Cimentación de presas. Aspectos geomecánicos. Por Manuel Romana Ruiz.

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Fuente: Enrique Montalar.

Hace un par de meses anuncié la “XXVI Reunión Nacional de Mecánica de Suelos e Ingeniería Geotécnica” que se iba a celebrar en Cancún en noviembre de 2012, destacando que la conferencia magistral “Raúl J. Marsal” correría a cargo de Manuel Romana Ruiz, catedrático emérito de la UPV. Pues bien, en rigurosa primicia y como regalo de navidad (escribo esto el 24 de diciembre) tenéis aquí el texto íntegro de la conferencia «Cimentación de presas. Aspectos Geomecánicos» directamente de su autor, al que agradezco el envío.
Raúl Jaime Marsal, nacido en Argentina, fue uno de los grandes geotécnicos mexicanos del siglo XX, junto con Nabor Carrillo y Leonardo Zeevaert (entre otros) de ahí que las conferencias de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnicalleven sus nombres. Un detalle a tener en cuenta, hasta el momento sólo otro español había tenido el honor de impartir una de estas conferencias, José Antonio Jiménez Salas, que habló sobre mecánica de suelos no saturados en 1990.
La conferencia proporciona una visión muy completa de la cimentación de presas y su evolución histórica conforme han ido apareciendo nuevos materiales, nuevas técnicas, nuevas teorías y, por supuesto, nuevos problemas geomecánicos (presión de poro, distintos módulos de deformación, etc.). No faltan los ejemplos comentados (Proserpina, Hoover, El Atazar, Mantaro, Karun, Jin Ping, etc.) ni las clasificaciones geomecánicas ad hoc, como la clasificación Dam Mass Rating o DMR, desarrollada por el propio Manuel Romana desde 2003.
El texto tiene tres apéndices, los dos primeros están dedicados al DMR mientras que el tercero es una aclaración sobre la diferente terminología técnica utilizada en México y España, con algunas equivalencias que todos conocemos (concreto porhormigón o enrocamiento por escollera), otras no tan habituales, y términos que no utilizamos del mismo modo, como los esfuerzos de tensión. 

Lecturas 25.12.2012

De los mercados emergentes a los frontera: apostando por el crecimiento de los más pobres, por Ángel Martín Oro.

El economista austriaco Friedrich Hayek, expresó con brillantez a qué se debe, y en qué consiste este proceso, cuando afirmó que “las posibilidades de crecimiento tenderán a ser mayores cuanto más extensas sean las posibilidades aún no utilizadas de un país… una alta tasa de crecimiento es, con frecuencia, prueba de que las oportunidades han sido descuidadas en el pasado. De esta forma, una alta tasa de crecimiento puede testimoniar, a veces, las políticas erróneas del pasado más que las buenas políticas del presente. En consecuencia, no es razonable esperar en los países altamente desarrollados una tasa tan alta de crecimiento como la que puede alcanzarse en los países donde la utilización efectiva de los recursos fue impedida durante mucho tiempo por obstáculos legales e institucionales” (en La competencia como proceso de descubrimiento).

Vidas biónicas: "Mi pierna piensa por mí", por Antonio Martínez Ron y Javier Álvarez.


Los ricos de España ¿más ricos este año?, por Malaprensa.

Lástima que en realidad no sea (del todo) cierto. Veamos los datos: según la noticia, los 200 españoles más ricos tendrían ahora un patrimonio de 145.800 millones de euros, frente a 135.000 a finales de 2011. Esto es un aumento de 10.800 millones de euros, lo que representa, precisamente, el 8%. Pero hay un pequeño problema: la propia noticia dice que el español más rico, Amancio Ortega, ha visto aumentar la parte de su fortuna cotizada en bolsa un 64%, hasta los 39.150 millones. Una simple cuenta nos permite ver que ese 64% equivale a 15.300 millones.

The Evolution of Life on Earth.


Sobre ciertos jueces y peritos, por Florentino Regalado Tesoro.

¿Por qué tienen que ser culpables un arquitecto o el aparejador de una obra de que un fontanero, por poner un ejemplo, no empalme correctamente una tubería o un ferralla no coloque correctamente las armaduras como indican los planos, y con ello se produzcan daños a terceros? Obviamente se puede argumentar que los técnicos son culpables por no vigilar al fontanero, pero: ¿alguien con dos dedos de frente puede pensar y creer que acaso es posible hacerlo física y económicamente con todos los oicios y operarios que se movilizan en la construcción de un ediicio? ¿Es que acaso no es responsable de su trabajo el que percibe unos emolumentos por hacerlo bien sin que haya que vigilarlo?

