Enlaces 09.09.2015

Psicología y economía (Behavioral Economics). Francisco Capella


Los coches sin conductor chocan con un problema: los coches con conductor. Matt Richtel y Conor Dougherty
Es muy posible que los accidentes de tráfico y los fallecimientos pudieran caer en picado en un mundo sin conductores, como vaticinan algunos investigadores. Pero todavía faltan muchos años para que el uso de coches que se conducen solos sea generalizado, y los probadores siguen resolviendo hipotéticos riesgos – como los piratas informáticos – y los problemas del mundo real, como qué ocurre cuando un coche autónomo se avería en una carretera.
El lector pixelado. Arcadi Espada
¡El fracaso de Europa! se han apresurado a gritar las plañideras habituales de la mala fe. Cuando lo único evidente es que el fracaso de Europa son ellos. Hoy hacen como que lloran a Aylan Kurdi, pero si mañana una de esas grandes coaliciones europeas que van desde Berlín a Washington arrasara el Estado Islámico con sus Palmiras, al día siguiente, al puro día siguiente, sacarían en procesión sacrílega las fotos de los niños muertos en los mercados, en los patios, en las escuelas, todas las víctimas de los daños que para ellos jamás son daños colaterales, porque siempre vienen del mismo lugar y del mismo estado bandido.
Adonde, a donde, adónde, a dónde. Centro Virtual Cervantes
Además de las diferencias fonológicas y semánticas existentes entre estas formas (a donde y adonde son átonas y enunciativas, mientras que a dónde y adónde son tónicas e interrogativas o exclamativas), son varias las distinciones que desde una perspectiva gramatical pueden establecerse entre ellas.
Prefieren no mirar. Arturo Pérez-Reverte
Esos menguados olvidan que la función de las imágenes de guerra atroces es precisamente ésa. Sacudir, atormentar, herir la sensibilidad del lector, del espectador, lo más que se pueda. Decirle: mira, gilipollas, esto es real. Así muere la gente cuando la matan.

La tecnología crea empleo

En una entrada anterior destacaba un magnífico artículo en el que Don Boudreaux eliminaba el miedo a que la tecnología y los robots generen pobreza y desigualdad, y reduzcan el trabajo para los humanos en el futuro. 

En línea con ese artículo he leído, gracias a Francisco Capella,  uno de Ronald Bailey, Why Are There Any Jobs Still Left? Technology eliminates jobs, not work, que razona por qué es buena la tecnología y cómo, al contrario de lo que indican muchos, ha creado, en los últimos dos siglos aproximadamente, muchos más empleos de los que ha destruido. La clave está en fijarse en aquello que no es tan intuitivo y directo, es decir, lo que hizo Frédéric Bastiat allá en 1850 en su ensayo Lo que se ve y lo que no se ve.

