Reflexiones 22.05.2013

En esta entrevista Andrés Trapiello, autor de un libro colosal "Las armas y las letras", afirma que:
He conseguido escribir con todas las interrupciones imaginables, que era, al parecer, de lo que se trataba, porque vivir está hecho de interrupciones.
Sin duda es algo que nos pasa siempre, pensamos que la vida es un remanso de paz y que tendremos siempre las mejores condiciones para realizar nuestras tareas. El famoso: ya lo haré mejor.

Por ejemplo, recuerdo que cuando tomaba apuntes en el colegio o en la universidad, siempre pensaba que luego los haría mejor. Pero la realidad suele ser que hacemos las cosas, una sola vez. El tiempo es oro y no estamos como para regalarlo.

En mi caso, mi pasión es leer, y siempre que puedo lo hago, en cualquier ocasión saco el iPad, el iPhone, o lo que se tercie, y me pongo a leer. Hay cosas que merecen más atención, otras que merecen una lectura en diagonal, otras que hay que guardar para más tarde porque tienen un interés mayor o exigen otro ambiente, etcétera. Si estoy haciendo otra cosa, me concentro en esa cosa, pero si puedo aprovechar la más mínima oportunidad para leer lo hago, antes de dormir, al despertar, en el taxi, etcétera.

Si esperase a estar sentado, sin ruido, con la mente despejada, con tiempo, es decir, en las condiciones ideales, no leería ni un 10% de lo que leo. El estar alerta y no tener problemas para adaptarme al ambiente me permite acceder a mucha información.

El conocimiento se adquiere por muchas vías, y una de ellas es accediendo a mucha información, teniendo capacidad de seleccionar lo más adecuado y digerirlo. Eso es lo mejor de Internet, la cantidad de información lista para ser aprovechada, no importa el tema, siempre hay gente que ha pensado y ha escrito sobre ello, unos de mejor manera que otros, pero siempre hay información disponible, y a solo un clic. ¡Qué hacíamos antes sin Internet!

Todo lo anterior se resume en Google. Sin Google no hay Internet.

Temas 22.05.2013

Cuba: Carta desde la prisión de régimen especial de Agüica, por Dania Virgen García.

Por ejemplo, aquí en la prisión, tenemos muchos tratos crueles, e inhumanos, violaciones de los derechos constantes del reglamento del sistema penitenciario, bestiales palizas, maltratos verbales, deficiencias en los medicamentos y la asistencia médica, problemas en la asistencia religiosa. Los presos se encuentran incomunicados, la correspondencia es totalmente violada. Estamos recluidos a cientos de kilómetros de nuestros hogares, compartimos celdas con otros reos de alta peligrosidad, el hacinamiento es total, las visitas son cada 45 días o más, las jabas con solo 20 libras, las condiciones higiénicos sanitarias es pésima, ya que no admiten otros calificativos, el agua para beber es completamente contaminada, y escasa, la alimentación, la mayor parte del tiempo está descompuesta. ¿Se imagina?

¿Qué es la trampa de liquidez? Por Xavier Sala i Martín.


Entrevista a Carmen Iglesias, por Alfonso Armada.

Ahora mismo porque estamos en un momento bastante complicado y el país está dando unas muestras de fragmentación, de ruptura y de despilfarro que no son las más ejemplares. Pero respecto a la imagen negativa, vamos a ver: España fue una potencia en los siglos XVI, XVII y XVIII, incluso potencia hegemónica en el XVI y casi todo el XVII, y todos los países hegemónicos han tenido su leyenda negra. Los ingleses en su momento, y ahora los americanos, clarísimamente. Yo creo que lo que sí es específico de nosotros es la interiorización de esa leyenda negra, ese excepcionalismo de creernos todo lo peor de nosotros. Acabo de publicar un libro de ensayos («No siempre lo peor es cierto», Galaxia Gutemberg) en el que aludo a eso. Dicho esto, hay veces que no ocurre así. Desde la Transición, desde el fin de la dictadura, hasta hace no tanto, desde fuera de España nos llegaron a llamar los prusianos del sur. Pero todos los mitos de la hormiga trabajadora, o de la pereza, o del pícaro, etcétera, se reproducen en determinados momentos por circunstancias históricas concretas. Aplicamos un estereotipo, o una definición que nos es común, pero que responde a circunstancias concretas, aunque diferentes.

No, Really: We're Going to Keep Burning Oil—and Lots of It, by Chales Mann.

The question is difficult to answer, because the cost structure of renewables and fossil fuels are different. But the U.S. Energy Information Agency does model the "levelized costs" for new power-generating facilities (levelized costs, it says, are "a convenient summary measure of the overall competiveness of different generating technologies"). According to the most recent EIA estimate, new natural-gas facilities in 2018 will cost an average of $67.10/megawatt-hour, whereas typical wind systems will cost $86.60/MWh, a substantial difference. Solar photovoltaic systems fare still worse. They will cost $144.30/MWh, more than twice as much as natural gas.

Austeridad o vasallaje, por Daniel Lacalle.

Solucionar deuda con más deuda es simplemente agrandar el agujero de unos sistemas de bienestar del estado -que no estado del bienestar- hipertrofiados. Y es importante que sepan ustedes algo. Cualquier economista, keynesiano o no, sabe que de un proceso de endeudamiento excesivo solo se sale de tres maneras. Con un impago de la deuda, una devaluación monstruosa o vía control presupuestario. Las dos primeras son shocks brutales que empobrecen a toda la población. Recuerden Argentina o el propio Reino Unido o la crisis asiática. Varios años de depresión post-impago. Olvidamos que dejar de pagar la deuda y seguir gastando implica que al día siguiente de la quiebra no hay relajaciones de déficit ni generosidad. Piensen qué recortes, hachazos, tendríamos si hacemos impago y tenemos que ajustar todo en un año. No, señores, no hay otra solución.