El nuevo centro petrolero del mundo. Andrés Oppenheimer

Amy Myers Jaffe, directora del Foro de Energía del Instituto Baker, en la universidad Rice, y autora del artículo, dice que ese cambio se dará por factores tecnológicos y políticos.

Aunque los geólogos saben desde hace mucho tiempo que hay enormes depósitos de energía sin explotar en las Américas, la mayor parte de esas reservas eran difíciles de explotar porque estaban en aguas profundas, rocas o arenas. Pero las nuevas tecnologías están cambiando esa situación.

Hay más de 2 billones de barriles de petróleo provenientes de fuentes no convencionales en Estados Unidos, más otros 2.4 millones de barriles en Canadá y 2 billones en Sudamérica, comparados con 1.2 billones de barriles de reservas petroleras convencionales del Medio Oriente y Africa del Norte, dice el artículo.

Gracias a las nuevas técnicas de perforación horizontal usadas en Estados Unidos, y a otras nuevas tecnologías empleadas para extraer petróleo de las arenas bituminosas en Canadá, o en los depósitos “pre-salt” de las costas de Brasil, esas y otras reservas de las Américas pronto se convertirán en el centro de gravedad de la exportación de petróleo del mundo, afirma.



Trina Mercader (Torrevieja, Alicante 1919 - Granada 1984)











Fuente: Carmen Pascual.

Elizabeth Warren's Blank Check. Robert P. Murphy


Recently a video of Elizabeth Warren has gone viral, garnering more than half a million views in the first ten days. After lambasting the policies of the Bush administration, Warren goes on to critique the claim that rich people have a right to the income from their activities. Warren argues that it is only fair that the rich give back to the community (in the form of higher taxes), since they benefit from the government investments that made their financial success possible.

Warren's argument is wrong both on principle and in practical application. It's important to spell out exactlywhy she's wrong, because her viewpoint is gaining traction among the progressive Left. Besides the obvious popularity of Warren's statements, Robert Frank's hip new book is another example of this assault on conventional property rights.



Russia's Natural State of Corruption. Vladimir Putin holds his country back. Ronald Bailey

Until the 19th century, all societies were natural states run by elites that controlled access to political power and economic resources. In natural states the politics that matter takes place among members of this elite as they jockey for position among themselves. Access to all organizations is limited to members of the elite and no significant organizations—religious, economic, or political—exist outside of the state. Natural states are characterized by patron-client networks in which people (traders, producers, priests, educators, etc.) personally ally themselves with specific militarily potent individuals. The patrons offer protection and channel resources to clients in exchange for their loyalty and support should intra-elite violence break out. While the authors assert that natural states are a fundamental way of organizing society, they also acknowledge that not all natural states are exactly alike. “Mesopotamia in the third millennium B.C.E., Britain under the Tudors, and modern Russia under Putin were all natural states, but very different societies,” they note. We’ll be coming back to Putin below.


But how to get from natural states to the open access orders? The transition has to be consistent with the interests of the dominant elite. If the members of the elite do not think they will be better off by economic and social changes that lead to open access, the transition will not occur. The authors identify three “doorstep conditions” that enable the development of open access orders: (1) Rule of law for elites; (2) Perpetually lived forms of public and private elite organizations, including the state itself; and (3) Consolidated political control of the military. 


Economic and political competition sparked by open access orders produces innovation that creates wealth. Innovation essentially becomes the way to create economic rents, i.e., profits above the normal rate of return. The authors note that before 1840, long run economic growth was essentially zero. Since open access orders evolved, economic growth has been steady at around 1.5 percent per year.





Entrevista a Juan Ramón Rallo por Mario Šilar

[S]i uno se centra sólo en la teoría abstracta se tiende a encerrar en redes endogámicas de pensadores que no saben comunicarse con los demás y que al final ni ellos mismos se entienden, porque crean un lenguaje con el que parece que se refieren a algo de la realidad pero cuando tratan de contrastar sus visiones encuentran que no encaja nada. En segundo lugar, es importante mantener las dos aproximaciones porque para ser un buen divulgador hay que tener un modelo teórico y una riqueza teórica muy grande porque, de lo contrario, uno se dedica a repetir obviedades, falsedades, a caer en populismos y demagogias que, tal vez puedan influir en la política pero que desde luego no es deseable que lo hagan; a menos que tengan una base teórica sólida y que en este caso, el populismo combinado con un modelo teórico detrás, puede ser un instrumento para llegar a la gente y sobre todo a los políticos que son los amantes y expertos en el populismo.


Los riesgos son que para llegar a demasiada gente estemos renunciando a proposiciones que sabemos ciertas pero que son incómodas para los demás. Con la verdad hay que ser dogmático en el sentido de que no hay que renunciar a ella. No debemos considerarla un dogma en el mal sentido de la palabra como si se tratara de algo irracional no apoyado en nada sino de algo que llevamos a través de la recta razón y del contraste con la realidad, si lo queremos, porque el debate epistemológico no está cerrado. Pero todo esto sin adoptar actitudes acomodaticias estratégicas en las que se busque componendas que supongan cambiar de opinión o adherir a verdades contradictorias. Sí es legítimo establecer puentes, elaborar modelos que se traduzcan en otros lenguajes e incluso relajar algunas de las premisas más comprometedoras, y todo ello con el fin de facilitar el entendimiento mutuo. No obstante, siempre se debe conservar una posición diáfana y aclarando que se trata de simplificaciones muy grandes y preservando la realidad de las premisas sin terminar vendiéndose al mejor postor académico. 


Pontificar y considerar que un economista no se equivoca en nada o que no se equivoca en nada sustancial […], nos lleva a escudarnos en una teoría que puede estar bien en general, que puede ser muy atractiva, que puede abrir muchos horizontes de razonamiento y de desarrollo teórico pero que no es en absoluto una verdad revelada. Toda pontificación de un economista que haga perder de vista que su teoría es falible, como toda teoría, presenta estos serios peligros.