Algunos de los datos facilitados por Bailey en su artículo:
  • Desde 1950 hasta hoy el número de empleos en Estados Unidos se ha casi triplicado, pasando de 58 millones a cerca de 149 millones.
  • Los trabajos relacionados con la agricultura y la manufactura representaban el 33 % del total en Estados Unidos en 1950, mientras que ahora representan el 12 %.
  • El número de empleos en Estados Unidos en la minería del carbón cayó de 483 000 en 1950 a 123 000 hoy.
  • En 1950 el 16 % de la fuerza laboral en Estados Unidos se empleaba en la agricultura. Hoy menos del 2 % lo hace.
  • En 1930 había en Estados Unidos 19 millones de caballos y mulas para arar los campos y menos de un millón de tractores. En 1960 el número de animales había caído a 3 millones y el de tractores aumentado a 4.7 mientras que la productividad se había triplicado. Lo anterior concuerda con lo indicado por Matt Ridley en su inmenso libro El optimista racional: "La población de caballos en Estados Unidos llegó a su máximo de 21 millones de animales en 1915; en aquel tiempo, una tercera parte de la tierra de cultivo estaba dedicada a alimentarlos".
  • Los británicos dedicaban en 1950 a la comida y el vestido un 35 y 10 % de sus ingresos, respectivamente. Ahora dedican el 11 y el 5 %, respectivamente. 
  • Desde 1948 el precio de una televisión ha caído un 98 %.
  • El número de personas trabajando en el diseño de sistemas informáticos y rubros asociados en Estados Unidos ha pasado de 400 000 en 1990 a unos 1'5 millones en 2011. En el rubro de las ciencias de la vida (biotecnología, farmacéutica) de 174 000 en 1990 a 1 millón en 2012.
  • La fuerza laboral en la industria de la salud en Estados Unidos ha pasado de un 2% en 1950 a un 9 % actualmente, es decir, de 1.2 millones a 13.4 millones.
Se han creado muchos más puestos de trabajo de los que se han destruido y se ha mejorado de manera espectacular la productividad. Lo anterior queda reflejado en un informe enlazado en el artículo de Bailey, Technology and people: The great job-creating machine, firmado por Ian Stewart, Debapratim De y Alex Cole, que destaca entre otras cosas las siguientes:
  • Los efectos de la tecnología son indirectos e imprevisibles, por ejemplo, con los coches se desarrollaron las afueras de las ciudades y los médicos dejaron de ser expertos jinetes que visitaban a sus clientes y ahora simplemente los esperan en su clínica.
  • Es impredecible como la tecnología de hoy en día afectará al futuro. ¿Era previsible hace 30 años cómo iba a impactar la telefonía móvil en nuestras vidas?
  • Tal y como indican los autores las reflexiones anteriores las describió de manera memorable Matt Ridley con su: "Las ideas tienen sexo".
  • La destrucción de empleo es directa y fácilmente observable, mientras que la creación de empleo es caótica e impredecible. 
  • A continuación los datos de la destrucción creativa de puestos de trabajo en Reino Unido en el que se observa que hay puestos de trabajo que crecieron hasta un 909 % mientras que otros casi desaparecieron. Con un balance global positivo, es decir, se crearon más empleos de los que se destruyeron.
  • La interacción entre tecnología y empleo se da a través de cuatro mecanismos:
  1. La tecnología sustituye al trabajo como fuente de energía.
  2. Se crean puestos de trabajo para los sectores que provocan el cambio tecnológico.
  3. La tecnología crea puestos de trabajo en sectores intensivos en conocimiento.
  4. El cambio tecnológico reduce los costos de producción y los precios, por lo tanto crea nueva demanda y empleo relacionados con el ocio. 
  • Como conclusiones los autores destacan entre otras ideas que:
  1. La tecnología ha transformado los estándares de productividad y de vida, y, en el proceso, ha creado nuevos puestos de trabajo en nuevos sectores.
  2. Las máquinas se usarán en las tareas más repetitivas y laboriosas, pero no parecen estar cerca de eliminar la necesidad del trabajo humano tal y como no lo han eliminado en los últimos 150 años.
  3. La cantidad de trabajo en la economía no está fijada. Los últimos 200 años demuestran que cuando una máquina sustituye a un ser humano, el resultado, paradójicamente, es un crecimiento más rápido y, con el tiempo, un aumento del empleo.
  4. Todo lo anterior implica que se premie cada vez más la educación de alto nivel y el talento lo que sugiere que la desigualdad de ingresos se puede hacer más amplia.

Comentario a: ¿Qué más está pasando?


Tres serios y graves problemas para los que no creo que haya solución a corto y medio plazo. Podremos mitigar los efectos y hacer que las cosas estén mejor que ahora pero son problemas con una complejidad tal que requerirán décadas y buenas decisiones para eliminarlos. 

Mucha gente mucho más preparada e inteligente que yo está pensando sobre estos temas por lo tanto trataré de dar mi punto de vista planteando preguntas que puedan animar el debate y que expresan mi impotencia ante problemas de esta envergadura. Las soluciones son incrementales, no habrá un gran cambio en un periodo de tiempo corto.

