Enlaces 13.05.2014

Tiempo de palabra, por Carlos Blanco.
Esta dictadura tan homicida como cualquier otra, pero con rostro humanoide de acuerdo a la feligresía latinoamericana que la acompaña, tuvo la capacidad de transmitir su manto de impunidad parcial al régimen de Hugo Chávez. El Comandante venezolano dejó de ser el militarote que intentó un golpe de estado contra CAP -con quien Castro se solidarizó el 4-F- y mediante el agua bautismal meada de tiburones, Fidel lo apadrinó para entrar en el Panteón de los Revolucionarios. Desde entonces, el proceso autoritario venezolano recibió la acogida que reservada a la revolución cubana por parte de la izquierda latinoamericana. En el momento en que varios de sus representantes resultaron electos como presidentes la protección continental estuvo asegurada, siempre lubricada por el petróleo para evitar los chirridos que la conchupancia con Chávez producía en democracias más sólidas.
Venezuela: BCV reportó que en marzo la escasez se ubicó en 29,4%, por Angie Contreras.
El desabastecimiento en café se agudizó durante el primer trimestre del año. En marzo la escasez del producto fue de 94,2%; pero venía escalando de 76,1% en febrero; 50,8% en enero y 39,3% en diciembre de 2013. 
En azúcar también la escasez se ubicó en 90% en marzo; mientras que en harina precocida de maíz fue de 89,3%, el índice más alto desde noviembre. 
Otros productos que registraron problemas serios de abastecimiento en marzo fueron: arvejas 89%; margarina 74,9%; sardinas enlatadas 65,2%; caraotas negras 62,5%; lenteja 59,7%; pernil de cochino 56,7%; queso blanco pasteurizado 54,9% y mantequilla 53,3%.
¿Quién no le temería a Karl Kraus? Por Ricardo Bada.
Acerca de la res pública: “El nacionalismo es el amor que me vincula con los débiles mentales de mi país, con quienes insultan mis costumbres y con quienes maltratan mi idioma”. “El secreto del agitador es hacerse tan tontos como sus oyentes para que estos crean que son tan listos como él”.
We can't wreck the climate unless we get rich, but if we get rich, we won't wreck the climate, by Matt Ridley.
I think we can all agree that this is a pretty unlikely future. It’s roughly like projecting forward from 1914 to a wealthy 2000 but with more people, lots more horse-drawn carriages and coal-fuelled steamships, and no clean-air acts. But the point is that making these sorts of assumption is the only way you can get to really high levels of carbon dioxide in 2100. And even so, remember, the average person is three times as rich. If the food supply had collapsed and fossil fuels had run out, then there would hardly be 12 billion people burning ten times as much coal and living like kings, would there? You cannot have it both ways.
Frank Duveneck (1848 – 1919)


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