Mostrando entradas con la etiqueta Pedos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedos. Mostrar todas las entradas

¿Por qué se producen los pedos?

Comencemos con las justificaciones, al fin y al cabo, todos somos humanos, y todos, desde el más humilde de los súbditos, hasta el Rey – disculpe su Majestad – y desde el ateo más convencido, hasta el mismísimo Papa – y que me perdone su Santidad – nos deshacemos de los gases acumulados en el interior del cuerpo por el mismo procedimiento, eso sí, con más o menos habilidad a la hora de disimularlo.

El origen de lo que llamamos flatulencias (siendo finos) o de los pedos, peos o cuescos (que, siendo menos finos, son algunos de los nombres de guerra que le aplican en distintos lugares) está, en parte, en el aire que ingerimos al tragar saliva, alimentos o bebidas, en los gases que se generan cuando los alimentos reaccionan con los ácidos del estómago o con los fluidos del intestino y, fundamentalmente, porque, al alimentar a las bacterias que abundan en el interior de nuestros intestinos, éstas nos pagan con gases abundantes y, a veces, poco recomendables para olfatos delicados.