Enlaces 02.05.2014

Global Warming Scare Tactics, by Ted Nordhaus y Michael Shellenberger.
Since then, evidence that a fear-based approach backfires has grown stronger. A frequently cited 2009 study in the journal Science Communication summed up the scholarly consensus. “Although shocking, catastrophic, and large-scale representations of the impacts of climate change may well act as an initial hook for people’s attention and concern,” the researchers wrote, “they clearly do not motivate a sense of personal engagement with the issue and indeed may act to trigger barriers to engagement such as denial.” In a controlled laboratory experiment published in Psychological Science in 2010, researchers were able to use “dire messages” about global warming to increase skepticism about the problem.
40 magníficos techos alrededor del mundo.

La radiante sala capitular circular de la Catedral de York, en Inglaterra. Esta imagen se tomó utilizando la técnica de imágenes de alto rango dinámico (siglas en inglés HDR), como muchas otras en este artículo. Imagen de Alex Brown

El gasto de las Administraciones subió un 11,2% en plena crisis. por Diego Sánchez de la Cruz.
Entre 2007 y 2013, los ingresos de las Administraciones Públicas han caído de 433.101 a 386.250 millones. Con un paro superior al 25% y miles de empresas destruidas, esta cifra parece normal y coherente, sobre todo si tenemos en cuenta que el dato para 2013 ronda el 38%, en línea con la media histórica de nuestro país. Por el lado de los gastos, vemos que el aumento ha sido notable, pasando de 412.353 a 458.666 millones de euros. Este crecimiento supone un alza del 11,2%.

El brazo de una muchacha en Ruanda, por Alfonso Armada.
Era un carrete en blanco y negro. Los muertos posan muy bien. Y había muchos. Más de mil, aunque eso no lo sabría hasta después, hasta que encontramos a los misioneros. Tiraba fotos del lagar de cadáveres. Entonces lo vi. Era un brazo fino, de una muchacha, desnudo, que se movía como un suave resorte, sin hacer el menor ruido. Un brazo que hacía un movimiento casi amable, como si no quisiera llamar la atención. Se alzaba hacia el cielo, volvía a descender. Como si a través de aquel brazo respiraran los cadáveres amontonados delante de la pequeña iglesia de Gikoro. Como si a través de aquel brazo el pueblo ruandés, náufrago, estuviera haciendo señales a los barcos. Tenía sentido, aunque no lo haya pensado hasta esta otra mañana de abril, a miles de kilómetros, de nuevo a salvo, en mi casa de Madrid, y a veinte años vista. Los soldados de la base naval de La Spezia y un náufrago en un mar de sangre en un país sin costa.
‘Bancarrota’, el documental esencial para entender la crisis de España, por Daniel Lacalle.
No tenemos un problema de deuda pública, sino privada. No existe una sola empresa o familia que gaste anualmente un 16-20% más de lo que ingresa, como hace el estado o varias de las Comunidades Autónomas. Por lo tanto, la comparación deuda privada con publica relativa al PIB es un engaño. Pero además, ¿Sabían ustedes que casi un 19% de la deuda neta del Ibex 35 –exceptuando los bancos- son facturas impagadas o devengos retrasados de la administración? En el caso de algunas empresas, las facturas pendientes suponen casi un 50% de su deuda con recurso. Luego está el concepto de “privado”. Asumir que las empresas fantasma creadas por la administración regional son “privadas” o que la deuda de las cajas -públicas todas- es privada es, como mínimo, irrisorio. Pero, por otro lado, deberíamos recordar que la deuda pública la pagamos todos en impuestos de rentas decrecientes –empobreciéndonos- y la deuda privada, por el contrario, se puede reducir con ampliaciones de capital y desinversiones. ¿Le prestaría usted a una empresa que se endeuda solo para pagar intereses? ¿A qué coste?

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