Víctimas, 6 de octubre: José Ángel Álvarez Suárez y Carlos Arberas Arroyo

Libertad Digital.


A las dos y diez de la tarde del 6 de octubre de 1989, el asesino de la banda terrorista ETA Francisco Javier Balerdi Ibarguren, empleado del grupo municipal de Herri Batasuna en el Ayuntamiento, asesinaba en San Sebastián, de un disparo en la nuca, al policía nacional JOSÉ ÁNGEL ÁLVAREZ SUÁREZ mientras paseaba por el Casco Viejo de la ciudad, cerca del céntrico mercado donostiarra de la Brecha.
José Ángel disfrutaba de un día de permiso, por lo que paseaba tranquilamente, vestido de paisano y desarmado, cuando el pistolero de ETA se le acercó por la espalda y le pegó un único tiro en la cabeza. El etarra huyó en un coche aparcado cerca del lugar del atentado, donde le esperaban otros miembros de la banda, mientras el policía caía de bruces sobre la acera. La bala, mortal de necesidad, le atravesó la cabeza, siguiendo una trayectoria desde el maxilar derecho hasta la boca. El cuerpo de José Ángel Álvarez permaneció cubierto con una sábana hasta que el juez ordenó su levantamiento. A un metro escaso del cadáver había un cartel de Gestoras pro Amnistía, en el que se reclamaba solidaridad con los presos de ETA, que fue rasgado por los compañeros de la víctima.
Al funeral celebrado el 7 de octubre por la mañana asistieron los ministros de Interior, José Luis Corcuera, y de Justicia, Enrique Múgica. Al término de la ceremonia religiosa, Corcuera aseguró que "dentro de poco, algunos de los que cometen estas barbaridades o de su entorno nos pedirán protección, al Cuerpo Nacional de Policía o a la Ertzaintza, porque los ciudadanos de los pueblos de Euskadi les correrán a gorrazos".
El Ayuntamiento de San Sebastián convocó para el día siguiente de su asesinato una manifestación de condena, apoyada por todos los grupos políticos salvo Herri Batasuna, lo que si normalmente no resultaba extraño en la coalición proetarra, esta vez lo era mucho menos, puesto que el pistolero de ETA Balerdi Ibarguren, detenido en junio de 1992, tenía tanta relación con Herri Batasuna que estuvo trabajando durante meses en el grupo municipal de la formación proetarra en el Ayuntamiento de la ciudad. El caso de Balerdi Ibarguren, que muestra a las claras la simbiosis entre ETA y su brazo político, se llame este como se llame, fue un auténtico escándalo, además de ser un caso extraño dentro de la estructura de la banda asesina, puesto que actuaba como un liberado, cometiendo atentados y ayudando a cometer otros, al tiempo que mantenía su vida y su actividad normal como militante y empleado de HB en el Ayuntamiento de San Sebastián.
Era la primera vez que el consistorio donostiarra organizaba oficialmente una manifestación de condena por el asesinato de un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado, algo que destacaron varios medios de comunicación. El 7 de octubre por la tarde unas dos mil quinientas personas recorrieron las calles de la ciudad bajo el lema "Paz ahora y para siempre".
El asesinato de José Ángel Álvarez se produjo cuatro días antes del inicio oficial de la campaña para las elecciones generales del 29 de octubre de 1989. Por este motivo, el 7 de octubre los obispos vascos hicieron pública una pastoral que, bajo el título "Una decisión responsable", pedían a sus feligreses que no votaran a Herri Batasuna. El resto de la campaña electoral transcurrió sin más víctimas mortales.
Por sentencias dictadas por la Audiencia Nacional, fueron condenados a sendas penas de 30 años de reclusión mayor Francisco Javier Balerdi Ibarguren (en 1994) y Jesús María López González (en 1999) como responsables en concepto de autores de un delito de atentado con resultado de muerte, y con las circunstancias agravantes de premeditación y alevosía. El tribunal consideró hechos probados que, siguiendo las directrices de la cúpula de la banda ETA, López González encargó a Balerdi Ibarguren que asesinase a José Ángel Álvarez, para lo que le entregó una pistola y le señaló a la víctima cuando paseaba por San Sebastián. Balerdi Ibarguren acumula condenas que suman 120 años de prisión por atentados cometidos hasta 1992. López González fue expulsado por México en 1998, donde vivía refugiado en situación irregular. En el asesinato de José Ángel participó también el etarra Ignacio Ormaechea Antepara, que no pudo ser juzgado al morir en un enfrentamiento con la Guardia Civil en agosto de 1991.
