Sibelius - Violinkonzert (Mullova, Harding, BBC Proms 2003)



Víctimas, 8 de enero: Arturo Anguera Vallés y Jesús Agustín Cuesta Abril

Libertad Digital.

El comandante del Ejército del Aire, ARTURO ANGUERA VALLÉS, fue el primer asesinado del año 1992, que se saldaría con otras 25 víctimas mortales más. Hacía el número 43 de los más de 50 asesinatos cometidos por la banda terrorista en Cataluña. Ese año tenía un significado especial: la celebración de las Olimpiadas de Barcelona y de la Exposición Universal de Sevilla hicieron que ETA intensificase sus acciones terroristas ya durante 1991, con 45 asesinados, entre ellos los nueve en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Vic el 29 de mayo de 1991, cuatro de ellos niños.
El 6 de enero la Secretaría de Estado para la Seguridad advertía de que las Fuerzas Armadas serían los principales objetivos de los terroristas en ese año olímpico. Dos días después, el 8 de enero de 1992, se produjo el atentado contra el comandante Anguera.
El máximo responsable del sector militar aéreo del aeropuerto de Barcelona fue acribillado a balazos (los terroristas realizaron hasta 26 disparos) mientras se desplazaba en coche. Con él viajaban el teniente Luis Javier Bellota Aznar, alcanzado en las piernas por los proyectiles, y el soldado Jaime Amposta Masdeu, conductor del vehículo, herido de gravedad en el tórax y el abdomen.
El atentado fue obra de un grupo etarra itinerante, entre cuyos integrantes estaba José Luis Urrusolo Sistiaga. Por el asesinato del comandante Anguera fueron juzgados y condenados los etarras Fernando Díez Torres (en 1995) y Urrusolo Sistiaga (en 2002).
Arturo Anguera Vallés tenía 50 años. Era natural de Tortosa (Tarragona). Estaba casado con Roser Blanch y tenía tres hijas de 20, 18 y 16 años (Roser, Blanca y Eliana). Era primo del diputado del PP Juan Manuel Fabra. A su funeral en la catedral de Tortosa asistieron más de tres mil personas. Fue enterrado en su localidad natal, donde una calle lleva su nombre.
Cinco años después, el 8 de enero de 1997 fue asesinado en Madrid JESÚS AGUSTÍN CUESTA ABRIL. Ese año de 1997 estaría unido para siempre con el secuestro, y posterior asesinato, de Miguel Ángel Blanco.
Al teniente coronel Jesús Cuesta le asesinaron en torno a las tres de la tarde cuando se dirigía a su domicilio en el barrio de La Estrella de Madrid. Una terrorista a cara descubierta le disparó dos tiros en la nuca y su compañero le remató con un tercer disparo en el mentón. Además, dispararon, sin lograr alcanzarle, al soldado de reemplazo Alberto Asensio Antón, que hacía labores de chófer del teniente coronel.
Asensio Antón identificó ante la Policía a Ainhoa Múgica Goñi como una de las presuntas autoras del atentado que acabó con la vida de Jesús Cuesta. La etarra pudo participar, además, en el atentado contra José María Aznar, en el asesinato de Francisco Tomás y Valiente y en el atentado con coche bomba perpetrado en Vallecas, entre otros. 
El coche que utilizaron para huir fue explosionado junto a un hipermercado, que dejó varias personas heridas, entre ellas al guardia real Carlos Blázquez Mulas, de 45 años, que pasaba por esa zona junto a su mujer embarazada y su hija de corta edad.
Jesús Cuesta Abril, natural de Madrid, tenía 49 años, estaba casado y era padre de dos hijos de nueve y diez años. Tenía un excelente currículum (licenciado en Derecho y Ciencias Económicas, hablaba varios idiomas), y se encontraba barajando, en el momento de su asesinato, la posibilidad de trasladarse a EEUU al habérsele propuesto impartir varios cursos en ese país.
El funeral, celebrado en el Cuartel General del Ejército, se convirtió en un homenaje al militar asesinado y en una muestra de solidaridad hacia José Antonio Ortega Lara y Cosme Delclaux, que en esos momentos estaban secuestrados en manos de ETA.
La viuda de Jesús Cuesta, Carmen Esteban, dio muestras de una enorme entereza, algo que resaltaron todos los medios de comunicación.

