Historia de la ciencia. Javier Ordóñez, Víctor Navarro y José Manuel Sánchez Ron. 2003

El libro es un recorrido a lo largo de la historia de la humanidad buscando la relación entre la ciencia actual y los conocimientos que han dado lugar a la misma, desde los tiempos de Babilonia y Egipto, hasta el Proyecto del Genoma Humano, pasando por todas las épocas intermedias. He echodo en falta más referencias a China y Asia, en general. Lógicamente el libro se limita a dar pinceladas porque abarca la totalidad de la historia de la humanidad, centrándose en el tema de la ciencia. Pero lo anterior no ha mermado mi interés sino que ha despertado mi curiosidad por saber más e investigar más a fondo los muchos temas y personas mencionadas. Todas las ramas de la ciencia están presentes: medicina, física, astronomía, química, biología, etcétera. Es evidente que el saber es acumulación y este libro lo deja claro, por ejemplo en el caso de Aristóteles que "se había beneficiado sin duda de la buena biblioteca que había en la Academia y, probablemente, allí supo valorar la eficacia que tiene la acumulación de conocimiento para la producción del conocimiento" (p. 110). 

Lo incluyo entre mis libros favoritos.

Describe algunos de los acontecimientos históricos que acompañan a los temas relacionados con la historia de la ciencia, para enmarcarlos en su contexto. La lectura es muy amena y sirve para ver la complejidad de los problemas a los que se ha enfrentado la humanidad y cómo se han buscado herramientas para intentar solucionarlos, o al menos convivir con ellos. Y de todas esas herramientas la ciencia es una de las mejores.

Cada uno de los autores se ha encargado de una de las tres partes del libro.

Primera parte: Antigüedad y Edad Media. Javier Ordóñez. 

Abarca desde Babilonia y Egipto hasta el siglo XIV, aproximadamente  En esta parte se repasan los inicios de lo que ahora llamamos ciencia, porque "parece difícil sostener que podamos hablar de algo llamado ciencia que se haya mantenido constante a lo largo de milenios" (p. 15).

Fundamental para el futuro desarrollo de la humanidad fue la invención de la escritura, cuyos "primeros sistemas (...) datan al menos de tres mil años antes de nuestra era y parece que se desarrollaron de forma paralela en las dos regiones mencionadas (Mesopotamia y el Nilo)" (p. 31). Por ejemplo: "la lengua griega tuvo la flexibilidad suficiente tanto para expresar las ideas, conocimientos y prácticas que lograron inventar, como para difundirlas" al estar "dotada con una herramienta alfabética, unas decenas de signos que podían dar cuenta de cualquier sonido" (p. 63).

Con algunas curiosidades que desconocía, como el origen de los nombres de los días de la semana, atribuidos "a los siete cuerpos celestes móviles, en el orden siguiente: Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y Sol" (p. 45).

Igualmente curioso comprobar como "Aristarco (en el siglo III a.de N.E.) sugirió que el centro  del mundo estaba ocupado por el Sol, que la tierra y todos los planetas giran en torno a él y que sólo la Luna giraba en torno a la tierra". Y "conviene aclarar y subrayar que no era la primera vez que se hablaba de Heliocentrismo. En el siglo anterior, un filósofo ateniense llamado Heráclides" ya lo había sugerido (p. 142). Habría que esperar muchos siglos para que la teoría tuviera una aceptación total. La verdad tarda en abrirse paso, pero es inexorable.

Por la misma época Eratóstenes fue capaz de determinar el tamaño de la Tierra (p. 157). ¡Estamos hablando de hace unos 2300 años!

El autor desmonta dos mitos: El primero que el "Imperio romano fue acientífico o que contiribuyó poco al desarrollo de las ciencias", y el segundo que "el periodo posterior a su disolución (...) es un milenio a lo largo del cual las diferentes sociedades mediterráneas vivieron en una cierta oscuridad que sólo se levantó someramente en el amanecer del siglo XV" (p. 176). De hecho, gracias a la presencia del Islam "brillaron las ciencias y las técnicas, la filosofía natural y las matemáticas. Pero la ciencia islámica hizo algo más: sacó al Mediterráneo de su aislamiento y lo relacionó con el oriente más extremo" (p. 185).

La relación entre ciencia y religión no podía esquivarse, y el libro no lo hace, por ejemplo, el autor escribe que "no debemos interpretar que el cristianismo fuera una religión necesariamente acientífica, pero al igual que ocurrió con el Islam, la otra gran religión monoteísta, las ciencias debieron negociar con ella como no lo habían hecho hasta entonces ni en el mundo helenístico ni en el romano. Así, las ciencias que se cultivaron hasta ese momento tuvieron que justificarse a partir de entonces ante la teología, una nueva ciencia cuyo objetivo era un conocimiento que se pretendía superior a cualquier otro por la excelencia de su objeto, el mismo Dios" (p .182).

"Al-Jwarizmī dio a conocer la utilización de símbolos numéricos de origen hindú que colocados en orden y utilizando el cero, permitían realizar operaciones aritmética con mucha más facilidad. Al-Jwarizmī sentó igualmente los fundamentos del álgebra." (p. 189).

