Empresarios milmillonarios, por Carlos Rodríguez Braun.
La conclusión es que el autoempleo empresarial puede ser un indicador negativo, puede reflejar inseguridad jurídica más que dinamismo económico. Dicen Sanandaji y Leeson: “Los políticos interesados en incentivar a los empresarios como medio para fomentar el desarrollo económico deberían centrar su atención en las instituciones que promueven a los grandes empresarios más que en ocuparse, en primer lugar, de crear empresarios per se”. Esta promoción, habitual en numerosos países, se hace con dinero público, lo cual conspira contra los empresarios genuinos: “imponiendo costes adicionales sobre los proyectos empresariales productivos, estas medidas desaniman la creación y crecimiento de empresas productivas, algunas de las cuales pueden producir milmillonarios”.
Population Bomb? No, there’s been a massive global drop in human fertility that has gone largely unnoticed by the media. By Mark J. Perry.
Inversión extranjera en Perú aumentó 49% al sumar US$12.240 mlls. en 2012. Por Iván Álvarez.
Un informe divulgado esta mañana por la Cepal señala que el resultado es superior en US$4.007 millones frente a la cifra del 2011. Así, el Perú se colocó como el primer país de la región con mayor crecimiento de IED.
Descarga aquí el estudio.
La Gran Burbuja, por Daniel Lacalle.
Los tipos bajos crean una carrera ciega a “buscar rentabilidad”, que siempre acaba mal. Porque incentiva a los emisores a descuidarse y pensar que todo va bien y anima, a su vez, a los bancos e inversores a cerrar los ojos y aceptar riesgos antes inaceptables. Luego, el destrozo lo paga usted. Porque vuelven los rescates y los “too big to fail”. Cortesía de los bancos centrales y sus políticas expansivas.
The Buffett Formula — How To Get Smarter, by Shane Parrish.
“Neither Warren nor I is smart enough to make the decisions with no time to think,” Munger once told a reporter. “We make actual decisions very rapidly, but that’s because we’ve spent so much time preparing ourselves by quietly sitting and reading and thinking.”
“Ningún poder en la tierra podrá arrancarte lo que has vivido.” Viktor Frankl
Reflexiones 22.05.2013
En esta entrevista Andrés Trapiello, autor de un libro colosal "Las armas y las letras", afirma que:
Por ejemplo, recuerdo que cuando tomaba apuntes en el colegio o en la universidad, siempre pensaba que luego los haría mejor. Pero la realidad suele ser que hacemos las cosas, una sola vez. El tiempo es oro y no estamos como para regalarlo.
En mi caso, mi pasión es leer, y siempre que puedo lo hago, en cualquier ocasión saco el iPad, el iPhone, o lo que se tercie, y me pongo a leer. Hay cosas que merecen más atención, otras que merecen una lectura en diagonal, otras que hay que guardar para más tarde porque tienen un interés mayor o exigen otro ambiente, etcétera. Si estoy haciendo otra cosa, me concentro en esa cosa, pero si puedo aprovechar la más mínima oportunidad para leer lo hago, antes de dormir, al despertar, en el taxi, etcétera.
Si esperase a estar sentado, sin ruido, con la mente despejada, con tiempo, es decir, en las condiciones ideales, no leería ni un 10% de lo que leo. El estar alerta y no tener problemas para adaptarme al ambiente me permite acceder a mucha información.
El conocimiento se adquiere por muchas vías, y una de ellas es accediendo a mucha información, teniendo capacidad de seleccionar lo más adecuado y digerirlo. Eso es lo mejor de Internet, la cantidad de información lista para ser aprovechada, no importa el tema, siempre hay gente que ha pensado y ha escrito sobre ello, unos de mejor manera que otros, pero siempre hay información disponible, y a solo un clic. ¡Qué hacíamos antes sin Internet!
Todo lo anterior se resume en Google. Sin Google no hay Internet.
He conseguido escribir con todas las interrupciones imaginables, que era, al parecer, de lo que se trataba, porque vivir está hecho de interrupciones.Sin duda es algo que nos pasa siempre, pensamos que la vida es un remanso de paz y que tendremos siempre las mejores condiciones para realizar nuestras tareas. El famoso: ya lo haré mejor.