[...]

Un ingeniero señaliza un desvío provisional en una obra de carreteras perfectamente, según Normas. Mira por donde, se produce un accidente en dicho lugar con resultado de tres muertes. La investigación inicial del accidente detecta la total ausencia de las señalizaciones que el ingeniero director de la obra jura ante Dios y el Diablo que estaban puestas en la obra, y se hace cruces dónde podrán estar. La Guardia Civil detiene a unos chatarreros que habían robado las señales antes del accidente. ¿Saben ustedes a quién se hizo responsable del accidente? ¿No lo adivinan? Pregúntense quién era el que tenía un seguro de responsabilidad civil y tendrán la respuesta. Los chatarreros saldaron el asunto con un pequeño tironcillo de orejas.

Víctima, 24 de diciembre: José Antonio Peña Medina

Libertad Digital.


El miércoles 24 de diciembre de 1986, a las 20:40 horas, una bomba colocada por miembros de la banda terrorista ETA en un Pryca del centro comercial Mamut de Oyarzun (Guipúzcoa) segaba la vida del guardia civil JOSÉ ANTONIO PEÑA MEDINA. La explosión provocó heridas leves a dos empleados del establecimiento, Simón Arasti y Calixto Sánchez. El atentado estaba encuadrado en la campaña que ETA había iniciado contra los intereses de empresas francesas en España.
A últimas horas de la tarde del día 24 de diciembre de 1986, el etarra Francisco Ramón Uribe, acompañado de un segundo miembro de la banda, robó un coche en la localidad de Lasarte tras amenazar a la propietaria del vehículo con una pistola. Los terroristas llevaron a la mujer al campo de fútbol de Zubieta y, una vez allí, la dejaron en libertad tras advertirle que no denunciara los hechos. Poco después se dirigieron al hipermercado del grupo francés Pryca en Oyarzun donde colocaron un artefacto explosivo. Minutos antes de las 20:00 horas, varias llamadas anónimas avisaban a los responsables del centro comercial y a la Asociación de Ayuda en Carretera Detente y Ayuda (DYA) de Guipúzcoa de la colocación de una bomba en el hipermercado. Según el anunciante, ésta haría explosión a las 20:30 horas. Rápidamente, un equipo de especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil de Oyarzun se desplazó hasta el lugar. Una vez allí, los guardias ordenaron que el hipermercado, que ya había cerrado sus puertas al público, fuera desalojado y la zona acordonada. Sin embargo, a la hora indicada en las llamadas telefónicas, las 20:30, no se produjo ninguna explosión. Los guardias civiles, ayudados por un vigilante de seguridad y por un empleado de limpieza del propio centro, continuaron buscando el artefacto entre los bolsos y paquetes de los clientes, en la zona de la consigna. Diez minutos después de la supuesta hora límite, mientras José Antonio Peña inspeccionaba un bolso, tuvo lugar la explosión. Peña Medina recibió de lleno el impacto de la onda expansiva, falleciendo en el acto y quedando su cuerpo completamente destrozado, mientras que los empleados Simón Arasti y Calixto Sánchez sufrieron contusiones, así como heridas leves en la cara y el cuero cabelludo, respectivamente. Uno de los testigos presenciales relató los momentos previos a la explosión:
Uno de los guardas del establecimiento estaba dejando un bolso en el mostrador de consigna, junto a un guardia civil, que le pidió una linterna y le dijo que se alejase por si había dentro alguna bomba. No le dio tiempo a alejarse, porque inmediatamente se produjo una fuerte explosión, que provocó la caída de ladrillos y maderas y mucho polvo, e inmediatamente después vi al guarda caído en el suelo y sentí dolor en la cabeza y la pierna (…) ha sido un milagro que no nos pasase casi nada.
La bomba, compuesta por entre 2 y 3 kilos de explosivo, 2 de metralla y un temporizador, estaba oculta en una bolsa de deportes, a unos setenta centímetros del suelo. Tras la explosión, los dos heridos precisaron curas de urgencia y fueron posteriormente trasladados a centros hospitalarios, sin que se pudiera hacer nada por la vida del guardia civil Peña Medina. La zona de la consigna, situada cerca de la puerta principal del hipermercado, sufrió considerables daños materiales. Como en tantas otras ocasiones, la fortuna quiso que el atentado de ETA no acabase convirtiéndose en una auténtica masacre: el horario habitual de cierre del hipermercado eran las 22:00 horas, pero con motivo de la Nochebuena ese día la hora de cierre se había adelantado dos horas, facilitando notablemente el desalojo del local por parte de los agentes de la Benemérita. 