La astronomía fue otro punto fuerte de la ciencia islámica. Por ejemplo, Al-Battani fue capaz de medir la inclinación de la elíptica, es decir, el ángulo entre la órbita de la tierra y el plano ecuatorial, con un error inferior a medio minuto de arco, y el de los puntos equinocciales, con un error de sólo una hora" (p. 190).

Respecto a la química, la ciencia islámica "incluye el descubrimiento del alcohol, de los ácidos nítirco y sulfúrico, del nitrato de plata y el potasio, la determinación del peso específico de algunos cuerpos, el desarrollo de técnicas sofisticadas de sublimación, cristalización y destilación, así como de usos industriales de la 'química', como la utilización de sofisticados tintes y la fabricación de destilados de plantas, flores, etc., para diversos usos" (p. 196).

En el siglo IX "se introducen en la península, procedentes de Persia e India, el azúcar, las espinacas, la berenjena, las alcachofas o el azafrán, etc., así como los métodos de regadío para el aprovechamiento del agua" (p. 198).

"La universidad medieval fue un organismo social que transformó la vida intelectual de las antiguas escuelas y que sobrevivió a los avatares políticos y religiosos de todos los siglos posteriores.
[...] 
Bolonia (1150), París (1200), Oxford (1220) y Padua (1222) son lugares donde se asentaron estas primeras universidades. [...] Posteriormente se fundaron universidades en Cambridge (1225), Salamanca (1230), Nápoles (1224) y en otras muchas ciudades" (p. 212). "Pese a las difíciles comunicaciones y condiciones económicas de la época, hubo una notable movilidad de maestros, ya que todo maestro podía enseñar en cualquier universidad, y además muchos de ellos pertenecían a órdenes religiosas que favorecían la movilidad. La enseñanza se realizaba en un latín que no era el clásico, sino el resultado de la evolución lingüística que se había producido en la Edad Media". Aunque "las ciencias no eran la enseñanza preponderante, y la facultad de teología era la más prestigiosa y la que exigía más años de dedicación para conseguir el grado de doctor o maestro" (p. 214).

Un instrumento fundamental para el desarrollo de la ciencia, sobre todo facilitando la navegación, en el siglo XIII fue el reloj mecánico, "que venía a resolver el problema de la medición del tiempo terrestre, fundamental tanto en el desarrollo de la vida cotidiana como en el de las observaciones astronómicas" (p. 221).

Segunda parte: Edad Moderna. Víctor Navarro. 

Hace un recorrido desde es siglo XV al XVIII, aproximadamente.

Los logros técnicos en el Renacimiento fueron muchos e importantes  "desarrollo del maquinismo, gracias en gran medida a la difusión del sistema biela-manivela; perfeccionamiento de las máquinas para aumentar su rendimiento y aprovechar mejor la energía disponible; investigaciones sobre engranajes; innovaciones en las técnicas de explotación agrícola [...]; desarrollo y difusión de la imprenta y de la industria papelera; desarrollo e innovación en las técnicas militares; [...] la conquista del espacio: redes de carreteras al servicio de los estados nacientes y del comercio y la comunicación; nuevas técnicas de construcción de puentes, desarrollo de las navegación fluvial y resolución de sus múltiples problemas; innovaciones profundas en las técnicas de navegación" (p. 240).

"Los descubrimientos geográficos iniciados por los portugueses en el siglo XV" tuvieron sus consecuencias científicas: "1. La explosión informativa que [...] permitió una representación cada vez más exacta de la realidad física planetaria y una comunicación global. 2. el desarrollo técnico y científico acelerado en terrenos  como la astronomía náutica  la cartografía y la geografía  el geomagnetismo, la arquitectura naval y militar, la hidrografía, la botánica, la zoología, la antropología y la etnografía, etc. 3. La crítica racional, sistemática y documentada de una parte importante de los presupuestos dominantes del conocimiento, heredados de la Antigüedad clásica y del periodo medieval, que tendrían que aceptarse o rechazarse con criterios basados en la observación la comparación y el razonamiento, y no tanto por el criterio de autoridad" (pp. 241-242).

Me sorprende descubrir que un genio como Tycho Brahe "nunca aceptó la verdad de la teoría heliocéntrica, por razones astronómico-cosmológicas y físicas y también por las derivadas del significado literal de determinados pasajes de las Sagradas Escrituras" (p. 261).

"El redescubrimiento del mundo clásico fomentó entre los humanistas no solamente la búsqueda de manuscritos y códices, sino también el coleccionismo arqueológico y, en general, de objetos artificiales y naturales" (p. 270). "Entre las contribuciones de los museos y colecciones naturalistas a la transformación de la filosofía natural tradicional, se ha destacado dos, en particular  la primera sería la asimilación del arte a la naturaleza, y la segunda, la promoción del ideal fáctico, es decir, la consideración de los hechos separados de su explicación, ilustración o inferencia" (p. 271).

El autor recuerda que "aunque lo limitado del espacio nos obliga a concentrarnos en las figuras más destacadas, también destacaremos en la medida de lo posible la naturaleza colectiva y cooperativa de la nueva ciencia que se fue constituyendo en esta época (siglo XVII)" (p. 302).

