Ártico versus Antártico por Antón Uriarte

CO2.



Tendencias contrastadas de las extensiones del hielo en el océano Ártico y en los mares que rodean la Antártida 1978-2011 (en azul el Artico, en rojo la Antártida) (fuente NSIDC)

Estos días en la Antártida se bate un récord. Está allí finalizando el invierno austral y la extensión del hielo marino ha superado los 16 millones de kilómetros cuadrados, tan solo superados en el 2007 (The Cryosphere Today). Ya comienza el deshielo y dentro de seis meses la extensión se reducirá a 2 millones de kilómetros cuadrados.

Estos días en el Ártico está ocurriendo lo contrario. Está allí finalizando el verano boreal y la extensión se ha reducido a tan solo 2 millones de kilómetros cuadrados, un récord de mínimos. Ya comienza la congelación y dentro de seis meses la extensión del hielo superará otra vez los 13 millones de kilómetros cuadrados.

Me levanto hoy con un artículo en El País escrito por el mismo periodista que hace cinco años escribía que la ONU vaticinaba el fin del mundo climático para dentro de tres. Según el titular, escrito como con gusto y esperanza de que ocurra la predicción, se "destroza" el récord boreal y  solamente se da la palabra a quien atribuye la disminución del hielo al CO2 , sin citar a otros científicos, disidentes sobre las causas (NASA - Aerosols May Drive a Significant Portion of Arctic Warming)

En el artículo de El País, que me produce esta sulfuración matutina, no se menciona para nada la tendencia al alza que ocurre en la Antártida, aunque allí el CO2 ha aumentado y aumenta en la misma proporción que en el Ártico.

Como se aprecia en la figura que pongo arriba, que es del mismo instituto, NSIDC, que vive de alarmar sobre lo que ocurre en el Ártico, hay desde hace años una tendencia al aumento en la extensión de los hielos que rodean la Antártida. Quizás esta oposición entre las dos tendencias, entre la del Ártico y la de la Antártida, que en el Ártico ciertamente es más acusada, pueda ser atribuída al mismo desfase bipolar (bipolar seesaw) originado por las corrientes oceánicas profundas que se estudian en la paloclimatología de la última deglaciación, pero que no tengo tiempo aquí y ahora de explicar. Grrrrr ...


El deshielo ártico destroza su récord, El País, 20 Septiembre 2012
Ocho años para evitar el desastre, El País, 18 Noviembre 2007
NSIDC All about sea ice, Arctic vs. Antarctic
Wallace S. Broecker. Paleocean circulation during the Last Deglaciation: A bipolar seesaw?


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La función social de la propiedad por Pedro Schwartz

Expansión.


