Fueras de serie, de Malcolm Gladwell. 2008

El libro es interesante pero no me convence su tesis central, además de que no está defendida de manera adecuada. Sin embargo algunas de las ideas expuestas son muy interesantes y verdaderas. No lo incluyo entre mis libros favoritos, pero sí merece unos comentarios.

Aquí hay una entrevista con el autor hablando del libro. 

La tesis que defiende el libro es que los llamados fueras de serie*, Bill Gates por ejemplo, son debidos en mayor medida a las circunstancias que a la genética. Es otra opinión más al debate nurture versus nature. Pero creo que el razonamiento es errado por muchas razones. La primera, y más importante, es que la mayoría de los casos que se presentan son particulares, no hay estudios comparativos que recojan muchos casos, y tampoco hay pruebas de los muchísimos fracasos de otras personas que con unas condiciones similares no triunfaron. De hecho, si analizáramos la vida de cada una de las personas que han habitado la tierra, la mayoría nos parecerían fruto del azar, porque a cada uno de nosotros nos han pasado cosas que eran muy improbables que nos pasaran, ¡pero es que algo nos tenía que pasar! Cada hecho de la vida es único y excepcional. Pero no todos nos convertimos en fueras de serie, la mayoría destacamos lo justo o nada. Ni Bill Gates, ni Mozart fueron únicos en su preparación y su entorno, pero solo ellos han llegado a destacar de la manera que lo han hecho, por su genética, por lo que llevaban dentro. Como se dice en el libro: "Suerte es que te toque la lotería. A ellos (Joseph Flom y otros abogados) les dieron una oportunidad y la aprovecharon". 

Otro tema importante es que esos fueras de serie han desarrollado su carrera en un medio concreto con unas condiciones concretas, pero no sabemos como se hubieran comportado en otro medio y con otras condiciones.

Una vez acabado el libro tengo la duda de si hay sesgo en los datos mostrados. Mi respuesta es que sí, me parece que el autor en sus investigaciones se ha ido decantando por casos que defienden sus premisas iniciales.

No cabe duda de que las circunstancias importan, y que Bill Gates en el siglo XIX no hubiera podido desarrollar todo su potencial en la rama de la informática, aunque sí podría haber destacado de la misma manera en otro campo. Pero Bill Gates, por sus genes, en un entorno específico ha sido capaz de hacer lo que nadie ha hecho, crear una compañía que ha mejorado y facilitado la vida de cientos de millones de personas. Es decir, el genio se lleva dentro y no todos podemos serlo. En el mundo del deporte es clarísimo, hay muchos chicos que siguen los mismos entrenamientos, las mismas técnicas, la misma alimentación, y comparten muchas otras cosas, pero sólo unos pocos elegidos destacan y llegan a ser un deportista del nivel de Pau Gasol.

Estoy de acuerdo con que unas condiciones externas favorables hacen que haya personas que con las mismas capacidades que otras se desarrollen más, pero no más allá de sus propias capacidades. Por más que una persona entrene, no llegará nunca a jugar al fútbol como Messi ni a cantar como Frank Sinatra, ellos son unos fuera de serie por su talento. Aunque cuanto más trabajemos y practiquemos más cerca estaremos de nuestro techo, pero nunca podremos ir más allá. Es una pena.

Un ejemplo claro de que el entorno importa y que incluso las personas más dotadas genéticamente necesitan de un entorno favorable es el de los países divididos tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania y Corea. Sólo hay que comprobar como están ahora Corea del Norte y Corea del Sur para ver que el entorno importa, y mucho.

El propio autor escribe: "Nuestros fueras de serie se caracterizan por haber disfrutado de oportunidades... y haber tenido la fuerza y el ánimo de aprovecharlas". La genética manda, lo primero es necesario, pero sin lo segundo no sirven para nada las oportunidades para llegar a ser un fuera de serie.

A pesar de todo lo anterior hay una serie de ideas muy interesantes en el libro. La más destacada es la regla de las 10 000 (diez mil) horas, que se comenta en el capítulo II. La tesis es que para destacar en una disciplina hacen falta al menos 10 000 horas de practica. Estoy de acuerdo con esto, aunque quizá no todas las personas necesiten las mismas hora, sí parece que aunque seas un genio necesitas muchas horas de dedicación para poder destacar y llegar a ser un fuera de serie, aunque, por el contrario, si no eres un genio, y aun dedicando 10 000 horas, no llegarás a destacar como lo han hecho Mozart o Bill Gates. Indro Montanelli ya lo escribió en relación a Dalí:
En torno, los cuadros de las paredes testimonian la verdad de cuanto está diciendo (Dalí): las formas gráficas del alto Renacimiento, imitadas con inigualable perfección, documentan las monedas negras de sudor de este frenético trabajador que dedica dos horas diarias a exhibir su locura, pero que se pasa más de catorce ante el caballete, persiguiendo con implacable tenacidad escorzos de perspectiva, efectos de luz, armonías arquitectónicas, y, en suma, todo lo que el oficio puede procurar a la fantasía inventiva. Toda la grandeza de Dalí radica en esa industria artesana, casi académica, que nada tiene de la genial locura que se le atribuye, o por lo menos la sostiene con tan sólidos puntales que hace aceptar su engaño.
Estoy también de acuerdo con la idea de que la educación debe durar más, y las vacaciones de verano deberían de reducirse drásticamente. Es importante para los niños tener tiempo de jugar, disfrutar, y relacionarse con otros niños, pero una mayor disciplina en el estudio y una reducción del tiempo libre en vacaciones haría que mejorasen sustancialmente sus resultados académicos.

Mi pensamiento es que las condiciones externas importan, son necesarias para que surjan los fueras de serie, pero no son suficientes, Hace falta que esas condiciones afecten a personas genéticamente dotadas. No cualquiera destaca en todas las condiciones.

El autor escribe sobre lo desagradable que es comprobar de donde venimos: "William Ford puso sus lascivos ojos en la bisabuela de mi bisabuela en un mercado de esclavos de Alligator Pond, y la compró".

Para los que piensen que el mundo no ha mejorado, como sí pensamos Matt Ridley y un servidor, lean uno de los castigos a esclavos por intentar escaparse (p. 288): "Los fugitivos atrapados sufrían una cruel paliza, y a continuación se les frotaban las heridas abiertas con salmuera, zumo de lima y especias picantes. Otro esclavo defecaba en la boca del desdichado o desdichada, al que inmediatamente después se amordazaba por un tiempo entre cuatro y cinco horas".

*«Outlier» es un término científico para designar objetos y fenómenos que están por fuera de la experiencia ordinaria. En el verano, en París, esperamos que la mayoría de los días sean entre cálidos y muy calurosos. Pero imagine que hubiera un día en pleno mes de agosto en el que la temperatura bajara a menos de 0 °C. Ese día sería un «outlier», un fuera de serie. Y mientras que tenemos una buena idea de por qué los días de verano en París son cálidos o calurosos, sabemos mucho menos acerca de por qué un día de verano en París puede tener un clima helado. En este libro, me interesan las personas que son fueras de serie; aquellos hombres y mujeres que, por una u otra razón, son tan exitosos, tan extraordinarios y tan fuera de serie que son tan enigmáticos para nosotros como puede serlo un día gélido en pleno mes de agosto.

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