Como sucede muy a menudo en la historia de la humanidad "en 1616 la Congregación General de la Inquisición declaró que un sistema heliocéntrico era absurdo en filosofía y formalmente herético, y que atribuir movimiento a la Tierra, además de absurdo en filosofía era al menos erróneo en cuanto a fe" (p. 310). Imaginemos lo rápido que podríamos haber progresado sin estas interferencias absurdas, peligrosas y estúpidas.

Se destaca la figura de Galileo que "inauguró la era de la observación telescópica y aportó con sus observaciones datos de la mayor importancia para la unificación de los cielos y la tierra, es decir, para la cosmología copernicana. Asimismo construyó una teoría matemática del movimiento de los graves y sentó las bases de una nueva concepción del movimiento, compatible con la teoría heliocéntrica" (p. 314). Además de destacar muchos otros logros de este genio.

No podía faltar Kepler en este repaso y su "descubrimiento de las dos leyes que llevan su nombre" (p. 317). Kepler fue discípulo de Tycho Brahe, y sus leyes datan de 1609.

Descartes también ayudo mucho al desarrollo de la ciencia, mejorando los plantemientos de Galileo sobre el movimiento de los cuerpos, "contribuyo a legitimar el uso de intrumentos-artificios y diseños experimentales en la ciencia", y contribuyó decisivamente a unificar el álgebra y la geometría", entre otros mucho logros (pp. 335).

Muchos nombres importantes y sus logros son destacados: William HarveyMarcello Malpighi, Robert Hooke (del que se destaca su obra Micrografía), Isaac Newton, Willem Jacob's Gravesande, Robert Boyle, etcétera. Es apasionante ir enlazando los logros de todos ellos, y muchos otros, e ir comprobando como la acumulación de conocimiento nos ha llevado a donde estamos ahora, y a un futuro mucho más excitante.

El autor escribe que "en cuanto a las relaciones ciencia-técnica en la revolución industrial, cuestión que ha sido y es un importante tema de debate, de manera provisional puede afirmarse que en esta época la ciencia recibió más de la técnica que ésta de la ciencia" (p. 370). Esta tesis coincide con la expuesta por Matt Ridley, en El optimista racional:
Un último comentario del libro es la relación de la ciencia con los inicios de la prosperidad. Por ejemplo (p. 251): "La industria que más se estaba transformando, la del hilado y el tejido de algodón, era de poco interés para los científicos, y viceversa. Las máquinas de hilar de husos múltiples, hidráulica, híbrida y los telares que revolucionaron el trabajo del algodón fueron inventadas por hombres de negocios hábiles, no por cerebritos pensantes: "por cabezas duras y dedos astutos". Se ha dicho que nada en sus diseños hubiera desconcertado a Arquímedes". Aunque el autor indica que (p. 252): "Posteriormente, la ciencia sí contribuiría al creciente ritmo de invención, y la línea entre el descubrimiento e invención se volvería más difusa conforme avanzaba el siglo XIX".
Como transición a la Edad contemporánea mencionar que "hubo, en el siglo XVIII, algunos pensadores [...], como Diderot o d'Holbach, que deseaban eliminar cualquier cosa que pudiera limitar el poder creativo de la naturaleza; pensadores ateos que desafiaron el argumento del diseño y presentaron a la naturaleza como la única realidad. En algunos aspectos, los ateos ilustrados llegaron muy cerca de la filosofía del evolucionismo moderno, si bien sus ideas no se desarrollaron con el rigor de una teoría científica y permanecieron como audaces especulaciones" (p. 416).

Tercera parte: Edad contemporánea. José Manuel Sánchez Ron. 

Repasa los siglos XIX y XX. Esta parte es la que más me ha gustado, porque es donde la ciencia toma el protagonismo absoluto y despega, convirtiéndose en una herramienta fundamental para el desarrollo de la humanidad.

Darwin es uno de las principales personas en el desarrollo de la ciencia, de hecho "la razón por la que pasaron tantos años hasta la escritura y publicación de Sobre el origen de las especies es que el exigente espíritu de Darwin no se conformaba con algunos indicios, por muy claros que éstos pareciesen. Deseaba estar seguro, y así se convirtió en un infatigable, casi obseso, buscador de hechos, de detalles, que completasen el gran rompecabezas que quería componer: nada más y nada menos que la historia natural de la vida sobre la Tierra" (p. 439). Un científico.

Durante el siglo XIX la medicina dio un paso clave, "fue entonces cuando esa disciplina varias veces milenaria, que muchos califican de 'arte', se hizo verdaderamente 'científica'. y lo hizo sobre todo a través de una de sus ramas: la fisiología" (p. 457).

Incluso en la épocas más recientes separar cada una de las disciplinas es complejo y "aunque nos empeñemos en introducir divisiones, existe una unidad intrínseca en la historia de la ciencia sin la cual difícilmente podremos comprender sus aspectos más interesantes" (p. 461).