Indefensión aprendida


Rachel Weisz














































Crítica de la Teoría de la Explotación por el Profesor Huerta de Soto


Curso 2009-2010 en http://www.anarcocapitalista.com. El Profesor Huerta de Soto es Catedrático de Economía Política en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

JHS4204 Crítica de la Teoría de la Explotación


TEORÍA DE LA EXPLOTACIÓN EN LA VERSIÓN DE RODBERTUS

1.- Todos los bienes económicos son producto exclusivo del trabajo humano.
2.- Los obreros no perciben, como deberían, el valor íntegro de lo que producen.
3.- Los capitalistas obtienen sus rentas coaccionando a los trabajadores, por medio de instituciones como la propiedad privada y el contrato de trabajo por cuenta ajena, para robarles parte de lo que producen, igual que a los esclavos en el pasado.
4.- El precio de los bienes es el valor del coste del trabajo que llevan incorporados.

CRÍTICA DE LA TEORÍA DE LA EXPLOTACIÓN EN LA VERSIÓN DE RODBERTUS

1.- Es falso que todos los bienes económicos sean producto exclusivo del factor trabajo.
2.- Es falso que los trabajadores no perciban el valor íntegro de su trabajo.
3.- Es falso que el precio dependa del trabajo.
4.- Cae en el razonamiento circular.

TEORÍA DE LA EXPLOTACIÓN EN LA VERSIÓN DE MARX
La teoría de Marx es la de Rodbertus con las siguientes consideraciones:
1.- Utiliza la metodología dialéctica.
2.- Aplica la teoría del valor-trabajo sólo a los bienes producto del trabajo.
3.- Los intercambios implican igualdad.
4.- El capitalista explota al trabajador haciéndole trabajar más horas sin la remuneración correspondiente.
5.- Teoría del Polilogismo.
6.- No hay que pensar en cómo funcionará el socialismo.
7.- El capitalismo caerá debido a la creciente concentración de riqueza que éste causa.

CRÍTICA DE LA TEORÍA DE LA EXPLOTACIÓN EN LA VERSIÓN DE MARX
Son aplicables a Marx las críticas ya vistas a la versión de Rodbertus.
1.- Es falso que los cambios impliquen igualdad.
2.- Marx restringe su estudios a los bienes que le interesan (los que son frutos del trabajo).
3.- Es falso que los bienes se intercambien en razón del trabajo que incorporan.
4.- La teoría del polilogismo es falsa.
5.- Mises demuestra que tanto el socialismo como la "concentración" de empresas que temía Marx son imposibles.
6.- Contradicciones entre el primer y tercer volumen de El Capital.

EL MARXISMO ES LA MÁS GRANDE ESTAFA INTELECTUAL EN LA HISTORIA DEL PENSAMIENTO HUMANO.

Que nadie pretenda eludir su responsabilidad... Para el hombre consciente, nada puede tener en la actualidad mayor importancia que el tema económico. Pues está en juego su propio destino y el de su descendencia... todos estamos convocados a la gran tarea de conocer y difundir las trascendentales verdades ya descubiertas. He aquí el primordial deber cívico de las actuales generaciones. La Acción Humana, von Mises, pág. 1.038.



Fuente: Blanca Moliner.

Mat Ricardo presents a back-up plan


Ronald Coase


By The Concise Encyclopedia of Economics.


Ronald Coase received the Nobel Prize in 1991 “for his discovery and clarification of the significance of transaction costs and property rights for the institutional structure and functioning of the economy.” Coase is an unusual economist for the twentieth century, and a highly unusual Nobel Prize winner. First, his writings are sparse. In a sixty-year career he wrote only about a dozen significant papers—and very few insignificant ones. Second, he uses little or no mathematics, disdaining what he calls “blackboard economics.” Yet his impact on economics has been profound. That impact stems almost entirely from two of his articles, one published when he was twenty-seven and the other published twenty-three years later.

Coase conceived of the first article, “The Nature of the Firm,” while he was an undergraduate on a trip to the United States from his native Britain. At the time he was a socialist, and he dropped in on perennial Socialist Party presidential candidate Norman Thomas. He also visited Ford and General Motors and came up with a puzzle: how could economists say that Lenin was wrong in thinking that the Russian economy could be run like one big factory, when some big firms in the United States seemed to be run very well? In answering his own question, Coase came up with a fundamental insight about why firms exist. Firms are like centrally planned economies, he wrote, but unlike the latter they are formed because of people’s voluntary choices. But why do people make these choices? The answer, wrote Coase, is “marketing costs.” (Economists now use the term “transaction costs.”) If markets were costless to use, firms would not exist. Instead, people would make arm’s-length transactions. But because markets are costly to use, the most efficient production process often takes place in a firm. His explanation of why firms exist is now the accepted one and has given rise to a whole literature on the issue. Coase’s article was cited 169 times in academic journals between 1966 and 1980.

The Problem of Social Cost,” Coase’s other widely cited article (661 citations between 1966 and 1980), was even more pathbreaking; indeed, it gave rise to the field called law and economics. Economists before Coase of virtually all political persuasions had accepted British economist Arthur Pigou’s idea that if, say, a cattle rancher’s cows destroy his neighboring farmer’s crops, the government should stop the rancher from letting his cattle roam free or should at least tax him for doing so. Otherwise, believed economists, the cattle would continue to destroy crops because the rancher would have no incentive to stop them.
But Coase challenged the accepted view. He pointed out that if the rancher had no legal liability for destroying the farmer’s crops, and if transaction costs were zero, the farmer could come to a mutually beneficial agreement with the rancher under which the farmer paid the rancher to cut back on his herd of cattle. This would happen, argued Coase, if the damage from additional cattle exceeded the rancher’s net returns on these cattle. If, for example, the rancher’s net return on a steer was two dollars, then the rancher would accept some amount over two dollars to give up the additional steer. If the steer was doing three dollars’ worth of harm to the crops, then the farmer would be willing to pay the rancher up to three dollars to get rid of the steer. A mutually beneficial bargain would be struck.
Coase considered what would happen if the courts made the rancher liable for the damage caused by his steers. Economists had thought that the number of steers raised by the rancher would be affected. But Coase showed that the only thing affected would be the wealth of the rancher and the farmer; the number of cattle and the amount of crop damage, he showed, would be the same. In the above example, the farmer would insist that the rancher pay at least three dollars for the right to have the extra steer roaming free. But because the extra steer was worth only two dollars to the rancher, he would be willing to pay only up to two dollars. Therefore, the steer would not be raised, the same outcome as when the rancher was not liable.
This insight was stunning. It meant that the case for government intervention was weaker than economists had thought. Yet Coase’s soulmates at the free-market-oriented University of Chicago wondered, according to George Stigler, “how so fine an economist could make such an obvious mistake.” So they invited Coase, who was then at the University of Virginia, to come to Chicago to discuss it. They had dinner at the home of Aaron Director, the economist who had founded the Journal of Law and Economics.
Stigler recalled:
We strongly objected to this heresy. Milton Friedmandid most of the talking, as usual. He also did much of the thinking, as usual. In the course of two hours of argument the vote went from twenty against and one for Coase to twenty-one for Coase. What an exhilarating event! I lamented afterward that we had not had the clairvoyance to tape it.1
Stigler himself labeled Coase’s insight the Coase theorem.
Of course, because transaction costs are never zero and sometimes are very high, courts are still needed to adjudicate between farmers and ranchers. Moreover, strategic behavior by the parties involved can prevent them from reaching the agreement, even if the gains from agreeing outweigh the transactions costs.
So, why were economists so excited by the Coase theorem? The reason is that it made them look differently at many issues. Take divorce. University of Colorado economist H. Elizabeth Peters showed empirically that whether a state has traditional barriers to divorce or divorce on demand has no effect on the divorce rate. This is contrary to conventional wisdom but consistent with the Coase theorem. If the sum of a couple’s net gains from marriage, as seen by the couple, is negative, then no agreement on distributing the gains from the marriage can keep them together. All the traditional divorce law did was enhance the bargaining position of women. A husband who wanted out much more than his wife wanted him in could compensate his wife to let him out. Not surprisingly, divorce-on-demand laws have made women who get divorces financially worse off, just as the absence of liability for the rancher in our example made the farmer worse off.
Coase also upset the apple cart in the realm of public goods. Economists often give the lighthouse as an example of a public good that only government can provide. They choose this example not based on any information they have about lighthouses, but rather on their a priori view that lighthouses could not be privately owned and operated at a profit. Coase showed, with a detailed look at history, that lighthouses in nineteenth-century Britain were privately provided and that ships were charged for their use when they came into port.
Coase earned his doctorate from the University of London in 1951 and emigrated to the United States, where he was a professor at the University of Buffalo from 1951 to 1958, at the University of Virginia from 1958 to 1964, and at the University of Chicago from 1964 to 1979, when he retired.
See also: externalities.


Selected Works


1937. “The Nature of the Firm.” Economica 4 (November): 386–405.

1938. “Business Organization and the Accountant.” Reprinted in James M. Buchanan and G. F. Thirlby, eds., L.S.E. Essays on Cost. London: Weidenfeld and Nicolson, 1973. Available online at:http://www.econlib.org/library/NPDBooks/Thirlby/bcthLS5.html.
1959. “The Federal Communications Commission.” Journal of Law and Economics 2 (October): 1–40.
1960. “The Problem of Social Cost.” Journal of Law and Economics 3 (October): 1–44.
1974. “The Lighthouse in Economics.” Journal of Law and Economics 17, no. 2: 357–376.

Footnotes


George Stigler, Memoirs of an Unregulated Economist (New York: Basic Books, 1988), p. 76.


576 arrestos por motivos políticos registrados en diciembre del 2011 en Cuba

En diciembre del 2011 el régimen castrista dio evidencias claras a la Comunidad Internacional de que continuará reprimiendo a la sociedad civil cubana, al arrestar a 576 pacíficos disidentes, a lo largo del mes, en actos por motivos políticos -documentados por el Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS)- entre ellos periodistas independientes y activistas por los derechos humanos.

Aunque los arrestos, la mayoría, fueron de corta duración, excepto algunos, no deja de ser represión. 
El régimen castrista en diciembre continuaba efectuando violentos actos de repudio para implantar el terror público, incluso al conmemorarse el 63 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 9 y 10 de diciembre, cuando golpeó y arrestó a más de 150 pacíficos defensores, entre ellos mujeres del Movimiento Damas de Blanco Laura Pollán, que sólo exigen el respeto a los derechos y libertades pacíficamente.


El CIHPRESS documentó 3835 actos de represión en el 2011, basados en detenciones, secuestros en la vía pública, reclusiones domiciliarias, visitas intimidatorias a los disidentes en las viviendas por parte de oficiales del DSE y la PNR, amenazas de cárcel, citaciones para estaciones policiales, actas de advertencia, golpizas, actos de repudios violentos, deportaciones, enjuiciamientos y encarcelamientos políticos, entre los que se destacan 4 opositores en la plaza Cívica José Martí en La Habana el 14 de enero, 13 en Palma Soriano Santiago de Cuba el 26 de Agosto, y los 3 últimos realizados contra los activista Yvonne Malleza Galano e Ignacio Martínez Montero y la disidente Isabel Haydee Álvarez Mosquera, detenidos el 30 de noviembre en una Protesta en el Parque de la Fraternidad en La Habana y aún en prisión sin cargos formales. 


Las autoridades liberaron en diciembre a 2 900 sancionados, a través de un indulto concedido por el General Raúl Castro como un “gesto humanitario”, entre ellos algunos prisioneros políticos, pero encarceló a otros.


Repetidas son las denuncias que recibe el CIHPRESS de que agentes del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), Ministerio del Interior y demás órganos represivos continúan arrestando y golpeando a los disidentes. Asimismo dando sendas golpizas a prisioneros políticos y comunes. Testimonios en la voz de las víctimas pueden ser escuchados en nuestro sitio www.cihpress.com. 


Estamos dispuestos a ofrecer audios, videos, fotografías, números de teléfonos y direcciones.
También, evidencias de la represión pueden ser leídas en las fichas que acompañan este Informe. 


1. Nombre: Yoel Lázaro Carbonell Guilar. 
Cargo y organización: Preside el Movimiento de Derechos Humanos Cubanos Libres. 
Dirección: San Miguel del Padrón, La Habana. 
Notas: Yoel Carbonell, fue arrestado por agentes de la Seguridad del Estado y la Policía Nacional cuando se dirigía a realizar una protesta por el arresto de Ivonne Malleza, Ignacio Martínez e Isabel Haydee Álvarez. Permaneció detenido más de 6 horas en una unidad policial.
Fuente: Michel Iroy Rodríguez.
Fecha del arresto: 1-12-2011. 
Fecha del reporte: 2-12-2011. 


2. Nombre: Dania Virgen García García. 
Cargo y organización: Periodista Independiente. Movimiento Damas de Blanco Laura Pollán.
Dirección: San Miguel del Padrón, La Habana. 
Notas: Dania Virgen, fue arrestada por agentes de la Seguridad del Estado y la Policía Nacional cuando se dirigía a realizar una protesta por el arresto de Ivonne Malleza, Ignacio Martínez e Isabel Haydee Álvarez. Permaneció detenida más de 8 horas en una unidad policial.
Fuente: Michel Iroy Rodríguez.
Fecha del arresto: 1-12-2011. 
Fecha del reporte: 2-12-2011. 



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