Prometer no es lo mismo que hacer

Por desgracia la política se ha convertido en un ejercicio de promesas carentes de sustento de ningún tipo, da igual prometer ocho que ochenta, porque cada partido tiene sus fieles que les jalean y les votan pase lo que pase. Recordemos que al PSOE lo votaron 7 millones de personas en las últimas elecciones en 2011, después de lo "bien" que lo habían hecho.

Leer esta entrevista de 2004, comentada por mí, a Miguel Sebastián coordinador del programa económico del PSOE, es para llorar. Es que no acierta una. Todo errado, todas las propuestas son de una demagogia insultante. Iban a arreglar el mundo y les pasaron por encima como un ciclón.

Cabría preguntarse si realmente queremos la verdad, y queremos partidos políticos como los de ahora que nos prometan el oro y el moro. Porque nadie en sus cabales puede creerse que se pueda prometer crecimiento o creación de empleo o cientos de cosas más, eso es futurología, que es simple y llanamente una gran mentira.

Además de a la política, podemos aplicar lo anterior a muchos otro campos. Uno de mis favoritos es el de los inversores en bolsa. Si alguien supiera como van a evolucionar los valores del mercado no lo dirían, invertirían ellos y se harían ricos. Un ejemplo para demostrar los genios que invierten en la bolsa: Confunden en la bolsa a Twitter con Tweeter, una empresa en bancarrota.

Definitivamente no es lo mismo prometer que hacer.

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