos policías, a ambos lados del sendero y a la misma altura, frente al mar. La perra de Máximo aullaba de tristeza recostada sobre el pecho de su dueño, y la mano del otro compañero descansaba sobre el suelo, en una postura forzada. Cerca de ambos, había un pequeño ramillete de margaritas, al lado de un casquillo 9 milímetros parabellum, marca SF.
En mayo de 2008, cuando se cumplían 23 años del asesinato, María del Pilar Díaz Ríos, la hija mayor de Máximo, recordaba en una carta escrita al diario El Mundo ese terrible día en que quedó huérfana y en que su padre no llegó a recogerla al colegio:
Hoy es martes, 21 de mayo de 1985. Acabo de salir del cole y estoy esperando a que mi papá venga a buscarme (...) Es el mejor papá del mundo y el mejor policía. En mi familia somos cinco personas: mi papá tiene 35 años, mamá tiene 30 años, yo soy la mayor de tres hermanos y tengo 8 años, y mis dos hermanos tienen 6 y 3 años. Somos una familia feliz (...) Mi papá tarda mucho, los demás niños ya se han ido con sus papás y mi papá no ha venido todavía. (...) Estoy sola en el patio. No lo entiendo. Mi papá no viene. Pero va a venir, porque la palabra de mi papá es ley y si me dijo que venía es que va a venir. Pues verán ustedes, mi padre no vino a buscarme esa tarde al colegio, tuve que irme sola a casa. Pero tampoco vino a casa esa noche... Mi padre no volvió a casa nunca más.
Y recordaba que el ramo de margaritas que se encontraron al lado de los cuerpos de Francisco y Máximo eran para su madre y para ella:
Mi padre había cogido unas flores para mamá y para que yo, su hija María del Pilar, le llevara flores a la Virgen, porque el mes de mayo, para los católicos, es el mes de María. Y la ETA les asesinó. ETA nos asesinó a todos ese día (...) Cuando asesinaron a papá, yo ocupé su lugar, dejando de ser una niña de ocho años para ser el cabeza de familia. Mis hermanos y yo no tuvimos más alternativa que ingresar en colegios de huérfanos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas. En ellos hemos permanecido internos, hasta hace poco tiempo, cuando, gracias a la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo del gobierno de Aznar, pude comprar una casa y reunir en ella a mi familia. Después de reconstruir los pedazos que esos repugnantes asesinos cobardes de la ETA dejaron de mi familia y de mí, el amor de una hija a su padre me llevó a reivindicar:Memoria, Dignidad y Justicia.
Desde que conoció a Francisco José Alcaraz y empezó a participar en la Rebelión Cívica por él liderada, María del Pilar se siente menos sola. Como declaró el 6 de noviembre de 2010 en el programa Sin Complejos de esRadio, "cuando iba en la pancarta y miré hacia atrás y vi a toda esa gente maravillosa, me sentí menos huérfana". Por el contrario, también recordó cómo en los duros años que tuvo que vivir en el País Vasco tras la muerte de su padre, cada vez que la sociedad miraba hacia otro lado "hacía que me sintiera una apestada". "Ya éramos víctimas del terrorismo desde que nacimos por el hecho de ser hijos de nuestros padres, hijos de policías y guardias civiles".
El asesinato de Máximo y Francisco nunca fue resuelto judicialmente. Incluso se ha afirmado que jamás se ha encontrado ningún dato fidedigno que permitiera identificar a los autores del atentado. Como relataba en la carta a El Mundo
(...) Mi abogada y amiga, Manuela [Rubio Valero] y yo, empezamos a buscar respuestas sobre el atentado de papá, ya que desde el asesinato, mi familia y yo nunca hemos recibido información de ningún tipo por parte de las instituciones publicas. Y todo para descubrir que el asesinato de mi padre ha prescrito, lo que implica que los asesinos nunca serán juzgados". Y añadió: "Mi padre juró proteger a España y a los españoles de bien, y ¡vive Dios, que cumplió su palabra! A papá le asesinaron por ser España, porque su uniforme representa el Estado de Derecho español, el Orden y la Ley. Y en agradecimiento a sus servicios prestados a España, ni España, ni el Estado de Derecho español, ni el Orden, ni la Ley han hecho justicia a un hombre bueno, como papá, ni a otros muchos hombres buenos, que además, para mayor indignación, eran sacados en sus féretros por la puerta de atrás de las iglesias, a hurtadillas. Con un gran abatimiento y con un sentimiento de desolación y desconsuelo absolutos. Con un inmenso dolor en mi corazón y en mi alma, me veo en la necesidad de denunciar esta aberración legal que permite la prescripción de los delitos de terrorismo.
El 26 de abril de 2011 María del Pilar Díaz señaló a Libertad Digital que la instrucción de este atentado, si se puede llamar así a lo que se hizo en este caso, fue desastrosa. Por ejemplo "el juez de instrucción jamás pidió la inspección ocular del lugar de los hechos a la Policía, que a su padre no le hicieron autopsia, que no se investigó nada, que el juez nunca pidió informes a la Policía", agregó. Para poder acceder al sumario del asesinato de su padre, y tras encontrarse un montón de trabas por parte de la Audiencia Nacional, María del Pilar amenazó con encadenarse a la puerta de la misma, tras lo cual consiguió que se lo diesen, sumario "que tuvo que leer de pie, al lado de una fotocopiadora y una papelera".
Sin embargo, hay al menos dos informaciones publicadas en el diario ABC, nueve y diez años después del atentado (03/08/94 y 15/08/95), en las que se hace referencia a Ramón Zapirain Tellechea como presunto autor del asesinato de Máximo y Francisco. Zapirain integró, junto a Arturo Cubillas Fontán, Idoia López Riaño y José Angel Aguirre Aguirre, el denominado grupo Oker de ETA. Zapirain y Aguirre fueron detenidos en noviembre de 1985 y, pese a ser considerados presuntos autores del asesinato de Máximo y Francisco, no se les juzgó por este atentado, aunque sí por otros asesinatos, como el de Facal Soto, cometido apenas tres meses antes que el de Máximo y Francisco. Por ello resulta cuando menos chocante que, diez años después, el diario ABCsiguiese haciendo alusión a Zapirain Tellechea como presunto autor del asesinato de los dos policías.
Máximo Díaz Bardera tenía 35 años. Era natural de Pedro Bernardo (Ávila), estaba casado y tenía tres hijos de 8, 6 y 3 años. Trabajaba en San Sebastián donde, desde once años antes de ser asesinado, era el encargado de la centralita de teléfonos del Gobierno Civil.