Dos días después del atentado, el 26 de diciembre, ETA militar se responsabilizaba del asesinato del guardia civil José Antonio Peña Medina en comunicados enviados a distintos medios de comunicación vascos. Asimismo, la banda terrorista reivindicaba otros atentados contra empresas de capital francés, como el cometido el día de Navidad contra un hotel de la cadena Novotel, en Madrid. Según los asesinos de la banda, la cooperación del Gobierno francés con el español “debilita el movimiento nacionalista vasco y trata de internacionalizar la represión contra los vascos implicando a otros gobiernos en su política antivasca”. El hipermercado de Pryca, uno de los más importantes de Guipúzcoa, había sufrido anteriormente otro atentado con explosivos y formaba parte de la lista de empresas de capital francés a las que Gestoras pro Amnistía recomendaba no acudir, en su “campaña a favor de los refugiados”, lo que en la práctica significaba señalarlas como objetivos de ETA, debido a la colaboración que Francia estaba prestando a España en materia de extradiciones. A consecuencia de los dos atentados y las numerosas amenazas anónimas recibidas, los responsables del hipermercado decidieron instalar un sofisticado sistema de seguridad que incluía numerosas videocámaras. Ocho meses después del atentado que le costó la vida al guardia civil José Antonio Peña Medina, en agosto de 1987, esas mismas cámaras de seguridad servirían para identificar a un sargento y a un cabo primero de la Guardia Civil, detenidos tras haber colocado, en el mismo centro comercial de Oyarzun, una bomba compuesta por 250 gramos de goma-2. Según confesaron ellos mismos, el objetivo de la colocación de la bomba era extorsionar a los responsables del centro, exigiéndoles entregas de dinero a cambio de no colocar más artefactos explosivos. El cabo primero pertenecía al Grupo Especial de Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Guardia Civil en Guipúzcoa.

Al día siguiente del atentado, el 25 de diciembre, se celebraron en el Salón del Trono del Gobierno Civil de Guipúzcoa, en San Sebastián, los funerales por el guardia civil asesinado. Al acto asistieron el director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, los gobernadores civiles de Guipúzcoa y Vizcaya, Julen Elorriaga e Iñaki López, respectivamente, y el capitán general de los Pirineos Occidentales. Desde la noche anterior la viuda del guardia civil se negó a separarse del féretro. Durante la ceremonia, apoyada en dos guardias civiles y sin separarse en ningún momento del ataúd, no dejó de repetir una y otra vez “te quiero”, protagonizando escenas de gran dolor, conmoción y nerviosismo, llegando a gritar a los asistentes “iros, iros todos de aquí”. Tras el oficio una compañía de los Grupos Antiterroristas Rurales (GAR) y la banda de música de la Guardia Civil de Logroño rindieron honores a José Antonio Peña. Poco después, sus restos mortales fueron trasladados al aeropuerto de Fuenterrabía para viajar en avión hasta Granada desde donde, por carretera, fueron transportados hasta la localidad jienense de Castillo de Locubín. 

