Collige, virgo, rosas, de Luis Alberto de Cuenca

Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlete los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.

De Por fuertes y fronteras (1996).

Entrevista a Felipe González: votos y competencias

"Imagínese que Andalucía decide, o Cataluña o la Comunidad Valenciana, por el 98% de los votos que quiere declararle la guerra a Italia para recuperar el reino de Nápoles y Sicilia. La decisión desde el punto de vista democrático parece poco contestable. Una mayoría abrumadora decide recuperarlo como herederos del reino de Aragón. ¿Es impecablemente democrático? No, no y no, de impecablemente nada. Esto es una monstruosidad porque no tiene legitimación ninguna para hacerlo porque está fuera de su ámbito competencial".

Fuente: Jot Down.

Redes sociales

Uso bastante las redes sociales, cada una de ellas con un propósito diferente. Linkedin para temas profesionales, sobre todo búsqueda de contactos. Facebook de manera recreativa, sobre todo temas visuales y música. Similares a Facebook son Tumblr, Pinterest y Google+. A la que más tiempo e interés dedico es Twitter. Su uso es muy sencillo y encuentro muchos temas de interés: imágenes, noticias, reportajes, humor, buenos consejos, gente inteligente, y mucho más. Es cierto que mucha gente se dedica a insultar. Gente a la que no le interesa aprender ni tener una conversación sosegada. Pero es sencillo bloquear o silenciar a esas personas. 

A continuación unos tuits del usuario @velardedaoiz en los que trata de explicar cómo se debe trabajar con la estadística. Sólo consigue insultos como respuesta (Aquí el hilo completo). 

Visión trágica contra visión utópica

"Se conoce como la Visión Utópica relacionada con Rousseau, Godwin, Condorcet, Thomas Paine, los economistas normativos convencionales (del tipo que le piden que haga elecciones racionales porque eso es lo mejor para usted), etcétera. Creen en la razón y en la racionalidad, que tenemos que superar los obstáculos culturales que hay en nuestro camino para convertirnos en una mejor raza humana, pensando que podemos controlar nuestra naturaleza a voluntad y transformarla con una sencilla orden para lograr, entre otras cosas, la felicidad y la racionalidad. En esencia, esta categoría incluiría a aquellos que creen que la cura de la obesidad consiste en informar a la gente del hecho de que debería cuidar su salud.

Por otro lado, está la Visión Trágica de la humanidad que cree en la existencia de limitaciones y fallos inherentes en nuestra forma de pensar y actuar y que hay que reconocer este hecho para poder emprender cualquier acción individual y colectiva. Esta categoría de personas incluye a Karl Popper (falseacionismo y desconfianza de las «respuestas» intelectuales y, de hecho, de cualquiera que confíe en que sabe algo con certeza), Friedrich Hayek y Milton Friedman (sospecha de los Gobiernos), Adam Smith (la intención del hombre), Fferbert Simon (racionalidad limitada), Amos Tversky y Daniel Kahneman (heurísticas y sesgos), el especulador George Soros, etcétera".

Fuente: ¿Existe la suerte? Engañados por el azar, de Nassim Taleb.

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Tu musa, de Luis Alberto de Cuenca

Convéncete primero de que le caes simpático,
de que lo pasa bien cuando sale contigo.
Llévala a casa luego, sírvele un par de copas
y, en un momento dado, mordisquéale el cuello.
Unas veces querrá pasar al dormitorio,
otras alegará una indisposición
y otras te contará su vida por entregas.
Muéstrale en cada caso la dosis de cariño
que te pidan sus ojos. Sé generoso siempre.
Trata de conservarla como sea a tu lado.
Sin ella, sin tu musa, no eres nadie, poeta.

De Por fuertes y fronteras (1996)

Gasto público

"La realidad demuestra que es muy difícil bajar el gasto público, en España y otros países. Los políticos no tienen incentivos para ello. Al revés, pueden prometer el oro y el moro y eso les da votos. Y ya lo pagarán los que vengan detrás. Hay elecciones cada dos por tres y tienes que prometer algo continuamente y ese algo es siempre aumento del gasto (ejemplos de estos tenemos a mansalva… ambulancias en zonas despobladas, colegios en pueblos sin niños, etc).

Además, está muy extendida la idea de que el aumento del gasto público repercute en los más desfavorecidos y no siempre es así, aunque sí lo vamos a pagar entre todos. El 80% de los ingresos públicos los paga el trabajador promedio, que gana unos 1.200 euros al mes. No los pagan las empresas ricas y los híperforrados. Por tanto, cada vez que hay aumento de gasto, el trabajador promedio (20 millones en España) tiene que pagar más impuestos. ¿Tiene sentido que un trabajador que gana 1.200 euros o menos pague subvenciones a un director de cine? ¿Tiene sentido que el 40% de lo que paga su empresa por él se vaya en impuestos de todo tipo? Si fuera rico sí tendría sentido, pero ¿ganando 1.200 euros lo tiene?"

Aprendizaje

"Oí esta historia en la India. Un vendedor de sombreros se acostó bajo un árbol para echar una siesta. Cuando se despertó, comprobó que un grupo de monos, en lo alto de un árbol, habían cogido y se habían puesto sus sombreros. Exasperado, se quitó el sombrero que llevaba puesto y lo tiró al suelo. Los monos, que tienen una tendencia muy fuerte a imitar, hicieron lo mismo y tiraron los sombreros al suelo que el vendedor se apresuró a recoger. Medio siglo después, el nieto del vendedor, también en el negocio de los sombreros se vio en parecida situación. Se echó una siesta bajo un árbol e, igualmente, se despertó con la sorpresa de que los monos le habían quitado todos los sombreros. Se acordó entonces de la historia de su abuelo e hizo lo mismo: se quitó el sombrero y lo arrojó al suelo. Pero, sorprendentemente, ninguno de los monos arrojó el sombrero y, al contrario, uno de ellos bajó del árbol, recogió el sombrero que el nieto del vendedor había tirado, y sujetándolo con fuerza, se acercó al vendedor, lo abofeteó y le dijo: 'pero ¿qué te has creído? ¿Que sólo tú has tenido un abuelo?'

Kaushik Basu. The traveler's dilemma. Scientific American, 2007".