Mostrando entradas con la etiqueta PP. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PP. Mostrar todas las entradas

Presupuesto 2012: Toda una Farsa

Xavier Sala i Martín.

[E]s conveniente que recordemos que el PP se presentó a las elecciones como el campeón de la fiscalidad reducida, el defensor del crecimiento a través de la economía de mercado y la actividad empresarial y como el valedor del imperio de la ley y el orden bajo las tablas de la santa constitución española. Dicho esto, empecemos:
Primero, eso que dice el gobierno de que hace un gran sacrificio fiscal por valor de 27.000 millones es mentira. La realidad es que de esos 27.000 millones, la mitad son sacrificios que hacen los ciudadanos y las empresas a las que se van a expropiar 13.400 millones (es decir, la mitad del sacrificio total!) en concepto de impuestos y tasas varias adicionales. Repito: adicionales.
Segundo, a pesar de haber ganado las elecciones prometiendo que no subiría el IRPF, los presupuestos confirman que éste subirá por un monto total de entre 4.000 y 6.000 millones.
Tercero, a pesar de haberse presentado a las elecciones diciendo que la empresa es la única institución capaz de generar riqueza y empleo en una economía de mercado y que, por lo tanto, desde el gobierno se ayudaría a la actividad empresarial, ayer el gobierno anunció castigos fiscales para las empresas a las que se supone que querían defender.
Cuarto, a pesar de presentarse como garante de la ley y el orden, se propone una amnistía fiscal que básicamente va a dejar sin castigo a toda una pandilla de delincuentes, estafadores, ladrones, traficantes de armas, drogas y personas y evasores fiscales de todo tipo y se les dice que solamente pagaran el 10% de este dinero ilegal porque el señor Rajoy necesita dinero. ¿Qué mensaje está enviando el gobierno a futuros delincuentes sobre el imperio de la ley en España? ¿Y qué cara tenemos que poner los imbéciles que hemos declarado nuestros ingresos como manda la ley y que, por lo tanto, hemos tenido que pagar hasta el 45% de lo que hemos ganado mientras que a los delincuentes solamente se les hace pagar el 10%? Lo mínimo que podrían hacer para que no se nos quede cara de bobo a los que hemos respetado la ley es que los tipos que paguen los delincuentes sean al menos tan altos como los que hemos pagado la gente legal. Y digo al menos porque el beneficio de poder disfrutar del dinero en España sin ir a la cárcel ya debería compensar a los malhechores!
Quinto, si de los 27.000 millones de “recortes”, 13.400 corresponden a sacrificios de la ciudadanía y no del gobierno, eso podría indicar que el gobierno central va a tener que hacer “costosos” recortes por valor de 13.600 millones, ¿no? Pues no. Porque entre esos 13.600 millones están escondidos unos 5.000 de reducciones de transferencias a las comunidades autónomas. Ya se sabe que las transferencias a las CCAA se contabilizan como gasto del gobierno central y como ingreso de la CCAA. Unos menores ingresos de las CCAA significan que, éstas, que tienen un objetivo de déficit incluso más restrictivo que el gobierno central, van a tener que hacer recortes adicionales por esos 5.000 millones. Hay que recordar que a las comunidades autónomas (responsables como son de la sanidad y la educación en España) ya tenían que recortar 15.000 millones por lo que estos 5.000 millones adicionales seguro que les van a sentar muy bien. Una vez descontadas las transferencias a las CCAA, los recortes de gasto del gobierno central no serán del 17% como dice sino del 10%.
Es decir, que se abre el telón y salen Montoro y Sáenz de Santamaría con lagrimitas en los ojos diciendo que han hecho un sacrificio muy serio de 27.000 millones y resulta que 13.400 son sacrificios de los ciudadanos a los que se había prometido no subir impuestos, 5.000 de las comunidades autónomas y solo unos 8.400 millones van a ser recortes de la administración centra! Y además, se les dice a toda una pandilla de delincuentes multimillonarios que están perdonados si traen el dinero que Rajoy necesita para cuadrar los números y sólo pagarán la cuarta parte de lo que hemos pagado la gente legal. Todo un sainete. Toda una farsa.