1 y 2. Inmigración de países subsaharianos y éxodo en Siria e Irak:

Casi todos los países de Europa tienen un problema demográfico enorme, con tasas de fertilidad por debajo de dos. La población es más vieja año a año y cada año nacen menos niños. España es uno de los países más afectados por estas circunstancias.

¿Podría Europa resolver estos dos problemas cancelándolos mutuamente? La clave está en ver la solución como una inversión a largo plazo. Tal y como escribí:   

Habiendo dejado su país, su familia y amistades para iniciar una nueva aventura,  esas personas están dispuestas a trabajar duro. Se recibe mano de obra que no ha costado nada formar, todas esas personas llegan para producir de inmediato. Suelen ser personas jóvenes, con lo cual la pirámide de población se beneficia. Se consigue un vínculo fuerte entre países, pudiendo surgir oportunidades de negocios directas, por ejemplo, el turismo. Se ayuda a esas personas a tener un nivel de vida más alto, que puede mejorar al país receptor y al de partida. Etcétera.

A todo lo anterior hay que añadir la cuestión moral, no podemos estar hablando de ayuda a otros países si restringimos el acceso de esas personas a mejores oportunidades. Y, como explicaban en Cafe Hayek, nunca los países desarrollados han estado mejor preparados para recibir inmigrantes: más y mejores carreteras, más doctores, más profesores, más policías, ¡más prosperidad!

Mario Rizzo señala algo similar:

I think western countries, including the US, will make a big mistake in not accepting large numbers of these people. They have proven their mettle by what they have gone through to get out of (eg) Syria. And they will be among the most loyal advocates of “western civilization” and toleration.

Bryan Caplan escribió un ensayo Why Should We Restrict Immigration? (¿Por qué deberíamos restringir la inmigración?) y la conclusión era clara: Sea cual sea su queja, las restricciones a la inmigración son un remedio innecesariamente draconiano ("Whatever your complaint happens to be, immigration restrictions are a needlessly draconian remedy"). En el texto se proponen soluciones que son más humanas que forzar a los extranjeros a languidecer en el Tercer Mundo ("more humane than forcing foreigners to languish in the Third World").

Por último indicar que, según Xavier Sala i Martín en su libro Economía liberal para no economistas y no liberales de 2002,  los subsidios a la agricultura en Estados Unidos y Europa suponían casi $1000 millones diarios ($340 000 millones al año). Esto es un perjuicio muy grave para los países pobres que basan gran parte de su economía en el sector agrícola y ganadero. 

3. La situación de la familia:

De acuerdo con lo que indicas sobre la familia. Personalmente no me importa si los adultos que forman el núcleo familiar son o no del mismo sexo pero sí considero fundamental que haya dos personas dedicadas 100 % al hogar ya que sucede eso tenemos:

- Mayores ingresos. Bien porque los dos aportan con un sueldo o porque del cuidado de los niños se puede encargar uno de ellos.

- Los hijos tienen una mayor atención y pueden disfrutar el doble al tener dos adultos a su disposición. Mi hija tiene 5 meses y no puedo imaginarme lo que sería cuidarla y educarla solo.

- Clave el largo plazo. Las personas mayores cuidaron a sus hijos y deben ser cuidadas por estos. Eso implica una sociedad sana y respetuosa con sus mayores.

Ojo que parece que la gente se agrupa según niveles de ingresos y educación por lo que una fuente de desigualdad son los matrimonios entre iguales. Por supuesto la desigualdad se acentúa entre familias monoparentales y las tradicionales.

Supongo que se debería hacer hincapié desde la escuela en lo bueno que es tener una familia estable y lo que ayuda a largo plazo. Una de las decisiones más importantes de nuestra vida, sino la más, es elegir con quién quieres convivir y tener hijos. Aunque el amor es fundamental hay que valorar muchos otros factores como son: planes y objetivos vitales, afinidad, intereses comunes, nivel de educación, capacidad de colaboración, y muchos otros factores. La vida es una carrera de resistencia no de velocidad.

Por último, estoy contigo en que " la naturaleza humana tiene la capacidad de afrontar los retos que se le presenta". Nunca se debe apostar contra el ingenio humano.