La primera prima de riesgo

Arcadi Espada.



La primera aparición, que me conste, del sintagma prima de riesgo en un periódico español es del 14 de julio de 1896. El párrafo forma parte de una serie de artículos económicos firmados por Manuel Fernández Font, autor de La Ciencia del Comercioal alcance de todas las inteligencias, por 10 pesetas en Barcelona, o por 11 por correo, y que alcanzó un volumen de 448 páginas:
«Bajo dos conceptos enteramente distintos entre sí, aparece á nuestra vista el provecho que obtiene el capital constituído en numerario, productos materiales, útiles, trabajos, talentos, etc., cuando su inversión ha tenido por base el préstamo, ó bien una comandita. El uno, como precio real del servicio devuelto en favor del prestado ó de la operación especulativa para cuyo desenvolvimiento fueron aportados los valores; precio que en el acto de la emisión del capital es igual para todos los interesados, y que no varía sino en razón directa de su más ó menos abundancia; y el otro, como prima del riesgo de no reembolsamiento ó de pérdida parcial ó total que corre el capital empeñado en toda operación, cuya prima es variable según el mayor ó menor grado de elevación que alcancen la moral y la inteligencia de los individuos á quienes se les confía el capital y la gestión del ramo de industria ó de comercio á la explotación. En las variaciones de este último aspecto pueden influir otras muchas causas, entre ellas, el estado más ó menos apacible del país, los progresos más ó menos rápidos de la industria ó ramo de comercio puesto en acción, las cualidades personales de los mandatarios, la importancia que alcance la renta asignada como interés del capital, etc., etc., y, como la prima del riesgo es de suyo variable, de aquí resulta que los capitales escojan libremente entre las colocaciones aquellas que mejor pueda convenirles, desde la que produzca lo menos con menos aventuras, hasta la que produzca lo más cuyos riesgos sean también más grandes.
He aquí, por qué, la intervención de los altos poderes del Estado en la elección de las colocaciones del capital, resultaría un hecho atentatorio contra un derecho natural del hombre, y la cosa más funesta á que podría llegarse.
Así lo entiende también el eminente economista Adam Smith, cuando dice: "Todo hombre, en tanto que no vulnere las leyes de la justicia, queda en plena libertad de seguir la ruta que le muestre su interés, y de conducir á donde le plaza su industria y su capital, concurrentemente con la de otro hombre ó de otra clase de hombres."»

Nephicide by Jogger


Víctima, 2 de junio: Ángel María González Sabino

Libertad Digital.