Por el mero hecho de existir y ser respetada, la propiedad privada desempeña una decisiva función social. No necesita que se delimite su contenido para hacerla más “social”, como equivocadamente dice nuestra Constitución.
Imprudentes son quienes, como el alcalde de Marinaleda, se apoyan en la limitada visión del derecho de propiedad de nuestra Constitución para hurtar alimentos de tiendas de comestibles u ocupar propiedades ajenas. Con ese tipo de acciones no sólo habrán tomado lo que no es suyo, sino que, más generalmente, habrán contribuido a socavar una institución que es un baluarte de la libertad personal y fuente de progreso y riqueza.
Nuestra Constitución define el derecho de propiedad privada de manera harto defectuosa. Primeramente, coloca el artículo 33 sobre la propiedad privada en la sección segunda del capítulo referente a derechos y libertades bajo el título de “De los derechos y deberes de los ciudadanos”: parece así que quienes no son ciudadanos españoles no tienen derecho a la propiedad privada y la herencia. En segundo lugar, ese artículo 33 en el que “se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia” dice a continuación que “la función social de estos derechos delimitará su contenido”. Este tipo de formulación deja abierta la puerta a quienes creen que la propiedad tiene otra función que la que por sí misma presta de fundamentar la seguridad de las transacciones y la libertad de los individuos.
El respeto de la propiedad privada y el cumplimiento de los contratos son condiciones necesarias de la libertad personal. El aforisma An Englishman's home is his castle, expresado por Lord Cooke en 1604, recoge el papel fundamental de la inviolabilidad de la propiedad privada en la defensa de las libertades individuales. El rey Federico II el Grande de Prusia se construyó una hermosa residencia de verano en Potsdam, a las afueras de Berlín, a la que puso el acertado nombre de Sanssouci. En los jardines del palacio había un antiguo molino, cuya maquinaria hacía un ruido que molestaba a Su Majestad. La leyenda dice que el rey quiso comprar el molino para silenciarlo. Al negarse el molinero Johann Wilhelm Grävenitz a venderlo, el rey le espetó que si no sabía que el soberano podía quitarle el molino sin pagarle un céntimo. El molinero contestó que sin duda podría hacerlo, si no fuera porque había tribunales en Berlín. Es sind noch Gerichte in Preussen. He visitado Sanssouci y el gigantesco molino sigue en pie.
También es sabido que la prosperidad de los pueblos peligra cuando los ahorradores e inversores temen por la seguridad de sus propiedades. Baste comparar la historia económica de Argentina con la de Chile para aceptar la certeza de esta conclusión. La propiedad privada, sin embargo, no puede ejercer su benéfico influjo en la sociedad sin la libertad de comprar y vender en un marco de libre competencia –sin un mercado al que concurran muchos transactores y en el que se castigue la violencia, la coacción y el engaño, como ya dijo Francisco de Vitoria a principios del s. XVI.
Si no existe esa libertad, aumenta la probabilidad de que los propietarios abusen del poder que la propiedad les confiere: si no pueden venderlos, alquilarlos u obtener un rédito atractivo, quizá dejen de cuidar debidamente los bienes que poseen. Si los empleados del dueño de una finca no pueden ir a buscar trabajo a otra parte, es probable que acaben siendo explotados. Si se elevan barreras a la entrada de profesiones o actividades, es posible que padezca el servicio al público. Si las patentes se hacen perpetuas, padecerá el avance de la ciencia y la técnica. En suma, los monopolios productivos, los aranceles proteccionistas, los privilegios estamentales, los derechos adquiridos, el numerus clausus de algunas profesiones, las patentes prolongadas en exceso, necesitan abrirse a la concurrencia si se quiere que la protección de los derechos de propiedad redunde en creciente prosperidad. La libre competencia es pues necesaria para que el derecho de propiedad sirva de base al progreso económico.
Los ignorantes de la historia y de las leyes económicas quieren añadir otra condición para que la propiedad privada desempeñe el papel social que se espera de ella: que no haya grandes desigualdades en la distribución de la propiedad. No forma parte de la esencia del derecho de propiedad el que las propiedades estén igualmente distribuidas entre la población: en una economía abierta, el paso de las generaciones echa por tierra las grandes fortunas. Lo esencial es la reducción de la pobreza, lo que no se consigue con redistribuciones a la Marinaleda.
El ejemplo de la transformación de China y la elevación del nivel de vida de sus habitantes a medida que se han reconocido los derechos de propiedad y liberado las transacciones e inversiones es un ejemplo del bien que hace a las sociedades el reconocimiento del derecho de propiedad privada. Otro ejemplo más cercano a nosotros es el del alquiler de viviendas. En 1919, el entonces Gobierno de España decidió congelar “temporalmente” los alquileres para proteger a los inquilinos. Las intervenciones en ese mercado no han hecho sino reducir tan importante servicio a su mínima expresión. Ahora se lo quiere por fin liberar para que los propietarios puedan por fin ejercer plena y rápidamente sus derechos y la propiedad inmobiliaria vuelva a funcionar normalmente.
El derecho de propiedad debe ejercerse en el marco de la ley, es decir, en el respeto de los derechos de propiedad de los demás, sin violencia, coacción ni engaño. No se necesita otra limitación “social” que la libre entrada y salida de competidores y la libre formación de precios.
Tan dura es esta limitación que los diversos grupos de presión no cejan en su empeño de evitarla por todos los medios políticos a su alcance. El papel “social” de la propiedad privada es precisa y únicamente el de existir y funcionar libremente.