Además de todos los desarrollos en las ciencias biomédicas, "la medicina del siglo XIX no debe ser recordada únicamente por este tipos de desarrollos  Es imprescindible también rememorarla por los logros realizados en la mejora de la salud pública. muchos de tales logros se debieron a reformas en las condiciones de vida (como el control de la calidad del agua y los alimentos, sistemas de alcantarillado o limpieza de letrinas, calles y acequias). Sin embargo, otros, extremadamente importantes, se produjeron dentro de la propia medicina, pero de una 'medicina no tan científica' como propugnaba Claude Bernard, podríamos decir. Avances como los llevados a cabo por el dentista estadounidense Horace Wells (1815-1848), que en diciembre de 1844 utilizó éter, esto es, óxido nitroso (entonces denominado 'gas hilarante', por los efectos estimulantes que producía), como anestésico para extraer él mismo una de sus muelas; por John Collins Warren (1778-1856), quien, ayudado como anestesista por el dentista William Thomas Morton (1819-1868), el 6 de octubre de 1846, en el Hospital General de Massachusetts de Boston, realizó la primera operación con éter, tras la cual pronunció una frase célebre: 'Señores, esto no es superchería'; por James Young Simpson (1811-1870), que el 19 de enero de 1847 utilizó, en Edimburgo, por primera vez cloroformo para aliviar los dolores de un parto; o por Ignaz Semmelweis (1818-1865), quien en 1848 descubrió una de las causas de la infección de las heridas en la sociedad de las manos de los médicos, introduciendo medidas antisépticas (como el lavado de manos)" (pp. 463-464).

A lo largo de la historia de la humanidad ha habido inventos que han producido "una ruptura cualitativa del orden establecido". Esto se produjo con el invento del telégrafo y la unión mediante un cable de Europa y América, "Políticos, militares, hombres de negocios, toda la sociedad, en definitiva, tuvieron que aprender nuevos modos de comportamiento. Cambió el mundo, el mundo de la política, el mundo de los negocios y de las relaciones internacionales" (p. 492).

Otro de los fracasos de los regímenes comunistas "está (en) el escaso atractivo que el sistema económico-industrial-científico soviético tuvo para científicos de otras naciones. Para decirlo de otra forma: mientras que Estados Unidos se benefició (y continúa beneficiándose) de la fuga de cerebros de un gran número de naciones, no sucedió lo mismo en la unión Soviética" (p. 541).

Para ver en perspectiva la evolución de los computadores veamos como era uno de los primeros: "17 000 tubos electrónicos, unidos por miles de cables, pesaba 30 toneladas y consumía 174 kilovatios  (p. 544). La llegada de los transistores y circuitos integrados revoluciono este campo.


El libro es muchísimo más de lo que he expuesto y comentado en esta entrada, no dejen de leerlo si les interesa como el ser humano ha ido acumulando conocimiento para desarrollar esa herramienta llamada ciencia.


Titulo: Historia de la ciencia.
Autores: Javier Ordóñez, Víctor Navarro y José Manuel Sánchez Ron.
Editorial: Espasa Calpe (colección austral).
Fecha: 2003.
Páginas: 639.

ISBN: 8467016698.

Víctima, 2 de diciembre: Carlos Fernández Valcárcel

Libertad Digital.


El 2 de diciembre de 1980 fallece en la Residencia Sanitaria de la Seguridad Social de Logroño el inspector de Policía CARLOS FERNÁNDEZ VALCÁRCEL, cinco días después de que los miembros de la banda terrorista ETA Isidro Echave Urrestrilla y Juan Manuel Soares Gamboa hicieran estallar un potente coche-bomba en la calle Ollerías de Logroño cuando cuatro amigos salían de un bar cercano. La explosión mató en el acto al comerciante Miguel Ángel San Martín y dejó también muy grave a Joaquín Martínez Simón, que fallecería el 3 de enero de 1981.
Sólo sobrevivió el cuarto amigo, José Luis Hernández Hurtado, también herido grave (estuvo siete meses de baja), que el 27 de noviembre de 2010, treinta años después, relataba en larioja.com que todavía soñaba con el atentado. José Luis tenía entonces 40 años: "Lo recuerdo como si hubiese sido ayer (...) Salvé la vida milagrosamente ya que el cuerpo de Miguel Ángel San Martín me hizo de coraza". José Luis recuerda hasta el orden de salida del bar: "Primero Carlos, luego San Martín, que medía 1,85 metros y pesaba cien kilos, y después yo, que mido 1,69 y pesaba 68 kilos. El último, Joaquín".
Carlos Fernández Valcárcel sufrió heridas graves en todo el cuerpo, estallido pulmonar y abdominal, además de quemaduras. Tuvieron que extirparle el bazo y un riñón en una primera intervención quirúrgica que duró tres horas. Su estado empeoró radicalmente el 1 de diciembre, sufriendo un shock séptico que provocó su muerte al día siguiente, martes 2 de diciembre.
El 3 de diciembre se celebró el funeral por su alma. El féretro, cubierto con la bandera nacional y escoltado por miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, fue trasladado a hombros por familiares y compañeros de la víctima desde la capilla ardiente, instalada en el Gobierno Civil, hasta la catedral de La Redonda.
La viuda, familiares, amigos y un centenar de miembros de las fuerzas de seguridad se concentraron a la salida de la catedral, para despedir los restos mortales del agente asesinado. En ese momento, algunas personas dieron gritos de "¡Viva la Policía!", "¡Viva el Ejército!" y "ETA, asesina".
Carlos Fernández Valcárcel tenía 40 años. Estaba casado, tenía dos hijos y era natural de La Coruña. El féretro con sus restos mortales fue trasladado en avión a su ciudad natal, donde fue enterrado. Por Real Decreto 308/2005, de 18 de marzo, Carlos Fernández Valcárcel fue ascendido, con carácter honorífico y a título póstumo, al puesto de comisario.

