La integración al revés

Por Andrés Oppenheimer.



"La CELAC sería una idea estupenda si los países miembros - en lugar de hacer grandiosas declaraciones políticas sobre la unidad regional, que son pura poesía y una excusa para hacer turismo político - decidieran hacer acuerdos concretos para reducir sus respectivas barreras comerciales.

America latina necesita urgentemente una mayor integración económica: según cifras recientes de las Naciones Unidas, el comercio intra-regional de partes de manufacturas en Latinoamérica es de solo el 8 por ciento del comercio de los mismos productos con el resto del mundo. En comparación, el comercio intrarregional de esos productos en la Unión Europea llega al 15 por ciento, y dentro de los países asiáticos representa el 28 por ciento.

Si la CELAC quisiera convertirse en un “gigante”, debería hacer lo que hicieron los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial: empezaron con un acuerdo preferencial para exportar carbón y acero, y lo ampliaron gradualmente con los años incorporando cada vez más productos, hasta terminar creando una unión económica y política.

Pero —como tantas veces en el pasado— los líderes latinoamericanos que se reunieron en Caracas hicieron la integración al revés: empezaron por la fiesta, y dejaron los acuerdos concretos para reducir las barreras comerciales para más tarde".

Alix Beaujour

Amour maternelle
Flowers Of Africa
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My Work Is Done

¿El Senado es inútil? Sí

Por Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB.

Anteayer, Quim Monzó nos soltaba esto: “El Senado no sirve más que para ejercer de centro de día de políticos caducados”. Y añadía: “Que ese montaje grotesco denominado Senado se mantenga en esta época de penurias es una indecencia”.

A los escritores les amparan las licencias literarias, que deben leerse de acuerdo con un código especial. Pero en el fondo, tal como está las cosas, Monzó lleva mucha razón: el Senado actual no sirve para casi nada y, encima, en este casi nada se incluye su onerosa función de acoger a políticos cuyo tiempo ya pasó. El problema, sin embargo, no es que exista un Senado sino el modelo de Senado que tenemos. Vamos a verlo.

En los estados centralizados, y remarquemos esto de centralizados, la cámara alta o Senado surge en el siglo XIX como contrapeso conservador a la cámara baja o Asamblea. En las asambleas los diputados eran considerados los representantes del pueblo aunque, en realidad, sólo eran elegidos por quienes tenían derecho de sufragio censitario, es decir, un reducido sector que, al disfrutar de un determinado grado de riqueza (propietarios agrícolas, empresarios, profesionales liberales y funcionarios), pagaba impuestos. Los senadores, por el contrario, eran designados por el rey entre una selecta minoría de aristócratas, alto clero, gran burguesía y élites políticas y funcionariales. La Asamblea representaba a las clases medias, el Senado a las clases altas Ambas cámaras, junto al rey, aprobaban las leyes y designaban y controlaban al Gobierno. Así de socialmente conservador y escasamente democrático fue el Estado liberal decimonónico.

En el siglo XX se extiende el sufragio universal, es decir, se establece la igualdad de todos los ciudadanos al derecho al voto y, obviamente, se pone en cuestión la necesidad de los senados. Si las asambleas elegidas por sufragio universal representan al pueblo, ¿a quién representan unos senados elegidos por el mismo procedimiento? Para justificar su pervivencia se utilizan sistemas electorales distintos en ambas cámaras y se las dota de idénticos poderes. Sin embargo, debido a su similar composición partidista, las decisiones que toman ambas cámaras son sustancialmente las mismas: una de las dos es superflua.

Un último argumento a favor de la pervivencia de los senados es que sirvan como “cámaras de reflexión” cuya finalidad sea enfriar los debates más apasionados de las asambleas y así revisar las leyes que estas aprueben mediante una “segunda lectura” más reposada y objetiva. Aunque en teoría ello sería posible, en general no resulta así: las cámaras altas, como también las bajas, están dominadas por los partidos y estos se comportan igual en unas que en otras. Por tanto, los senados siguen siendo cámaras superfluas aunque se mantienen, salvo excepciones, debido a las espurias necesidades endógenas de la clase política.

En el caso de España, esta inutilidad se agrava. En efecto, el Senado español pertenece a este modelo de cámara de reflexión y segunda lectura de las leyes que resulta inútil pero, además, su composición es incoherente y sus funciones, con alguna excepción, duplican y están claramente subordinadas al Congreso. El pasado 20 de noviembre elegimos no a la totalidad del Senado sino a una fracción del mismo: en estos días los parlamentos autonómicos completarán su composición. Se trata, pues, de una cámara en la que los ciudadanos eligen directamente mediante voto limitado a cuatro quintas partes y los parlamentos autonómicos a la restante. La Constitución la cualifica de cámara territorial: ¿de provincias y de comunidades autónomas en una relación asimétrica sin lógica razonable alguna? La única lógica que aquí encontramos es la de los partidos y su necesidad de colocar a algunos de sus miembros.

En cuanto a las funciones, nuestro Senado tiene pocas y las que tiene suelen estar subordinadas al Congreso. En relación al control del Gobierno, sólo pueden formular preguntas, interpelaciones y mociones: ni participa en la elección del presidente ni tampoco, por tanto, puede interponer mociones de censura ni cuestiones de confianza. En relación a la función legislativa, aunque puede enmendar leyes previamente aprobadas por el Congreso, tales enmiendas pueden ser rechazadas por este. En igualdad con el Congreso, el Senado está facultado para designar determinados altos cargos y, en cuestiones puntuales y menores, disfruta de alguna competencia que no tiene la cámara alta. En todo caso, en el Senado dominan los mismos partidos que en el Congreso y son estos quienes, en definitiva, adoptan las decisiones.

Así pues, el Senado tiene una composición dotada de una rara representatividad y sus funciones, en general, son innecesarias o irrelevantes. Actualmente nuestro Senado es, pues, una cámara inútil porque siendo España un Estado de hecho federal su modelo de segunda cámara responde al de los estados centralistas cuando en estos estados el Senado ya no tiene razón de ser. ¿Podría llegar a ser una cámara útil? Sí, podría ser muy útil si se convirtiera en un senado federal. De esta posibilidad trataremos en el artículo de la semana próxima.

La transición egipcia en diez puntos

Por Jordi Pérez Colomé.



He estado nueve días en Cairo. Vine a ver las elecciones y he aprovechado para preguntar por la transición. Esta es la impresión que me llevo en diez puntos.

1. La libertad no se toca. Si hay algo que hoy une a los egipcios, es la libertad adquirida. Las discusiones políticas en público son constantes (en la plaza Tahrir en la foto). Nadie tiene miedo de que un espía de la seguridad del Estado les oiga. Ese miedo ya pasó.
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Personas de opiniones opuestas coinciden en defender la libertad. El cineasta Ahmad Abdalla me decía que luchará contra quien sea por su libertad de expresión. Dos votantes del partido de Hermanos Musulmanes me dijeron que si no lo hacían bien en cuatro años les echaban; “ahora somos libres”, repetía uno.

La activista Rawda Ahmed, de una organización en defensa de la libertad de prensa, decía que no se conformaban con leyes como las turcas, sino como las occidentales: libertad para opinar de religión, eliminar las penas penales por delitos de difamación. La diversidad de opiniones es grande estos días en Egipto, pero la libertad es una línea roja.

La libertad hoy no es por supuesto completa, pero visto el apoyo variado que recibe, es quizá la mejor garantía de que ni militares ni islamistas puedan crear algo parecido al antiguo régimen.

Siti Zainab está condenada a muerte en Arabia Saudí


Excelentísimo Señor Embajador:

Me permito dirigirme a Ud. para expresarle mi gran preocupación sobre la situación de la ciudadana de origen indonesio Siti Zainab Binti Duhri Rupa, prisionera en la cárcel para mujeres de Medina desde 1999 y condenada a muerte. Siti fue acusada de dar muerte a la persona para quien trabajaba, y se enfrentó a un juicio injusto, ya que no contó con la presencia de un abogado, ningún tipo de asistencia consular, ni intérpretes de su propia lengua. Un proceso penal con esas características incumple las normas mínimas sobre garantías procesales adoptadas por la comunidad internacional, por lo que debe ser revisado en su integridad.

Quisiera manifestar mi más rotunda oposición a la pena de muerte como la máxima expresión de crueldad e inhumanidad, con independencia de la gravedad de los actos que hubiera podido cometer el condenado. Al mismo tiempo, quiero dar la bienvenida al descenso del número de ejecuciones en Arabia Saudí durante el año 2010 en comparación con años anteriores. Sin embargo, me preocupa que este año 2011, tras el Ramadán este número haya aumentado.

Por todo ello, le pido a su gobierno la conmutación de la pena a Siti Zainab Binti Duhri Rupa, así como la de todas las personas condenadas a muerte en Arabia Saudí, con miras a la abolición de la pena capital.

Atentamente,

Firmar carta y más información en la web de Amnistía Internacional.

Big Oil Heads Back Home

By Guy Chazan.

Jean-Francois Podevin

Energy companies are shifting their focus away from the Middle East and toward the West—with profound implications for the companies, global politics and consumers

Big Oil is redrawing the energy map.

For decades, its main stomping grounds were in the developing world—exotic locales like the Persian Gulf and the desert sands of North Africa, the Niger Delta and the Caspian Sea. But in recent years, that geographical focus has undergone a radical change. Western energy giants are increasingly hunting for supplies in rich, developed countries—a shift that could have profound implications for the industry, global politics and consumers.

Driving the change is the boom in unconventionals—the tough kinds of hydrocarbons like shale gas and oil sands that were once considered too difficult and expensive to extract and are now being exploited on an unprecedented scale from Australia to Canada.

The U.S. is at the forefront of the unconventionals revolution. By 2020, shale sources will make up about a third of total U.S. oil and gas production, according to PFC Energy, a Washington-based consultancy. By that time, the U.S. will be the top global oil and gas producer, surpassing Russia and Saudi Arabia, PFC predicts.

That could have far-reaching ramifications for the politics of oil, potentially shifting power away from the Organization of Petroleum Exporting Countries toward the Western hemisphere. With more crude being produced in North America, there's less likelihood of Middle Eastern politics causing supply shocks that drive up gasoline prices. Consumers could also benefit from lower electricity prices, as power plants switch from coal to cheap and plentiful natural gas.

And the change is reshaping the oil companies themselves, as they reallocate their vast resources to new areas and new kinds of fuel. Working in the rich world—with its more predictable taxes and investor-friendly policies—removes some of the risks about the big oil companies that worry investors, making them less vulnerable to the resource nationalism of petrostates like Russia and Venezuela.

"A company like Exxon Mobil can eliminate the technological risk" of developing unconventionals, says Amy Myers Jaffe, senior energy adviser at Rice University's Baker Institute. "But it can't eliminate the risk of a Vladimir Putin or a Hugo Chavez."

This new way of looking at risk is at the heart of the transformation. International oil companies traditionally face a choice: They can either invest in oil that is easy to produce but located in politically volatile countries. Or they can seek opportunities in stable countries where the oil is hard to extract, requiring complex and expensive production techniques.

Now, in a sense, the choice has been made for them. Big onshore fields in the world's most prolific hydrocarbon provinces are increasingly the preserve of national oil companies, state-owned behemoths like Saudi Aramco and Russia's OAO Rosneft and OAO Gazprom. For foreign majors like Royal Dutch Shell PLC and BP PLC, their former heartlands in the Gulf sands are now largely off-limits.

Shut out of the Middle East, they have responded with a huge push into new areas, both geographic and technological. Over the past few decades, they have built vast plants to produce liquefied natural gas, or LNG. They have drilled for oil in ever-deeper waters, ever farther offshore. They have worked out how to squeeze oil from the tar sands of Alberta. And they have deployed technologies like hydraulic fracturing, or fracking, and horizontal drilling to produce gas from shale rock.

Wood Mackenzie, an oil consultancy in Edinburgh, says that more than half of the international oil companies' long-term capital investments are now going into these four "resource themes"—a huge shift, considering how marginal the companies once considered them.

There are also drawbacks to the new focus on nontraditional kinds of hydrocarbons. Environmentalists strongly oppose shale-gas extraction due to fears that fracking may contaminate water supplies, the oil-sands industry because it is energy-intensive and dirty, and deep-water drilling because of the risk of oil spills like last year's Gulf of Mexico disaster.

There are financial considerations, too. While conventional assets are relatively easy to develop and historically have offered good returns, projects in some more technically difficult sectors—like deep-water and LNG—typically take longer to bring on-stream, and are higher cost, meaning returns are lower.

But there is an upside for the majors. "The silver lining is the shape of the profile of these projects, which is different than conventional ones," says Simon Flowers, head of corporate analysis at Wood Mackenzie. LNG ventures, for example, can deliver contract levels of gas at a steady rate over 20 years. "So the returns may be lower, but overall you have a more dependable cash-flow stream," he says.