José Ángel Álvarez Suárez, de 31 años, estaba casado y era padre de una niña de 5 años. Pertenecía desde hacía tiempo al servicio de escoltas de personas amenazadas por ETA, aunque últimamente no tenía asignado un servicio específico. Tiempo atrás había escoltado al diputado guipuzcoano del PSE-PSOE Ángel García Ronda. Era natural de Socil (León), una pequeña localidad de no más de cuarenta vecinos, que asistieron conmocionados al entierro de José Ángel. Uno de los familiares comentó los motivos por los que la víctima ingresó en la Policía: "¿Qué iba a hacer? La solución es quedarse a vivir aquí como agricultor o eso, meterte en la Policía. Es la solución de los pobres, eso o el paro" (Diario de León, 07/10/1989).
Un año después, el 6 de octubre de 1990, la banda terrorista ETA asesinaba en un bar de Plencia (Vizcaya) al empresario CARLOS ARBERAS ARROYO, que regentaba el restaurante Batela en esa localidad. El atentado terrorista se cometía horas después de que miles de personas convocadas por Herri Batasuna (HB) pidiesen en Bilbao la negociación entre ETA y el Gobierno como el camino para conseguir la paz en el País Vasco.
Carlos Arberas fue asesinado a las 22:45 horas mientras tomaba una consumición en la barra del Bar Zabala, próximo a la estación de ferrocarril de Plencia. Dos terroristas a cara descubierta irrumpieron en el interior del establecimiento y, sin mediar palabra, se dirigieron hacia Carlos y efectuaron varios disparos, de los que cuatro alcanzaron a la víctima –dos en la cabeza, uno en el costado izquierdo y otro en el brazo izquierdo–. Su cuerpo sin vida quedó tendido en el suelo en medio de un gran charco de sangre.
Una vez cometido el asesinato, los etarras abandonaron el recinto y se introdujeron en un vehículo aparcado en las inmediaciones, que había sido robado minutos antes en la misma localidad de Plencia, donde les esperaba un tercer miembro de ETA. Una de las personas que se encontraba en el bar salió en persecución de los asesinos justo cuando los etarras emprendían la huida en el vehículo. Los ocupantes hicieron un disparo intimidatorio dándose a la fuga en dirección a la localidad de Barrica. El vehículo utilizado, un taxi, fue encontrado por la Policía en el alto de Goyerri.
En el lugar de los hechos la Ertzaintza, que se personó en el bar a los pocos minutos de cometerse el asesinato, encontró seis casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum. La Policía Autonómica no notificó los hechos a la Guardia Civil hasta las dos y media de la madrugada, cuando ya habían pasado cuatro horas, lo que impidió que se pudieran establecer los controles habituales para intentar detener a los asesinos de Carlos Arberas (ABC, 08/10/1990).
El autor material del asesinato de Carlos Arberas, según el Ministerio del Interior, fue Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias Gadafi, un etarra con dieciocho muertos a sus espaldas, además de setenta heridos.
Carlos Arberas Arroyo, de 43 años de edad, que regentaba el restaurante Batela en Plencia, era vecino de Erandio (Vizcaya). Estaba casado y era padre de tres hijos. Años antes había trabajado como vigilante de seguridad en las obras de la central nuclear de Lemóniz. A la víctima no se le conocía vinculación política ni relaciones con el mundo de la droga, dos argumentos tradicionalmente utilizados por la banda para justificar sus asesinatos. Hacía pocos meses, el 10 de junio, ETA había asesinado en un bar de Guecho a Rafael San Sebastián y, posteriormente, la banda lamentó el "error" cometido. Durante los meses siguientes siguió la campaña intimidatoria de la banda contra locales y bares de diferentes localidades. En el caso de Carlos Arberas, no se saben los motivos que llevaron a la banda terrorista ETA a asesinarlo y tampoco hubo, con el paso del tiempo, un reconocimiento de que hubiesen cometido un "error".



