Comentario a: Un almuerzo en Washington, de Arcadi Espada

Estimado Arcadi:

Su artículo es preciso y necesario. La clava cuando escribe: "Este es el Partido Socialista que realmente existe. El que considera que las instituciones del Estado han de ser neutrales entre los que defienden el Estado y los que quieren destruirlo"; y: "Los nacionalistas son los primeros responsables del grave conflicto español; pero no son los más importantes".

Es el problema de templar gaitas y haber tenido vergüenza por defender un país y un modelo de democracia que nos ha llevado a ser uno de los países más desarrollados del mundo, tanto desde el punto de vista económico como social.

Da igual el país, lo importante es poder vivir en uno que respete los derechos humanos y cree un ambiente propicio para el desarrollo de las personas y empresas. Lo anterior es lo que nos debería hacer sentir orgullosos a los españoles, que España haya conseguido eso. Por supuesto los paisanos pueden tener los sentimientos que deseen, pero no por ello serán mejores o peores que otros a los que no nos importa nada los mismos.

Analizándolo fríamente, que una región de España como Cataluña o de Reino Unido como Escocia voten por su independencia, y la consigan si la mitad más uno de los electores elige esa opción, sin que el resto de los españoles o británicos tengan nada que decir es un sinsentido. Fácil de defender y explicar, tal y como viene haciendo Libres e iguales, por un presidente del Gobierno.

Felipe González, José María Aznar, Zapatero y Rajoy han preferido pactar, ir capeando el temporal y dejarles hacer. Incluso el PSOE, con su franquicia PSC a la cabeza, se ha convertido en un partido nacionalista cuando ha estado en el poder en Cataluña.

PP y PSOE deberían de avergonzarse de que muchas personas de España que nos consideramos sensatas y defensoras de lo que ha logrado España desde la instauración de la democracia no nos planteemos votarles. Y que muchas otras personas, no tan sensatas, elijan opciones como Podemos, Amiur o ERC, por poner tres ejemplos de partidos que quieren destruir el Estado español.

No pretendo simplificar los problemas a los que se enfrentan los políticos en España, dado que las opiniones de muchos españoles son curiosas, contradictorias y alejadas de la realidad. Pero estos problemas que se plantean no se arreglan siendo demagogos. Hay que hacer pedagogía y enfrentarse a las opiniones de la gente que son erróneas y no se ajustan a la realidad.

Soy optimista, como no puede ser de otra manera, y los problemas que están suponiendo para España las políticas secesionistas pasarán. Pero el peligro está ahí y no es pequeño.

Saludos cordiales.

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