Lecturas 02.12.2012

Manifiesto de Ávila de los Economistas Españoles.

Por tanto, si España desea salir fortalecida de la actual Gran Recesión será menester que se adopten las siguientes medidas:
  1. Disminución considerable del peso y competencias del Estado y demás administraciones públicas dando entrada al mercado en la provisión y producción de bienes y servicios de bienestar social.
  2. Tras el inicio de la reactivación será preciso vincular a ésta una disminución de la presión fiscal, especialmente la que desincentiva el trabajo, la generación de beneficio y el ahorro.
  3. Aligerar y agilizar el contexto normativo de manera que se facilite la toma de decisiones de los agentes económicos.
  4. Restauración de la unidad de mercado.
  5. Reforma urgente de la organización territorial del Estado a fin de posibilitar el control del gasto y evitar la multiplicación de organismos, dejando claro cuáles son las funciones que debe desempeñar el Estado, cuáles los gobiernos autonómicos y cuáles los ayuntamientos.
  6. Liberalización y flexibilización de los diferentes mercados tanto de bienes y servicios como de todos los factores productivos.
  7. Reformar la legislación de las universidades, sean públicas o privadas, dando entrada a criterios de mercado a fin de que puedan competir en igualdad de condiciones.
  8. Reforzar, de una vez por todas, la separación de poderes del Estado a fin de que una verdadera independencia del poder judicial garantice la administración de Justicia y el cumplimiento de las leyes.
Singapur, mayor riqueza para todos que en España, por Juan Ramón Rallo.

Sin embargo, que una sociedad sea más desigualitaria que otra no prueba por sí mismo que el nivel de vida de sus ciudadanos sea peor. Bastará un ejemplo que todos comprenderemos: Afganistán exhibe una mayor igualdad en la distribución de la renta que España (las diferencias entre ricos y pobres son menos acusadas), pese a lo cual los más desiguales pobres españoles probablemente prefieran seguir viviendo en nuestro país. Es decir, si a pesar de los mayores diferenciales de renta, los ciudadanos más pobres del país más desigual son más ricos que los ciudadanos más pobres del país igualitario, habrá que concluir que el modelo económico del país desigualitario es superior a la hora de generar y distribuir riqueza por toda la sociedad.

La ayuda exterior al desarrollo en la encrucijada: diagnóstico y recomendaciones para España, por Ángel Martín Oro.

No obstante, y como conclusión final, los pasos principales hacia la prosperidad los tienen que tomar los países pobres, mediante ambiciosos y profundos cambios institucionales que liberen las energías creativas de sus individuos, les permitan obtener el fruto de su trabajo y propiedades, y generen un ambiente favorable a la inversión extranjera. Pero desde los países desarrollados les podemos echar una mano, especialmente si nos unimos a las personas y grupos que luchan por conseguir esos cambios.

Entrevista a Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, por Elena Sevillano.

Privatizar consistiría en vender los hospitales y darlos al sector privado para que los administrara como le pareciera conveniente. Nosotros lo que hacemos es externalizar la gestión, es decir, de un hospital público de titularidad pública.

[...]

Si para el año que viene tenemos 530 millones de euros menos en el presupuesto, queremos seguir teniendo asistencia sanitaria de la máxima calidad, evidentemente con las reglas de universalidad, gratuidad, equidad, tenemos que trabajar de una manera distinta.

Economic Bricolage, by Matt Ridley.

Something that is fragile, like a glass, can survive small shocks but not big ones. Something that is robust, like a rock, can survive both. But robust is only half way along the spectrum. There are things that are anti-fragile, meaning they actually improve when shocked, they feed on volatility. The restaurant sector is such a beast. So is the economy as a whole: It is precisely because of Joseph Schumpeter's "creative destruction" that it innovates, progresses and becomes resilient. The policy implications are clear: Bailouts risk making the economy more fragile.

