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En Arabia Saudi, un tweet que “ofende” a Mahoma te puede condenar a muerte

Amnistía Internacional (Firmar petición).




Unos mensajes escritos en Twitter sobre el profeta Mahoma han provocado una cadena de desdichas para el joven twittero Hamza Kashgari. Los mensajes, considerados ofensivos, han herido muchas susceptibilidades en Arabia Saudí: destacados clérigos lo han acusado de apostasía (renegar de su fe) e incluso el propio Rey ha pedido al Ministro del Interior que detenga a Hamza y se le exijan responsabilidades. 

Hamza empezó a recibir amenazas de muerte y huyó del país, pero su vuelo a Nueva Zelanda hacía escala en el aeropuerto de Kuala Lumpur. Allí fue detenido y devuelto a Arabia Saudí, acto que convierte a las a las autoridades malasias en cómplices de lo que le suceda.

Hamza Kashgari está detenido y en peligro inminente de ser condenado a muerte. Existen precedentes de personas condenadas a muerte en Arabia Saudí por comentarios considerados contrarios al islam y por lo tanto, apóstatas. La apostasía es uno de los muchos delitos por los que se aplica la pena de muerte en Arabia Saudí, país con el triste honor de ser uno de los máximos ejecutores del mundo. 

Por otro lado, es poco probable que Hamza reciba un juicio justo. En Arabia Saudí rara vez se permite a los acusados contar formalmente con un abogado, en muchos casos no son informados de la marcha de los procedimientos judiciales contra ellos y pueden ser declarados culpables sin más pruebas que confesiones obtenidas con coacción o engaño.

Siti Zainab está condenada a muerte en Arabia Saudí


Excelentísimo Señor Embajador:

Me permito dirigirme a Ud. para expresarle mi gran preocupación sobre la situación de la ciudadana de origen indonesio Siti Zainab Binti Duhri Rupa, prisionera en la cárcel para mujeres de Medina desde 1999 y condenada a muerte. Siti fue acusada de dar muerte a la persona para quien trabajaba, y se enfrentó a un juicio injusto, ya que no contó con la presencia de un abogado, ningún tipo de asistencia consular, ni intérpretes de su propia lengua. Un proceso penal con esas características incumple las normas mínimas sobre garantías procesales adoptadas por la comunidad internacional, por lo que debe ser revisado en su integridad.

Quisiera manifestar mi más rotunda oposición a la pena de muerte como la máxima expresión de crueldad e inhumanidad, con independencia de la gravedad de los actos que hubiera podido cometer el condenado. Al mismo tiempo, quiero dar la bienvenida al descenso del número de ejecuciones en Arabia Saudí durante el año 2010 en comparación con años anteriores. Sin embargo, me preocupa que este año 2011, tras el Ramadán este número haya aumentado.

Por todo ello, le pido a su gobierno la conmutación de la pena a Siti Zainab Binti Duhri Rupa, así como la de todas las personas condenadas a muerte en Arabia Saudí, con miras a la abolición de la pena capital.

Atentamente,

Firmar carta y más información en la web de Amnistía Internacional.

Más allá de Egipto: así va la primavera árabe. Jordi Pérez Colomé

Egipto domina los titulares, pero estos días hay grandes noticias en la mayoría de países árabes que viven días de cambio. El ritmo es frenético. En twitter es imposible explicar los matices. He optado por resumirlo aquí.

Yemen da un paso grande

El presidente de Yemen, Ali Abdulá Saleh, ha aceptado traspasar el poder a su vicepresidente, Abd-Rabu Mansur Hadi, según la iniciativa propuesta por los países del Golfo. Había prometido ya otras tres veces que lo haría. Hoy, por fin, ha viajado a Riad, la capital de Arabia Saudí, para firmar su renuncia. Saleh llevaba 33 años en el poder y la oposición yemení llevaba 40 viernes en la calle.

La resolución de la ONU hace justo un mes por la violencia excesiva y la amenaza de sanciones pueden haber hecho recapacitar al presidente. Saleh mantiene el título honorífico de presidente, pero Hadi deberá formar un gobierno con miembros de la oposición y convocar elecciones en tres meses. Entonces se haría realidad el cambio en Yemen.

Saleh es el cuarto presidente árabe que -en principio- se va este año. Es el que mejor trato ha conseguido. Lo tenía fácil. Túnez tiene poco peso, a Mubarak el ejército le hizo la cama, Gadafi molestaba más que ayudaba, pero Saleh era aliado de Estados Unidos -que se alegra por la firma, según un comunicado- porque les dejaba atacar a Al Qaeda en su territorio y de Arabia Saudí porque los dos estaban interesados en reprimir a los chiíes Huthi, en la frontera entre ambos países, que seguirán con su lucha por autonomía.