Víctimas, 22 de septiembre: Emilio Fernández Arias y Luis Conde de la Cruz

Libertad Digital.


A primera hora de la mañana del 22 de septiembre de 1982, la banda terrorista ETA asesinaba en la localidad vizcaína de Erandio, de dos tiros en la cabeza, al brigada de la Armada EMILIO FERNÁNDEZ ARIAS.
El brigada tenía unas rutinas diarias bastante regulares, y cada mañana tomaba el autobús que le conducía a su trabajo en torno a las siete y media. Además, no llevaba ningún tipo de protección. Hacia las 7:35 horas de ese 22 de septiembre, al llegar al cruce entre el callejón de San Jerónimo y la calle de José Luis Golloaga, que bordea la ría del Nervión, muy cerca de su domicilio, dos terroristas le abordaron y efectuaron contra él dos únicos disparos a bocajarro en la nuca. El primer disparo lo derribó, y el segundo sirvió para rematarle en el suelo. El militar falleció en el acto. Los asesinos huyeron del lugar a pie. En el lugar de los hechos se recogieron, posteriormente, dos casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum, marca SF.
Hora y media después, hacia las nueve de la mañana, el cadáver de Emilio Fernández permanecía aún en la calle, con el rostro y la ropa ensangrentados, a la espera de que llegase el juez para ordenar el levantamiento del cadáver. Posteriormente fue trasladado al Hospital de Cruces, donde se le realizó la autopsia. La capilla ardiente se instaló a las tres y media de la tarde en la Comandancia de Marina de Bilbao.
El comandante de Marina de Bilbao, Enrique Segura, había comentado tras el asesinato que Emilio Fernández tenía "un puesto conflictivo, ya que a menudo estaba obligado a decir que no". El militar añadió que era muy estricto en el cumplimiento de las normas y que era posible que hubiese sido asesinado "porque alguno de los muchos a los que no gustaba la estricta observancia de sus obligaciones por este suboficial, haya llamado a sus amigos de ETA". No obstante, el comandante Segura no descartaba que "simplemente" le hubiesen "elegido como víctima porqueconstituía un blanco fácil" (El País, 23/09/1982).
Efectivamente, el brigada era un blanco fácil, debido a sus rutinas diarias y a que no tenía protección, pero la realidad era que todavía fue mucho más fácil asesinarlo gracias a la informaciónque un proetarra prestó a ETA, un chivato de la peor calaña que se aprovechó de su cercanía a la víctima para pasar la información a los que lo asesinaron. Porque el brigada Fernández Arias solía frecuentar un bar en Erandio, sin saber que el hijo de la propietaria del local, Juan Carlos Echeandia Zorroza, formaba parte de la red de chivatos e informadores de ETA militar desde principios de 1980, integrado en el grupo José Martí de ETA. El chivato recopiló la información sobre dónde estaba el domicilio de Emilio Fernández y sobre la ruta que seguía diariamente para ir a su puesto de trabajo, información que transmitió a "sus amigos de ETA".
El presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Xabier Arzalluz, que estaba siendo entrevistado en Radio Nacional en el momento en que se tuvo noticia del atentado, fue el primer dirigente político que expresó su condena por el atentado, dejando constancia de su "tristeza, pensando en primer lugar en las víctimas y sus familiares, pero también en el peligro de que nos vayamos acostumbrando a hechos tan rechazables como éste". Arzalluz señaló también la necesidad de "abordar el tema de la violencia en toda su complejidad, incluyendo sus raíces remotas, para lo que no bastan las medidas policiales o la acción internacional, sino aquellas destinadas a restar apoyo social a los violentos". Por su parte, el PSOE consideró que el asesinato de Emilio Fernández era un "intento de provocación a las Fuerzas Armadas en vísperas de las elecciones", mientras UCD hablaba de que era un "intento de atemorizar a los electores". El Partido Comunista de Euskadi y Euskadiko Ezkerra coincidieron en que el asesinato era una "trágica manera de conseguir votos que caracteriza a ETA".
El ministro de Defensa, Alberto Oliart, presidió el funeral de cuerpo presente celebrado a las seis de la tarde. Al mismo también asistieron el almirante jefe de la Armada, Saturnino Suances de la Hidalga, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, otras autoridades civiles y militares y representantes de los partidos políticos. El oficiante del funeral, párroco de la Iglesia de San Vicente, pidió a los medios de comunicación en la homilía que llamasen "a las cosas por su nombre y no les deis un apellido falso. ETA nunca puede ser militar. Dadles el apellido que les corresponde: ETA asesina; y si quieren dos el de cobarde, pero nunca el de militar". Al término del funeral, el ministro de Defensa impuso al fallecido la Cruz del Mérito Naval de tercera clase a título póstumo.
En 1984 la Audiencia Nacional condenó a Juan Carlos Echeandia Zorroza, conocido por los alias dePello, Trintxerpe, Morga, Gastea y otros, a 21 años de prisión mayor por inducción al asesinato de Emilio Fernández, o lo que es lo mismo: la información que Echeandia transmitió a la banda fue lo que propició el atentado. Según el escrito del fiscal "el acusado estableció contacto con otras dos personas, también procesadas, pero declaradas en rebeldía, a quienes entregó la información" sobre los hábitos del brigada, tras someterle a vigilancia durante un tiempo. Echeandia Zorroza fueexcarcelado en julio de 2001, pese a tener condenas que sumaban penas de 172 años de cárcel.
En marzo de 2010 fue detenido en la región normanda de Cahan (Francia) José Lorenzo Ayestarán Legorburu, junto al máximo responsable de ETA, Ibon Gogeaskoetxea y a Beñat Aguinagalde. Ayestarán Legorburu, alias Basari y Fanecas, es uno de los integrantes de una generación de terroristas que se beneficiaron de la Ley de Amnistía del 77 y que, en los últimos años, habría vuelto a integrarse en las filas de ETA. Nada más ser amnistiado en 1977 se integró en el grupo Axulari de ETA, siendo un ejemplo palmario de cómo la generosidad con los asesinos no dio ningún resultado positivo. Ayestarán Legorburu consiguió huir de la Policía española en febrero de 1979, y posteriormente formó parte del grupo Araba de ETA, cometiendo numerosos atentados. Vivió durante años en Cumaná, una región del Estado de Sucre (Venezuela) y en varias ocasiones se había solicitado su extradición sin que ésta llegara a producirse. La Audiencia Nacional tiene dictadas varias órdenes de búsqueda y captura contra él en, al menos, 10 sumarios. Este terrorista, que no dejó nunca de asesinar en los años posteriores a la amnistía, fue presuntamente autor, entre otros muchos, del asesinato del brigada Fernández Arias.
Emilio Fernández Arias, brigada de la Armada adscrito a la Comandancia de Bilbao desde hacía catorce años, tenía 48 años. En la Comandancia era el responsable del servicio de despacho de buques. La víctima había solicitado su traslado al País Vasco de forma voluntaria, trabajando durante una primera etapa como cabo en la Ayudantía de Marina del barrio de Erandio. Natural de la localidad de Piñeiro, en el Ayuntamiento lucense de Fonsagrada, estaba casado con Felisa Valera Jarel y era padre de dos hijos: una hija de 22 años, que estaba casada y residía en Francia, y un hijo de 18, que vivía en el domicilio paterno. En julio de 2010 el Ayuntamiento de Erandio realizó un homenaje a las dos víctimas de ETA en el municipio: el brigada Fernández Arias y el niño Fabio Moreno, asesinado el 7 de noviembre de 1991. Sin embargo, durante el homenaje no se hizo ninguna mención directa a los asesinos de la banda terrorista ETA.