Por ejemplo, recuerdo que cuando tomaba apuntes en el colegio o en la universidad, siempre pensaba que luego los haría mejor. Pero la realidad suele ser que hacemos las cosas, una sola vez. El tiempo es oro y no estamos como para regalarlo.
En mi caso, mi pasión es leer, y siempre que puedo lo hago, en cualquier ocasión saco el iPad, el iPhone, o lo que se tercie, y me pongo a leer. Hay cosas que merecen más atención, otras que merecen una lectura en diagonal, otras que hay que guardar para más tarde porque tienen un interés mayor o exigen otro ambiente, etcétera. Si estoy haciendo otra cosa, me concentro en esa cosa, pero si puedo aprovechar la más mínima oportunidad para leer lo hago, antes de dormir, al despertar, en el taxi, etcétera.
Si esperase a estar sentado, sin ruido, con la mente despejada, con tiempo, es decir, en las condiciones ideales, no leería ni un 10% de lo que leo. El estar alerta y no tener problemas para adaptarme al ambiente me permite acceder a mucha información.
El conocimiento se adquiere por muchas vías, y una de ellas es accediendo a mucha información, teniendo capacidad de seleccionar lo más adecuado y digerirlo. Eso es lo mejor de Internet, la cantidad de información lista para ser aprovechada, no importa el tema, siempre hay gente que ha pensado y ha escrito sobre ello, unos de mejor manera que otros, pero siempre hay información disponible, y a solo un clic. ¡Qué hacíamos antes sin Internet!
Todo lo anterior se resume en Google. Sin Google no hay Internet.
Temas 22.05.2013
Cuba: Carta desde la prisión de régimen especial de Agüica, por Dania Virgen García.
Por ejemplo, aquí en la prisión, tenemos muchos tratos crueles, e inhumanos, violaciones de los derechos constantes del reglamento del sistema penitenciario, bestiales palizas, maltratos verbales, deficiencias en los medicamentos y la asistencia médica, problemas en la asistencia religiosa. Los presos se encuentran incomunicados, la correspondencia es totalmente violada. Estamos recluidos a cientos de kilómetros de nuestros hogares, compartimos celdas con otros reos de alta peligrosidad, el hacinamiento es total, las visitas son cada 45 días o más, las jabas con solo 20 libras, las condiciones higiénicos sanitarias es pésima, ya que no admiten otros calificativos, el agua para beber es completamente contaminada, y escasa, la alimentación, la mayor parte del tiempo está descompuesta. ¿Se imagina?
¿Qué es la trampa de liquidez? Por Xavier Sala i Martín.
Entrevista a Carmen Iglesias, por Alfonso Armada.
Ahora mismo porque estamos en un momento bastante complicado y el país está dando unas muestras de fragmentación, de ruptura y de despilfarro que no son las más ejemplares. Pero respecto a la imagen negativa, vamos a ver: España fue una potencia en los siglos XVI, XVII y XVIII, incluso potencia hegemónica en el XVI y casi todo el XVII, y todos los países hegemónicos han tenido su leyenda negra. Los ingleses en su momento, y ahora los americanos, clarísimamente. Yo creo que lo que sí es específico de nosotros es la interiorización de esa leyenda negra, ese excepcionalismo de creernos todo lo peor de nosotros. Acabo de publicar un libro de ensayos («No siempre lo peor es cierto», Galaxia Gutemberg) en el que aludo a eso. Dicho esto, hay veces que no ocurre así. Desde la Transición, desde el fin de la dictadura, hasta hace no tanto, desde fuera de España nos llegaron a llamar los prusianos del sur. Pero todos los mitos de la hormiga trabajadora, o de la pereza, o del pícaro, etcétera, se reproducen en determinados momentos por circunstancias históricas concretas. Aplicamos un estereotipo, o una definición que nos es común, pero que responde a circunstancias concretas, aunque diferentes.
No, Really: We're Going to Keep Burning Oil—and Lots of It, by Chales Mann.
The question is difficult to answer, because the cost structure of renewables and fossil fuels are different. But the U.S. Energy Information Agency does model the "levelized costs" for new power-generating facilities (levelized costs, it says, are "a convenient summary measure of the overall competiveness of different generating technologies"). According to the most recent EIA estimate, new natural-gas facilities in 2018 will cost an average of $67.10/megawatt-hour, whereas typical wind systems will cost $86.60/MWh, a substantial difference. Solar photovoltaic systems fare still worse. They will cost $144.30/MWh, more than twice as much as natural gas.