España paga a Polonia 40 millones de euros por CO2 por Antón Uriarte

CO2.




La noticia, que transmiten Reuters y Efe, solamente se publica en un periódico de Extremadura (Hoy).

Existe en España una connivencia para no decir nada desagradable sobre el Protocolo de Kioto. Al fin y al cabo fue firmado por el gobierno de Aznar y ensalzado por el gobierno de Zapatero. Aplaudido durante toda la década por el periodismo en general y jaleado por los grupos ecologistas, que han sido claves en España para fomentar el "decrecimiento" de la economía ... ese camino que a Romney, con toda razón, no le gustaría seguir.

En cambio, a pesar de que Polonia es el país europeo que mejor ha sorteado la crisis y que proporcionalmente más carbón usa en la producción de electricidad (el 90 %), el Protocolo de Kioto le ha resultado un gran negocio. En una hábil negociación (lo que le faltó al trío ecologista Aznar, Rajoy y Matas, en el gobierno español cuando se ratificó) obtuvo el permiso de emitir más CO2 de lo que necesitaba y de poder vender lo que le sobraba. Uno de sus principales clientes ha sido España, cuyos gobiernos se han gastado ya la "broma", —expresión irónica del ministro Arias Cañete en el Congreso—, de unos 800 millones de euros en comprar a otros gobiernos derechos de emisión de CO2.

Un escándalo silenciado por todos.


España compra a Polonia derechos de emisión de CO2 por 40 millones de euros. hoy.es
Arias Cañete defiende que la reforma energética lucha contra el cambio climático


España, capital Madrid por César Molinas


Detalle de Madrid en 1561. vista del real Alcázar de lso Austrias, residencia de Felipe II en Madrid / ALBUM ORONOZ



Desde muy antiguo, los humanos eligieron para establecerse lugares próximos al mar o a ríos navegables. La razón principal era el transporte: en ausencia de autopistas, ferrocarriles y aeropuertos, el agua ofrecía el medio de transporte más rápido, barato y seguro. Como no podía ser de otra manera, junto a las mercancías navegaban también las compañeras inseparables del comercio: las ideas y las innovaciones. Las principales capitales europeas —Londres, París, Berlín, Roma, Viena, Budapest, Moscú…— tienen acceso inmediato al transporte marítimo o fluvial. La excepción es Madrid, que, sita en un altiplano, está a varios centenares de kilómetros del agua navegable más cercana. La villa del Manzanares tiene otra característica geográfica relevante: con 655 metros de altura media, Madrid está más alta que Berna o que Vaduz. Es, después de Andorra la Vella, la capital más alta de Europa, dato que ilustra bien la penosa dificultad de sus accesos.
 ¿Quién tuvo la ocurrencia de situar la capital en un lugar de geografía tan adversa? La historia cuenta que fue Felipe II, atendiendo al consejo de su padre de que estableciese una capital fija. A priori, el Austria tenía tres posibilidades obvias: Sevilla, Lisboa y Barcelona. La última se descartó, probablemente, por razones políticas, porque, tras el aplastamiento de la revuelta de los comuneros, el rey tenía mucho más poder en el reino de Castilla que en el de Aragón. Lisboa podía parecer de incorporación demasiado reciente. ¿Y Sevilla? ¿Por qué, en plena empresa americana, no se estableció el monarca en Sevilla? Especulando con la psicología de un personaje que, puestos a instalarse en el centro de la Península, decidió hacerlo no en Toledo, sino en Madrid —a la sazón, tercera población de Castilla, pero que no tenía obispo—, puede aventurarse que Felipe II no quería tener cerca a nadie que pudiera hacerle algo de sombra, hipótesis esta avalada por el hecho de que, no satisfecho con la soledad del páramo madrileño, el soberano decidió encaramarse al risco de El Escorial, en donde aún reposan sus restos.

Patologías en pavimentos de hormigón a edad temprana. 2011. Daniel Violini y Mariano Pappalardi

Cementos Avellaneda.

El presente trabajo surge del proyecto final de carrera de ingeniería civil de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires , realizado por los autores, en condición de co-tutor y alumno egresado respectivamente.

El objetivo del mismo, es identificar las principal es patologías que se producen en los pavimentos de hormigón a edad temprana, cuando se a plican mediante Tecnología de Alto Rendimiento y las posibles causas de su generación, con el propósito de tomar todos los recaudos necesarios, a fin de evitar su aparición. Posibilitando mediante su estudio y conocimiento, mejorar los diseños, la tecnología de los materiales, las técnicas de construcción y la influencia del clima, para obtene r pavimentos de hormigón de excelentes prestaciones. 

El presente trabajo, consiste en clasificar las pat ologías a edad temprana, agrupándolas en un catálogo acompañado con fotografías que facilitan su identificación, resumiendo las posibles causas, las técnicas de investigación, las acciones correctivas o de contingencia, y las reparación correspondientes a cada caso. De esta manera, se pone a disposición un método de trabajo, que debería ser retroalimentado por todos los involucrados en la co nstrucción de los pavimentos de hormigón.

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Incluyo el texto en mi recopilación sobre Estructuras.