Tics de falta de seriedad del gobierno el PP

Xavier Sala i Martín.

Desde que en diciembre el Banco Central Europeo introduco el LTRO (Long Term Refinancing Operation, mecanismo de crédito a 3 años a los bancos a interés del 1%), parecía que la calma había vuelto a España: las primas de riesgo se habían reducido considerablemente, el gobierno había podido ir a los mercados y vender toda la deuda que había planeado a intereses más razonables que en 2011, incluso la bolsa había experimentado subidas durante los dos primeros meses del año. La confianza parecía haber vuelto, aunque fuese de forma tímida.
Lo cosa cambió hace un par de días, cuando el economista jefe de Citigroup, el holandés Willem Buiter (por cierto, ex compañero mío en la universidad de Yale) dijo que España estaba más cerca que nunca de la bancarrota. Yo no sé si eso es verdad (Willem es un tipo dado a dar titulares exageradamente llamativos). Lo que sí es verdad es que las primas de riesgo vuelven a subir y, por primera vez desde Agosto superan a las italianas, la bolsa ha pasado una mala semana y los periódicos económicos europeos vuelven a hablar de desconfiaza en las posibilidades de España (ver el artículo de ayer del Financial Times). Entre otras cosas, porque se están dando cuenta que el gobierno del Partido Popular está teniendo los mismos tics de falta de seriedad que tenía el gobierno del PSOE. No me refiero al gran engaño de subir los impuestos cuando se había prometido lo contrario (ver el artículo que sobre ese tema escribí hace 2 meses). Me refiero a toda una serie de decisiones que demuestran una falta de seriedad que puede acabar minando la confianza de todos. Aquí van unos ejemplos:

  1. España tiene el problema fiscal más grave de su historia. Europa entera está esperando a ver cómo el gobierno de Rajoy se las hace para recortar el déficit desde el 8,51% del PIB al 5.3%. Ante este panorama, va el PP y decide posponer la presentación de los presupuestos a que ¡pasen las elecciones andaluzas! Ya sé que es legítimo, pero alargar la incertidumbre que planea por España y por la eurozona, simplemente para evitar perder votos en Andalucía (y harían perder votos porque los presupuestos serán suicidamente restrictivos) es una irresponsabilidad y una demostración de falta de seriedad.
  2. En un momento en que todos los ciudadanos ven como se les recortan los ingresos y se les pide que ahorren y paguen sus deudas, va el gobierno del PP y dice que nacionalizará las autopistas quebradas de Madrid, cosa que puede llegar a costar unos 5.000 millones de euros de dinero público. Es decir, se están intentando RECORTAR unos 64.000 millones en gastos y va el gobierno y se gasta unos miles de millones de euros comprando unas miserables autopistas. ¿Que hay alguien más?
  3. Al mismo tiempo, en lugar de concentrar esfuerzos en un corredor Mediterráneo que pueda aprovechar los puertos españoles para acoger el tráfico de barcos provenientes de Asia y Africa oriental a través del canal de Suez y camino de Europa, el gobierno central pone presión a Europa para que conecte Madrid con Europa a través de un eje central que pase por Irún. Lógicamente, Europa dice que eso no tiene sentido... y va el gobierno de España y dice que recurrirá. Mientras el madridcentrismo y no la racionalidad económica manden en la Moncloa, la confianza de los mercados seguirá ausente.
  4. El sistema financiero español tiene una manzana podrida y se llama Bankia. El BBVA, Santander y CaixaBank están más o menos sanos y tienen buen acceso a la capitalización internacional. Algunos bancos pequeños y las excajas tienen más o menos problemas pero su magnitud hace que sean manejables. El gran problema que sigue paralizando el sistema financiero español (y por ende, la economía española en su totalidad) es Bankia, fruto de la fusión entre Caja Madrid y Bancaja (a la que luego se adhirieron las cajas Layetana, Canarias, Rioja, Avila y Segovia), presidida por el ex ministro de Economía de José Maria Aznar, don Rodrigo Rato. La incapacidad o la falta de voluntad del gobierno de solucionar el gargantuesco agujero de Bankia, que pasa por cerrar una parte importante de las operaciones y vender la parte que todavía tiene valor a algún banco, posiblemente extranjero, demuestra el miedo que este gobierno tiene es parecido al que tenía el gobierno de Zapatero. Malo.
  5. Otro aspecto importante que el gobierno no está afrontando con valentía es el del déficit tarifario eléctrico: los españoles pagan un sobreprecio por la utilización de energías renovables (que inundan los paisajes del país con horribles molinos de viento), las empresas eléctricas tienen beneficios estratosféricos y resulta que hay una deuda gigantesca del gobierno con esas compañías. Esta situación requiere una solución drástica e inmediata y el miedo del gobierno no inspira confianza.
  6. Finalmente, un detalle quantitativamente poco importante pero que da una señal poco edificante: en un momento en el que los españoles pierden puestos de trabajo por millones y en que algunos políticos se enfrentan a penas de prisión por el manejo fraudulento de dinero y las influencias políticas, va el marido de la portavoz del gobierno, doña Soraya Sáenz de Santamaría y encuentra un magnífico puesto de trabajo, tres meses después de que su esposa sea ministra, en una compañía de un sector extremadamente regulado y que, por lo tanto, tiene unos beneficios que dependen crucialmente de lo que diga el gobierno. ¡No! No digo que sea ni ilegal, ni ilegítimo, ni que el señor marido de la señora portavoz no esté altamente cualificado. Pero cuando el gobierno intenta ganar credibilidad internacional, este tipo de asuntos dan una mala imagen. De hecho, dan la sensación de que las cosas no han cambiado.

Crisis (33): Mentiras Políticas

Por Xavier Sala i Martí.



La consecución de su tercer balón de oro ha hecho que la servilleta en la que Lionel Messi firmó su primer contrato con el Barça pasara a ser un documento deseado. Y eso me ha recordado otra famosa servilleta de papel que, aunque solo es famosa entre economistas, es relevante para evaluar la política fiscal del Partido Popular.

La mayoría de analistas (sobre todo los de izquierdas) piensan que un aumento de impuestos siempre conlleva un aumento de la recaudación fiscal por parte del estado. En 1974, el economista Arthur Laffer se preguntó si eso era cierto. Pensando en el IRPF, Laffer se preguntó: ¿qué pasaría si los impuestos fueran del 100%? ¿Cuántas horas decidiríamos trabajar si el gobierno se quedase el 100% de nuestros ingresos? La respuesta es que... ¡ninguna! ¿Para qué trabajar si, una vez pagados los impuestos, uno acaba cobrando cero? Fíjense, pues, que si los impuestos fueran del 100%, los ingresos de la gente serían cero por lo que la recaudación fiscal sería el 100% de cero. Es decir, ¡cero! El gobierno no recaudaría nada.

Y es que la recaudación fiscal es el producto del tipo impositivo (es decir, el porcentaje de la renta que se queda el estado) multiplicado por la renta de los contribuyentes. El problema es que la renta o ingresos de los ciudadanos depende de los impuestos que pagan: cuanto más se quede el estado, menos incentivos tiene uno a trabajar o invertir. Por ejemplo, si los impuestos son demasiado elevados los médicos pueden decidir no coger a los dos o tres últimos pacientes, los abogados pueden decidir no coger los dos o tres últimos casos y las familias pueden decidir que no vale la pena que el marido o la mujer trabajen si les acaban quitando el 90% del salario. 