Austeridad o vasallaje, por Daniel Lacalle.
Solucionar deuda con más deuda es simplemente agrandar el agujero de unos sistemas de bienestar del estado -que no estado del bienestar- hipertrofiados. Y es importante que sepan ustedes algo. Cualquier economista, keynesiano o no, sabe que de un proceso de endeudamiento excesivo solo se sale de tres maneras. Con un impago de la deuda, una devaluación monstruosa o vía control presupuestario. Las dos primeras son shocks brutales que empobrecen a toda la población. Recuerden Argentina o el propio Reino Unido o la crisis asiática. Varios años de depresión post-impago. Olvidamos que dejar de pagar la deuda y seguir gastando implica que al día siguiente de la quiebra no hay relajaciones de déficit ni generosidad. Piensen qué recortes, hachazos, tendríamos si hacemos impago y tenemos que ajustar todo en un año. No, señores, no hay otra solución.
Por ejemplo, aquí en la prisión, tenemos muchos tratos crueles, e inhumanos, violaciones de los derechos constantes del reglamento del sistema penitenciario, bestiales palizas, maltratos verbales, deficiencias en los medicamentos y la asistencia médica, problemas en la asistencia religiosa. Los presos se encuentran incomunicados, la correspondencia es totalmente violada. Estamos recluidos a cientos de kilómetros de nuestros hogares, compartimos celdas con otros reos de alta peligrosidad, el hacinamiento es total, las visitas son cada 45 días o más, las jabas con solo 20 libras, las condiciones higiénicos sanitarias es pésima, ya que no admiten otros calificativos, el agua para beber es completamente contaminada, y escasa, la alimentación, la mayor parte del tiempo está descompuesta. ¿Se imagina?
¿Qué es la trampa de liquidez? Por Xavier Sala i Martín.
Entrevista a Carmen Iglesias, por Alfonso Armada.
Ahora mismo porque estamos en un momento bastante complicado y el país está dando unas muestras de fragmentación, de ruptura y de despilfarro que no son las más ejemplares. Pero respecto a la imagen negativa, vamos a ver: España fue una potencia en los siglos XVI, XVII y XVIII, incluso potencia hegemónica en el XVI y casi todo el XVII, y todos los países hegemónicos han tenido su leyenda negra. Los ingleses en su momento, y ahora los americanos, clarísimamente. Yo creo que lo que sí es específico de nosotros es la interiorización de esa leyenda negra, ese excepcionalismo de creernos todo lo peor de nosotros. Acabo de publicar un libro de ensayos («No siempre lo peor es cierto», Galaxia Gutemberg) en el que aludo a eso. Dicho esto, hay veces que no ocurre así. Desde la Transición, desde el fin de la dictadura, hasta hace no tanto, desde fuera de España nos llegaron a llamar los prusianos del sur. Pero todos los mitos de la hormiga trabajadora, o de la pereza, o del pícaro, etcétera, se reproducen en determinados momentos por circunstancias históricas concretas. Aplicamos un estereotipo, o una definición que nos es común, pero que responde a circunstancias concretas, aunque diferentes.
No, Really: We're Going to Keep Burning Oil—and Lots of It, by Chales Mann.
The question is difficult to answer, because the cost structure of renewables and fossil fuels are different. But the U.S. Energy Information Agency does model the "levelized costs" for new power-generating facilities (levelized costs, it says, are "a convenient summary measure of the overall competiveness of different generating technologies"). According to the most recent EIA estimate, new natural-gas facilities in 2018 will cost an average of $67.10/megawatt-hour, whereas typical wind systems will cost $86.60/MWh, a substantial difference. Solar photovoltaic systems fare still worse. They will cost $144.30/MWh, more than twice as much as natural gas.
Austeridad o vasallaje, por Daniel Lacalle.