Francisco Rivas López, de 50 años, era de Torremocha (Guadalajara) pero llevaba 26 años destinado en San Sebastián, su primer y único destino. Estabacasado con Concepción Ayerbe y tenía una hija de 19 años. Al igual que su compañero y amigo Máximo, vivía con su familia en Pasajes de San Pedro, en una barriada de casas reservada a la Policía Nacional que estaba ubicada en la ladera sur del monte Ulía.
Ps. Una vez terminada esta semblanza, María del Pilar Díaz Ríos, hija de Máximo, me envía este correo electrónico: "Hay un mensaje que me gustaría transmitir. Mi padre pasó muchas noches al raso del cielo para proteger a los españoles de bien. Otras veces el agua le entraba por el cuello de la camisa del uniforme y le salía por la pernera del pantalón pero a mi padre no le importaba porque estaba salvando la vida de los españoles buenos. Muchos días tuvo frío y sueño, y estuvo todo el día sin comer, pero lo importante era que su sacrificio salvaba la vida de los españoles buenos. Por eso quiero hacer un llamamiento a los españoles buenos, quiero decirles que cuando los malvados les golpeen duro, cuando estén cansados, cuando tengan sueño, hambre y frío, recuerden que mi padre juró ante Dios y ante la Bandera de España protegerles de los malvados y ¡vive Dios! que mi padre, como Ángel Custodio de España, cumplió su juramento. Por eso, ahora, es mi obligación como hija, deciros a los españoles de bien que aunque los malvados os golpeen duro, aunque estéis cansados, tengáis sueño, hambre o frío os levantéis y resistáis como antes lo hizo mi padre por vosotros y defendáis España con el mismo orgullo y honor que él lo hizo y así mantendréis viva su memoria, su dignidad y le haréis justicia. A él, mi padre, y a todas las victimas del terrorismo".  

