- Si estudio una carrera universitaria, me esfuerzo y tengo buenas calificaciones tendré un puesto de trabajo seguro y bien remunerado.
- Si soy buena persona los demás se portarán bien conmigo.
- La suerte no influye.
- Si quiero algo lo podré conseguir si me esfuerzo lo suficiente.
- El físico no es importante.
- La inteligencia no es importante.
- Los detalles no son importantes.
- Tengo derechos porque el Estado me los asegura.
- Soy una persona especial.
- Dios me protegerá.
- No va a pasar.
- No va a fallar.
- Es un experto, sabe lo que va a suceder.
- Me lo merezco.
- Los buenos siempre ganan.
- Los malos siempre pierden.
- Mis compañeros me apoyarán y me defenderán.
- Confían en mí y me respaldarán.
- Hay vida después de la muerte.
- La vida tiene un propósito.
- Prohibir algo implica que deja de existir.
- Ya lo haré.
- Hay que llevarse bien con todo el mundo.
- No hay riesgo.
- Si conoces el pasado puedes predecir el futuro.
- Yo sólo soy responsable de mi parte del trabajo, si los demás no lo hacen bien no me afectará.
- Es imposible que suceda.
- Si lo explico bien lo entenderán.
- La violencia es inútil.
- Estoy a salvo de todo peligro.
“Ningún poder en la tierra podrá arrancarte lo que has vivido.” Viktor Frankl
Ideas bonitas, falsas y peligrosas
Libertad de expresión
Ideas con las que estoy de acuerdo sobre la libertad de expresión:
- Se debe prohibir la libertad de expresión que trate de prohibir la libertad de expresión. Este punto prevalece sobre todos los siguientes.
- La libertad de expresión es fundamental para la democracia. Por eso todas las dictaduras la atacan.
- Es lícito burlarse de las ideas y creencias de otros pero no atacar a la personas. Todas las personas deben ser respetadas, no sus opiniones.
- No es lo mismo burlarse de los terroristas que burlarse con los terroristas. Lo primero es humor, lo segundo odio. Se debe perseguir y juzgar a los que fomenten el terrorismo y la violencia en general.
- La libertad de expresión tiene sus límites. Hemos elaborado excepciones para el fraude, el libelo, la extorsión, la divulgación de secretos militares y la incitación a la inminente acción ilegal.
- La libertad de expresión consiste, entre otras cosas, en respetar las ideas que no nos gustan o nos parecen agresivas.
- Las religiones son las más propensas a ser objeto de burla porque no se basan en hechos sino en creencias. Si no son capaces de resistir burlas, groserías y críticas es que esas creencias son muy endebles.
- Ningún ataque a Dios o a cualquier otra creencia debe ser perseguido por la ley.
- Si publicar viñetas, libros o artículos implica que alguien te amenace de muerte, hay que publicarlos, y la sociedad debe proteger a quien publica.
- A las caricaturas se les responde con caricaturas y a las palabras con palabras.
- Desde el momento que exponemos nuestras ideas, creencias y opiniones debemos ser conscientes de que otros pueden criticarlas y hacer burla de ellas.
- No se puede ser tibio en el tema de la libertad de expresión. Siempre hay que permitir que el que critica y se burla lo pueda hacer.
The imitation game y otros temas
La película sobre Alan Turing es correcta. Para verla una vez y pasar un buen rato. Con demasiadas lágrimas y algo exagerados los actores, sobre todo el protagonista Benedict Cumberbatch. No entra en mi lista de películas preferidas.
Ya escribí algo relacionado con ella a raíz de un artículo de Arcadi Espada sobre la distinción entre ficción y realidad.
En la película se plantea el problema de sacrificar a unos pocos para no prolongar el sufrimiento de muchos, es decir, elegir a quién se sacrifica en función de un bien mayor. En el caso de la Segunda Guerra Mundial la elección implicaba la muerte de cientos de miles de personas para poder salvar la vida de millones. Decisión dura y difícil que debía basarse en datos. Algo similar a lo anterior sucede a la hora de resolver problemas a los que se enfrenta la humanidad. Por ejemplo, Bjørn Lomborg con el Copenhagen Consensus Center está buscando esas áreas de inversión que produzcan más beneficio en el futuro. No vamos a poder reducir la pobreza de manera inmediata y los recursos que se dediquen deben dar los mejores resultados, aunque en el camino mucha gente sufra. Tratar de abarcar todo garantizaría el fracaso.
Otro tema interesante tratado en la película es el de las relaciones personales. Da igual lo inteligente que seas, lo bien preparado que estés y lo claro que tengas tus objetivos porque si no eres capaz de conseguir un equipo que te apoye será muy difícil hacerlo solo. Si hablamos de tareas complejas es directamente imposible. Para conseguir un equipo que trabaje bien y que apoye el proyecto hay que trabajar las llamadas habilidades blandas. Ser capaz de llegar a la gente, de tratarla de manera respetuosa, de interesarse por sus ideas y problemas, de buscar ese objetivo común que les haga dar lo máximo, en definitiva, no ser visto como alguien que da órdenes y se aprovecha de los otros, sino alguien que está tirando del carro con todos y los trata de una manera correcta. De lo contrario te apoyaran porque eres el que manda o el que paga, pero en cuanto vengan las dificultadas y tengan que dar algo más te quedarás solo.