La NO reforma del sector eléctrico por Natalia Fabra y Gerard Llobet

Nada es gratis.


El pasado 14 de Septiembre el Gobierno aprobó un Anteproyecto de Ley con el que pretende atajar el déficit de tarifa en el sector eléctrico. El Anteproyecto lleva el curioso nombre de “Ley de medidas fiscales en materia medioambiental y sostenibilidad energética”– curioso, porque el Anteproyecto no tiene nada ni de lo uno ni de lo otro, sino más bien de todo lo contrario. La pretensión del gobierno de atajar el déficit de tarifa por la vía impositiva – y no con uno, sino nada menos que con seis impuestos- prescinde del diagnóstico del origen del problema y hace recaer la mayor parte del coste de las medidas sobre quienes menos culpa tienen: los consumidores.
El mercado eléctrico para principiantes
El mercado eléctrico tiene importantes barreras a la entrada, y no sólo para las empresas que quieran instalarse en él, sino también para quienes queremos comprender la complejidad que se esconde detrás de cada MWh. Esta complejidad – que es tecnológica, económica, jurídica e institucional- explica, por ejemplo, el porqué en este blog pocas veces hayamos tratado los asuntos eléctricos. Recurriendo a principios económicos básicos, en esta entrada pretendemos explicar cuáles serán las consecuencias de esta NO reforma.
El siguiente gráfico nos ayudará a comprender los efectos de las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno. El gráfico representa, por una parte, la curva de demanda eléctrica, que es poco sensible al precio; y por otro, los costes de producir electricidad a través de dos tipos de tecnologías, una con un coste marginal bajo (la tecnología A) y otra con un coste marginal alto (la tecnología B). La tecnología A representa, por ejemplo, las plantas nucleares o hidroeléctricas, mientras que la tecnología B representa las plantas de carbón o las de ciclo combinado (que consumen gas natural).
Pare simplificar la discusión, supondremos que las empresas ofertan su producción de forma competitiva, es decir, a precios iguales a su coste marginal de producción. Esto implica que el precio de mercado, cuando se necesiten ambas tecnologías, es igual al coste marginal de la tecnología más cara, la tecnología B. La conclusión importante para el análisis que nos ocupa es que incrementos en el coste de la tecnología B se trasladarán totalmente a incrementos en los precios de mercado, mientras que incrementos en el coste de la tecnología A no tendrán efecto alguno sobre el precio (siempre y cuando siga siendo más barata, claro). Los impuestos anunciados por el Gobierno deben entenderse en términos de estos dos efectos diferenciados.
Las medidas fiscales y sus efectos
El Anteproyecto contiene varios impuestos de distinta naturaleza, que pueden resumirse así:
  • Impuesto general del 6% sobre la facturación de la energía eléctrica, aplica a todas las tecnologías.
  • Impuestos sobre el consumo de combustible fósiles para la generación eléctrica (gas, carbón y fuel-oil).
  • Impuestos sobre la producción en centrales nucleares.
  • Canon del 22% sobre la facturación de las plantas hidroeléctricas.
Empecemos analizando los efectos de estos impuestos sobre el precio de la electricidad. Recurriendo a nuestro ejemplo, el precio de mercado lo fijan las tecnologías tipo B, cuyos costes aumentan por efecto del impuesto general del 6% y por efecto de los impuestos sobre los combustibles fósiles. Estos impuestos se trasladarán en su práctica totalidad al precio, lo que en órdenes de magnitud puede suponer incrementos de 8.5 € por megavatio-hora (MWh) en el precio del mercado eléctrico (3.5€/MWh se deben al impuesto del 6%, y 5€/MWh al impuesto sobre los combustibles fósiles).  Las consecuencias del aumento de precios de la electricidad no serán despreciables: para los consumidores domésticos, la tarifa eléctrica puede subir del orden de un 5%, mientras que para los industriales, los incrementos pueden situarse en el entorno del 10%-15%.
Los mercados han comprendido esto inmediatamente, como puede apreciarse aquí. Entre junio de 2011 y junio de 2012, los precios de los futuros de electricidad fueron, en promedio, un 2.8% más baratos en España que en Alemania. Cuando en junio empezaron a correr rumores sobre las medidas de fiscalidad energética que preparaba el gobierno, el diferencial se disparó, y los precios de los futuros en España pasaron a ser un 6.3% más caros que en Alemania. Pues bien, desde la aprobación del Anteproyecto el 14 de Septiembre de 2012, el diferencial de precios entre España y Alemania ha aumentado al 13.4%.
