Ámsterdam

La visita a Amsterdam  ha merecido la pena. Para volver de nuevo.

La zona centro, por los canales, es una delicia, se puede caminar tranquilamente aunque la cantidad de bicicletas es muy alta y hay que estar atento.

El hotel al que fuimos estaba bien situado, a 10 minutos en metro. Limpio, acogedor y moderno. Con párking para el coche.

La comida no nos ha maravillado, pero nos hemos alimentado decentemente. Hay que investigar más. la próxima vez.

El Rijks Museum estaba en obras pero las pinturas más importantes podían verse, aunque la exposición se centra en el siglo XVII de la pintura flamenca. Me gustan más las pinturas de Frans Hals que las de Rembrandt, aunque las de los dos son una maravilla.

El Van Gogh Museum es un museo perfecto, con espacio más que suficiente para las obras, y con un repaso completo de toda la vida artística de Van Gogh. Muchísima gente, que hacía agobiante la visita. Pero mereció la pena ir.

Habrá que repetir.











Sergeant Rutledge

El sargento Negro de John Ford es una buena película.

Clásica película de Ford donde la rectitud y el cumplimiento de las normas se imponen sobre todo, las dosis de humor se centran en los personajes del jurado.

Le falta agilidad al argumento, todo es muy previsible, y el final es un poco forzado.

No obstante es una película entretenida que no recordaba haber visto.

Interesante

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¡Qué gran visión de Isaac Asimov!

Amberes

Después de varios días en Amberes ya se puede hacer un primer balance.

Hemos encontrado un restaurante peruano excelente y un restaurante italiano muy bueno.

La ciudad es muy tranquila, aunque en las horas punta el tráfico es muy denso, sobre todo en los accesos y salidas. Pero para andar es muy adecuada, hay muchos carriles para bicicletas, y tiene zonas tranquilas.

El clima es frío, nos dicen que irá a peor, y suele lloviznar frecuentemente.

Todo el mundo habla inglés, aunque entre ellos hablan en flamenco. Indicar que todo lo que se ve está en este último idioma, aunque en Bruseles también en francés o incluso solo en francés.

Todo es un poco más caro que en Madrid, especialmente la cesta de la compra.

A nivel profesional los cambios son más de costumbres que de profesionalidad, la gente en España está igual o más preparada que aquí, por ejemplo en la oficina de Amberes cambian los horarios de la comida (12:30), y el tiempo empleado en la misma (30 minutos).

También hemos visitado Gante y Bruselas. La primera es aun más tranquila que Amberes, merecerá la pena dar otra vuelta, a Bruselas no volveré nunca de visita salvo causa de fuerza mayor, aunque el Atomium es espectacular.