El 22 de septiembre de 2008 la banda terrorista ETA asesinaba en Santoña (Cantabria) al brigada del Ejército de Tierra LUIS CONDE DE LA CRUZ, mediante la explosión de un coche-bomba. En el atentado resultó herido grave otro militar, José Manuel Martín de Andrés, capitán del cuerpo sanitario del Ejército en Zaragoza, que fue ingresado en el Hospital de Laredo con una fractura abierta de fémur, aunque su vida no corría peligro.
Otras cuatro personas tuvieron que ser atendidas tras el atentado, entre ellas Lucila Escobedo San Miguel, de 70 años de edad, que fue ingresada muy grave en el Hospital de Laredo por crisis de ansiedad y accidente cerebrovascular. También con crisis de ansiedad fueron ingresadas en el hospital Soledad Martínez Fraile, de 51 años, dada de alta horas después, y Leonor Juncal Gómez, de 82 años, que también fue dada de alta a las pocas horas. Otra de las heridas, Matilde Redondo Gutiérrez, de 54 años, tuvo que ser ingresada por fuerte dolor torácico.
Era el tercer coche-bomba que la banda terrorista ETA colocaba en apenas veinticuatro horas. A las 23:15 horas del sábado 21, una llamada alertaba de la colocación de un coche-bomba frente a la sede de Caja Vital en Vitoria, que hizo explosión poco después. Pocas horas más tarde, a las 4:30 horas del domingo, diez personas resultaron heridas tras la explosión de un coche-bomba aparcado junto a la comisaría de la Ertzaintza en Ondárroa (Vizcaya). El vehículo contenía unos 100 kilos de explosivos, igual que el de Vitoria, pero en este caso ninguna llamada alertó de su colocación. Además, la semana anterior la banda terrorista intentó asesinar a un policía nacional con una bomba-lapa colocada en los bajos del vehículo particular del agente. El artefacto no llegó a explotar, y fue detectado en la comisaría de la localidad vizcaína de Basauri, tras haber recorrido más de diez kilómetros desde el barrio bilbaíno de Zorroza, en compañía de un familiar.
La explosión del coche-bomba se produjo en la calle Almirante Carrero Blanco del municipio cántabro, cerca del Patronato Militar Virgen del Puerto, academia de formación de miembros del Ejército. En la residencia militar de la academia residían tanto el brigada Conde de la Cruz, que estaba ahí por vacaciones, como el militar herido, el capitán Martín de Andrés. Ambos fueron sorprendidos por la explosión cuando desalojaban el edificio, minutos después de que se hubiese recibido un aviso de la banda a la asociación Detente y Ayuda (DYA) de San Sebastián. Tras recibir la llamada de alerta, la DYA informó al Departamento vasco de Interior, que trasladó el aviso a las autoridades cántabras, pero el escaso margen de tiempo entre la llamada de aviso y la explosióndel coche impidió que las instalaciones fueran totalmente desalojadas.
Su viuda contó en ABC el 26 de septiembre de 2008 cómo sucedió todo:
