Enlaces 03.03.2014

Lo que hay detrás de la agitación en Venezuela, por Mary Anastasia O'Grady.
Esa misma noche, el gobierno de Nicolás Maduro, el sucesor elegido a dedo por Chávez, desató una ola de terror en todo el país. Según los blogs venezolanos y las publicaciones en Twitter, la Guardia Nacional y la policía dispararon sus armas en forma indiscriminada, golpearon a civiles, allanaron presuntos escondites de los estudiantes, destruyeron propiedad privada y lanzaron gases lacrimógenos. Milicias civiles en motocicletas se sumaron al pandemónium. Los informes llegaron desde Valencia, Mérida, San Cristóbal, Maracaibo, Puerto Ordaz y otras ciudades, además de la capital.
Diez preguntas para Nicolás Maduro, por Andrés Oppenheimer.
9) ¿Cómo explica que Venezuela, que se benefició del mayor aumento de los precios de petróleo de su historia reciente desde que su predecesor Hugo Chávez asumió a la presidencia en 1999 —el precio del petróleo ha pasado de $9 el barril en ese año, a $100 en la actualidad— sea ahora el país con el índice de inflación más alto del mundo (56 por ciento), el índice de crecimiento económico más bajo de Latinoamérica (1 por ciento), y una creciente escasez de leche, aceite de cocina, harina, papel higiénico y docenas de otros productos de primera necesidad?
Los misterios del voto, por Manuel Conthe.
En las Juntas Generales las votaciones suscitan, con frecuencia, otro problema distinto: en ausencia de un sistema de votación electrónico, discernir el sentido del voto de los presentes sobre cada punto del orden del día, si no lo han manifestado o delegado de antemano, exigiría un proceso largo y tedioso de votación que haría las Juntas interminables. En la práctica el secretario de la Junta solventa el problema con un expeditivo sistema de "deducciones": si se vota una propuesta del Consejo, presume que los presentes están a favor, salvo que manifiesten lo contrario (es el llamado sistema de "deducción negativa", instrumentado mediante la fórmula sacramental "¿Se aprueba?", seguida, tras un decoroso silencio, de un rotundo "¡Se aprueba!").
Brutal vídeo en Ucrania. Ukraine protests: Fighting in Kiev 18.02.2014 from alexey solodunov on Vimeo


Gaziel, claro y castellano (I) y (II), por Arcadi Espada.
Pero, válgame Dios, siempre ha habido formas correctas de hacer las cosas, hasta las más bajas y repugnantes. Y, después, de haber ido yo tantos años a las maduras con la familia Godó, con la abuela del actual propietario, con su padre y con él mismo, lo que tendríamos que hacer noblemente, me parece, era seguir entendiéndonos cuando vinieran las duras. Después de ponernos de acuerdo, en cuestión de pocos minutos, tendríamos que haber salido a la pista de aquella España trágica y estrambótica, a representar, como dos humoristas bien avenidos e inteligentes, la comedia que las circunstancias fatalmente nos imponían: él, Carlos Godó, haciendo el ventajoso papel de Augusto (que de paso le hubiera quedado de maravilla): la cara inexpresiva y toda enharinada, el vestido a colorines de seda con lustrinas de todos colores y el sombrerito de risas en forma de corona condal; yo, cubierto de andrajos, con una nariz roja y unos zapatones rotos, a recibir todas las bofetadas fingidas y que hubiéramos convenido, él y yo, sirviendo de mofa y carcajada al público desaforado que quería juerga, pero teniendo los dos el consuelo cordial de saber que aquello era sólo una triste necesidad de la vida, como ésta tiene tantas, desgraciadamente, y que saliendo de la pista, allí donde ya nadie nos vería, nos daríamos un fuerte abrazo, antes de separarnos probablemente para siempre. Él, a continuar disfrutando indefinidamente de su fortuna, en gran parte debida al periódico regentado por mí durante tantos años; y yo, a empezar por estos mundos de Dios otra vida.

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