A las dos de la tarde del 2 de junio de 1993, tres días antes de las elecciones generales, la banda terrorista ETA asesinaba de un tiro en la cabeza al toxicómano ÁNGEL MARÍA GONZÁLEZ SABINO. Al parecer, ETA pretendía asesinar a cualquiera de los tres hermanos González Sabino, presuntamente por su vinculación al narcotráfico.
Tres etarras se dirigieron al domicilio familiar de los González Sabino en el barrio de La Paz del extrarradio donostiarra. Uno de ellos se quedó esperando en la calle, realizando labores de cobertura y vigilancia, mientras los otros dos subieron al décimo piso del inmueble donde vivía la familia. Llamaron al timbre y, cuando Ángel María abrió la puerta, uno de los terroristas le disparó un único tiro en la cabeza que le ocasionó la muerte en el acto. Ángel cayó hacia atrás en el vestíbulo de su modesta vivienda. En el lugar de los hechos, la Policía encontró un único casquillo de 9 milímetros marca SBP.
Los médicos del servicio de asistencia DYA sólo pudieron certificar su muerte y atender a Julia, la horrorizada compañera de Ángel, que fue testigo del crimen. Sentada en el suelo, fuera de sí, en un mar de lágrimas, la joven repetía a quien quisiera oírle que Ángel María era toxicómano y que no debía nada a nadie, que no tenía problemas con nadie, que no podía haber sido un ajuste de cuentas. Como tantos otros drogadictos, Ángel González "trapicheaba para sacarse lo suyo y salir adelante".
Al funeral por Ángel María González no asistió ninguna autoridad pública, salvo Gregorio Ordóñezque, una vez más, dejó constancia de su grandeza y humanidad. Lo mismo ocurrió con el asesinato el 6 de abril de 1990 de la pareja formada por Elena Moreno Jiménez y Miguel Paredes García, también justificado por la banda terrorista por la supuesta relación de las víctimas con el tráfico de drogas. En aquella ocasión el presidente del Partido Popular de Guipúzcoa declaró que "hasta en los muertos hay ciudadanos de primera y de segunda categoría (...), cuando los muertos son una pareja de desconocidos, como Miguel y Elena, no se ve a los políticos importantes por ninguna parte".
El párroco que ofició el funeral por Ángel María González leyó un mensaje del obispo de San Sebastián, José María Setién, en el que, entre otras cosas, se decía: "Que nadie pretenda buscar razones de justificación, ni siquiera de disculpa. Ni el ajuste de cuentas ni la defensa de bienes sociales, ni los cálculos estratégicos son razones para ocultar la injusticia y la crueldad de una acción de esta naturaleza". 
El hijo de Ángel vivía con su abuela materna, Ana María, que en 1997 tomó la decisión deabandonar el País Vasco e irse a vivir a Madrid cuando compañeros del niño comenzaron a llamarle el "hijo del chivato" asesinado por ETA. Como había ocurrido siempre que ETA asesinaba a toxicómanos o personas presuntamente vinculadas con el narcotráfico, la banda terrorista y su entorno extendieron el rumor de que era confidente de la Policía. De esa forma la banda intentaba vincular a las fuerzas de seguridad con el tráfico de drogas.
Con el título "El hijo del chivato", Nieves Colli publicó el testimonio de Jon y Ana María en un reportaje publicado en ABC (09/04/2004):
(...) La epopeya de Ana María no comienza con el atentado que, el 2 de junio de 1993, acabó con la vida de su yerno. Su historia empezó mucho antes y ETA no hizo sino apalear al apaleado. A perro flaco todo se le vuelven pulgas, dice el refrán. Ana María y su esposo -padres de cinco hijos- eran feriantes, trabajo que les permitió contactar con políticos en numerosos municipios vascos. Entre ellos, el que fuera presidente del PP guipuzcoano, Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA el 23 de enero de 1995, y su sucesora en el cargo, María San Gil, en el punto de mira de los terroristas y condenada por ello a vivir con protección. Cuando en 1993 ETA asesinó a Ángel (el yerno de Ana María) por su relación con el mundo de las drogas (...) Ana María ya se había hecho cargo de su nieto Jon ante la incapacidad de su hija Julia y del marido de ésta, ambos toxicómanos, de educar al chiquillo. A los tres años de edad, Jon apenas conocía a su padre que, durante ese tiempo, cumplió con el servicio militar primero y con una condena después, tras verse implicado en una pelea. En 1987, cuando Ángel salió de la cárcel, éste y Julia se casaron y volvieron a hacerse cargo de su hijo, al que llevaban los fines de semana a casa de Ana María. Al niño le gustaba estar con su abuela. Pero la normalidad duró bien poco. Ángel volvió a engancharse a la droga y detrás de él Julia, que hasta llegó a pasar dos años en prisión por tráfico de estupefacientes. Ya no volvieron a casa de la abuela para recoger a Jon. Pasaron unos años antes de que el niño volviera a ver a su madre. Fue cuando ésta salió de la cárcel. Julia volvió a casa de Ana María y, con la promesa de dejar definitivamente las drogas, empezó a trabajar con ella en las ferias. Pero no fue así y, en 1990, cuando Jon tenía cinco años, su madre volvió a dejarle y a hundirse con su marido en el infierno de la heroína. ‘Mi marido -cuenta Ana María con la serenidad que da el tiempo transcurrido- me llamó para decirme que nuestro nieto había llegado llorando a la caravana. Julia se había vuelto a marchar’. Este episodio fue la gota que colmó el vaso así que Ana María decidió pedir la custodia del niño. Desde entonces, esta mujer ejerce de madre y de abuela tanto de Jon (...) como de una de sus hermanas pequeñas, Erika, que nació en septiembre de 2001 fruto de una relación posterior de Julia. Erika nació con anticuerpos del sida.
Todo lo vivido provocó depresiones al muchacho de las que ha conseguido salir tras muchos años de terapia. De sus años en el País Vasco y de sus padres Jon guarda pocos recuerdos. "Ya pasó", dice, y añade: "¿Mis recuerdos sobre mis padres? Hoy por hoy, bien pocos. Recuerdo que vivía con ellos, pero poco (...). Lo que más, un cumpleaños, el último, con cinco o seis años, que mi padre me regaló un coche teledirigido". En relación a su abuela, el joven lo tiene claro: "para mí, ella es mi madre". Gracias a ella, sus nietos han podido tener una vida digna y una formación escolar adecuada.
En 1997 la Audiencia Nacional condenó a Agustín Almaraz Larrañaga y a José Ignacio Alonso Rubio (autor del disparo) a sendas penas de 29 años de prisión como autores del asesinato de Ángel María González. En el año 2000 fue condenado a la misma pena Sergio Polo Escobes.
Ángel María González Sabino era de San Sebastián y tenía 29 años. Estaba casado con Julia, de 24 años, con la que tenía un hijo, Jon, del que ya se había hecho cargo la abuela materna antes del asesinato.

