De la primavera árabe al invierno israelí. Jordi Pérez Colomé

Israel vive hoy más incómodo que hace un año. No todo está relacionado directamente con la primavera árabe. Pero el cambio, de momento, no le ha traído buenas noticias. A Israel le han aparecido tres problemas que se han juntado en septiembre, aunque no todos por culpa de la primavera árabe.

La nueva Turquía no es la vieja

Con Egipto todo puede cambiar

Ahora llegará el estado palestino



Complicaciones químicas. Antón Uriarte



Es muy compleja la química atmosférica y en lo que atañe a los números es todavía peor conocida. Los elementos reaccionan entre sí y dan resultados contradictorios. Para comparar el efecto de calentamiento de los diversos gases invernadero y poder comerciar entre ellos, el Protocolo de Kioto sólo da importancia a las emisiones, sin tener en cuenta la concentración real de estos elementos en la atmósfera, que es consecuencia de otros factores.

Por ejemplo, el ozono es un gas invernadero que no se emite directamente y que por lo tanto no entra en ese comercio. El ozono no se emite desde la superficie, sino que se forma y se destruye en la misma atmósfera. De una forma natural la luz solar lo crea a partir del oxígeno del aire y , por otra parte parte, los radicales OH del aire, que proceden del vapor de agua, lo destruyen en igual proporción y en poco tiempo.

Pero es casi seguro que, a escala global, el ozono troposférico está aumentando.
¿Por qué aumenta ?

Los óxidos de nitrógeno emitidos por motores de coches y turbinas contribuyen a su formación extra, tras complicadas reacciones químicas en el aire en las que intervienen también otras moléculas "naturales" emitidas, por ejemplo, por los árboles.

Pero más culpable del aumento del ozono es probablemente el metano, y no porque lo forme sino porque evita en parte que se destruya. El metano se combina con radicales OH y se descompone en CO2 y en agua. Los radicales OH son un producto oxidante natural de la atmósfera que provienen del vapor de agua. De esta manera, por efecto del metano, quedan menos radicales OH para destruir el ozono que continuamente la luz solar está creando.

Se da la paradoja que algunos modelos de química atmosférica del calentamiento provocado por las emisiones, como el que pongo arriba, atribuyen a los óxidos de nitrógeno un efecto total de enfriamiento, y no de calentamiento, debido a otras reacciones que provoca, aparte de la de formación de ozono, como la que hace que se reduzca el metano.

Pero todo esto, complicado y cuantitativamente muy difuso, está, a pesar del supuesto "consenso", cogido con alfileres.


Para las Damas de Blanco. Mike Porcel




Balance definitivo de la represión a las Damas de Blanco

Listado de las 22 Damas de Blanco detenidas por la policía de la dictadura cubana en el fin de semana del 11S:

Ayme Garcés Leiva (Palma)
Yuremis Gonzáles Parot
Mildred Noemi Sánchez Infante
Julia del Carmen Cairot Jalil
Milagros Leiva Ramirez
Maritza Cardosa Romero
Yanelis Elegrea Despaine
Anny Sarrión Romero
Oria Josefa Casanova Moreno
Doraisa Correoso Pozo
Annia Alegre Pícora
Liudmila Rodríguez Palomo
Laura Mª Labrada Pollan (C. La Habana)
Yunisleidis Vázquez López
Vivian Peña Hernández
Eunises Madaula Fernández
Luz Marina Parada Lisea (C. La Habana)
Juana Parada Parada
Laura Inés Pollan Toledo (C. La Habana)


Instinto paternal. Jorge Alcalde

Un estudio del que hemos tenido conocimiento esta semana viene a corroborar la intuición del humanista de Burdeos. Según se ha publicado en la revisa Proceedings of the National Academy of Sciences, los niveles de testosterona de los hombres descienden significativamente tras la paternidad. Es decir, que las mujeres no son las únicas que experimentan variaciones hormonales durante el embarazo y la crianza de los hijos.


El tamaño del cráneo de los chimpancés recién nacidos es aproximadamente un tercio del de los individuos adultos. Si los humanos hubiéramos mantenido esa proporción, ninguna mujer sería capaz de parir sin morir en el intento. Un cráneo de 500 centímetros cúbicos (el volumen del cerebro adulto del ser humano es de unos 1.500 centímetros cúbicos) no cabría ni por la más ancha cadera femenina. Para poder salir del vientre materno, los humanos tenemos que nacer con el cráneo menos desarrollado del mundo de los mamíferos. Es decir, las mujeres dan a luz a sus hijos antes de que el feto se desarrolle plenamente. Los bebés humanos nacen a medio hacer. De otro modo, no podrían jamás ser expulsados del útero materno. El parto humano es siempre un parto prematuro, por lo que nuestras crías nacen con el mayor grado de dependencia entre los mamíferos; están necesitadas de cuidados durante muchos años, y en su crianza interviene toda la familia (no solo la madre).