Entrevista a Arcadi Espada. Junio de 2011.

Entrevista (pdf) al maestro Espada. 

"Contra lo que suele suponerse, el único modo de soportar la vida es tomándosela en serio. ¡Es el único modo de no pensar en la vida! Es así que todos los asuntos son para mí asuntos de vida o muerte. Es normal que mi retórica se corresponda con esa idea. Pero en la supuesta violencia de mi escritura hay también mucho de Peckinpah. O sea, humor. Otro asunto es lo que usted amablemente llama complejidad y otros cripticismo o incluso que se me hace la polla un lío. A veces no puedo ser claro, porque simple y llanamente no sé lo suficiente sobre lo que escribo para poder ser claro. Otras veces la oscuridad viene de lo que siempre me comenta una aristócrata andaluza, pobretona y simpática: “ozú, otra vez cabargando sobre implísitos”. La escritura en la era de internet tiene una gran ventaja: puede desambiguarse con facilidad y así me puedo dedicar a otras cosas. Tengo prisa, siempre lo digo. Mi escritura salta y a veces se da unos morrazos fenomenales. Pero eso es, paradójicamente, el precio de  respetar el tiempo del lector y de tratar de no darle papillas regurgitadas. En el periodismo, además, siempre te quedas a medias. Hasta mañana".

¿Qué he hecho yo para merecer esto! 1984. Pedro Almodóvar

¿Qué he hecho yo para merecer esto!, de Pedro Almodóvar, es una obra maestra. Surrealista y con situaciones delirantes, como la prostituta que le pide a su vecina que la mire mientras está con un cliente, y políticamente incorrectas, como la "adopción-cesión" de un hijo menor a un dentista pederasta. Estamos ante el inicio de la carrera de Almodóvar, sin un gran presupuesto consigue crear ese ambiente que caracteriza su cine. Luego ha ido perdiendo fuelle, bajo mi punto de vista.

En esta película tragicómica está muy bien medido todo. El tono de comedia está logrado y el drama no se remarca. Las situaciones dramáticas no se enfatizan por el mero hecho de ser unas situaciones dolorosas: una madre drogadicta, un hijo del que abusan sexualmente, otro traficante de drogas, etcétera. Eso es lo que ha hecho que Almodóvar pierda interés para mí, remarca demasiado el drama, es muy facilón. Por el equilibrio conseguido esta película es una joya.

Para verla muchas veces. Incluida en mis películas.

Las juntas del accidente del Challenger. Richard Feynman

Vía amazings.


La situación fue de la siguiente manera: Lawrence Mulloy, explicaba con palabras difíciles, a la manera habitual en la NASA, cómo se esperaba que funcionaran los cierres herméticos. Feynman dijo:
- Durante el lanzamiento, se producen vibraciones causantes de que las junturas del cohete se muevan un poquito, ¿es correcto lo que digo?
- Es correcto, señor.
- Y por el interior de esas junturas se encuentran los llamados retenes tóricos, que han de expandirse para mantener la hermeticidad, ¿es así?
- Sí señor. En condiciones estáticas tendrían que mantenerse en contacto directo con la horquilla y la espiga [piezas macho y hembra de la unión].
- ¿Por qué no se eliminan los retenes?
- Porque entonces tendríamos gases calientes expandiéndose a través de la unión.
- Ahora, para que el cierre funcione correctamente es preciso que los retenes sean de goma. Por ejemplo, no serviría el plomo que cuando se deforma por compresión, permanece aplastado.
- Así es, señor.
- Según eso, bastaría que los retenes tóricos perdieran durante uno o dos segundos su capacidad de recuperación para que se creara una situación muy peligrosa.
- Sí señor.

High-Speed Robot Hand

Vía microsiervos.

París, 7 de febrero de 1934. Diario de Berlín de William Shirer.

París, 7 de febrero de 1934.
Daldier, que se las daba de ser un hombre fuerte, ha dimitido. Ha difundido esta declaración: "El gobierno, que tiene la responsabilidad de mantener el orden y la seguridad, se niega a hacerlo recurriendo a medidas de excepción que pudieran causar más derramamiento de sangre. No desea emplear a los soldados contra los manifestantes. En consecuencia, he comunicado al presidente de la República la dimisión del gabinete".
¡Imagínate a Stalin, a Mussolini o a Hitler dudando en emplear tropas contra una multitud empeñada en derribar sus regímenes! Es verdad, quizá, que la revuelta de la pasada noche tenía como causa inmediata el escándalo de Stavisky. Pero la estafa de Stavisky muestra, simplemente, la podredumbre y la debilidad de la democracia francesa. Daladier y Eugène Frot, su ministro de interior, dieron de hecho permiso a la UNC para manifestarse. Deberían habérselo negado. Deberían haber tenido a mano esa noche suficientes efectivos  de la Guardia Móvil para dispersar a la multitud antes de que la manifestación cobrara fuerza. Pero dimitir ahora, después de desbaratar un golpe fascista (porque eso es lo que fue, ¿no?), solo puede calificarse de extraordinaria cobardía o estupidez. Es de destacar asimismo el hecho de que los comunistas lucharan anoche en el mismo lado de las barricadas que los fascistas. Eso no me gusta.