Activistas de la resistencia cubana realizan protesta pública y son arrestados

Placetas. 8 de noviembre de 2011. Asamblea de la Resistencia Cubana. El Frente Nacional de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil Orlando Zapata Tamayo y sus miembros en la Provincia de Villa Clara protagonizaron una protesta pública exigiendo libertad para los activistas en prisión preventiva en Santiago de Cuba, en protesta por la situación de salud de Idania Yánes Contreras, enferma después de sufrir una fuerte golpiza este pasado 31 de octubre en la ciudad de Santa Clara y en solidaridad con los activistas Alcides Rivera y Rolando Ferrer, en huelga de hambre desde el 28 de septiembre.

“Atención: nos están arrestando violentamente a casi una veintena de activistas de la Coalición Central Opositora y del Frente…Los de la sentada aquí en Placetas exigimos la libertad de nuestros compatriotas presos injustamente en Santiago de Cuba”, afirmó Jorge Luis García Pérez “Antúnez”, secretario general del Frente a través de Twitter desde Placetas segundos antes de ser arrestado violentamente [http://twitter.com/antunezcuba]

Con gritos de “Abajo la dictadura” y “Vivan los derechos humanos” los miembros de la resistencia enfrentaron el arresto. De acuerdo a Yris Tamara Pérez Aguilera, quien es testigo presencial de los hechos, los detenidos arbitrariamente son: Pastor Alexei Puerto Gómez, René Fernández Quiroga, José Angel Abreu Vázquez, Oscar Veranes Martínez, María del Carmen Martínez López, Donaida Pérez Paseiro, Xiomara Martín Jiménez, Jorge Vázquez Chaviano, Orlando Alfonso Martínez, Enrique Martínez Marín, Mayra ConlledoGarcía, Víctor Castillo Ortega y Jorge Luis García Pérez “Antúnez”.

“Fueron arrestados violentamente por los cuerpos represivos. Parte de ellos fueron llevados hacia el sector de la mal llamada Policía Nacional Revolucionaria. Han golpeado a la hermana de Antúnez, y se la llevaron presa junto a su hija de 15 años. Caridad García Pérez fue tirada en el piso, ella no era parte de la protesta. La oficial Cadena, una de las peores represoras de la policía”, informó Pérez Aguilera a la Asamblea de la Resistencia Cubana durante los arrestos.

Los miembros de la resistencia consideraron su protesta un SOS por la situación de agresividad contra activistas de derechos humanos en la Isla sobre todo las mujeres que han sido sometidas a terribles golpizas y tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Antes de concluir la protesta se supo que tanto Alcides Rivera como Rolando Ferrer acababan de deponer su huelga de hambre.


Tres estupideces europeas. Ignacio Moncada

Vivimos en una Europa en la que las cigarras se ríen de las hormigas. Grecia se ha convertido en el símbolo del cigarrismo. Sus políticos han construido un parque temático socialista en el que el gasto público supone un 50% del PIB. Esta fiesta se paga con deuda que no puede ser devuelta. Sólo pidiendo nuevos créditos se pueden afrontar los anteriores. La ruina a la que lleva esta política no sólo afecta a Grecia, sino que ha situado a toda Europa al borde del colapso. Tras innumerables oleadas de rescates por parte de los contribuyentes europeos, los políticos griegos siguen manteniendo su paraíso de gasto público. Siguen inmersos en politiqueos urdidos en las marisquerías. Se burlan de quienes durante años han sido austeros y razonables, como los alemanes, para poder luego sortear la crisis. Y, como es normal, esto empieza a servir de ejemplo. ¿Cómo van a esforzarse otros políticos europeos, ya sean italianos o españoles, si ven que la fiesta les puede salir gratis?

Mario Draghi, el nuevo presidente del Banco Central Europeo, ha llegado determinado a hacer grandes cosas. Mientras la inmensa mayoría de los políticos trabajan duramente por evitar que Europa salga de la crisis, él ya se ha puesto manos a la obra para causar la siguiente. No lo ha dudado. En su primer día ha bajado los tipos de interés, que están dos puntos por debajo de la inflación, y se ha puesto a comprar deuda soberana incobrable. Le ha cogido el gusto a la impresora. Me pregunto si en algún momento se habrá planteado por qué surgen las recesiones, o si creerá que son un castigo divino. La crisis fue generada por unos tipos de interés artificialmente bajos y una expansión del crédito, que crearon una burbuja que desfiguró la estructura productiva. ¿Cómo es posible que para salir de la crisis haya, precisamente, que bajar los tipos de interés y expandir el crédito? Es, como dijo Ortega y Gasset, "pedir el retorno de lo que fue la causa del trastorno".

Un nuevo eslogan recorre el socialismo europeo. Después de llevar a Europa al barranco, y de reducir muchos países a ruinas económicas, el socialismo de todos los partidos quedó desacreditado. Todos esos planes E y desembolsos masivos de gasto público con cargo a la deuda y al contribuyente, lejos de generar riqueza, la ha destruido. Así que, ante la lógica impotencia keynesiana que nos ha arrastrado a la pobreza, todos llegamos a la conclusión de que la austeridad presupuestaria, el no gastar más de lo que se ingresa, es el único camino que puede sacarnos del agujero. Pero el socialismo ahora ha decidido rizar el rizo. Desde los políticos reunidos en Cannes para hablar de la crisis de deuda europea hasta el propio Rubalcaba han encontrado un clavo ardiendo al que agarrarse. Dicen que la solución es aplicar a la vez austeridad y políticas de estímulo fiscal. En términos más sencillos, que lo que hay que hacer es gastar menos, pero a la vez gastar más. Lo siguiente será aprender a soplar y sorber al mismo tiempo. Todo es posible en el imaginario keynesiano. Lo que hay que oír.

La corrupción política e intelectual que puebla las instituciones europeas, incluida España, ha alcanzado cotas desconocidas. Son tiempos en los que las cigarras periféricas se burlan de los responsables. En los que las causas de los problemas a la vez sirven para solucionarlos. Y en los que se puede gastar menos al tiempo que se gasta más. Sirvan estas tres estupideces europeas como muestra de la corrupción intelectual de la política europea. Una podredumbre que nos hunde en la ruina.

Necesitamos salarios libres, no salarios bajos. Juan Ramón Rallo

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) acaba de publicar su informe anual, donde defiende que la idea de que la moderación salarial crea empleo es un mito. El nada parcial organismo sostiene que los salarios constituyen "el principal soporte del consumo privado y, por tanto, de los beneficios empresariales". "En este contexto, unos salarios más elevados pueden estimular la demanda y compensar otras partidas de crecimiento".

Resultaría un tanto cansino volver a explicar por qué los beneficios empresariales no proceden en su mayor parte del consumo sino del ahorro, así que me centraré en un tema en apariencia contraintuitivo: la rebaja de ciertos salarios no sólo puede no reducir el gasto en consumo, sino que incluso puede incrementarlo. La clave está en comprender que los salarios no son herramientas para controlar el gasto total de la economía, sino precios particulares que determinan qué, cómo y cuánto ha de producirse. Los mejores salarios no son los altos ni los bajos, sino los que permiten alcanzar acuerdos mutuamente beneficiosos al trabajador y al empresario y maximizar la cantidad de mercancías producidas.

Los salarios demasiado bajos reducirán la cantidad de horas que los individuos están dispuestos a trabajar, mientras que los salarios demasiado altos minorarán la cantidad de empleados que los empresarios desean contratar. Por consiguiente, tanto los salarios artificialmente altos como los artificialmente bajos impiden llegar a acuerdos óptimos entre las partes y obstaculizan la maximización de la producción. La idea de que los salarios altos son positivos para los trabajadores y los salarios bajos benefician a los empresarios es errónea, por cuanto los salarios excesivamente elevados incrementarán el paro (con claros perjuicios para los trabajadores desempleados) y los excesivamente bajos dejarán a muchos empresarios con las ganas de contratar a unos trabajadores que ya no estarán disponibles.


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Desempleo: es hora de hacer el sueco. Mónica Mullor

Demos tan sólo algunos ejemplos de las exigencias y mecanismos de control que se estilan en Suecia. En primer lugar, el Servicio de Empleo Estatal exige al parado que esté en todo momento dispuesto a aceptar cualquier tipo de empleo de al menos tres días de duración y 17 horas semanales. Además, mientras el parado busca empleo tiene la obligación de estar ese tiempo (3 días y 17 horas semanales) en las oficinas del SEE buscando ofertas laborales vía internet o siguiendo cursos de formación profesional para subsanar cualquier tipo de obstáculos que le impidan encontrar trabajo. Con el tiempo, las exigencias de participar en distintas actividades se multiplican, y comprenden, en casos de permanencia muy prolongada en el paro, la realización de trabajos o labores de utilidad social. Además, el parado debe buscar un trabajo en otros campos laborales y áreas geográficas, lo que le puede llevar incluso a cambiar de domicilio.

Y ahora hablemos un poco de los controles vigentes en dicho país. Si el parado no comparece en las oficinas del SEE, no atiende las llamadas telefónicas que se le hacen o no acude a los cursos que se le han indicado, inmediatamente se le da de baja en el sistema y deja de percibir beneficio alguno por desempleo.

Dentro de este contexto, y sin olvidar lo importante que es brindar protección al trabajador que ha perdido su empleo, lo que verdaderamente importa es que todos los planes de subvención sean diseñados con el objeto de devolver cuanto antes al trabajador al mundo laboral, no hacerle dependiente de las subvenciones. Así mismo, se trata de evitar una práctica perversa y altamente rentable: cobrar el seguro o los subsidios por desempleo y trabajar en el mercado informal.


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El régimen sirio se ceba en Homs. Enric González

Manifestantes contra El Asad en un funeral por víctimas de la represión, el 2 de noviembre en Hula, cerca de Homs. / REUTERS



Homs se ha convertido en el bastión de la lucha contra el presidente Bachar el Asad. Las fuerzas del régimen sirio siguen atacando la ciudad, en la que un número indeterminado de militares desertores encabezan la defensa. Una portavoz de la ONU dijo ayer que la situación en Homs era “particularmente horrorosa” y anunció que desde el inicio de la revuelta, en marzo, la violencia se había cobrado ya más de 3.500 muertos en todo el país.

El Ejército y las bandas armadas de El Asad han lanzado varios asaltos sobre Homs. En abril, los militares dispararon con ametralladoras sobre una manifestación y en las semanas siguientes emplearon tanques y artillería para someter el barrio de Baba Amr. En junio, el Gobierno proclamó que Homs había sido “pacificada”. Pero la ciudad, situada en el centro del país, a medio camino entre los dos principales núcleos urbanos sirios, Damasco y Alepo, se mantiene en rebelión. El caos provocado por los combates callejeros ha permitido la entrada en Homs de numerosos grupos de desertores, que se hacen fuertes en un barrio y se retiran hacia otra zona en cuanto las fuerzas gubernamentales estrechan el cerco.


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