Entrevista a Berta Soler

junio b. soler

Cuba actualidad, Lawton, La Habana, (PD) Sobre Berta Soler pesa un gran legado. Ser portavoz y líder de Damas de Blanco conlleva la gigantesca responsabilidad de asumir la impronta, el carisma y el liderazgo de la ausente Dama de Cuba, Laura Pollán. Pero hasta hoy lo ha logrado. 
La oposición interna sostiene opiniones encontradas y controvertidas sobre el accionar y las últimas posiciones sostenidas por la iglesia católica cubana o para decirlo mejor, su jerarquía nacional. Sobre este y otros tópicos de interés, conversamos en su acogedor y sencillo apartamento ubicado en la barriada habanera de Alamar.
Entrevista
Para comenzar esta entrevista, formulamos la primera pregunta:
  Periodista: ¿Cuál es la situación en que podría enmarcarse el accionar de la iglesia y su relación con Damas de Blanco y el resto de la disidencia y oposición interna cubana?

Berta Soler: En los últimos tiempos, la iglesia católica no ha respondido de acuerdo con las expectativas más generales. Quiero decir, la jerarquía de la iglesia católica no ha jugado el rol que debió jugar de acuerdo con la doctrina social de la iglesia. Esta doctrina, al menos en Cuba, no ha recibido seguimiento. Quiero decir, apoyo, amparo y velar con sentido de compromiso, por la parte más desprotegida de la sociedad. Nosotros somos parte de este sector sufrido, somos el rebaño desprotegido. Me refiero, no solo a las Damas de Blanco, sino a la oposición interna de Cuba en su conjunto. Somos los reprimidos, los golpeados, los apaleados, aún así, nosotros las Damas de Blanco tenemos fe en Cristo. Esta fe nos fortalece y nos hace acortar las distancias con la iglesia católica. Esta iglesia es del pueblo creyente, no de una persona o de un grupo de estas. Vamos a seguir tocando las puertas de la iglesia católica, para que escuche nuestro reclamo. El interés que nos anima es que cese el hostigamiento y la violencia no solo contra las Damas de Blanco, sino contra el pueblo de Cuba, contra la oposición interna. Nuestro afán es que cese el abuso en las prisiones, las terribles condiciones en que malviven nuestros presos políticos. Esto lo puede lograr la iglesia católica a partir de sus contactos con el gobierno cubano.


P: Se conoció que tú y un grupo de Damas de Blanco se entrevistaron con Monseñor Ramón Porcari, ¿podrías abundar sobre este particular?

