Analfabetos en las ondas

Escucho la radio una media de tres o cuatro horas al día. El formato podcast me permite acceder a cualquier hora a los programas que más me interesan: política, economía, historia, cine, y otros. Programas de España y también internacionales.

Una cuantas veces al día escucho algo que me recuerda la frase de Nassim Taleb: "Me disgusta la gente que, sin haber hecho los deberes en la biblioteca, piensa que puede tener una idea original e intuitiva sobre determinado asunto". Además de la falta evidente de preparación, las burradas que dicen avergonzarían a cualquier estudiante de colegio medianamente aplicado. No me refiero a programas marginales, sino a personas que hablan en las principales cadenas de radio en España, por ejemplo. Muchos exponen datos y conclusiones que no tienen nada que ver con la realidad. ¿Toda la gente que escucha se pondrá en alerta como yo? ¿Se creerá la gente todo lo que escucha? 

Tema aparte son los malvados. Entrevistas con terroristas que hablan de paz y de que se acaben las muertes. Hijos de perra que han segado vidas y que ahora quieren dar lecciones.

Para terminar, aclarar que cuanto más acotado es el tema de debate y mayor es el grado de especialización de los que hablan los disparates se reducen de manera radical.

Un año con Macarena


El nacimiento de mi hija Macarena hace un año ha sido el cambio más grande e importante en mi vida. El tema de los horarios es un ejemplo significativo, ya no hace falta despertador porque a las 5:30 a.m. empieza la fiesta y el resto del día depende en gran parte de sus necesidades. Tenemos mucha suerte por la inestimable ayuda de la familia y otras personas muy cercanas que cuidan y aman a Macarena, aunque los padres son los grandes responsables y quienes están pendientes de todo.

Hay una notable diferencia entre personas que son, y ejercen, de padres y los que no. No es sólo que todo tu cuerpo y mente se adaptan y preparan para la tarea, sino que la visión de la vida es otra. Incluso los miedos, al menos en mi caso. Me preocupa que nos pase algo a mí o mi esposa, no tanto por nosotros mismos, que también, sino porque Macarena se quedaría sin padres. Me da pavor que Macarena crezca sin su madre, por ejemplo. Que le pase algo a Macarena va más allá del pavor, es algo indescriptible. Supongo que la evolución ha creado ese vínculo entre padres e hijos para mejorar la crianza.

Es fascinante ver cómo crece y va descubriendo sus habilidades, cómo aprende a usar sus manos, gatear, caminar, dar y recibir objetos, moverse al son de la música, mirar, escuchar, sorprenderse, reír, descubrir, reconocer a las personas, asustarse, llorar, buscar objetos (siempre los que no queremos que agarre), y mucho más.

Una gran aventura con muchos años de diversión por delante.