El efecto sobre las cuentas de resultados de las empresas será muy desigual, dependiendo de sumix energético. Veamos cuál es el efecto para cada una de las tecnologías:
  • Centrales de ciclo combinado, carbón, o fueloil: Como son tecnologías tipo B, trasladarán el incremento en sus costes al precio. Por tanto, los impuestos tendrán sobre ellas un efecto prácticamente neutro: lo que por una parte pagan en forma de impuestos, lo recuperan por otra vía el aumento de precios.
  • Centrales nucleares: Como son tecnologías tipo A, se beneficiarán del incremento de precios (originado en las tecnologías de tipo B), pero pagarán el impuesto general y los impuestos específicos. En órdenes de magnitud, ambos efectos serán parecidos, por lo que el efecto de las medidas fiscales sobre las centrales nucleares será prácticamente neutro, pudiendo incluso verse beneficiadas en unos 30-40 millones de euros (M€) al año.
  • Centrales hidroeléctricas. Al igual que las centrales nucleares, las centrales hidroeléctricas se beneficiarán del incremento de precios, pero pagarán el impuesto general y el canon específico. El efecto neto puede suponer una disminución del margen de 8.2€/MWh (que se descompone en un incremento del precio de 5€/MWh por el impuesto a los combustibles fósiles y un incremento de los costes de 13.2€/MWh por el canon, dado que el impuesto general del 6% se compensará con el incremento del precio). Sobre la producción de una año de pluviosidad media, el coste neto sobre la producción hidráulica será de unos 200 M€/año.
  • Energías renovables y cogeneración: Algunas energías renovables reciben tarifas fijas, que no varían con los precios de mercado (p.e. la energía solar fotovoltaica) y otras ven complementadas sus primas con los precios de mercado (p.e. energía eólica, energía solar térmica, etc.). El impuesto general del 6% deberá ser asumido íntegramente sobre las primeras, al no poder repercutir el aumento de costes en el precio. Sobre las segundas, el impacto dependerá de lo que represente el precio de mercado en su retribución total. Así, mientras que el impacto de las medidas fiscales sobre la eólica puede ser incluso positivo, el impacto sobre la energía solar térmica puede ser muy negativo (porque además, a las medidas fiscales, se suma una modificación de la Ley del Sector Eléctrico del 1997 que elimina las primas, con carácter retroactivo, para el 15% de su producción, que podían generar con gas.) El efecto neto sobre renovables y cogeneración puede alcanzar los 700M€.
¿Cómo se reparten los costes de las medidas fiscales?
De forma muy desigual. Los grandes perdedores son los consumidores (tanto particulares como empresas, que verán su competitividad mermada) a quienes la NO reforma les podría costar más de 2.000 M€ al año y eso que, según Eurostat, los consumidores ya han sufrido aumentos del más del 70% en los precios de la electricidad durante los últimos seis años. El segundo puesto del ranking de grandes perdedores lo ocupan las renovables, dado que el coste de estas medidas se une a la moratoria sobre estas tecnologías que el gobierno ya aprobó en enero y la disminución, de forma retroactiva, de la retribución de algunas de ellas que se aprobó en la legislatura anterior. El coste reputacional de cara a futuras inversiones puede ser significativo.
A modo de conclusión
En su Evaluación del programa nacional de reforma y del programa de estabilidad de España para 2012, la Comisión Europea ponía de manifiesto que “una competencia insuficiente en el sector energético ha contribuido, al menos en parte, a la constitución del déficit tarifario al favorecer una compensación excesiva de algunas infraestructuras, tales como centrales nucleares y grandes centrales hidroeléctricas, ya amortizadas.” O dicho en palabras de nuestro ejemplo, la auténtica razón del déficit tarifario es la sobre-retribución que perciben las tecnologías A al amparo de los costes de las tecnologías B. ¿Qué queda de las recomendaciones de la CE? Parece que solo un título curioso de un Anteproyecto que hace lo que no dice, y que no hace nada de lo que verdaderamente toca.
¿Cómo deshacer este desaguisado? Para empezar, habría que eliminar cuatro de los seis impuestos propuestos – el impuesto general del 6% y los impuestos sobre los combustibles fósiles,- incrementando los dos restantes – impuestos sobre nucleares e hidroeléctricas. Evitaríamos así la inflación de precios de la electricidad y sus efectos colaterales, mitigaríamos el ataque a las renovables, y haríamos recaer el coste sobre las verdaderas causantes del déficit tarifario. Sólo entonces podríamos empezar a hablar de sostenibilidad energética y medioambiental…