The Empirical Data for Human Progress through the Liberal Enlightenment

"This data shows that human life in general is better today in at least twelve ways:

(1) There are more lives and longer lives.
(2) Life is healthier
(3) Life is richer and less impoverished.
(4) Life shows more equality of opportunity.
(5) Life is more peaceful.
(6) Life is freer.
(7) Family life is better.
(8) Life shows technological progress.
(9) Life is more environmentally sustainable.
(10) Life is more enlightened.
(11) Life is more virtuous.
(12) Life is more complex."

"The great danger here is that if we do not recognize the human progress brought to us by liberal norms and institutions, we might become so fearful and angry that we will turn away from our liberal principles and embrace the illiberal rhetoric of a demagogue who promises to save us."

Todos víctimas

"Mientras universitarios de EEUU han echado mano de la plastilina para sobreponerse a Trump, los medios andan en una catarsis para explicar qué falló. Quizá hemos cargado las tintas con el drama, guisando estupendamente el caldo de cultivo de los salvapatrias. No tiene sentido fustigarse, como algunos diarios en EEUU, por olvidarnos de los más débiles cuando se han ganado premios y llenado páginas con desahuciados, enfermos que no pueden pagar medicinas, universitarios que abandonan carreras sin dinero para matrículas, niños sin infancia por los deberes, en definitiva, de víctimas del sistema. Es misión imposible encontrar a quien no se sienta oprimido. Por ser mujer, hombre sin estudios, niño explotado por profesores insensatos, universitario con futuro de camarero en Berlín."

Por Berta González de Vega.

Muere un tirano

Tras la muerte del dictador cubano hay algunos, pocos pero ruidosos, que alaban su figura. Ese tipo de personas no son las que me preocupan, bastante tienen con lo suyo. Sus críticas dependen más de su ideología que de un análisis objetivo de la realidad. Pero hay reacciones de otras personas e instituciones que sí me preocupan, y mucho. Presidentes y Jefes de Estado incapaces de usar la palabra dictador, de indicar las muertes de las que es directamente responsable el tirano, de señalar la brutal represión y falta de libertad, de resaltar la pobreza de los cubanos, y tantas otras maldades.

Fulgencio Batista, otro dictador, fue derrotado en 1959. ¡Han pasado 57 años! ¿Qué más se necesita para criticar a una persona y un régimen? ¿Qué tenía que haber hecho para recibir el reproche de todas las democracias del mundo? ¿No es significativo que su joven hermano sea el heredero? La historia no le absolverá.

Ha muerto tranquilamente en la cama, no como sus miles de víctimas. Por ejemplo, Reinaldo Arenas, perseguido, encarcelado, y torturado, por ser crítico con la tiranía y por ser homosexual. Lean el estupendo libro de Juan Abreu, A la sombra mar. ¿Se puede dejar morir a una persona que ha provocado tanto sufrimiento sin, al menos, recordar sus crímenes? ¿No se puede mostrar firmeza frente a una dictadura?

Las democracias, tan denostadas pero tan admirables, son todo lo contrario a lo que representa el actual régimen cubano. No las desprestigiemos.