Tu musa, de Luis Alberto de Cuenca

Convéncete primero de que le caes simpático,
de que lo pasa bien cuando sale contigo.
Llévala a casa luego, sírvele un par de copas
y, en un momento dado, mordisquéale el cuello.
Unas veces querrá pasar al dormitorio,
otras alegará una indisposición
y otras te contará su vida por entregas.
Muéstrale en cada caso la dosis de cariño
que te pidan sus ojos. Sé generoso siempre.
Trata de conservarla como sea a tu lado.
Sin ella, sin tu musa, no eres nadie, poeta.

De Por fuertes y fronteras (1996)

3 comentarios:

  1. Así debería de ser para un hombre una mujer, eso debe de significar su musa su inspiración.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Es una mujer la musa o es simplemente un estado mental? En cualquier caso a la mujer y al hombre hay que tratarlos siempre muy bien.

      Eliminar
  2. La busqueda de inspiracion, que nos lleva a idealizar y a un estado permanente de extasis, hermoso poema.

    ResponderEliminar