Photographs 21.11.2011


National Geographic Photo Contest 2011.


The Hajj and Eid al-Adha 2011.


Afghanistan: October 2011.

Preocupante situación higiénica en las cárceles. Ana Aguililla

Réplica de celda cubana en el Parque de Berlín, Madrid. (Foto: Lien C. Lau)

LA HABANA, Cuba, 16 de noviembre (Ana Aguililla, Cambio Debate/ www.cubanet.org ) -Muchos reos reclaman con frecuencia que en las cárceles cubanas no se cumplen los requisitos mínimos establecidos internacionalmente para el tratamiento a reclusos.

Jorge Alberto Liriano, activista de derechos humanos, arrestado el pasado día 1 de noviembre junto a otros opositores, por interesarse por dos huelguistas de hambre que están hospitalizados en Villa Clara, se encuentra recluido en la prisión camagüeyana Cerámica Roja desde el pasado día 14. Según informa el mismo Liriano, se encuentra viviendo en deplorables condiciones de salud e higiénicas, duerme en el piso, sin sábanas, no tiene productos de aseo personal de ninguna clase; solamente tiene la ropa que lleva puesta. Jorge Alberto padece de diabetes severa e hipertensión arterial, y dice no estar recibiendo tratamiento médico alguno.

Además, Rafael Salazar Osorio, recluido en la Prisión Provincial de Holguín, asegura que en este centro penitenciario existen más de diez presos, entre ellos el mismo, durmiendo en el piso, sin ropa alguna; que hay demasiados presos en las compañías, que viven hacinados y sin la ventilación necesaria.

Por otra parte, el preso René Sotolongo Valdés, quien ha sido operado de la columna vertebral en dos ocasiones, fue sacado recientemente del Hospital Nacional de Reclusos, en la Prisión Combinado del Este, por orden de la dirección del penal, sin que el médico le hubiera dado de alta. El neurocirujano que lo atiende, recomendó su caso para que le dieran una licencia extrapenal, pero el expediente se perdió.


Firma por la Libertad y los Derechos Humanos en Cuba.

Not-from-the-Onion Quotation of the Day… Donald Boudreaux

… is from this enlightening essay by the great Amity Shlaes; the woman quoted just below is a student at Harvard University, one of several of who recently walked out of Greg Mankiw’s EC10 course:


“I’m someone who lives below the poverty line, my family’s extremely poor.  And having a class like this that promotes gaining at the expense of millions of people disturbs me and bothers me at my core,” freshman Amanda Bradley told National Public Radio.
There you have it, folks!  In today’s America, even some poor Americans – people who admit to living “below the poverty line” – are enrolled at Harvard University.
(I wonder if Ms. Amanda Bradley is aware of the irony of her lament.)

Don Boudreaux November 15, 2011 at 10:33 pm



Daniel: You do not find it ironic that someone who can afford to spend time attending college complains about being “extremely poor”? No one who attends college – whether it be Harvard or Northwest South Dakota Community College – is “extremely poor” by any sensible definition of that term. That this young woman attends Harvard – even if on a full-paid scholarship – only reinforces the fact.
This young woman is oblivious to the enormous wealth she and her family have that allows her to spend time into her twenties reading books and studying (and also, in her case, pontificating in Harvard Square about how hard her life is).
She is not “extremely poor” – or even “poor” in any absolute sense – given that her family can afford to allow her to take time away from helping the family in order to pursue collegiate studies. She’s astonishingly rich. And the fact that she can identify a handful of other people who are even more astonishingly rich than she is does absolutely nothing to render her assessment of her material state correct (although it does reveal that her knowledge of history or of the plain meaning of words (or both) is appallingly deficient).


From Cafe Hayek.

¿Quién es el culpable del exceso de deuda privada? Juan Ramón Rallo


¿Y cómo se coordina la demanda y la oferta de crédito? Fundamentalmente a través de los tipos de interés: a saber, el precio que deben pagar los demandantes de crédito por adelantar su gasto y el que reciben los oferentes para compensarles por el retraso. Por un lado, si el ahorro aumenta, esto es, si hay más gente dispuesta a diferir sus necesidades durante más tiempo, la oferta de crédito crecerá y los tipos de interés bajarán (y lo contrario si el ahorro se reduce). Por otro, si la demanda de crédito aumenta, como habrá más gente compitiendo por un volumen dado de ahorros, los tipos de interés se incrementarán, y aquellos que valoren en menor medida anticipar su gasto futuro, se quedarán sin crédito.

Los tipos de interés son un elemento fundamental en nuestras economías, en tanto en cuanto permiten la coordinación de las personas a lo largo del tiempo: si uno gasta más de lo que ha producido o va a producir durante un período de tiempo es porque otro gasta menos de lo que ha producido o va a producir. Pero los tipos de interés libremente establecidos no sólo facilitan la coordinación entre los agentes, sino que imponen un límite muy severo al endeudamiento: sólo se puede conceder como crédito aquello que se haya previamente ahorrado. Ya vimos que los aumentos de la demanda de crédito son en gran parte esterilizados por subidas del tipo de interés, por lo que resulta harto complicado que las burbujas financieras basadas en el aumento continuado del crédito puedan mantenerse por mucho tiempo: si la demanda de deuda se incrementa exponencialmente, los tipos de interés también lo harán, lo que secará la demanda.

[...]

En España, por ejemplo, el crédito hipotecario creció entre 2003 y 2007 a una tasa media del 18% anual y en EEUU al 10% anual, pero los tipos de interés no sólo no subieron sino que bajaron entre tanto. ¿Acaso fue que el ahorro español y estadounidense creció a tasas similares o superiores al de la demanda de crédito? Obviamente no: fue que los bancos concedieron créditos con cargo al ahorro futuro. Algunos economistas afirman que durante esos años nos estuvimos financiando con cargo al ahorro alemán y chino, pero, de nuevo, la financiación extranjera que entraba en nuestro país no era ahorro, sino crédito alemán y chino que superaba en mucho el ahorro interno de esos países. Sólo es necesario acercarse al balance de cualquier banco alemán para comprobar que el plazo de los créditos que concedieron esos bancos era muy superior al de las deudas que creaban para sufragarlos; es decir, los alemanes no estuvieron dispuestos a ahorrar durante todo el tiempo como el que se nos permitió a los españoles gastar en exceso a cuenta de esos alemanes.

[...]

¿Quién es, en suma, el culpable del perverso sistema en qué vivimos? Desde luego, el intervencionismo monetario y financiero del Estado. En su ausencia –es decir, con patrón oro y una banca sin acceso casi ilimitado al banco central– podría haber habido una intensísima demanda de crédito, pero ésta hubiese sido aplastada por una oferta inelástica y por unos tipos de interés al alza. Pero no, quisimos fiesta... y la tuvimos.


Allan R. Banks (1948)

Autumn-WhispersAutumn Whispers
A Little CoaxingA Little Coaxing
Girl From The VillageGirl From The Village
Lilies Of The FieldLilies Of The Field
small_Reading On A Sunlit AfternoonReading On A Sunlit Afternoon
Girl Feeding Her ChickensGirl Feeding Her Chickens
Girl In WhiteGirl In White
HannaHanna
Girl With FlowersGirl With Flowers
Market SceneMarket Scene
Portrait of HelenPortrait Of Helen
NikkiNikki
Reverie Reverie