José María Martínez, comerciante, y José Luis Ruiz Casado, concejal del PP



Víctimas:


José María Martínez Martínez-Cubero, de 41 años, era natural de Arlanza del Valle, en León, aunque residía en Portugalete desde hacía años. Estaba casado y era padre de dos niños. Se dedicaba profesionalmente a la compraventa de oro y aparatos de vídeo.
José Luis Ruiz Casado tenía 42 años en el momento de su asesinato. Nacido el 3 de agosto de 1958 en Barcelona, creció en la zona del Besós y desarrolló toda su vida familiar en San Adrián, donde contrajo matrimonio con Piedad Guevara Vico. Allí vieron nacer a sus dos hijos, Alejandro y Ariadna, que tenían 9 y 12 años de edad, respectivamente, cuando su padre fue asesinado. José Luis nunca tuvo una gran vocación política, pero estaba profundamente involucrado en la resolución de los problemas de San Adrián y de sus barrios más pobres y conflictivos. Según sus amigos, vecinos y compañeros de trabajo, José Luis era un hombre tranquilo y amable. Una persona muy dialogante, aunque discreto y parco en palabras. Por su interés en los problemas del municipio, poco a poco se había ganado el cariño de sus vecinos.

What's Wrong With Gestational Surrogacy? David Friedman

Which raises an obvious question: Why would anyone be against the arrangement? In many cases, it makes it possible for a couple to have a child—their own child—when they otherwise could not. Even in those cases where the biological mother could bear her own child, why should anyone else object if she can find another woman willing to do it for her on mutually acceptable terms?





Protesta en el Capitolio. Pueblo de Cuba apoya a mujeres de la Resistencia

Protesta en el Capitolio, La Habana, Cuba. Frente Nacional de Resistencia Civica y Desobediencia Civil Orlando Zapata Tamayo, Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, Movimiento Feminista por los Derechos Civiles Rosa Parks. Pueblo de Cuba apoya a mujeres de la Resistencia. 23 de agosto de 2011.




El déficit español: ¿Muchos gastos o pocos ingresos? Francisco Cabrillo

Siempre he defendido la idea de que la mejor manera de evitar que las administraciones públicas gasten en exceso es limitar sus ingresos. La propia lógica de los sistemas políticos hace que resulte muy difícil para un gobernante liquidar sus presupuestos con un superávit importante en los años de mayor crecimiento.

De intentarlo, se le reprocharía, sin duda, que no gastara en beneficio de la sociedad todo lo recaudado. ¿Por qué no construir más colegios, mejorar el servicio de transporte público o dar más ayudas a los ancianos si el dinero está ahí, pidiéndonos a gritos que lo utilicemos? Es difícil que un político pueda resistir la tentación de hacerlo.


Llegó la crisis y los ingresos cayeron. Pero una gran parte del gasto se había consolidado; y era ya muy difícil volver atrás y decirle a la gente que los buenos tiempos habían pasado y que había que ahorrar en la prestación de servicios y hacer que la gente empezara a pagar –al menos parcialmente– por el uso de algunos de los servicios que venía utilizando de forma casi gratuita. Y esto no gusta; ni aquí, ni en otros países. Lo que está ocurriendo en Grecia es el mejor ejemplo; pero no es, desde luego, un caso único.


Hoy la gente es cada vez más consciente de que aquella renta de la que disfrutaban hace algunos años tenía mucho de transitoria y está adaptando a la baja su patrón de gastos. Es el momento de que las administraciones públicas hagan algo semejante y digan con sinceridad a la gente que sus recortes del gasto no van a ser meramente temporales.





Música 24.09.2011


El duodécimo poema sinfónico de Liszt, Los Ideales, fue el plato fuerte del programa. Nuestro protagonista lo escribió entre 1849 y 1854, en los años de Weimar, inspirándose en unos versos de Friedrich Schiller. Lo escuchamos con la Orquesta Sinfónica de Budapest a las órdenes de Arpad Joo. Escuchamos la transcripción pianística de Schlummerlied de Weber, la cantata Hungaria S 83 y presentamos una novedad discográfica de Nelson Freire centrada en el pianismo de Liszt.




En 1835 Liszt comenzó la transcripción de la Sinfonía nº 6 en Fa mayor Op. 68, Sinfonía Pastoral, de Beethoven. Este arreglo para piano se convirtió en el más popular de cuantos realizó sobre las sinfonías beethovenianas, y también del que el húngaro se sentía más satisfecho. Lo escuchamos con Leslie Howard. Completamos el programa con el mismo argumento de la contemplación de la naturaleza a través de la Suite Pastoral de Emmanuel Chabrier.




El septeto op. 20 de Beethoven para clarinete, trompa, fagot, violín, viola, violonchelo y contrabajo es una de sus obras de cámara más populares, hoy en día y también en su tiempo. Liszt lo transcribió a finales de los años 30 del s. XIX, en la misma época en la que estaba inmerso en la labor de arreglar todas las sinfonías del maestro de Bonn para piano. Escuchamos la versión de Leslie Howard. Conocimos otro septeto para cuerda y viento de un contemporáneo a Beethoven: Peter von Winter.