"Era la una menos cinco o así. Estábamos en la cama, dormidos. De repente llamaron a la puerta y nos dijeron que saliéramos al patio, que había una amenaza de bomba. Nos vestimos como pudimos y salimos de la habitación corriendo. Yo salí con la parte de arriba del pijama, con unas chanclas, en fin, como pudimos. Y mi marido iba delante de mí. Recuerdo que le dije que saliéramos al patio, pero me contestó que allí no había nadie y que se trataba de salir de allí como fuera. Abrió la puerta, salió y ocurrió todo. Fue un estallido tan grande, tan grande... el ruido, el fogonazo... Me tapé los ojos con el brazo y agaché la cabeza porque empezaron a caer cascotes y cristales. Luego pude verlo. Estaba tirado en el suelo. Le tomé el pulso y comprobé que tenía un hilito de vida. Enseguida me desalojaron de allí (...) Me han partido la vida en dos".
El coche utilizado para cometer el atentado fue robado en Francia el 12 de septiembre, según informó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Asimismo, valoró el atentado como un demostración de fuerza de la banda terrorista ETA después de que el Tribunal Supremo ilegalizase las formaciones ANV, el 17 de septiembre, y el Partido Comunista de las Tierras Vascas dos días después, el 19 de septiembre, y de que la Audiencia Nacional hubiese condenado a diez años de cárcel a la cúpula de Gestoras pro Amnistía, también el día 17 de septiembre.
El cuerpo del brigada asesinado fue trasladado al tanatorio del Hospital de Valdecilla en Santander. La capilla ardiente fue velada durante toda la noche por varios de sus compañeros y cuatro sargentos alumnos de la escala básica de suboficiales a la que pertenecía Iván, hijo del brigada asesinado. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, impuso durante el funeral al militar la Medalla al Mérito Militar con distintivo amarillo, a título póstumo.
En marzo de 2011 fueron detenidos en Vizcaya los etarras Daniel Pastor Alonso, Iñigo Zapirain Romano, Beatriz Etxebarria Caballero y Lorena López Díaz. De los cuatro, tres de ellos participaron presuntamente en el atentado que acabó con la vida de Luis Conde: Daniel Pastor Alonso -que guardaba en una lonja 200 kilos de explosivos- y la pareja formada por Iñigo Zapirain Romano y Beatriz Etxebarria Caballero, según se desprende de la documentación que se les incautó y de los interrogatorios a los que han sido sometidos. Asimismo se confesaron autores del atentado que acabó con la vida del inspector de Policía Nacional Eduardo Puelles, el 19 de junio de 2009 en Arrigorriaga, y de otros atentados, como el cometido con un coche bomba contra una casa-cuartel de Burgos el 29 de julio de 2009. Los cuatro terroristas eran miembros del grupo Otazua de ETA, llamado así por el etarra Arkaitz Otazua, fallecido en septiembre de 2003 cuando participaba en una emboscada contra una patrulla de la Ertzaintza en el Alto de Herrera (Álava).
Luis Conde de la Cruz tenía 46 años cuando fue asesinado. Estaba casado con Lourdes Rodao y tenía un hijo, Iván, de 24 años, que era alumno de la escala de suboficiales de la Academia de Artillería. Estaba destinado en Segovia y se encontraba en Santoña pasando unos días de vacaciones, algo que el matrimonio hacía todos los años. El brigada y su mujer tenían previsto regresar a Segovia el mismo día del atentado. Luis Conde era natural de Pinilla de Ambroz (Segovia), y había ingresado en el Ejército en 1981. En julio de 2000 ascendió a brigada, siendo destinado a la Academia de Artillería en la que también estudiaba su hijo. Ambos esperaban ilusionados que en pocos meses Luis Conde hubiese entregado a su único hijo los galones de sargento. Fue la tercera víctima mortal de las cuatro asesinadas por la banda terrorista ETA en el año 2008, tras Isaías Carrasco Miguel, el 7 de marzo, y el guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón, el 14 de mayo. El 3 de diciembre de 2008 la banda asesinaría en Azpeitia a Ignacio Uría Mendizábal, propietario de una de las empresas constructoras del Tren de Alta Velocidad (TAV) vasco.