En Jaén, en la Comandancia de la Benemérita en dicha localidad, fue instalada una capilla ardiente. Desde allí, a mediodía del 26 de diciembre, miembros de la Guardia Civil condujeron a hombros el féretro hasta la Iglesia parroquial de San Félix de Valois, donde se ofició el funeral previo al entierro del agente asesinado. Más de una docena de coronas de flores, enviadas por amigos del fallecido, instituciones oficiales y la Asociación de Mujeres de Guardias Muertos por el Terrorismo, precedían al féretro a su llegada. Tras éste, cubierto con la bandera nacional y el tricornio, iban la viuda y la madre de José Antonio Peña. En la homilía, el capellán de la Guardia Civil que oficiaba el acto, Juan Bautista Monzón, señaló que “por desgracia, hechos como éste forman parte de nuestra cruz de cada día”, indicando que Peña Medina había sido “una víctima más del odio desenfrenado y de la violencia sin sentido”. El capellán aseguró que “asistimos prácticamente impotentes a situaciones que resultan insostenibles” ante la presencia de los cientos de guardias civiles y policías que acudieron a la ceremonia. Entre los asistentes estuvieron presentes el delegado del Gobierno en Andalucía, Tomás Azorín; el presidente de la Diputación, Cristóbal López Carvajal; el coronel jefe del Tercio de Granada, José García Mendoza; el gobernador civil, Francisco Rodríguez Caracuel y el alcalde de Jaén, José María de la Torre. En el momento en que los asistentes a la misa se daban la paz, la viuda, Josefa Melero, se abrazó al féretro de José Antonio Peña y besó el tricornio que había pertenecido a éste. Tanto durante el funeral como posteriormente, grupos de personas dieron vivas a la Guardia Civil y gritaron consignas de “muerte a ETA”, “granujas”, “bandidos”, “esto es lo que tenemos para rato”, “esto es la democracia” o “los de ETA no mueren, pero sí mueren los desgraciados”. Los dos hijos de José Antonio Peña, de corta edad, no asistieron al funeral, ya que su madre les había dicho que su padre se había marchado “con Papá Noel para entregar juguetes a niños en lugares muy lejanos”. Terminado el oficio, el cadáver de José Antonio Peña Medina fue finalmente inhumado en el cementerio de San Fernando, donde había sido previamente enterrado su padre, el también guardia civil Antonio Peña Aguayo.

El funeral por el alma de José Antonio Peña en San Sebastián había sido el primero al que asistiera Luis Roldán desde su toma de posesión como director de la Guardia Civil. Al término de aquél, Roldán manifestó que “los atentados terroristas se comentan y valoran por sí mismos, pues no son más que agresiones a la libertad del País Vasco y, consecuentemente, a la libertad de todos los españoles”, señalando que “en el resto de países, los odios y tensiones en el día de Navidad se aminoran y, sin embargo, quienes agreden permanentemente al pueblo vasco y al pueblo español ni siquiera respetan esa fecha entrañable”. Por su parte, Euskadiko Ezkerra hizo público un comunicado en el que la formación afirmaba que el asesinato de Peña Medina ponía de relieve “el total desprecio de ETA a la voluntad popular recientemente expresada en las urnas”. Pocos días después del atentado, el 29 de diciembre, altos cargos del Ministerio del Interior organizaron una visita a distintos acuartelamientos de las Fuerzas de Seguridad, para mostrar su solidaridad con los agentes en las fechas navideñas. El secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, y los directores generales de la Policía y la Guardia Civil, José María Rodríguez Colorado y Luis Roldán, acudieron a varios centros para mostrar su apoyo a los agentes destinados en el País Vasco y paliar, de algún modo, la desmoralización que se había puesto de manifiesto tras el fallecimiento de Peña Medina.

En abril de 1996, la Audiencia Nacional condenaba a Francisco Ramón Uribe Navarro a penas que sumaban 50 años y cuatro meses de cárcel por el atentado en el que perdió la vida el guardia civil Peña Medina. Uribe Navarro fue detenido en junio de 1994 durante una operación llevada a cabo por la Guardia Civil, en la que también fueron detenidos, entre otros, Eusebio María Lasarte Balerdi, Luis Gorriti Pagola, Javier Picabea Aizpurua y María Encarnación Martínez Fernández.

José Antonio Peña Medina, de veintiséis años y natural de Castillo de Locubín (Jaén), estaba casado con Josefa Melero García y tenía dos hijos de 4 y 2 años de edad. Siguiendo los pasos de su padre, Antonio Peña Aguayo, José Antonio había ingresado en el Instituto Armado en 1981 y llevaba viviendo en Oyarzun desde 1983. Su madre se encontraba en Madrid, compartiendo las fiestas navideñas con otros familiares, cuando recibió la noticia de la muerte de José Antonio, tras la cual se trasladó a Jaén para esperar la llegada del cuerpo y acompañar a la viuda. La muerte de José Antonio Peña causó una especial conmoción entre los guardias civiles de la provincia de Jaén, ya que la mayor parte de ellos eran conocidos del joven o lo habían sido de su padre.

En marzo de 2005, según Real Decreto 319/2005, “con el deseo de honrar la memoria de los militares y guardias civiles que fueron asesinados en atentado terrorista”, José Antonio Peña Medina fue ascendido con carácter honorífico y a título póstumo al puesto de Cabo.

José Antonio Peña fue la última de las cuarenta y dos víctimas mortales del año 1986.