Solucionar deuda con más deuda es simplemente agrandar el agujero de unos sistemas de bienestar del estado -que no estado del bienestar- hipertrofiados. Y es importante que sepan ustedes algo. Cualquier economista, keynesiano o no, sabe que de un proceso de endeudamiento excesivo solo se sale de tres maneras. Con un impago de la deuda, una devaluación monstruosa o vía control presupuestario. Las dos primeras son shocks brutales que empobrecen a toda la población. Recuerden Argentina o el propio Reino Unido o la crisis asiática. Varios años de depresión post-impago. Olvidamos que dejar de pagar la deuda y seguir gastando implica que al día siguiente de la quiebra no hay relajaciones de déficit ni generosidad. Piensen qué recortes, hachazos, tendríamos si hacemos impago y tenemos que ajustar todo en un año. No, señores, no hay otra solución.
Reflexiones 21.05.2013
Prever el futuro siempre y de una manera precisa es una tarea imposible. Se puede acertar puntualmente, pero el porcentaje de aciertos es bajo. Por ejemplo, leamos la presa o libros escritos hace 20 años para darnos cuenta que casi nadie previó el éxito brutal de Internet o del ¿teléfono? móvil. Pero a la vez, nuestras vidas se basan en estimaciones de nuestra vida futura. Sin ir más lejos, al elegir lo que estudiamos. No solo en momentos puntuales y decisivos, como puede ser la elección de estudiar una carrera universitaria, sino a lo largo de nuestra vida para ir completando nuestra formación, tanto académica como profesional, incluso en lo personal.
Realmente esas decisiones nos marcan e influyen en mayor o menos medida en nuestro futuro. Otra cuestión es saber si esas decisiones las tomamos libremente, o si el libre albedrío es solo un auto engaño, pero esa es otra cuestión.
No somos conscientes de la importancia de las decisiones que tomamos hasta que ha pasado el tiempo y vemos las consecuencias, si es que podemos trazar esa línea temporal y deducir que lo que nos pasa ahora es consecuencia de una o varias decisiones que tomamos en su momento. Por ejemplo, en mi caso he dedicado muchas horas de mi vida a jugar al baloncesto. Desde los 12 años hasta los 34 años, entrenando 3 veces por semana, jugando un partido los fines de semana, durante 9 meses al año. Se puede estimar que mi dedicación al juego ha sido de unas 10 000 horas, si incluyese el baloncesto que he visto, podríamos multiplicar esa cifra por 3. Casi siempre sabiendo que no era algo que me permitiría ganarme la vida, ese casi viene de los inevitables sueños de juventud. Por otra parte, llevo estudiando inglés toda mi vida, no sé estimar las horas, pero entre el colegio, academias y estudio personal podemos estimar unas cuantas miles de horas. A pesar de mi inversión de tiempo en jugar y ver baloncesto, no he llegado a ser más que un jugador, no profesional, honesto y trabajador, a un nivel bajo. Por otro lado, mi inversión en el estudio del inglés me ha abierto muchas puertas, tanto en el mundo profesional, como de acceso a conocimiento. Sin ser un experto, puedo entender y leer perfectamente, y escribir y hablar de una manera digna, pero aún hoy sigo estudiando para poder dar un salto más y poder expresarme de manera más fluida.
La pregunta es, si todo el tiempo que he dedicado a jugar al baloncesto lo hubiera dedicado a estudiar inglés, ¿me hubiera ido mejor en la vida? Todo lo anterior suponiendo que la pasión que tenía por el baloncesto se hubiera mantenido en el estudio del inglés. Por una parte, no cabe duda que ahora mismo tendría un nivel de inglés altísimo, prácticamente bilingüe, esto me hubiera abierto aún más puertas. Pero el dejar de practicar baloncesto, ¿me hubiera quitado otras cosas? Quizás el haber estado en muchos equipos y haberme relacionado con mucha gente me ha ayudado a desarrollar habilidades sociales, que de otra manera no hubiera adquirido o desarrollado. Quizás mi salud se hubiera resentido. Quizás mi capacidad de esforzarme y trabajar en equipo no serían las mismas.
