Juan Abreu y la masturbación

Dice Christina O`Donnell, una de las figuras fundamentales del Tea Party, que “la masturbación dentro del matrimonio es infidelidad”. Y una amiga mía, que valora mucho la fidelidad y venera a su marido, está de los nervios.

¡Tal vez soy infiel sin siquiera saberlo! Me ha confesado alarmadísima la pobrecilla.

Tan preocupada está que me ha pedido que le haga llegar a la señorita O`Donnell las siguientes preguntas:

1. ¿Si me masturbo frente a mi marido, a petición suya, es infidelidad?

2. ¿Si me masturbo mientras hablo por teléfono con mi marido, es infidelidad?

3. ¿Si mi marido me pide chupársela a su mejor amigo mientras me masturbo y yo accedo de buena gana, es infidelidad?

4. ¿Si le hago una paja a mi marido mientras mira en la televisión una entrevista con Christina O`Donnell, es infidelidad?

5. ¿Si mi marido me hace una paja y yo mientras lo hace imagino que se la chupo a un negro, es infidelidad?

6. ¿Si me masturbo mientras me lo monto con mi mejor amiga y mi marido nos mira sentado en el sofá y se masturba a su vez, es infidelidad?

7. ¿Si me masturbo mientras me encula un colega de mi marido y se la chupo a otro de sus colegas mientras mi marido hace fotos y videos, es infidelidad?

8. ¿Si me masturbo mientras mi marido me dice al oído lo mucho que le gustaría metérsela en el culo a mi mejor amiga, es infidelidad?

9. ¿Si me masturbo viendo a mi marido follarse a mi mejor amiga, es infidelidad?

10. ¿Si nos masturbamos mirándole la polla a un elefante, es infidelidad?

Ruego a mis lectores norteamericanos y en particular a los del gran Estado de Delaware que hagan llegar estas preguntas sin demora a la señorita O`Donnell.

Charlie Wilson's War

La guerra de Chalie Wilson de Mike Nichols es una muy buena película.

Me gustan mucho este tipo de películas, donde se dejan al descubierto los tejemanejes del poder, donde se ven las debilidades de las diferentes personas y de las que se aprovechan unos terceros.

Con mucho sentido del humor y una trama verosímil , dejando claro que toda acción trae consecuencias que son difícilmente previsibles, y aunque lo sean pueden ser similares o incluso peores de lo que se quería impedir. Hay que elegir entre el mal menor.

Para revisar y ver si una vez conocida la trama se deja ver igual de bien.


Ámsterdam

La visita a Amsterdam  ha merecido la pena. Para volver de nuevo.

La zona centro, por los canales, es una delicia, se puede caminar tranquilamente aunque la cantidad de bicicletas es muy alta y hay que estar atento.

El hotel al que fuimos estaba bien situado, a 10 minutos en metro. Limpio, acogedor y moderno. Con párking para el coche.

La comida no nos ha maravillado, pero nos hemos alimentado decentemente. Hay que investigar más. la próxima vez.

El Rijks Museum estaba en obras pero las pinturas más importantes podían verse, aunque la exposición se centra en el siglo XVII de la pintura flamenca. Me gustan más las pinturas de Frans Hals que las de Rembrandt, aunque las de los dos son una maravilla.

El Van Gogh Museum es un museo perfecto, con espacio más que suficiente para las obras, y con un repaso completo de toda la vida artística de Van Gogh. Muchísima gente, que hacía agobiante la visita. Pero mereció la pena ir.

Habrá que repetir.