El Peor Enemigo de España...

Xavier Sala i Martín.



El Peor Enemigo de España...
A ver. Pensemos. Si el peor enemigo de un país diseñara un plan para destruir su economía, ¿qué haría? Supongo que intentaría destruir sus instituciones más importantes para sembrar la desconfianza entre los ciudadanos. De esta manera, éstos dejarían de consumir e invertir y la economía entraría en proceso de depresión profunda.
La estrategia podría empezar por desprestigiar a la primera autoridad del país (sea rey o presidente de la república) llevándole a cazar elefantes con una señorita alemana mientras su esposa se dedica a buscar huevos de pascua en Grecia. En medio de la cacería le obligaría a resbalar y a romperse la cadera para que tuviera que volver con urgencia a su país y así todo el mundo se enteraría de cómo se gasta decenas de miles de euros en un momento sus conciudadanos se hunden en la miseria. Eso, además de convertirle en la mofa de todos los programas cómicos de televisión y de radio, empezaría a sembrar dudas sobre la conveniencia de tener ese tipo de jefe del estado. Muchos pensarían en la abdicación.
Luego pondría a un gobierno sin la menor idea de cómo solucionar los problemas económicos de su país. De hecho, yo haría eso durante dos legislaturas seguidas y con partido distinto en cada una de ellas. Eso demostraría que la incompetencia no es de un solo partido sino de la clase política en su globalidad. Los sucesivos gobiernos negarían las crisis económicas y se quitarían de encima las responsabilidades dándole la culpa de todo a los extranjeros malignos. En lugar de anunciar un plan de acción global que diera confianza a los ciudadanos sobre su capacidad de sacarles del atolladero, marcando un rumbo claro y una estrategia sensata, anunciaría reformas a cuentagotas (por ejemplo una cada semana) y sin una coherencia de conjunto. Incluso se podría anunciar, sin que a nadie se le escape la risa, que se va a luchar contra la evasión fiscal en la misma rueda de prensa en la que se anuncia una amnistía fiscal para los evasores a gran escala. Ah! Y sería importante violar constantemente las promesas electorales que le llevaron al gobierno. Para destrozar el país, la gente tiene que perder la confianza en la democracia y en los políticos y la mejor manera de conseguirlo es el incumplimiento sistemático y patológico de todas las promesas electorales.
A continuación exigiría que todos los partidos del parlamento siguieran una regla simple: "vota siempre lo contrario de tu adversario incluso cuando tu adversario tiene razón", es más, "vota contra tu adversario, incluso cuando propone lo mismo que proponías tu en la anterior legislatura cuando los papeles de gobierno y oposición estaban cambiados". Es crucial que la ciudadanía pierda la confianza en la posibilidad de que los que mandan tienen algún tipo de principio que no sea "mantenerse en el poder y destruir al adversario a toda costa".
Seguiría por poner en cuestión a los más altos órganos del poder judicial. Suspendería de su puesto por espionaje al juez más mediático del país evidenciando la relación entre jueces e ideologías políticas. Y acto seguido, haría que el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial se gastara dinero público para financiar sus vacaciones privadas justo en el momento en que alcaldes, presidentes de comunidades, presidentes del parlamento y altos cargos de todas las administraciones del estado están siendo juzgados por corrupción, precisamente por esos tribunales. La desconfianza en la justicia es el mecanismo más seguro para hundir a un país.