Carrillo y Paracuellos por Santi González

Blog.


Esta madrugada mi comentario sobre Carrillo ha sido descalificado por Jesús M. Ruiz Sagredo, que a la 1:58 am, escribía:
Me gustaría recomendarle al sr. González el artículo publicado por Paul Preston y otros historiadores para que ajuste sus conclusiones sobre Carrillo y Paracuellos porque me ha dado la sensación que están más avaladas en impresiones que no deberían ser suficientes para formar una opinión publicable.
Casi una hora más tarde, Manuel Gómez, coincidía en el diagnóstico:
Sr. González: Sobre la supuesta incongruencia de la respuesta de Carrillo con los datos, acerca de Paracuellos, le recomiendo la lectura de este artículo firmado por historiadores:http://elpais.com/elpais/2012/05/14/opinion/1336994556_676295.html.
¡Ah!, perdón, es prensa socialdemócrata. Y quizá los historiadores son… En fin, quizá usted prefiera otros. Yo prefiero los datos a los presentimientos y, por supuesto a los prejuicios.
No tienen necesidad de recomendarme ustedes nada. Leí la Cuarta Página de El País firmada por Viñas, Hernández, Ledesma y Preston ‘Puntualizaciónes sobre Paracuellos’, muy probablemente antes que ustedes (minutos antes de las 5 de la mañana de ayer viernes) y seguramente con más atención. Quiero decir atención profesional, puesto que mi segunda ocupación es la revista de prensa de Herrera en la onda en Onda Cero.
No sé por qué me atribuye Gómez una descalificación sistemática de lo que publica la ‘prensa socialdemócrata’. El hecho de que El País no sea lo que fue no invalida la mayor pàrte de sus contenidos. Cuando descalifico algo es precisamente por no ajustarse a los hechos, no por la fuente. Siempre prefiero las fuentes que digan la verdad.
He aquí la primera falacia de los cuatro historiadores referidos: para descalificar el testimonio de Félix Schlayer, lo caracterizan así: “cónsul honorario de Noruega y súbdito alemán que publicó sus memorias durante el cálido régimen del maestro Goebbels”. Eso es descalificar los hechos por la fuente. Ni siquiera afirman que Schlayer fuera nazi, como hizo Carrillo en su día. Se conforman con esa pequeña insidia de que su libro ‘Diplomat im roten Madrid’ (Diplomático en el Madrid rojo’) fue publicado en la Alemania nazi (en 1938 concretamente). ¿Y?¿Qué gilipollez es esa? Yo compré las obras completas de Federico García Lorca y lo esencial de Miguel Hernández “durante el cálido régimen del maestro Franco”. Ah, pues serán falsas.
Ah, la posibilidad de que Schlayer fuera un agente nazi es bastante ridícula. Carrillo lo confunde en sus memorias con el cónsul de Finlandia. Nació en Alemania en 1873 y vivió en España desde 1895 hasta su muerte en 1950 y lo que cuenta en su libro es inequívoco: él y George Henny (Delegado Internacional de la Cruz Roja) descubrieron los enterramientos de Paracuellos y Torrejón al día siguiente de la primera matanza y pidieron una reunión con Miaja y Carrillo aquel mismo día para denunciar lo que habían visto. Y las sacas y los fusilamientos masivos siguieron produciéndose en un número no inferior a siete y con un número de víctimas entre 2.000 y 4.000. No es, no puede ser, como dice Carrillo que los convoyes de presos fueran asaltados por las turbas que desbordaron a los pundonorosos milicianos que los custodiaban y protegieron sus vidas con el celo que ponía John Wayne en impedir los linchamientos. Todos fueron inexorablemente a parar a Paracuellos del Jarama, donde fueron fusilados en actos repetidos, idénticos, con su liturgia y su lenguaje. Victoria Prego escribió un sobrecogedor reportaje, publicado el 6 de septiembre de 2005 en El Mundo, en el que contaba que las matanzas requieren planificación:
