Esclavitud y estupidez

A raíz de un comentario en una tertulia radiofónica en la que una "experta" hablaba de esclavitud refiriéndose a la gente que trabajaba en la actualidad para empresas, y para las que la sensación de libertad no existía, he recordado esta tortura descrita de Malcolm Galdwell en su fallido libro Fueras de serie:
Los fugitivos [esclavos] atrapados sufrían una cruel paliza, y a continuación se les frotaban las heridas abiertas con salmuera, zumo de lima y especias picantes. Otro esclavo defecaba en la boca del desdichado o desdichada, al que inmediatamente después se amordazaba por un tiempo entre cuatro y cinco horas.
Lo anterior es un ejemplo extremo de la esclavitud a la que se ha sometido de manera brutal e injusta a millones de seres humanos durante la mayor parte de la historia de la humanidad. Curiosamente, la época actual es en la que se está terminando con estas prácticas y cualquier hecho que tenga similitud con los sucedidos en el pasado son denunciados y perseguidos.

La estulticia de la que hacemos gala muchas veces es sonrojante.

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