Mecánica del suelo y cimentaciones. UNED


La asignatura constituye una introducción a la geotecnia con un enfoque práctico. Cumple así un doble objetivo: por un lado sirve como primer contacto e introducción a la ingeniería geotécnica, que
permitirá al alumno profundizar en el estudio de aspectos más complejos; por otro lado los conocimientos adquiridos en este curso son suficientes para el diseño de cimentaciones sencillas.

Se desarrollan en detalle los dos temas más prácticos implicados en los aspectos geotécnicos del diseño de estructuras en contacto con el terreno: el cálculo de empujes sobre elementos estructurales y el diseño de cimentaciones superficiales y profundas. Se incluye también un primer tema con un planteamiento más teórico que sirve para sentar los conceptos esenciales del comportamiento mecánico de suelos y rocas sobre los que se cimenta todo el desarrollo posterior.



1. CARACTERIZACIÓN DE LOS SUELOS
Suelos y rocas: origen del suelo
Reconocimiento del terreno:
– Ensayos in situ
– Ensayos de laboratorio
Propiedades físicas y clasificación de los suelos
Esfuerzos en una masa de suelo: presiones normales y tangenciales
Resistencia al esfuerzo cortante
Relaciones esfuerzo-deformación
2. EMPUJES DE TIERRAS Y MUROS DE CONTENCIÓN
Definicion de empujes
Empujes de Coulomb y Rankine
Casos particulares
3. ESTABILIDAD DE TALUDES
Análisis de estabilidad de taludes en suelos
Medidas de estabilización de taludes
4. CAPACIDAD DE CARGA DE CIMENTACIONES
Cimentaciones superficiales:
– Tipología
– Cálculo de la carga de hundimiento
– Seguridad frente al deslizamiento
– Seguridad frente al vuelco
– Evaluación de movimientos
Cimentaciones profundas:
– Tipología
– Cálculo de la carga de hundimiento
– Cálculo de la resistencia horizontal
– Deformabilidad de cimentaciones profundas

Más documentación sobre Estructuras, cimentaciones y geotecnia.

Lecturas 24.12.2012

Appliance shopping: 1959 vs. 2012, by Mark J. Perry.

The typical American consumer/factory worker in 1959 would have had to work more than a month (4.5 weeks) at the average hourly wage then to earn enough income to purchase a Sears washer-dryer combination. Today’s typical, and very fortunate consumer/worker would have to work for less than 4 days, not more than 4 weeks, to earn enough income to purchase a washer-dryer combination. Measured in the amount of time working at the average hourly wage to earn enough income to purchase a washer-dryer combination, the “time cost” of those two appliances together has fallen by 83%, from 181.8 hours in 1959 to only 31 hours today.

¿Por qué el déficit se calcula como porcentaje del PIB?, por Xavier Sala i Martín.


Holanda: así funciona el mejor sistema sanitario de Europa, por Domingo Soriano.

Además de esta póliza, cada holandés tiene que pagar cada año una pequeña cantidad que se asemeja a un copago del que va tirando en sus primeras visitas al médico (este año era de 220 euros). De esta manera, cuando acude por primera vez al especialista o acude a la farmacia es como si sacara dinero de esta especie de cuenta personal. En el momento en que la agota, entra en juego el seguro privado del que hablábamos antes.

Mitología del Plan Marshall, por Carlos Rodríguez Braun.

Primero: El Plan Marshall fue un factor significativo para explicar la recuperación de Europa Occidental en la posguerra. Pero la ayuda exterior tuvo un impacto reducido en comparación con los factores que realmente impulsaron la economía: el fin de la guerra, el fin de la incertidumbre y el fin de las políticas intervencionistas más desastrosas en los mercados, la Hacienda y el dinero. Cuanto más rápido y más profundo fue el cambio hacia esquemas menos intervencionistas, más vigorosa fue la recuperación, como en Alemania, país que recibió apenas un poco más del 10% de los fondos del Plan Marshall.

El escenario macroeconómico global que nos espera, según PIMCO, por Ángel Martín Oro.

Básicamente, piensa que en los próximos años las economías desarrolladas van a crecer a tasas sustancialmente más bajas del promedio de las anteriores décadas. El “New Normal” que llama. Esto se debe a la necesidad de desapalancamiento tras los excesos de endeudamiento, la desaceleración de los beneficios de la globalización, aspectos demográficos y tecnológicos. No estoy de acuerdo con todos sus puntos, pero sí coincido en general.