BS: Nosotros pedimos desde septiembre una cita con Monseñor Jaime Ortega Alamino. Esta cita aún no se ha concretado. Antes de morir Laura Pollán nos reunimos el día 2 de septiembre de 2011 con Porcari. Allí le ratificamos que queríamos reunirnos con Monseñor Ortega y no hemos recibido respuesta suya todavía. Volvimos a insistir el 15 de diciembre de 2011 con el señor Orlando Márquez con la expectativa de que fuera en enero y no fue. Tampoco en febrero y entonces, para el siete de marzo se concretó con Monseñor Porcari. De nuevo ante Porcari, volvimos sobre la cita con Monseñor Ortega. Todo parece indicar a partir de su silencio, que no quiere escucharnos como grupo. Así, pedimos que fuera con cualquier obispo, porque estamos seguras que entonces, llegará a Monseñor Ortega. Entonces ya estaríamos a la espera de su respuesta. Por fin, el pasado día veinticinco tuvimos un encuentro con Monseñor Porcari en el arzobispado que se prolongó por casi más de una hora con treinta minutos. Asistimos cuatro Damas de Blanco en representación del movimiento.

P: ¿Es cierto lo que escuché, sobre que habrían pedido una audiencia con Su Santidad Benedicto XVI en el Vaticano?

BS: Si. Primeramente fuimos para recordarle cómo surgieron las Damas de Blanco, por qué continuamos y cuál es el objetivo final de las Damas de Blanco. Allí entregamos el listado actual de presos políticos, por quienes abogamos, una relación de más de sesenta Damas de Blanco que fueron arrestadas durante la visita del Papa, el desarrollo de las misas y el reglamento de Damas de Blanco. Ratificamos nuestro interés en tener un encuentro con el cardenal Jaime Ortega y le hicimos llegar la carta en que pedimos que interceda ante Su Santidad Benedicto XVI para que conceda audiencia a una representación de Damas de Blanco en el Vaticano. Por cierto, Porcari se mostró poco receptivo y nos dijo: -Si no pudieron estar presentes en las misas papales, ¿cómo piensan qué podrán ir a Roma? Le respondí que entonces, todo quedaría en la reacción del gobierno cubano y para eso ya estamos preparadas. Le recalqué que necesitamos que haga la gestión.

P: ¿Consiguieron en esta ocasión una mayor receptividad en Monseñor Porcari?

BS: No. Esta vez no fue como otras ocasiones. En más de una ocasión, Monseñor Porcari se ha mostrado receptivo con nosotras, esta vez no. Hubo mucha fricción y calor de ambas partes. Pero bueno, las contradicciones fueron resueltas en armonía y al final, recogió lo que entregamos para trasmitirlo al cardenal Ortega Alamino.

P: Como una primera conclusión, puede decirse que pidieron una audiencia en el Vaticano con su Santidad Benedicto XVI, ¿y entonces...?

BS: Como ya ha sido dicho, dejamos nuestra petición con Monseñor Porcari, para que este la haga llegar a Monseñor Ortega y este, la haga llegar a Roma. Aún nos queda concretar el día de la cita con Monseñor Bruno quien está a cargo de la Nunciatura Apostólica de La Habana. Pensamos que fue poco el tiempo que el Papa estuvo en Cuba, pedimos cinco minutos para las Damas de Blanco y no los hubo. Su agenda estuvo apretada y la atmósfera emocional de aquellos días estuvo bastante cargada. Cuando la cita con el Nuncio se concrete, le haremos llegar la carta para Monseñor Jaime Ortega.

P: En Europa, específicamente en Ginebra el gobierno cubano ha sido fuertemente criticado en torno al tema derechos humanos y además, sobre asuntos de justicia y trato al recluso dentro de las prisiones. También esta su conocida posición en torno a la presencia en la Isla de un relator especial sobre derechos humanos y sobre las inspecciones internacionales periódicas en las prisiones de la Isla. ¿Qué podrías decir sobre este particular?

BS: El gobierno cubano pretende desembarazarse de su responsabilidad en las cosas que suceden y pasan en el país. Ya han muerto muchos hombres, más de lo que podría ser aceptado, en protesta o simplemente por exigir cosas elementales que necesitan en su condición de presos políticos y los han dejado morir en huelgas de hambre. Aquí somos apaleados los opositores, tanto mujeres como hombres solo por alzar la voz para promover, defender o exigir el respeto y la implementación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. También por hacer uso del derecho a manifestarnos pacíficamente en las calles. El gobierno cubano dice que no hace falta un relator, pero el caso es: Si no hay basura escondida, ¿por qué no permitir la presencia de un relator? El caso es que efectivamente hay basura a la vista. Pero si no fuera así, la mejor forma de salir de esta encrucijada es permitir la presencia de un relator especial para el tema derechos humanos y darle condiciones para que haga su trabajo.

