"Los medios de comunicación han trasladado su crisis (y el pesimismo derivado de la misma) a su relato de la realidad. Muchas veces, también, los periodistas lo han hecho con sus frustraciones personales. Una dependencia moralmente distinta a la de un banco, pero periodísticamente igual de dañina. Consciente o inconscientemente, ha sido así. La idea del progreso ha decaído, sobre todo, en los medios y a través de los medios, al resto de la sociedad. Y sus editores deberían reflexionar sobre la contribución real del periodismo a lo que ellos llaman “ser fundamentales para la democracia”. Porque, además, también se supone que periodismo es la prensa del corazón y los realities. Actualmente, la mayoría de los medios —también la prensa— contribuye a otra conclusión: que la democracia representativa no se hace gracias a los medios sino a pesar de la mayoría de ellos."
“Ningún poder en la tierra podrá arrancarte lo que has vivido.” Viktor Frankl
Ray Allen: Letter to My Younger Self
"In every locker room you’ll ever be in, everybody will say all the right things. Everybody says they’re willing to sacrifice whatever it takes to win a title. But this game isn’t a movie. It’s not about being the man in the fourth quarter. It’s not about talk. It’s getting in your work every single day, when nobody is watching.
Kevin Garnett, Paul Pierce, LeBron James, Dwyane Wade. The men who you are going to win championships with are all going to be very different people. What makes them champions is the boring old habits that nobody sees. They compete to see who can be the first to get to the gym and the last to leave."
"Most of the time, you will be alone.
That won’t make you the most popular person. Some people simply won’t understand. Is the cost worth it?
Only you can answer that.
Who am I supposed to be?"
"Most people will never really get to know the real you. But they’ll know your work."
Full text.
Kevin Garnett, Paul Pierce, LeBron James, Dwyane Wade. The men who you are going to win championships with are all going to be very different people. What makes them champions is the boring old habits that nobody sees. They compete to see who can be the first to get to the gym and the last to leave."
"Most of the time, you will be alone.
That won’t make you the most popular person. Some people simply won’t understand. Is the cost worth it?
Only you can answer that.
Who am I supposed to be?"
"Most people will never really get to know the real you. But they’ll know your work."
Full text.
Pobres con plata
"Construir institucionalidad requiere una firme voluntad política, pero no basta la del gobierno. Se necesita, al menos, una masa crítica de políticos que hagan política con P mayúscula. Pero ello no va a ocurrir a menos que los ciudadanos demandemos institucionalidad con la misma firmeza con la que hoy exigimos estabilidad macroeconómica. Y allí, en mi opinión, está el error de Vergara: interpretar la frustración de la gente con la corrupción y la inseguridad como una demanda por priorizar la construcción de un Estado de derecho.
¿Es razonable esperar que demandemos Estado de derecho los mismos peruanos que celebramos la criollada, parqueamos donde nos da la gana y a quienes nos interesan un rábano los derechos de los demás? ¿Que exijan institucionalidad quienes eligen al ‘comeoro’ o a la ‘robacable’? Temo que, aun volviéndonos ricos, seguiremos siendo pobres mientras la respuesta sea que no."
Adolf Hitler y Mein Kampf
"Eberhard Jäckel, uno de los más destacados historiadores alemanes sobre la Alemania de Hitler, expresó muy sucintamente la importancia de Mein Kampf cuando escribió que «raramente en la historia, si es que ha sucedido alguna vez, un gobernante ha revelado por escrito, incluso antes de alcanzar el poder, aquello que estaba a punto de llevar a cabo, tal como sí que había hecho Hitler»."
"¿Por qué es Mein Kampf una fuente tan importante? No por su valor simbólico o monetario. Simplemente porque sigue siendo el testimonio múltiple más detallado de la vida, la ideología y la formación de la visión del mundo de Hitler, que acabaría dando lugar a la que es hasta la fecha la guerra más destructiva de la humanidad. Por un lado, sigue siendo una autobiografía personal única de la primera etapa de la vida de Hitler antes de que −como él mismo escribió− se convirtiera en un político. Hitler no volvería a tener nunca más la oportunidad de recordar de nuevo, por ejemplo, detalles de su infancia y su edad adulta."
"En cuanto a la relevancia de este último [el contenido de Mein Kampf], que supuestamente escapó a la atención de los quince millones de lectores alemanes, debería bastar con echar una ojeada a la página inicial del primer volumen para darse cuenta de que contiene, en pocas palabras, los elementos esenciales de la Weltanschauung de Hitler. Todo está ahí: la creencia en la superioridad racial de la raza alemana, la necesidad de que Austria pasara a ser absorbida por Alemania y la búsqueda de un nuevo Lebensraum a fin de poder alimentar a la hambrienta nación alemana. Sólo faltan los supuestos culpables y los responsables de todas las calamidades de los alemanes, el marxismo y el judaísmo, que aparecen varias páginas más adelante. ¿Han estado los alemanes tan ciegos y han sido tan presuntuosos como para pasar por alto la primera página de Mein Kampf? Hubo, por supuesto, autores dentro y fuera de Alemania que comprendieron el mensaje de Mein Kampf e intentaron hacer sonar las alarmas: Theodor Heuss, el futuro presidente de la República Federal, o la valerosa periodista austríaca Irene Harand. Las críticas de Heuss en su polémica de 1932 al respecto del antisemitismo de Hitler pueden parecer hoy día suaves, pero es que el valiente liberal alemán difícilmente podría haber previsto los horrores de la Solución Final. No obstante, Heuss dio justo en el clavo cuando describió la búsqueda de adquisiciones territoriales en Europa Oriental como el fundamento mismo de la futura política exterior de Hitler."
En Letras Libres, por Milan Hauner.
Syria and the Statistics of War
"Trust none of what you hear, some of what you read, half of what you see goes an old trader adage. As a trader and quant/mathematical statistician, I have been taught to take data seriously, trust nobody’s numbers, and avoid people naive enough to engage in policy based on lurid but questionable pictures of destruction: the fake picture of a dying child is something nobody can question without appearing to be an asshole. As a citizen, I require that the designation “murderer” be determined in a court of law, not by Saudi-funded outlets — once someone is called a murderer or butcher, all bets are off. I cannot believe governments and bureaucrats could be so stupid. But they are."
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