“La organización de asesinatos en serie requiere de una planificación amplia, larga y rigurosa, que hace inevitable que las noticias de los preparativos de nuevas matanzas trasciendan del ámbito de quienes las programan. Según consta en las declaraciones de los protagonistas y de testigos de lo sucedido, en el pueblo se sabe de antemano cuándo se van a producir nuevos fusilamientos. “Mañana va a haber besugo fresco”, es la frase que los hombres de la localidad utilizan para anunciar que al día siguiente les espera tarea, aludiendo con ello a la expresión de los rostros de quienes morían de aquella forma violenta con cara de espanto y los ojos saltones, casi fuera de las órbitas”.
Léanlo en este vínculo. Bueno, ¿cómo va a tener credibilidad un boletín de la “Hermandad de Ntra. Señora de los Caídos de Paracuellos del Jarama”? Pues porque lo que reproduce es un artículo de Victoria Prego. O sea, la verdad.
Desde el punto 1 ya se ponen exculpatorios, con las mismas razones que Carrillo emplea con MAI en EPS del 9 de enero de 2005: los militares facciosos 2.000 supervivientes del Cuartel de la Montaña, como si en el citado lugar hubieran quedado 2.000 supervivientes,  amenazaba con ser una quinta columna si eran liberados. Eso justificaría su traslado a Valencia, pero es que en el traslado no iban solo militares: desde el comediógrafo Muños Seca a curas, adolescentes y señoritos varios (gente que fueron detenidos por vestir corbata) fueron paseados. (Busquen en Google imágenes Matanza del cuartel de la Montaña. Verán el suelo lleno de cadáveres, la mayoría con una mancha oscura junto a la cabeza: un tiro de jajá, lo llamaban en el lenguaje ocurrente de la época. No hicieron muchos prisioneros)
Es notable que cuatro historiadores no citen un dato (dato, no prejuicio ni impresión): Todas las sacas que acabaron en Paracuellos TODAS fueron firmados por el inmediato colaborador de Carrillo en Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid: Segundo Serrano Poncela.
Los cuatro historiadores afirman (y esto sí es una impresión) que “su nombre (el de Carrillo) aparece tanto más vinculado a Paracuellos cuanto más se aproximaba la transición. Una batalla del pasado que sigue librándose en tono presentista”. Bueno, creo que esto no se sostiene. El franquismo podría seguir recriminándole Paracuellos, pero la sociedad española lo amnistió en la transición. Hay una imagen elocuente: FRaga presentando a nuestro hombre en el Club Siglo XXI en 1977. Cuando rebrota lo de Paracuellos es cuando Carrillo que tantas razones tenía para ser discreto, se suma imprudentemente a la operación de la memoria histórica.
Si han leído bien el artículo de los historiadores verán que no exoneran a Carrillo. No niegan su responsabilidad. Sólo la diluyen. Con estas palabras: ” Las primeras “sacas” se examinaron en una de las periódicas reuniones de la Junta de Defensa de Madrid. Ninguno de sus componentes pudo alegar desconocimiento sobre lo ocurrido. Dado que la presidía el general Miaja, sería difícil exonerarle de responsabilidad. También a los demás componentes. Uno de ellos, el consejero de Orden Público, Santiago Carrillo, recibió instrucciones que no se transcribieron. Como otros jóvenes socialistas, acababa de solicitar el ingreso en el PCE. Las “sacas” se paralizaron por intervención del anarquista Melchor Rodríguez.” Hombre, caracterizar precisamente al CONSEJERO DE ORDEN PÚBLICO como un componente más de la Junta de Defensa es muy notable.
Los 4 historiadores de Bremen pasan de puntillas sobre Melchor Rodríguez. Efectivamente fue una orden suya la que puso fin a las matanzas. Fue el 4 de diciembre de 1936 y en ella, MR, director de Prisiones a quien los franquistas llamaban el ángel rojo, decía lo siguiente: a partir del día de la fecha, ningún preso saldrá de las cárceles madrileñas sin mi autorización expresa”. Y se acabaron las matanzas de Paracuellos. Esto niega radicalmente la versión piadosa del propio Carrillo y de la banda de los cuatro: no fue una excepción, espontaneísmo popular que desbordó la rectitud de las instituciones republicanas, puesto que una de ellas paró los crímenes.
La última conclusión es extraordinaria: Peor fue el terror franquista. Y la matanza de tutsis en Ruanda, miren ustedes. ¿En qué desmiente eso los hechos?
Nota.-Sin que sirva de precedente y a título de ejemplo.