Un último comentario sobre tender puentes con enemigos en busca de un objetivo común. Es cierto que eso puede dar problemas a futuro, como sucedió con la alianza de Los Aliados con los terribles comunistas en la Segunda Guerra Mundial. Fue necesario para acabar con los nazis, sus hermanos de sangre, y las otras Potencias del Eje. Lo anterior sucedió también en España durante La Transición, cuando todos los españoles y las fuerzas políticas que los representaban fueron capaces de cambiar la dictadura por la democracia sin recurrir a la violencia.
Un último comentario sobre tender puentes con enemigos en busca de un objetivo común. Es cierto que eso puede dar problemas a futuro, como sucedió con la alianza de Los Aliados con los terribles comunistas en la Segunda Guerra Mundial. Fue necesario para acabar con los nazis, sus hermanos de sangre, y las otras Potencias del Eje. Lo anterior sucedió también en España durante La Transición, cuando todos los españoles y las fuerzas políticas que los representaban fueron capaces de cambiar la dictadura por la democracia sin recurrir a la violencia.
Héroes, no víctimas
Arcadi Espada propone lo siguiente:
Dejemos de hablar de víctimas, Joseba, os lo propongo. Su último trabajo innoble, que prosigue más allá de las armas, es haber llenado víctimas de victimismo. Hablemos de nuestros héroes. De los que cayeron defendiendo la libertad y la igualdad, y ejerciéndolas. De héroes y de su heroísmo. Traigamos a nuestros muertos en vida, pletóricos, felices, valientes. Quitémonos el luto y que nos acompañen para siempre, luminosos.Joseba Pagazaurtundúa fue asesinado el 8 de febrero de 2003 en Andoáin (Guipúzcua). Fue un héroe. Lean con atención lo siguiente:
Joseba, conocido por sus amigos como Pagaza, llevaba años amenazado, lo que provocó que tuviese que pedir una baja por depresión. Llegó a escribir, incluso, que “cada día veo más cerca mi fin a manos de ETA”. Algunos han dicho que lo suyo fue la crónica de una muerte anunciada entre la indiferencia, cuando no la hostilidad pura y dura, de las instituciones vascas.No podemos olvidar a toda la gente que asesinó la banda terrorista ETA y que murió por defender los valores que toda persona de bien aprecia.
Enlaces 07.02.2015
Alberto Vila: Los gestores imperfectos de mercados imperfectos
Desde los primeros gobiernos del postfranquismo se fueron consolidando las políticas económicas tendientes a la concentración. Esta situación anómala tiene repercusiones directas en la formación de los precios. Para nada favorece la competitividad.Daniel Gascón: Cómo se edita un texto: Las cinco reglas de Botsford
Regla general n.º 2: Cuanto menos competente sea el escritor, mayores serán sus protestas por la edición. La mejor edición, le parece, es la falta de edición. No se detiene a pensar que ese programa también le gustaría al editor, ya que le permitiría tener una vida más rica y plena y ver más a sus hijos. Pero no duraría mucho tiempo en nómina, y tampoco el escritor. Los buenos escritores se apoyan en los editores; no se les ocurriría publicar algo que nadie ha leído. Los malos escritores hablan del inviolable ritmo de su prosa.Juan Ramón Rallo: No lo llamen austeridad
Imaginemos a tres amigos: A, B y C. Los tres cobran un sueldo de 2.000 euros mensuales pero tienen hábitos de consumo muy distintos. A apenas gasta 800 euros mensuales en lo básico (ropa, comida, habitación y algo de ocio) para poder ahorrar los otros 1.200. B, en cambio, prefiere pulirse íntegros los 2.000 euros mensuales para vivir al día sin que le falte de nada. Y, por último, C se muestra descontento con los niveles de gasto que le permite alcanzar su “insuficiente” sueldo de 2.000 euros, de manera que mes tras mes pide prestados otros 500 euros para complementar su tren de vida. Supongamos que, pasados unos años, estas tres personas deciden modificar ligeramente su comportamiento: A opta por disfrutar un poco más del presente y pasa a gastar 100 euros más al mes (pero sigue ahorrando más de la mitad de su sueldo); B mira un poquito más hacia el futuro y minora su gasto en 100 euros mensuales (ahorra un 5% de su sueldo); y C, conocedor de que no puede continuar aumentando sus deudas indefinidamente, reduce sus desembolsos desde los 2.500 euros mensuales a los 2.400 (en lugar de endeudarse por 500 euros al mes, lo hace por 400).
¿A cuál de los tres amigos calificaría un observador imparcial de “austero”? Claramente a A y sólo a A. B sería un bon vivant que puede costearse su tren de vida mientras posea una fuente de renta estable y C un kamikaze financiero que tarde o temprano tendrá que empezar a gastar mucho menos de lo que ingresa para hacer frente a las deudas que se le han ido acumulando. La paranoia antiausteridad actual nos ha llevado, sin embargo, a calificar a los países que se comportan como C de “austeros”, cuando lo lógico sería tildarles de manirrotos.Two decades of inflation and deflation
The story of the iPhone and other marvels is the story of technological advances that have transformed our world, making it difficult if not impossible to measure "inflation" or living standards by any objective measure. Of equal importance, it's also a story that began with the opening of the Chinese economy in 1995, an event which resulted in unimaginable gains in the productivity of hundreds of millions of workers in the span of one generation.
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