Víctimas, 1 de diciembre: Manuel León Ortega y Raúl Centeno Bayón

A las cuatro y veinte minutos de la tarde del viernes 1 de diciembre de 1978 la banda terrorista ETA asesinaba a tiros en Oñate (Guipúzcoa) al guardia civil MANUEL LEÓN ORTEGA mientras se encontraba tomando un café en el bar del centro deportivo Aloñamendi acompañado de Luis Palomares, también guardia civil, que resultó ileso.
Además de los dos guardias civiles, que iban de paisano y eran los únicos que se encontraban en el mostrador del local, en el bar había unas quince personas más que estaban sentadas jugando a las cartas, además de la camarera que se encontraba en el momento del atentado detrás de la barra. Tres terroristas irrumpieron en el local y uno de ellos gritó "¡cuerpo a tierra!", al tiempo que, dirigiéndose a la camarera, le dijo: "¡Bájate!". Inmediatamente, abrieron fuego contra los dos guardias civiles. Luis Palomares se tiró al suelo parapetándose detrás del mostrador, lo que le salvó la vida. Manuel León fue alcanzado en un costado por tres impactos de bala quedando gravemente herido.
Para cometer el atentado los etarras habían secuestrado previamente a Felipe López Martínez, profesor de la Universidad a Distancia de Vergara y del Instituto de Enseñanza Media de esta localidad, para robarle el automóvil. A primera hora de la tarde de ese mismo día se había recibido en dichos centros sendos avisos de colocación de bombas, por lo que las clases fueron suspendidas y Felipe optó por regresar a su domicilio en Oñate para hacer unas reparaciones en su vehículo. Cuando se dirigía al taller mecánico tuvo que detenerse en un stop en pleno centro de la localidad y, en ese momento, fue abordado por cuatro individuos armados con pistolas que le obligaron a montar en el asiento contiguo del conductor e inmediatamente tomaron el camino que conduce al Santuario de Nuestra Señora de Aránzazu, recorriendo un par de kilómetros. A continuación, le forzaron a meterse en el maletero y se dirigieron a Oñate, aparcando en las inmediaciones del bar del centro deportivo a la espera de poder atentar contra los guardias civiles.
Una vez cometido el atentado, los terroristas corrieron hacia el vehículo que les estaba esperando, dándose a la fuga. A unos tres kilómetros del casco urbano de Oñate abandonaron el automóvil, en cuyo maletero se encontraba aún su propietario, que más tarde pudo salir por sí mismo y presentar la correspondiente denuncia.
Mientras tanto, Manuel León fue trasladado todavía con vida al centro asistencial de Mondragón. Sin embargo los médicos del centro que lo atendieron sólo pudieron certificar su fallecimiento. Sus restos mortales fueron trasladados al acuartelamiento de la Guardia Civil de esa localidad, donde al día siguiente, sábado 2 de diciembre, se celebraron los funerales por su alma.
La banda terrorista reivindicó el asesinato de Manuel León en un comunicado distribuido por la agencia Euskadi Press en el que se reafirmaba en su decisión de seguir golpeando a los Cuerpos de la Policía Armada y Guardia Civil. En septiembre de 1981 la Audiencia Nacional condenó a José Ramón Bidaburu Otaduy, Félix Bengoa Unzurrunzaga y Ramón Arzamendi Medinabeitia, miembros del grupo Besaide de ETA, a 26 años, ocho meses y un día de prisión mayor por el asesinato del guardia civil.
Manuel León Ortega tenía 35 años. Era natural de Constantina (Sevilla) estaba casado y tenía tres hijos. El Ayuntamiento de su localidad natal le dedicó una calle con su nombre en julio de 2009. Al acto asistieron la viuda y sus tres hijos, a los que el alcalde de Constantina, Mario Martínez, hizo entrega de un pergamino conmemorativo, tras lo cual se procedió al descubrimiento del nombre de la calle.
A las nueve y veinte de la mañana del sábado 1 de diciembre de 2007 tres miembros de la banda terrorista ETA, dos hombres y una mujer, abatieron a bocajarro de sendos disparos en la cabeza a dos guardias civiles de paisano con los que habían coincidido a la hora del desayuno en una cafetería de Capbreton (Las Landas). Como consecuencia del atentado, que según el Ministerio de Interior fue improvisado por ETA sobre la marcha, murió en el acto RAÚL CENTENO BAYÓN, mientras que su compañero, Fernando Trapero Blázquez quedó gravemente herido, falleciendo el 5 de diciembre tras cuatro días de agonía.
Raúl y Fernando son las dos únicas víctimas mortales de la banda terrorista en el año 2007, once meses después de que el asesinato de dos ciudadanos ecuatorianos en la T4 del aeropuerto de Barajas (Madrid) pusiese fin a un período de más de tres años sin víctimas mortales. La banda terrorista ETA había roto formalmente la tregua seis meses antes, en junio de 2007, e intentó repetir lo que había hecho en el año 2000: iniciar una nueva escalada de atentados que acabó con veintitrés asesinatos. Sin embargo, la presión policial en ese año 2007 desbarató muchos de los atentados planeados y llevó a la detención de un gran número de miembros de la banda.
El asesinato de los dos guardias civiles fue el primer atentado con víctimas mortales cometido por ETA en Francia desde que se inició la Transición. No existían precedentes de asesinato de guardias civiles en suelo francés, aunque sí de policías. Concretamente, el 4 de abril de 1976fueron secuestrados, torturados y asesinados los inspectores de Policía Jesús María González Ituero y José Luis Martínez Martínez.
El atentado tuvo lugar a las afueras de la cafetería Les Ecureuilles, anexa al centro comercial que la cadena de hipermercados Leclerc tiene en la localidad balnearia de Capbreton (Las Landas), situada a unos veinticinco kilómetros de Bayona. Los guardias civiles Raúl Centeno Bayón y Fernando Trapero Blázquez se habían sentado a una mesa del establecimiento a tomar un café. Los agentes, adscritos al Grupo de Apoyo Operativo (GAO) de la Guardia Civil –unidad de élite dedicada a labores de información–, vestían de paisano y no iban armados. Estaban en Francia precisamente realizando labores de información y seguimiento en cooperación con policías de la Direction Centrale des Renseignements Généraux (RG). Michèle Alliot-Marie, ministra de Interior francesa, confirmó que los agentes españoles participaban en "una misión habitual de cooperación con la Policía francesa en la lucha contra el terrorismo de ETA".
Los dos guardias civiles habían entrado en esa cafetería de forma casual, según dijo el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba. En una mesa cercana, a una distancia que permitía escuchar las conversaciones recíprocamente, se encontraban dos hombres y una mujer tomando unas consumiciones. "No era, por supuesto, un lugar donde estuvieran habitualmente presentes los miembros de la Guardia Civil, sino un lugar escogido al azar", declaró Pérez Rubalcaba, quien explicó desde Capbreton, tras visitar el escenario del atentado, que se trató de un encuentro fortuito con un "reconocimiento mutuo". Sin embargo, ya desde el principio se publicaron informaciones en prensa que desmentían la versión dada por el ministro de Interior. Así lo hizo J.M. Zuloaga en La Razón, citando fuentes de la lucha antiterrorista. Además de que no era la primera vez que los guardias civiles iban a esa cafetería, como confirmó el encargado del local, la forma en que se comportaron los etarras hacía dudar de la versión oficial. Entre los datos que señaló La Razón destacaba el hecho de que los etarras actuaron con la seguridad de que no había más guardias civiles en las inmediaciones, y que, en vez de huir al sospechar que quienes estaban tomando un café en el local fuesen guardias civiles, lo que hubiera sido la actuación normal en esas circunstancias, esperaron a que los agentes salieran del bar para asesinarlos.
El atentado se produjo hacia las nueve y veinte cuando Fernando y Raúl se disponían a subir a su automóvil, un coche camuflado con matrículas del Ministerio de Interior francés, que se encontraba estacionado en el aparcamiento contiguo a la cafetería. Según el ministro de Interior, los etarras, al sospechar que podían tratarse de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, los siguieron y, mientras dos de ellos apuntaban con sus armas a la cabeza de los dos agentes, que estaban ya sentados en los asientos delanteros del vehículo, el tercero se introdujo en la parte trasera donde encontró una mochila con el carné profesional de uno de los guardias civiles. Según fuentes de la Benemérita, los guardias civiles tuvieron tiempo de activar el micrófono de comunicación del vehículo policial francés en el que fueron asesinados, por lo que pudo oírse el intercambio de palabras que se produjo justo antes de que los asesinasen. En un momento se oye como uno de los etarras grita que son txakurras (perro en euskera), y la voz de uno de los guardias civiles –al parecer Fernando Trapero– contestándoles "sois unos asesinos hijos de puta". A continuación, según estas fuentes, se escucha el ruido seco de varias detonaciones.
Nada más cometerse el atentado se puso en marcha un amplio dispositivo de seguimiento que dio sus frutos cuatro días después, el 5 de diciembre, cuando la Gendarmería francesa detenía en el macizo central de Francia a dos de los tres autores del atentado. Se trataba de Asier Bengoa López de Armentia y Saioa Sánchez Iturregui. En el momento de su detención se les confiscaron un revólver 357 magnum, una pistola del calibre 9 milímetros, una fuerte suma de dinero en metálico, y documentos de identidad españoles y franceses falsificados, incluidos dos carnés policiales.
Un año después, en rueda de prensa el 4 de noviembre de 2008, el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba manifestó que el tercer terrorista podría ser el dirigente de ETA Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, pese a que las descripciones de los testigos presenciales del atentado no coincidían con la fisonomía del asesino de la banda. Para sostener esta hipótesis el ministro se basó en las declaraciones de cuatro presuntos miembros del grupo Hego Haizea de ETA que, en octubre de 2008, habrían confesado a la Policía que Txeroki les había dicho que fue él quien disparó a Centeno y a Trapero.
El domingo y el lunes 2 y 3 de diciembre de 2007, se llevaron a cabo en toda España numerosas concentraciones en recuerdo de Raúl Centeno. Las primeras concentraciones, en el País Vasco y Navarra, se celebraron en la tarde del domingo 2 de diciembre y fueron convocadas por la coordinadora pacifista Gesto por la Paz. También el Foro de Ermua convocó y realizó esa misma tarde en las tres capitales vascas, en Madrid y en Barcelona, concentraciones de repulsa y en homenaje a Raúl Centeno. La Federación de Municipios y Provincias convocó a los municipios de toda España para que guardaran cinco minutos de silencio el lunes 3 de diciembre. El Gobierno vasco hizo suya la convocatoria de la Federación y convocó a los ciudadanos vascos a las puertas de cada una de las instituciones públicas a manifestarse contra ETA, como así lo hicieron la tarde del domingo el propio lehendakari y todo su gobierno en la sede del Gobierno vasco.
El martes 4 de diciembre se celebró una concentración unitaria en contra del terrorismo en la puerta de Alcalá de Madrid convocada por casi una veintena de asociaciones ciudadanas de todo tipo, y a la que se sumaron todos los partidos políticos. El acto tuvo una duración de cinco minutos, tres para la lectura de la declaración aprobada el sábado 1 de diciembre por todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, y dos de silencio. 
Raúl Centeno Bayón tenía 24 años y era natural de Madrid. Hijo de Blanca Bayón y del subteniente de la Guardia Civil José Fernando Centeno, descubrió muy pronto su vocación de servicio a los españoles y con sólo 20 años ingresó en el Instituto Armado. Sus buenas condiciones físicas y psicológicas le permitieron superar las duras pruebas exigidas para ingresar en la unidad de élite de la Guardia Civil, el GAO, dos años antes de ser asesinado por la banda ETA. Concretamente, estaba destinado en Madrid en la Unidad Central Especial (UCE-1) encargada de la lucha contra ETA. Por este motivo viajaba mucho al sur de Francia.
Los restos mortales de Raúl Centeno fueron trasladados el 2 de diciembre desde Burdeos a la base aérea de Getafe a bordo de un avión C-295 de las Fuerzas Armadas. El féretro fue recibido por los ministros de Interior y Defensa, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Antonio Alonso, a los que acompañaron el secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho; el mando único de la Guardia Civil y la Policía Nacional, Joan Mesquida, y la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre. Doscientos compañeros del asesinado le rindieron honores en la pista. Apenas cincuenta minutos después de tomar tierra, la comitiva fúnebre, con escolta motorizada, llegó a la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid, donde se celebró el funeral de Estado presidido por los reyes de España y los príncipes de Asturias, además del presidente del Gobierno. La representación oficial fue muy amplia. Por parte del Gobierno, además del presidente y los titulares de Interior y Defensa, acudieron Pedro Solbes, Miguel Ángel Moratinos, Mariano Fernández Bermejo y Elena Salgado. Junto a ellos, el presidente del Poder Judicial, Francisco Hernando; los dirigentes del Partido Popular Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz-Gallardón y Ángel Acebes; otros políticos socialistas, representantes del Gobierno vasco, el embajador francés, Bruno Delaye; los exdirectores de la Guardia Civil, Santiago López y Carlos Gómez, y las cúpulas al completo del Instituto Armado, la Policía Nacional y los tres ejércitos, así como representantes de otros cuerpos policiales.
Don Juan Carlos impuso al funcionario fallecido las máximas condecoraciones de la Guardia Civil y de la Policía. La Familia Real, visiblemente afectada, intentó consolar a José y a Blanca, los padres del joven agente muerto, destrozados por el asesinato de su hijo de tan sólo 24 años. Ni la reina Sofía ni la princesa Leticia pudieron contener las lágrimas. La llegada del féretro al patio central fue recibida con una ovación impresionante de todos los presentes. El ataúd, cubierto por la bandera de España y con el tricornio del agente sobre la misma, fue llevado a hombros hasta el catafalco por ocho compañeros de Raúl del Grupo de Apoyo Operativo (GAO), escoltados por otros seis agentes vestidos con uniforme de gran gala. Una salva de honor y el himno del Instituto Armado cerraron el acto. Los compañeros del GAO, mientras sonaba una vez más el himno nacional, retiraron el ataúd, seguidos de medio centenar de familiares. La comitiva fúnebre se dirigió al cementerio de La Almudena, donde los restos mortales de Centeno fueron incinerados en una ceremonia íntima.

Ecoarchs: Sra Pou Vocational School. Rudanko + Kankkunen Arquitectos

Ecoarchs.

Por: Claudia Zevallos

Este centro fue construido con la finalidad de incentivar y enseñar a los miembros de las familias desfavorecidas de la comunidad de Sra Pou en Camboya a ganarse la vida iniciando sus negocios propios, además de ser un punto de reunión comunitario para la toma de decisiones conjuntas.

El proyecto fue diseñado in-situ por los jóvenes arquitectos finlandeses Hilla Rudanko y Anssi Kankkunen dentro de un taller de diseño de la Universidad Aalto en el 2010.

© Architects Rudanko + Kankkunen

El centro esta hecho con materia prima y mano de obra local, el objetivo fue enseñar a la gente a disponer y sacar provecho de los materiales accesibles, de esta manera pueden aplicar las mismas técnicas para construir sus propias viviendas en un futuro. Se aprovecho el suelo arcilloso para producir los bloques de arcilla secados al sol; no se usó maquinaria alguna para la construcción de este edificio,toda la técnica constructiva se mantuvo simple y fácilmente transferible.

© Architects Rudanko + Kankkunen

Este edificio es un ejemplo de cómo aprovechando los materiales disponibles en el entorno y usando técnicas sencillas se puede hacer arquitectura con calidad compositiva, calidad espacial y sostenible.

Se han dejado pequeñas aberturas en los muros para que la luz indirecta ingrese a los ambientes y se produzca la circulación de aire. La terraza techada brinda un espacio abierto comunitario protegido del sol que al mismo tiempo da sombra a los espacios de la planta baja.

© Architects Rudanko + Kankkunen

El color de las puertas y estores dan al edificio un ritmo compositivo claro, una fuerte presencia en el lugar y colorea la luz que ingresa a través de estas piezas de madera.

Este centro tiene un sentido de pertenencia del lugar muy potente debido a que los materiales autóctonos lo hacen parte de él.

© Architects Rudanko + Kankkunen


Fuentes:
Rosenberg , Andrew . "Sra Pou Vocational School / Architects Rudanko + Kankkunen" 27 Apr 2011.
http://archidose.org/wp/2011/09/19/sra-pou-vocational-school/
http://www.rudanko-kankkunen.com/