Si volviera a tener 12 años y pudiera elegir de nuevo, ¿qué debería de hacer? Creo que no gastaría tanto tiempo con el baloncesto, buscaría un deporte que me consumiera menos tiempo, como salir a correr, y estudiaría inglés. Pero, ¿eso mejoraría mi vida? ¿Sería más feliz? Como he dicho al principio eso es imposible de saber. Y eso que en este escrito he reducido la cuestión a dos temas, pero hay miles de decisiones que he tomado y que me han afectado: estudiar ingeniería técnica industrial, no estudiar como debía en la universidad, haberme casado, mudarme a Perú, leer mucho sobre muchos temas, ser austero y no derrochar, ser honesto, controlar mi temperamento, estar dispuesto y preparado para los cambios en el trabajo y en la vida, no querer tener hijos hasta ahora, etcétera.
Si hubiera cambiado, o cambio, algo de lo anterior, ¿cómo se verá afectada mi vida? No tengo ni idea, y lo mejor de todo, es que me da igual.
Realmente esas decisiones nos marcan e influyen en mayor o menos medida en nuestro futuro. Otra cuestión es saber si esas decisiones las tomamos libremente, o si el libre albedrío es solo un auto engaño, pero esa es otra cuestión.
No somos conscientes de la importancia de las decisiones que tomamos hasta que ha pasado el tiempo y vemos las consecuencias, si es que podemos trazar esa línea temporal y deducir que lo que nos pasa ahora es consecuencia de una o varias decisiones que tomamos en su momento. Por ejemplo, en mi caso he dedicado muchas horas de mi vida a jugar al baloncesto. Desde los 12 años hasta los 34 años, entrenando 3 veces por semana, jugando un partido los fines de semana, durante 9 meses al año. Se puede estimar que mi dedicación al juego ha sido de unas 10 000 horas, si incluyese el baloncesto que he visto, podríamos multiplicar esa cifra por 3. Casi siempre sabiendo que no era algo que me permitiría ganarme la vida, ese casi viene de los inevitables sueños de juventud. Por otra parte, llevo estudiando inglés toda mi vida, no sé estimar las horas, pero entre el colegio, academias y estudio personal podemos estimar unas cuantas miles de horas. A pesar de mi inversión de tiempo en jugar y ver baloncesto, no he llegado a ser más que un jugador, no profesional, honesto y trabajador, a un nivel bajo. Por otro lado, mi inversión en el estudio del inglés me ha abierto muchas puertas, tanto en el mundo profesional, como de acceso a conocimiento. Sin ser un experto, puedo entender y leer perfectamente, y escribir y hablar de una manera digna, pero aún hoy sigo estudiando para poder dar un salto más y poder expresarme de manera más fluida.
La pregunta es, si todo el tiempo que he dedicado a jugar al baloncesto lo hubiera dedicado a estudiar inglés, ¿me hubiera ido mejor en la vida? Todo lo anterior suponiendo que la pasión que tenía por el baloncesto se hubiera mantenido en el estudio del inglés. Por una parte, no cabe duda que ahora mismo tendría un nivel de inglés altísimo, prácticamente bilingüe, esto me hubiera abierto aún más puertas. Pero el dejar de practicar baloncesto, ¿me hubiera quitado otras cosas? Quizás el haber estado en muchos equipos y haberme relacionado con mucha gente me ha ayudado a desarrollar habilidades sociales, que de otra manera no hubiera adquirido o desarrollado. Quizás mi salud se hubiera resentido. Quizás mi capacidad de esforzarme y trabajar en equipo no serían las mismas.
Si volviera a tener 12 años y pudiera elegir de nuevo, ¿qué debería de hacer? Creo que no gastaría tanto tiempo con el baloncesto, buscaría un deporte que me consumiera menos tiempo, como salir a correr, y estudiaría inglés. Pero, ¿eso mejoraría mi vida? ¿Sería más feliz? Como he dicho al principio eso es imposible de saber. Y eso que en este escrito he reducido la cuestión a dos temas, pero hay miles de decisiones que he tomado y que me han afectado: estudiar ingeniería técnica industrial, no estudiar como debía en la universidad, haberme casado, mudarme a Perú, leer mucho sobre muchos temas, ser austero y no derrochar, ser honesto, controlar mi temperamento, estar dispuesto y preparado para los cambios en el trabajo y en la vida, no querer tener hijos hasta ahora, etcétera.
Si hubiera cambiado, o cambio, algo de lo anterior, ¿cómo se verá afectada mi vida? No tengo ni idea, y lo mejor de todo, es que me da igual.
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