Terrorismo

"Mi versión es que esta gente no sabe, que una de las condiciones para ser terrorista es no saber demasiado de la persona a la cual estás disparando. Verlo como una diana".

Fuente: Arcadi Espada.

How I Live Like A Rockefeller

"This morning I woke up to the gentle nudging of my alarm clock.  I got out of bed, got into my gym clothes, and went and did a session in my living room with my personal trainer.  Afterward, we had a cool down session and then got into the shower, with the water pleasantly heated just the way I like it by another servant.  Afterwards, I made some breakfast (I do love to cook), and instructed one servant to make sure the dishes were clean and another to feed the cat and a third to clean her litter box while I was at the office.  On my way to and from the office, I was able to listen to some of my favorite artists playing my favorite songs.  When I got home, I instructed yet another servant to do my laundry while I sit here and write this blog with my cat on my lap.  Later tonight, I think I’ll catch some Spring Training baseball action in Florida from my personal luxury box.

And all this on a middle class salary".

Reflexiones sobre el terrorismo

"Salman Rushdie: Para demostrar que el fundamentalista se equivoca, tenemos que saber primero que se equivoca. Tenemos que estar de acuerdo en qué es lo que importa: besarse en público, los bocadillos de jamón, la divergencia de opiniones, la última moda, la literatura, la generosidad, el agua, una distribución más justa de los recursos mundiales, las películas, la música, la libertad de pensamiento, la belleza, el amor. Esas serán nuestras armas".

"Arcadi Espada: El terrorismo es barato. Con una pequeña economía, una pequeña logística y un pequeño cerebro uno puede convertirse en un terrorista muy completo".

Fuente: Letras libres.

Las nuevas coartadas

"Siempre detestaré -y me levantaré contra ella- cualquier militancia que impida a una persona reconocer en otra a un semejante cuya vida es preciosa. Me da igual la coartada, ya se trate de una patria, de una raza o, degenerando, como en Belmonte, de unos animales. Ahora no nos referimos a la fosa séptica del tuiter, a ese aliviadero de maldad, a ese regüeldo colectivo donde el hijoputa clandestino de siempre se volvió expansivo. Ahora nos referimos a la última expresión de la capacidad ideológica de anular la empatía y cosificar a un hombre hasta volverse uno incapaz de apreciar el matiz trágico de su muerte. Peor aún: hasta volverse uno capaz de festejarla como un gol, arrasando por añadidura la intimidad y el dolor de los seres queridos del muerto cuando éstos están más quebradizos".