Sé que no voy a regresar a Cuba... Mario Alegre Barrios

Desde Pinar del Río a Santa Clara, con La Habana como centro, conocí una Cuba triste, con una melancolía perpetua, una Cuba dominada por la desesperanza y la rabia, agobiada por las estrecheces y la certeza de que las cosas no mejorarán.

Si hay otra Cuba, sinceramente no la vi, no la encontré, a pesar de lo que me gritan algunas buenas conciencias, indignadas porque he escrito, no lo que me contaron, sino lo que vi, lo que escuché, lo que respiré, lo que sentí.


Con todo respeto, yo no lo lamento. Ni mis textos ni su lamento. Aquí lo único para lamentar es la tragedia perpetua de la inmensa mayoría de los cubanos, su orfandad de un proyecto coherente de futuro y el silencio de un gobierno que parece no tener respuestas. O quizá sí las tiene, solo que a quienes están con el régimen no les gustan.



Un fonendoscopio conectado a un teléfono móvil podría salvar vidas en países subdesarrollados - Mobile Phone Stethoscopes Could Save Thousands of Lives in Poor Countries

Here in English.


La tecnología es maravillosa, sobre todo cuando puede convertir móviles low-cost en fonendoscopios básicos que salven vidas. Se calcula que la mitad de los habitantes del continente africano tienen un teléfono móvil. Sin embargo, muchos de ellos no tienen acceso a unos servicios médicos adecuados.

En ese continente una de las enfermedades responsables de matar a millones de africanos es la pericarditis tuberculosa, una complicación de la tuberculosis que afecta al 2% de quienes padecen esta enfermedad e implica al pericardio, la envoltura del corazón. En países desarrollados raramente esta afección es mortal gracias a que se puede detectar rápidamente con un simple fonendoscopio y un oído entrenado en escuchar sonidos cardiacos. Sin embargo, en África se post-diagnostican el 40% de estos casos (vamos, que nos enteramos cuando el paciente está muerto) por lo insidioso de los síntomas y por no haber tenido a un médico que les pusiera el fonendo sobre el pecho a tiempo.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford en colaboración con otros de Sudáfrica ha desarrollado un fonendoscopio rudimentario que se conecta al móvil por el mismo puerto que lo hacen los cascos, de modo que se dispone de un micrófono de cierta potencia unido al móvil. Ese fonendo (mejor dicho, campana de fonendo) se coloca sobre el pecho tal como se indica a los usuarios y se recogen los sonidos; ese cardiofonograma es grabado y puede ser analizado por un programa para filtrar y discriminar ruidos anómalos. Además, los pacientes tienen la oportunidad de enviar esas grabaciones al médico, quien así es capaz de escuchar y vigilar a distancia su salud.

 Ahora queda una buena tarea por delante: comprobar si realmente es una herramienta de screening eficaz para afecciones cardiacas con unos síntomas poco claros al principio y en las que una auscultación a tiempo puede ser muy útil para un diagnóstico lo más precoz posible.


Fuente: Mondo Médico.

Agua Contaminada en el Municipio Cotorro



Paul Casale





Fuente: American Gallery

The ancient cloud. Matt Ridley

When the Mediterranean was socially networked by the trading ships of Phoenicians, Greeks, Arabs or Venetians, culture and prosperity advanced. When the network collapsed because of pirates at the end of the second millennium B.C., or in the Dark Ages, or in the 16th century under the Barbary and Ottoman corsairs, culture and prosperity stagnated. When Ming China, or Shogun Japan, or Nehru's India, or Albania or North Korea turned inward and cut themselves off from the world, the consequence was relative, even absolute decline.

Knowledge is dispersed and shared. Friedrich Hayek was the first to point out, in his famous 1945 essay "The Uses of Knowledge in Society," that central planning cannot work because it is trying to substitute an individual all-knowing intelligence for a distributed and fragmented system of localized but connected knowledge.