P: ¿En relación con la inspección periódica de las prisiones cubanas?

BS: El gobierno cubano pretende mostrar a estas como lugares idílicos. En las cárceles de la Isla no solo los presos políticos viven en condiciones infrahumanas. Todos los presos están hacinados, tanto los políticos como los comunes. Las condiciones de vida son pésimas. Pero debe puntualizarse que la alimentación y el trato que reciben, está más allá de los límites de la tolerancia humana. Los carceleros llegan a robar la comida destinada a los reclusos para engordar cerdos que en ocasiones crían con fines de lucro personal. Es muy necesario, imprescindible que el gobierno cubano permita la entrada y facilite condiciones de trabajo a estos, relatores, investigadores o inspectores dentro de las cárceles cubanas. Así el mundo conocerá de primera mano de que se trata en realidad. Los familiares deben llevar alimentos a los presos, tanto comunes como políticos, porque la alimentación, nunca es la adecuada. Una calidad infame y una cantidad insuficiente. Realmente, cuando un hombre entra a una prisión cubana, deja de ser tratado como un hombre, para ser degradado a la condición de animal.


Para Cuba actualidadjuan.gonzlezfebles1@gmail.com
Foto y video: Ángel Moya Acosta

Qué ilusión

Arcadi Espada.



  Querido J:
Este martes estuvo la presidenta Aguirre donde Herrera. Es costumbre de la casa que los periodistas de la tertulia cierren la entrevista con sus preguntas. Yo fui el último. Le pregunté qué haría si estuviese en su mano responder a la pitada que los nacionalistas catalanes y vascos preparaban para un partido de fútbol que debía celebrarse en Madrid. La presidenta dijo que haría lo de Sarkozy: avisar de que suspendería el partido si el himno era menospreciado. En pocos minutos su declaración ya estaba en las web noticiosas. Y en menos de una hora ya la decoraban las reacciones y los análisis. Dominaban estas dos conclusiones:
1. En vez de hablar del déficit se puso a hablar de fútbol.
2. La pregunta estaba perfectamente preparada. Se trataba de desviar la atención del déficit y de la huelga de enseñanza.
Como de costumbre las dos conclusiones tenían el marcado inconveniente de los hechos. La entrevista había durado 15 minutos: 12 se habían dedicado al déficit y 1 minuto al fútbol. La otra conclusión me afectaba directamente: si la pregunta estaba preparada yo había tenido que prepararla, en corrompido conciliábulo con la presidenta. Las dos conclusiones se consolidaron en la web y luego pasaron a los periódicos en forma de prestigiosas mentiras analíticas.
Así pues, y ya adaptado a mi inesperada condición servil, decidí escribir en mi blog Making of de Aguirre y su valet. Utilicé esta última palabra en lugar de criado, porque me pareció más acorde con la filiación aristocrática de una Gil de Biedma y porque soy un pedante francés. La primera parte de mi anotación era una refutación objetiva de que la presidenta no hubiera hablado del déficit. Era sencilla de escribir y sencilla de entender. La segunda era más complicada. Hubiera podido limitarme a decir que yo había hecho mi pregunta sin conciliábulo alguno. Pero, en primer lugar, me daba asco. Responderles así no era más que una forma de legitimarles. ¡De tu palabra contra la mía! Incluso podría aparecer el vaticanista: «Bien. Se trata de opiniones, todas respetables.» En segundo lugar había un problema de eficacia: diciendo modosamente «yo no lo hice» nadie iba a enterarse. El susurro calumnioso requería el estruendo pirotécnico. Por último, last but…, estaba la cuestión de estilo de la que hemos hablado tantas veces. La banda aviar amenaza con hacer del periodismo un erial de significación donde solo pueda hablarse su lenguaje recto cular de 140 palabras y donde la ironía, los juegos de palabras, los atajos semánticos y la libidinosa intertextualidad estén severamente proscritos. No me da la gana; y lo que aún es peor: no me la dará. ¡Como si el vulgo no tuviera pozas donde abrevar! A medida que se prohíbe cualquier relación entre el lenguaje y la inteligencia es más difícil comprender la letra pequeña de las hipotecas. Y así nos va, que diría Sopena.
