Enlaces 10.01.2015

Maria Konnikova: Pain Really Does Make Us Gain
Psychologists have also long believed that pain creates exceptional bonds, and researchers have been running experiments, somewhat like Xygalatas’s, since the nineteen-fifties. Some of the earliest findings date back to Elliot Aronson, a Stanford University psychologist who had studied under Leon Festinger, the man who came up with the idea of cognitive dissonance. In 1959, Aronson found that the more painful the experience a young woman had to go through in order to join a community, the more she valued the group. Aronson, true to his roots, attributed the effect to dissonance reduction: you want to justify to yourself that the pain was worth it. More than fifty years later, and far from Palo Alto, Xygalatas concluded much the same thing.
Benito Arruñada y Víctor Lapuente: Viejos y nuevos intelectuales
Por último, no solo eran perniciosos el diagnóstico y el método de nuestros regeneracionistas de hace un siglo, sino también su forma de enfocar los problemas políticos y su desprecio por la economía. Hoy aún se admira que Ortega quiera “cambiar a España de raíz” (Vargas Llosa, EL PAÍS, 29-06-2014), o incluso que sea “radicalmente radical, porque va a la raíz de los problemas” (Cercas). Craso error. Buscar la raíz de nuestros problemas tratando de hallar la “opinión verdadera e íntima” de los españoles, como pretendía Ortega, es fútil y contraproducente. Científicos sociales, de Charles Lindblom a Roland Coase, pasando por Karl Popper, han demostrado que es más efectivo pensar en cambios incrementales y alternativas factibles. Lamentablemente, el pragmatismo exige más análisis y no es tan mágico ni espectacular como las enmiendas a la totalidad.
Carlos Rodríguez Braun: Cuando lo teníamos crudo
Pero los factores desconocidos en la oferta y la demanda pueden aliarse para producir el efecto contrario. En suma, cuidado con las predicciones, salvo con una: el mayor componente del precio de las gasolinas, cuyo peso ha ido incrementándose con el paso de los años, es decir, los impuestos, ésos no bajarán.
Daniel Ariely: “Engañar es contagioso” (vídeo)
“Algunas veces mentir es muy útil en el entorno social. Un poco de deshonestidad puede servir como lubricante social. El problema viene en el mundo de los negocios o en política. Allí no estamos dispuestos a tolerar la deshonestidad porque trae serias repercusiones negativas”.
Bryan Caplan: The Moral Case for Fossil Fuels: The Thesis
Although Epstein doesn't really defend this moral claim, he probably doesn't need to. Green slogans notwithstanding, almost all popular and/or academically prominent moral theories place heavy weight on human well-being. And as Epstein keeps reminding us, energy is no frippery. The people of the less-developed world - over a billion of whom still lack electricity - have an especially desperate need for cheap energy. As long as Epstein's descriptive claims are correct, there should be an "overlapping consensus" for fossil fuels. You could even call fossil fuels the efficient, egalitarian, libertarian, utilitarian way to power the world.

Promesas y consecuencias

El martes, 6 de enero, Juan Ramón Rallo en esradio dio un argumento irrefutable sobre la situación actual en España. Explicó que los partidos, PP y PSOE, que han gobernado España los últimos 30 años han prometido un Estado de Bienestar que no es sostenible con el nivel de impuestos actuales y eso hacía que ahora la gente se enfadara porque quería lo mismo que existía. Pero ya no es posible.

Yo añado que no sólo los políticos son responsable sino todos los que les votan y se creen que todo era posible y no aceptan la realidad. La responsabilidad individual es algo que pocas veces sale a relucir cuando las cosas no van bien.

En la fase de la burbuja había muchos ingresos con unos impuestos moderados para lo que es típico en los países más desarrollados de Europa. Pero una vez que estalló la burbuja los ingresos cayeron y los gastos se mantuvieron ya que los ajustes en los últimos años han sido insuficientes. Lo anterior pueden verlo en las siguientes dos gráficas.

 Fuente: Gurus blog

Fuente: Wonkapistas

Aunque siempre están los iluminados que arreglarían esto recortando el sueldo a los políticos, acabando con la corrupción, subiendo los impuestos a los ricos o con cualquier otra ilusión que alienta Podéis. No se lo crean, es mentira. Los gastos están repartidos en el Estado de Bienestar: pensiones, desempleo, sanidad, educación, y otros. Además del pago de la deuda.

Hay dos caminos. Uno es asumir la realidad, hacer recortes y reformas hasta ajustar los gastos a los ingresos y seguir creciendo para hacer de España un país mejor y más próspero de lo que es. No será fácil pero es lo mejor a medio y largo plazo. El otro es el camino de Podéis y la ensoñación, es decir, proponer cosas imposibles de cumplir y volver a engañar a la gente.

Supongo que el camino elegido será algo intermedio, como el del Gobierno actual del PP. Se seguirá con reformas y recortes tímidos, se irá mejorando poco a poco y la gente se seguirá enfadando mientras se deja engañar. Cada uno es responsable de sus decisiones y opiniones.

El gran problema de no afrontar la realidad, y darse cuenta de que en estos momentos España no está en condiciones de sostener un Estado de Bienestar como el actual, es el coste de oportunidad, es decir, lo que estamos dejando de lado por los gastos excesivos que estamos asumiendo.

