Potencia médica

por Dania Virgen García.



En Cuba no se dan cifras de la cantidad de personas que viven en la pobreza. Los medios oficialistas, especialmente la TV, se empeñan en negar que existan cubanos que viven en la penuria.

La propaganda oficialista se jacta a diario de que Cuba es una potencia médica. Una gran mentira, otra de tantas.

En los hospitales infantiles de La Habana, según información de los mismos médicos, los salones de operaciones solo funcionan para casos de urgencia.

Dejemos ya la historia de que a los médicos, enfermeros, técnicos de la salud, y directores, el salario no les alcanza. Es cierto, estoy de acuerdo, pero eso no justifica el mal trabajo y la desidia.

La medicina se ha convertido en un negocio, donde lo que menos importa es la ética o los sentimientos  humanos. Eso, en un país que dice ser socialista. En realidad, ya ni se sabe qué es.

Si vas a un hospital infantil o de adultos, con un problema médico X, para poder consultarte tienes que llevar tu javita de nylon cargada de comida o de regalos, pagar en CUC, o tener en dicho hospital un familiar o un buen amigo, que trabaje allí. Si no es así, la consulta se puede tardar cuatro o cinco horas, si es que te atienden, entra el que tiene.

En los hospitales cubanos impera el sálvese quien pueda.

Los turnos para una consulta médica pueden tardar de cuatro meses a un año. A veces un niño que tiene que ser operado, pasa más de un año esperando la operación. Conozco el caso de un niño que tiene que ser operado antes del año, y el turno que tiene es el 467.

Muchas veces te dicen que el quirófano se halla con baterías o que hay roturas. Pero todos los problemas se resuelven para la operación si vas con las manos llenas.

Si ingresas un familiar en un hospital, debes llevar de la casa,  sábanas, desinfectantes, comida, un ventilador y un cubo para cargar agua. Si no es así, pobre del paciente.

Los hospitales  compiten, en cuanto a malas condiciones, con las prisiones.

Cuando un medico receta algún medicamento, les recomiendo a los pacientes que verifiquen bien con varios médicos, porque casi siempre se equivocan. Pero la culpa nunca cae sobre ellos. Capaz que digan que el paciente les mintió y fingió el dolor.

Si llegas de urgencia a un hospital, siéntate a esperar. Cada vez son más las quejas que se escuchan acerca de operaciones equivocadas y de enfermos que mueren debido a errores médicos. Esa es la potencia médica.

En hospitales y policlínicos faltan médicos porque están para misiones en el exterior. Por viajar, pelean  entre ellos como fieras, se prostituyen, hasta acuden a los babalaos para que le hagan brujería al jefe o a la jefa…Todo con tal de ser seleccionados para alguna misión en países necesitados de Latinoamérica o África.

Cuando regresan, no te les acerques, ya tienen efectos electrodomésticos, un reconocimiento internacionalista, ropas y zapatos, a algunos les entregan un apartamento, y un salario mensual en CUC.  Te dicen que ya no son los médicos del consultorio, como cambian. ¡Pobre de ellos!

¡Qué potencia médica tan grande es Cuba!

Tengo una amiga que trabaja en un hospital, no diré su nombre, no vaya a ser que sea expulsada del trabajo, que refiere que para camilleros, enfermeros, técnicos, y médicos, el alcohol es el estimulante para poder pasar los turnos de 12 y 24 horas  en hospitales y policlínicos. En las consultas o la enfermería, su aliento huele a alcohol.

Refiere que en los hospitales al alcohol se le echa yodo, para que no se lo tomen, pero nada, el cubano siempre inventa: le echan dos aspirinas y se va el olor a yodo, y así se lo toman.

Dice ella que una noche un enfermero, que es homosexual, le dio un medicamento a un paciente que estaba ingresado para que se durmiera. Pero tuvo la desgracia de que se despertara por un cosquilleo que sintió y sorprendió al enfermero que le pasaba la lengua a su pene. El enfermo lo abofeteó. Se armó un gran escándalo. Fue expulsado el enfermero.

“Ya ni ingresado puedes estar, si no te mueres, te roban o te violan”, comenta mi amiga.
 
dania@cubadentro.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario