Lecturas 06.12.2012

The Science Of Persuasion.


¿Es sostenible a medio plazo la sanidad española?, Domingo Soriano.

Ya hemos visto que la tendencia de gastos en sanidad en la última década ha sido creciente y a un ritmo bastante elevado. Hay que recordar que España sufrió una Guerra Civil entre 1936 y 1939. Eso hizo que hubiera pocos nacimientos entre 1936 y 1950. Por eso, en la última década, el crecimiento en el número de personas ancianas no ha sido tan fuerte como podría esperarse de una evolución demográfica normal. Pero según vayan llegando a los sesenta años los nacidos en los 50 y 60 (y para eso falta muy poco) y según vayan incorporándose a nuestros hospitales las nuevas tecnologías, hasta hace poco casi ciencia ficción, los costes del sistema comenzarán a dispararse. Sobre este tablero de juego es sobre el que se moverán las fichas. Ninguna reforma del actual sistema debería ignorarlo.

Cinco consignas sanitarias, por Carlos Rodríguez Braun.

Uno: "No a la privatización". De todas las consignas, esta es la más generalizada y al mismo tiempo la más llamativa, porque, a pesar del conocido apotegma goebbelsiano, no hay manera de que su repetición incesante la pueda convertir en verdad. Lo que sugiere, a saber, que los políticos del PP o de algún otro partido, quieren privatizar la sanidad, es una monstruosa falsedad: ningún político de ningún partido pretende privatizar la sanidad, y quienes se alarman y denuncian tal pretensión no pueden no saberlo. Entonces, o engañan o se engañan. En efecto, privatizar algo es transferirlo del ámbito público al privado, donde rige el mercado, que se define porque los ciudadanos decidimos libremente comprar, y nadie nos obliga a hacerlo. Eso no ha sucedido en la sanidad pública ni va a suceder, porque "privatizar la gestión" no es privatizar realmente nada, puesto que los que pagan esa gestión son los mismos contribuyentes forzados a sufragar la sanidad pública desde siempre.

Impuestos y protestas, Carlos Rodríguez Braun.

¿[H]an visto ustedes muchas manifestaciones en contra de los impuestos y reclamando pagar menos impuestos?, ¿han visto ustedes muchas manifestaciones en contra del aumento del gasto público y reclamando un gasto público menor? Muy pocas habrán visto, muy pocas o ninguna. En cambio, han visto innumerables manifestaciones en sentido contrario. Es más, casi todas las manifestaciones que tienen que ver con el gasto público son manifestaciones que exigen su aumento, o al menos que rechazan enérgicamente su disminución o recorte. Entre pancarta y pancarta, igual convendría pensar en por qué sucede esto.

Parcheando, por Arcadi Espada.

Comprendo y comparto las buenas intenciones del ministro Wert. Pero si mantiene en su Ley de Educación este alambicado sistema del centro privado financiado con dinero público para garantizar la enseñanza del castellano, yo le auguro que en Cataluña semejante disposición quedará en agua de borrajas. La única posibilidad que tiene el gobierno del Estado de acabar con la inmersión lingüística es legislando de una manera clara y competente, sin poner el acento en la necesidad de que el alumno acabe dominando las dos lenguas (lo que ya se produce ahora) sino en el derecho de que todo ciudadano pueda educar a sus hijos en la lengua oficial del Estado. Y asumiendo el inevitable coste político: el parche irrita y no resuelve.

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