Comentario a El cine hormonado de Arcadi Espada

Estimado Arcadi:

Usted es un experto en los temas de ficción vs no ficción, Javier Cercas puede estar seguro de ello, y dejó clara su posición hace tiempo en su artículo Personal Copyright: "[C]ualquier utilización de los nombres propios en una ficción deberá someterse a las mismas exigencias de veracidad que se darían en el caso de aparecer en un periódico. Y con las mismas consecuencias, en el caso de falseamiento. El nombre propio corrompe la ficción e instala un automático pacto de veracidad". ¿Qué hacemos cuando alguien quiebra lo anterior? ¿Prohibimos su exhibición? ¿Les obligamos a poner un sello de "Peligro no ficción" al estilo de los dos rombos de antaño?

En el artículo escribe: "El cine está ocupándose, y cada día con mayor eficacia, de fijar el canon de la Historia". ¿Le daría usted crédito al que pretende hacer pasar por historia un mero divertimento? Está pasando, no lo niego, pero esas personas que dan por cierto lo que hay escrito en novelas y lo que ven en películas deben asumir su responsabilidad y las consecuencias que se deriven de ello. Aunque también las habrá para la sociedad, y la prueba evidente de ello son las ficciones a las que se entrega la gente con los de Podéis. ¿Qué hacemos respecto a ello? Lo primero dejarlo claro con artículos como el suyo. Pero, ¿cómo nos protegemos?

Por otra parte, Steven Pinker en "The better angels of our nature" cita a las novelas como una posible fuente de generación de empatía que ayudó a la reducción de la violencia. Aunque si nos pasamos de frenada podemos crear un mundo en el que hasta respirar puede ser un acto agresivo hacia las personas que tenemos cerca.

Enlaces 06.01.2015

Interview with Nassim Nicholas Taleb. Genevieve Cua
"If you have a master's degree, you won't starve but you won't be phenomenal. Education is good within the family but on the level of the country, the effect dissipates. You need someone to feed the bureaucrats and magistrates.
Demasiada macroeconomía y poca confianza. Eduardo Martínez Abascal
Por último, si hay más empresas nuevas, más ventas habrá y más trabajadores, y también con esto se crea riqueza y mucha. Por tanto hay que facilitar al máximo la creación de nuevas empresas: menos trámites, permisos e historias . Además, si facilitas que las empresas multinacionales gordas se instalen aquí, más ventas y más empleo que se crea.
Alex Epstein: The sustainability myth
Exploring the evidence about mankind’s use of fossil fuels so far, we have seen that the fossil fuel industry is far and away the world leader at producing cheap, plentiful, reliable energy and that that energy has radically increased our ability to create a flourishing society, a more livable climate, and greater environmental quality. On these fronts, so long as we are able to use fossil fuels, the evidence is overwhelming that life can get better and better across the board, as we use fossil fuel technology and other technologies to solve more problems — including those that fossil fuel technology and other technologies create.
Fraser Nelson: Goodbye to one of the best years in history
Prosperity is bringing benefits without trashing the planet. Since 1990, the UK’s greenhouse gas emissions are down, in spite of our economy being about 60 per cent larger – thanks to more efficient technology. Our roads are safer, as well as greener. Traffic deaths are down by two-thirds since 1990, and are lower now than when the Model T Ford was on the road.
Arturo Pérez-Reverte: La guerra que todos perdimos
Lamento las horas perdidas sin preguntar a aquellos que ya no están conmigo. Eran -son- las historias de cada uno de nosotros: de nuestros padres y nuestras madres y nuestros abuelos. Así pude saber -así sé- del tío Lorenzo, que cruzó el Ebro con diecisiete años y el agua por la cintura, con dos cojones, un máuser en las manos y los dientes apretados, que recibió un balazo y volvió a casa de sargento republicano con dieciocho años, y que nunca cumplió los veinte. Así pude saber de cuando mi abuelo Arturo pasó cuatro horas bajo un bombardeo, pegado a la pared de un polvorín; o de cuando una noche unos milicianos quisieron llevárselo a dar un paseo porque había cenado a la luz de una vela y eso, decían, eran señales para la aviación nacional. O de cuando sus antiguos compañeros de la Armada quisieron fusilarlo por haber permanecido fiel a la República. Así supe de mi madre con doce años llevándole comida a la cárcel a Pencho, mi otro abuelo, y cómo siempre pedía a los carceleros darle la fiambrera en persona, para así verlo un instante entre las rejas de un portillo y contarle a mi abuela que seguía vivo. O de mi tío Antonio que todavía, con setenta tacos largos, llora cuando recuerda el día que le llevó, teniendo trece años, en bicicleta, una tortilla de patatas hecha por su madre a su hermano, cuya brigada pasó un día a treinta kilómetros de Cartagena. O de mi abuela María Cristina paralizada en mitad de la calle en mitad de un bombardeo alemán. O de mi tío Peque, que aprovechaba los ataques aéreos para ir corriendo por las calles desiertas, llenas de cristales rotos, y ponerse el primero en la cola del pan, antes de que la gente saliera de los refugios. O de mi padre, caminando en una de las filas de soldados a uno y otro lado de la carretera, la manta al hombro y el fusil a la espalda, camino del matadero, salvado de casualidad porque un comisario se detuvo junto a él y preguntó quién de aquella fila tenía estudios y sabía escribir a máquina. O del tío de mi madre fusilado porque un vecino era militar, y los del piquete, que eran analfabetos, se equivocaron de piso. O la cajita de lata que siempre conservó, hasta su fallecimiento, mi abuela Juana, con las cartas escritas desde el frente por su hijo muerto, la bala que le sacaron en su primera herida, y el trozo de madera que, a falta de anestesia, apretó entre los dientes mientras le arreglaban el agujero que le hicieron en Belchite.