Participaciones Preferentes

Xavier Sala i Martín.



Participaciones preferentes: También denominadas, cuando las emite una sociedad extranjera,acciones preferentes. Son un instrumento financiero emitido por una sociedad que no otorga derechos políticos al inversor, ofrece una retribución fija (condicionada a la obtención de beneficios) y cuya duración es perpetua, aunque el emisor suele reservarse el derecho a amortizarlas a partir de los cinco años, previa autorización del supervisor (en el caso de las entidades de crédito, el Banco de España).
Son los últimos inversores en cobrar en caso de quiebra de la entidad, sólo antes de los accionistas.
En el pasado eran emitidas por filiales instrumentales radicadas en el extranjero –fundamentalmente centros offshore -, pero desde 2003 está regulada su emisión desde territorio español.”
Esta es la definición de Participaciones o Acciones Preferentes que uno encuentra en la WEB del Banco de España.
Dejadme que enfatice los aspectos clave de la definición:

  1. Entre ACCIONES y BONOS: En realidad las preferentes son una especie de híbrido que tiene algunas características de las acciones y algunas de los bonos.
  2. NO OTORGA DERECHOS POLÍTICOS AL INVERSOR: las acciones, además de dar derecho a cobrar dividendos, dan derecho a votar en la junta general de accionistas. Las preferentes NO dan derecho a voto. En este sentido se parecen más a los bonos (que no dan derecho a voto) y es por ello que las cajas de ahorros (que no tenían accionistas) utilizaron este mecanismo para aumentar su capital cuando el regulador les obligó a recapitalizarse (otra razón para no fiarse de los reguladores y de la regulación como solución a todos los problemas!).
  3. RENDIMIENTO FIJO: A diferencia de las acciones, dan un rendimiento fijo (6%, 15% o lo que sea). En este sentido, se parecen a los bonos y no a las acciones, que tienen rendimiento variable.
  4. CONDICIONAL: a diferencia de los bonos normales (que pagan el 5, 6 o 15% VAYA O NO VAYA BIEN LA EMPRESA), las preferentes solamente pagan intereses SI la empresa obtiene beneficios. En este sentido, se parecen más a las acciones (que pagan dividendos solo si hay beneficios) que a los bonos (que pagan siempre).
  5. PREFERENTES: Se llaman preferentes porque, en caso de quiebra de la empresa, cobran antes que los accionistas (tienen preferencia sobre las acciones)... pero van después de TODOS los acreedores o tenedores de bonos.
  6. PERPETUAS: Eso que, a diferencia de los “bonos”, si compras preferentes NO te devuelven el dinero al cabo de 1, 5 o 10 años. En este sentido, son más bien como las acciones (por eso se llaman “ACCIONES” preferentes), de las que uno es propietario SIEMPRE... hasta que las vende.

Lo que no dice el Banco de España es que, a diferencia de los bonos o las acciones, no existen mercados organizados de “participaciones preferentes” (o no son mercados muy desarrollados con mucho llíquido en el que sea fàcil vender). Es decir, como he dicho, las acciones (como las preferentes) son perpetuas en el sentido de que si el propietario no las vende, las acciones serás suyas PARA SIEMPRE. En caso de necesitar el dinero, sin embargo, siempre puede ir al mercado y venderlas. Ese mercado de acciones existe y es muy conocido: se llama BOLSA. Lo  mismo pasa con los bonos: si uno compra un bono de 1.000 euros de la empresa X a 10 años, la empresa X le paga a uno los intereses acordados cada año (por ejemplo si el interés es del 5%, cada año uno recibe un cheque de 50 euros). Pasados los 10 años, la empresa X le devuelve los 1.000 euros originales. Si uno necesita el dinero antes de los 10 años, puede ir al mercado de bonos y venderlos. Si a uno le ven muy apurado, quizá no le darán los 1.000 euros pero quizá le den 990. En cualquier caso, existe un mercado donde uno lo puede hacer. El problema de las preferentes es que no existe un mercado donde se puedan vender por lo que la gente que compró una participación preferente de 1.000 euros de un banco que no genera beneficios, no cobra el 6% anual (porque el interés se paga CONDICIONAL a que el banco tenga beneficios) y uno no se puede vender la participación porqué no hay mercado.
Además, aunque hubiera mercado, el precio que le darían a uno no serían los 1.000 originales sino mucho menos, sobre todo si el banco está arruinado ya que, como he dicho en el punto 5, si el banco quebrase, los últimos de cobrar el dinero, después de pagar a todos los acreedores, son los propietarios de preferentes.
El problema para los que compraron las preferentes es que seguramente la letra pequeña de su contrato de compra explicaba con todo detalle todo esto que escribo aquí. Seguramente argumentarán que el empleado del banco que los empujó a comprar las preferentes no les explicó suficientemente los riesgos. Pero es la obligación de uno enterarse de lo que está comprando y es la obligación de uno asesorarse antes de estampar la firma en cualquier contrato. Por lo tanto, creo que por esta dirección, los propietarios de preferentes lo van a tener complicado (aunque sí es cierto que la Directiva Europea sobre Mercados de Instrumentos Financieros obliga a los bancos a examinar a sus clientes para verificar que éstos entienden el producto que están comprando y les prohibe vender si no lo comprenden).
DICHO ESTO, creo que los propietarios de preferentes podrían tener razón SI LA CONTABILIDAD DEL BANCO que compraron estaba FALSIFICADA o los números estaban artificialmente hinchados para tener ganancias y poder de ese modo emitir el capital que el Banco de España les estaba reclamando. Es decir, SI (como se dice en la prensa) los gestores de, por ejemplo Bankia (o cualquiera de las cajas que la forman) falsificaron la información sobre la que los consumidores se basaron para tomar la decisión de comprar preferentes o acciones, entonces la compra debería ser considerada nula.
Hace solamente unas semanas, Facebook salió a bolsa con la ayuda del banco Morgan Stanley. Como todos sabéis, las acciones bajaron mucho durante el primer día. Al parecer, la razón es que Morgan Stanley escondió algún tipo de información sobre los beneficios que había obtenido Facebook en las últimas semanas. Inmediatamente los compradores de acciones del primer día llevaron a Morgan Stanley a los tribunales y ganaron una compensación millonaria. Los propietarios de acciones y preferentes de los bancos que sean condenados por falsificar su contabilidad y sus balances deberían emprender acciones legales y esas sí tienen visos de poder ganar.

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