By pursuing these nontraditional fuels, the oil companies are committing themselves ever more deeply to the wealthy nations of the Organization for Economic Cooperation and Development. Wood Mackenzie says $1.7 trillion of future value for all the world's oil companies—52% of the total—is in North America, Europe and Australia. The consultancy has identified a "significant westward shift" in oil-industry investment, away from traditional areas like North Africa and the Middle East "towards the Brazilian offshore, deepwater oil in the Gulf of Mexico and West Africa and unconventional oil and gas in North America." And then there's Australia, far out east, "which is in the early stages of a spectacular growth phase."

Continue reading in WSJ.



Source: Mark Perry.

Peña Nieto, el candidato presidencial del PRI que no sabe nombrar tres libros

Por Jacobo G. García.




En los seis años que Enrique Peña Nieto lleva preparándose para gobernar pocas veces había pasado cinco minutos tan angustiosos. Al menos a la vista de todo el mundo. Tampoco jamás las 'redes sociales' habían sido tan demoledoras con un candidato: "Mucho Face y poco Book", "El colmo de Peña Nieto es haber nacido bajo el signo de LEO" o "Lectura de Peña Nieto: 'Tengo un sueño' de Martin Burger King", son algunos de los twitter que siguen circulando.


La pregunta y la no respuesta del candidato es lo más visto y comentado del fin de semana, todas las webs de información general del país llevan el tema en portada y los noticieros más vistos han incluido las respuestas del candidato a la pregunta hecha por ELMUNDO.es.


Y es que Enrique Peña Nieto, el hombre que lidera con gran ventaja las encuestas para convertirse en el próximo presidente de México, fue incapaz de citar el sábado en la Feria del Libro de Guadalajara (FIL) tres libros que hayan sido importantes en su vida. "Pues he leído varios, desde novelas, que me gustaron en lo particular. Aunque difícilmente me acuerdo del título de los libros. La Biblia es uno", dijo el líder del PRI tratando de salir del apuro.


Durante cinco minutos él mismo se fue enfangando en un circunloquio que incluye frases memorables: "Me gustó la Silla del Águila de Enrique Krauze (cuando en realidad es de Carlos Fuentes), he leído la Biblia, pero no toda" o "las lecturas históricas son de mi particular agrado" (o sea, que le gustan). Y así durante cinco interminables minutos en los que, nervioso y dubitativo, miraba a sus colaboradores en busca de ayuda. Ellos miraban a los lados, se rascaban la cabeza o le hacían gestos con los dedos a la altura de la boca para que cortara con la respuesta. La carcajada en la sala ya era ostensible. También lo sudores fríos de la primera fila.


Sólo diez minutos antes de la rueda de prensa, Peña Nieto, llegaba de hacer un derroche escénico digno del mejor Barack Obama. Durante 45 minutos habló de la cultura, de abrir Pémex a la empresa extranjera, de acabar con la pobreza, de invertir en seguridad y de fomentar la educación y la cultura. Tres cuartos de hora de tono convincente y sin interrupciones. Sólo las cadencias justas para el aplauso y el vaso de agua. Tres cuartos de hora de dedos abiertos, dedos en forma de círculo, y dedos apuntando al oyente.


Cualquiera que estuviera sentado en el salón tres de la Feria del Libro de Guadalajara (FIL), se sentiría un enano ante aquel hombre inmaculado y engominado de 45 años que reparte gestos y miradas convincentes. Su mujer, 'La Gaviota', sentada en primera fila, de satén y volantes café.


Pero en diez minutos todo se vino abajo. Peña Nieto se presentó a su primera rueda de prensa, en la que fue durante esta semana la catedral del español, la FIL, sin saber pronunciar tres autores. Ni siquiera pudo mencionar el libro que acaba de presentar: "México la gran esperanza". Sólo una semana antes, en ese mismo lugar, habían estado hablando dos premios Nobel.


Repercusión en Internet


A partir de ahí el tema se convirtió rápidamente en lo más visto (trending topic) durante tres días seguidos (#LibreríaPeñaNieto) y más de 60.000 tuits han circulado por la red en las últimas horas. Paralelamente se desató una tormenta interna que incluye desde las disculpas de Peña Nieto por su error, el indignado mensaje de su hija llamando "prole" y "bola de pendejos" a los que llaman ignorante a su padre y de nuevo las disculpas del padre. Y toda vía Twitter. Dos veces en un mismo lunes.


La oposición también fue implacable: "México no puede volver a ser gobernado por un analfabeto. Al menos pudo citar Blanca Nieves y los siete enanitos", expresó Porfirio Muñoz Ledo (PT), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores. "Estamos ante el inusitado caso de un hombre que ha 'escrito' más libros de los que ha leído", ironizó el perredista Mauricio Toledo, secretario de la Comisión de Hacienda. Desde el PAN Luis Enrique Mercado, señaló que Peña Nieto se reveló como "una figura creada en un estudio de televisión".


