La corrección política y sus peligros

"El irresistible avance de la corrección política es una señal muy potente que nos advierte de la infantilización de la sociedad occidental, reflejada con pavorosa nitidez en su universidad, de donde precisamente proviene. Tanto despropósito llevó a Richard Dawkins, profesor de biología evolutiva de la Universidad de Cardiff a advertir a sus estudiantes, con indisimulada indignación: "La universidad no puede ser un 'espacio seguro'. El que lo busque, que se vaya a casa, abrace a su osito de peluche y se ponga el chupete hasta que se encuentre listo para volver. Los estudiantes que se ofenden por escuchar opiniones contraria a las suyas, quizá no estén preparados para venir a la universidad"."

"La corrección política es producto de ese pensamiento infantil que cree que el monstruo desaparecerá con solo cerrar los ojos. Pero la maduración personal consiste justo en lo contrario, en descubrir que el mundo no es siempre bello ni bueno, en la toma de conciencia de que el mal existe, en llegar a aceptar y encajar la contrariedad, el sufrimiento. Y, por supuesto, en aprender a rebatir los criterios opuestos. En su esfuerzo por hacer sentir a todos los estudiantes cómodos y seguros, a salvo de cualquier potencial shock, las universidades están sacrificando la credibilidad y el rigor del discurso intelectual, remplazando la lógica por la emoción y la razón por la ignorancia."

"Cuando se designa unos espacios universitarios como seguros, implícitamente se está marcando otros como inseguros y, por lo tanto, tarde o temprano habrá que “asegurarlos”, hasta que cualquier opinión desconcertante quede prohibida en todo el campus. Y, si esto es válido para la universidad, ¿por qué no trasladarlo a la sociedad en su conjunto? Así, la represión se extiende como mancha de aceite, prohibiendo palabras, términos, actitudes, estableciendo una siniestra policía del pensamiento."

"Lo expresó de forma certera el defensor de los derechos civiles W. E. B. Du Bois en 1928. Tras ser recriminado por un joven exaltado por usar la palabra "negro", Du Bois respondió: "Es un error juvenil confundir los nombres con las cosas. Las palabras son sólo signos convencionales para identificar objetos o hechos: son estos últimos los que cuentan. Hay personas que nos desprecian por ser negros; pero no van a despreciarnos menos por hacernos llamar 'hombres de color' o 'afroamericanos'. No es el nombre... es el hecho"."

"Al poner los sentimientos por encima de los hechos, de las razones, cualquier opinión válida puede ser desactivada tachándola de racista, sexista, discriminatoria. Puede que a estas personas la corrección política les haga sentirse más cómodos, pero a costa de instaurar la cultura del miedo en los demás."

"Renunciar al libre discurso, al libre pensamiento, para evitar herir la sensibilidad de algunos es peor que estúpido: es peligroso porque pone en cuestión los principios de la democracia. Debemos ser respetuosos con todo el mundo, por supuesto. Pero también expresar con libertad nuestras ideas y argumentos. Si alguien se molesta, se rasga las vestiduras, es muy probable que esté mostrando su talante inmaduro, su carácter infantil e intolerante. Lo advirtió George Orwell en su novela 1984: "La libertad es el derecho de decir a la gente aquello que no quiere oír".

5 errores periodísticos al informar sobre seísmos

"Como regla general, todos los artículos periodísticos comienzan (o pretenden comenzar) informando sobre el poder destructivo del terremoto en cuestión. Para lo cual, se hace mención a su magnitud en la escala de Richter. Sin embargo, esta escala mide exclusivamente la energía liberada por el seísmo (independientemente de la distancia al epicentro, el tipo de suelo, etc.). En lugar de ello, para informar correctamente del efecto de un terremoto en una determinada localidad, se debería hablar, además, de su intensidad, cuya medida refleja directamente el poder destructivo del sismo y el daño causado en un punto concreto."

"El fenómeno se basa en las fuerzas de inercia que experimentan las construcciones en contra del movimiento del suelo (según la segunda Ley de Newton: F = m x a). De forma que tanto mayores serán estas fuerzas cuanto mayor sea la masa del edificio y cuanto mayor sea la aceleración que experimenta, la cual a su vez es función de la aceleración del suelo (¡o la intensidad del sismo dicho de otra forma!) y de la relación entre la frecuencia propia del edificio y la frecuencia de las ondas sísmicas (fenómeno de resonancia)."

De Diego Apellániz.

The Empirical Data for Human Progress through the Liberal Enlightenment

"This data shows that human life in general is better today in at least twelve ways:

(1) There are more lives and longer lives.
(2) Life is healthier
(3) Life is richer and less impoverished.
(4) Life shows more equality of opportunity.
(5) Life is more peaceful.
(6) Life is freer.
(7) Family life is better.
(8) Life shows technological progress.
(9) Life is more environmentally sustainable.
(10) Life is more enlightened.
(11) Life is more virtuous.
(12) Life is more complex."

"The great danger here is that if we do not recognize the human progress brought to us by liberal norms and institutions, we might become so fearful and angry that we will turn away from our liberal principles and embrace the illiberal rhetoric of a demagogue who promises to save us."