Una vez desacreditado el jefe del estado, las altas esferas de la política y la justicia, iría a por las élites económicas. En este sentido, lanzaría un ataque contra uno de los empresarios más prestigiosos del país, posiblemente un banquero, y después de descubrirle cuentas de miles de millones de euros en paraísos fiscales, no le castigaría públicamente. Es más, haría que el gobierno indultara a uno de sus altos ejecutivos de unos cargos de los que había sido condenado en sentencia firme. Eso demostraría a todos los ciudadanos cazados y castigados por evadir unos cuantos euros de IVA cuando contrataron al fontanero para que arreglara sus cañerías, de que en este país todavía hay clases.
El siguiente paso consistiría en meter decenas de miles de euros de dinero público para evitar la quiebra de unos bancos y cajas que gestionaron pésimamente una burbuja inmobiliaria, justo en el momento en que pidiera sacrificios de miles de millones de euros a los ciudadanos. Es esencial que la gente confunda mercado con amiguismo a la hora de sembrar la desconfianza en las instituciones económicas.
Sin abandonar el terreno económico, pondría a un secretario de estado del partido del gobierno a controlar el Banco Central. Hay que demostrar que la entidad supervisora independiente es, en realidad, dependiente de los partidos políticos. Es más, obligaría al gobernador del Banco Central a hacer un tour por el mundo sacando pecho y explicando que el sistema financiero de ese país es el más robusto del mundo. Una vez hecho el bocazas, le obligaría a quedarse en su puesto para que asistiera a la descomposición en cámara lenta de ese "magnífico" sistema.
Tampoco pasaría por alto la oportunidad de obligar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores a colaborar con el Banco Central para impedir que se publicaran las cuentas de una de los mayores Bankios del país, cosa que hubiera impedido que miles de ahorradores perdieran su dinero comprando acciones y preferentes de un animal que hace tiempo que está muerto por culpa de su mala gestión. Hay que conseguir que los ciudadanos de a pie pierdan sus ahorros si se quiere hundir al país y no hay que dejar pasar la oportunidad de que las entidades supervisoras que en teoría los protegen como el Banco Central y la CNMV, contribuyan a arruinarlos.
Y finalmente, impediría a toda costa que el capitán del navío saliera en la televisión, en horario prime time, a explicar a sus ciudadanos qué está pasando. Impediría que explicara por qué todas las instituciones del país se están deteriorando. Impediría que convenciera a los ciudadanos que los sacrificios que se están haciendo van a tener su recompensa. Impediría que animara a los que lo pasan mal y que diera confianza sobre el futuro de todos. Impediría que hiciera público su plan y el de sus socios europeos sobre cómo van a sacar al país del borde del abismo. Eso sería la puya definitiva: no hay nada que provoque más pánico a los pacientes que el silencio de los malos médicos. El doctor que crea confianza no es el que se esconde y calla sino el que sale a la palestra y, tras explicar claramente el diagnóstico, le revela al paciente la solución.
¡Si! Ese sería el plan que diseñaría el peor enemigo de uno. Curiosamente, y sin que tenga nada que ver, mientras escribía esta nota me ha venido a la mente un país aleatorio: España. Y releyendo la nota, creo que debo llegar a la siguiente conclusión: el peor enemigo de España... es España.

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Fuente: Antonio Martínez Ron.

Guía de buenas prácticas para la ejecución de obras marítimas

El contenido de esta Guía tiene un caracter eminentemente práctico, basado en la experiencia constructiva de un grupo de expertos, referido explícitamente a la ejecución de obras portuarías. 327 pag. 




La incluyo entre mi recopilación de documentación sobre Estructuras.