Por lo tanto, y tras las cifras objetivas, venía este párrafo:
«La intervención de la presidenta estuvo perfectamente preparada. Alrededor de las ocho de la mañana, uno de los participantes en el programa, cuyo nombre por el momento voy a callarme, recibió una llamada de la señora Aguirre. Dios sabe cuánto me repelen los diálogos en el periodismo, pero esta vez tengo íntimas razones para hacerlo.
—Oye, que esta mañana voy a estar donde Herrera.
—Qué ilusión, yo también, presidenta.
—Ya lo sé. Que me preguntes por el fútbol y lo que preparan los nacionalistas, por favor.
—No tenías ni que decírmelo, presidenta. Bueno soy yo.
—Hala, hasta luego.
—Hasta luego, presidenta.
Y así se hizo. La antífrasis.»
Solo con recordar, como recordaba la España frascuela que murmura y que calumnia, que era yo el que había hecho la pregunta (y se incluía un link al corte de voz), el texto ya dejaba ver su razón grotesca. Pero además estaban estas marcas chocarreras, cortesía obligatoria para el que queriendo entender pudiera: íntimas razonesdonde Herreraqué ilusiónni que decírmelo presidentabueno soy yo. Por último, y dado que la ironía (alcohol glorioso que permite ver doble: lo que es y lo que no es), no debe, en los periódicos, sostenerse en la ficción, escribí la palabra antífrasis, ese animalito singular que para decir una cosa elige su contraria.
Como esperaba, al poco aparecieron los primeros despeñados, que ni al último agarradero de la antífrasis habían podio sujetarse. Destacaban los que desde el minuto uno habían creído en el conciliábulo corrupto con la presidenta. ¡Allí estaban, celebrando su perspicacia, y ya lo decía yo! Cada vez que caía uno de sus tweets era como si les viera meterse un torrezno de cianuro. Se confirmaba algo que traía el Times del lunes sobre el spoiler, esa práctica de explicar la película a quien aún no la ha visto: el suspense sobrevive a la certeza. Y ya no digamos si se probaba el llamado sesgo de confirmación, esa tierna característica humana que consiste en ver sólo aquello que creemos. Naturalmente, algunos héroes de la lectura, y el primero el ciudadano Mario Cobo, alertaron en seguida sobre el sentido real del texto. ¡Pero quién iba a privar a los creyentes de su orgía! El periodismo ciudadano sólo se parece al periodismo en que tampoco deja que la verdad le estropee una buena noticia. Aún estaba por verse, sin embargo, el prodigio principal. Y era el de la presidenta Aguirre queriéndome desmentir («es falso de toda falsedad…») con un tweet. Por un momento me turbé: si la señora Aguirre desmentía mi post desmentía la antífrasis. ¡O sea que todo sería cierto! Otro torrezno.
A la hora en que te escribo el paisaje demolido es una pura maravilla. Se han juntado dos segregaciones. Por un lado los que crucifican a la presidentaescriben: «Cómo Aguirre preparó su declaración sobre la final de la Copa» Por el otro están los que van a morir por ella: «Arcadi Espada se inventó que Esperanza Aguirre pidió que le preguntaran por los pitidos de la final de Copa.» Dos espléndidas y catastróficas mentiras que igualan a los irreductibles. Divertidos, y merecidos, efectos colaterales de la verdadera batalla librada y ganada. Porque los cerúleos analistas que diseminan con impunidad el venticello de la calumnia y que van macerando la opinión pública con insinuaciones, sugerencias, medias verdades y toqueteos, y a los que es difícil desmentir por la naturaleza amagada, filistea y flatulenta de su prosa, esos tipos se han quedado esta vez con el seis doble ahorcado.
Un último favor te pido, querido amigo. Ya que coincides alguna vez con la presidenta Aguirre, y si se da la oportunidad, quiero que la tranquilices y le asegures, con la garantía de Antífrasis, el animalito paradójico, que la pregunta formulada rozando las nueve horas del martes 22, allí donde Herrera, no la pactó con nadie, incluidos sus valets.
Sigue con salud.
A.
(El Mundo, 26 de mayo de 2012)