Eso quiere decir que debe haber un punto a partir del cual, los aumentos impositivos reducen tanto los incentivos a trabajar y a invertir que no conllevan aumentos sino disminuciones de recaudación. Aquí es donde Laffer, sacó una servilleta de papel y dibujó una curva en forma de campana que relacionaba los tipos impositivos con la recaudación fiscal. Si el tipo es cero, la recaudación es cero, si el tipo es 100%, la recaudación también es cero y si los tipos son entre 0 y 100, la recaudación dibuja una curva en forma de montaña que, empezando en cero, primero sube, después llega a la cima y después baja otra vez hasta cero. Sus amigos, impresionados, exclamaron ¡Qué magnífica curva, Laffer! De ahí nació el nombre: la “Curva de Laffer”.

Para los países que están con impuestos inferiores al máximo, un aumento de tipos conlleva más ingresos para el estado, pero para los países que ya se han pasado del máximo, un aumento de impuestos conlleva menos recaudación. Es como si estuviéramos conduciendo un coche por la montaña de la recaudación fiscal: si estamos antes de llegar a la cima y queremos subir, debemos ir hacia adelante (debemos subir impuestos), pero si ya hemos pasado la cima y seguimos adelante, nos vamos para abajo. Si queremos subir, debemos retroceder (o bajar impuestos).

La pregunta clave para España es: ¿los impuestos actuales, son tan altos que han sobrepasado la cima? La verdad es que yo no lo sé: no he visto ningún estudio econométrico serio que demuestre que el sistema impositivo español está antes o después de la “cima de Laffer”. Lo que sí sé es lo que decía el ideario oficial del PP de antes de las elecciones (http://www.pp.es/nuestras-ideas/economia_51.html). El punto número 5 de la sección de economía (seguramente escrito por Cristobal Montoro, un buen economista, todo sea dicho de paso) explica cómo una reducción de los impuestos no significa una reducción de la recaudación sino todo lo contrario. Es decir, antes de la elecciones el PP creía que los impuestos en España eran demasiado altos y que, para reducir el déficit, lo que se tenía que hacer no era subir impuestos sino bajarlos.

Claro que luego apareció Soraya Sáenz de Santamaría y nos anunció (¡qué sorpresa!) que “el déficit era muy superior al esperado” por lo que el PP se veía obligado (¡obligado!) a subir impuestos. ¿Cómo? Si nos creemos lo que decía el PP antes de las elecciones, un déficit mayor de lo esperado requeriría una recaudación superior a la planificada y, dado que el PP pensaba que España se encontraba al otro lado de la cima de Laffer, eso requería no un aumento sino... ¡una disminución todavía mayor de los impuestos!

Dicho de otro modo, una vez llegado a la Moncloa, Rajoy no “descubrió” que el déficit era superior al esperado. Lo que descubrió es la teoría del PP que proviene de los años de Aznar y que consiste en decir que España se encuentra al otro lado de la cima de Laffer era una teoría equivocada. 

La pregunta es: ¿y cómo descubrió eso Rajoy? Yo no he visto ningún estudio econométrico serio que lleve a cambiar de opinión. Entonces, ¿por qué ha subido los impuestos si eso va a agravar tanto la crisis que va a provocar una reducción de la recaudación y un empeoramiento del déficit español?

Se me ocurren tres respuestas. Una, el PP mintió durante la campaña electoral: no es verdad que España ya haya pasado la cima de Laffer. Dos, el PP ha subido el IRPF para que Arenas no quede mal de cara a las elecciones andaluzas, destrozando de paso la economía española a cambio de una pizca adicional de poder. Tres, quien manda en España no es el PP sino la Sargento Merkel. Sea cual sea la explicación, lo que queda claro es que el PP ha confirmado lo que el PSOE demostró durante años: en España las promesas electorales no sirven de nada y las campañas son una farsa que no sirve para informar sino para propagar montañas de mentiras políticas.