Para la oposición ha sido el mejor argumento para atacar al hombre que está a más de 15 puntos de Andrés Manuel López Obrador. Para muchos votantes fue la constatación de que cuando Peña Nieto se bajó del atril se encontraron... la nada. Otros encontraron una forma de divertirse: "Si Bruce Lee, ¿por qué tu no?", "El autor favorito de Peña Nieto es Gael García Márquez". Pregunta: ¿Qué opina de "La naranja mecánica"? Respuesta: No estoy de acuerdo con los transgénicos... (@edgarseis) o ¿cuál es su libro favorito? El Decamerón Díaz (@alconsumidor)

Cities Beyond the Law




Nothing clarifies your thoughts on the role of government quite so much as visiting a place that isn’t governed.

I once visited such a place under construction in Karachi, Pakistan. A developer was building small concrete row houses on land he didn’t own. Electricity came from cables illegally hooked to the nearest power lines. Drinking water came not from plumbing but from delivery trucks. And the children told me they were not attending any school. The nearest thing to the rule of law were the police officers, who collected bribes to pretend that the neighborhood didn’t exist.

Millions of people in the developing world live in communities like this, without security, infrastructure or other tangible evidence of the state. Such ungoverned zones have spread in many cities as the world’s urban population has exploded. They are not strictly a result of population growth, but rather of the failure to manage its consequences.

Nor are they strictly a product of poverty. Rising prosperity has actually accelerated their growth. The millions who migrate to cities in search of better jobs, schools and health care are making a reasonable bet. Growing cities are closely linked to the global economy, and they create their own opportunities as people demand more goods and services.

The trouble is that people are overwhelming the capacity and infrastructure of the state, even in rising economic powers like India and China.

New York once had its own ungoverned zones. But many decades of investment in infrastructure, education and policing slowly eased the city’s problems. Today’s rapidly growing cities face even greater challenges.
Karachi, Pakistan’s largest metropolis, has grown so quickly since the country gained independence in 1947 — to more than 13 million people, from about 400,000 — that it has become almost unrecognizable.
No single political ideology created Karachi’s ungoverned zones. Rather, they were spawned by decades of spastic government. National leaders veered from socialism to crony capitalism, from democracy to dictatorship. They made great plans and then lost interest, or lost their jobs, as aid from the United States came and went.

In 1958, Gen. Ayub Khan took control of Pakistan in a military coup. Fearing riots, one of his first priorities was moving people out of central Karachi’s informal neighborhoods — where many lived in appalling conditions in shacks or tents.

With American help, the dictator brought in Constantinos Doxiadis, then one of the world’s leading city planners. He designed sprawling new suburbs with subsidized homes along broad streets, intending to resettle half a million people — the rough equivalent of moving almost all of Washington’s population to a new location outside town.

During the construction, in 1959, President Dwight D. Eisenhower visited Pakistan and was flown over the new suburb of Korangi in a helicopter, as children stood in lines below to spell out, “I Like Ike.”
Pakistan’s government soon turned its attention to other projects, however, and the suburban construction drive fell apart. New suburbanites were building unauthorized homes much like the inner-city hovels from which the state had evicted them.

Today, informal settlement has become an industry spread over hundreds of square miles surrounding Karachi. Politically connected developers seize sections of government land and subdivide them into lots for new homes — as many as 100,000 per year.

Some are sprawling South Asian McMansions. Most are tiny row houses, where poor residents are left to dig their own sewers and steal electricity. The police have worked out a standard payoff to look the other way. In 2010, the going bribe was 5,000 rupees per lot, about $57.

But there are consequences to moving the real estate market beyond the law. Greed and emotions run high. Land battles contribute to gunfights between Karachi’s political parties — shootouts that kill far more people than terrorism does.

Violence disrupts what few government services are available in some areas. At an empty school I visited in October, the writing on the chalkboard showed that no teacher had been there since May 31. The teachers came from outside the neighborhood, and local gunfights made the commute too risky.

Walking past the stacked and dusty desks, and chatting with neighborhood boys who are supposed to attend class there, makes you realize the value of simple, stable, boring governance that maintains basic law and order.

When governments turn instead to dreamy plans, ideological warfare or corruption, they make themselves irrelevant. As Nazim Haji, a Karachi businessman, put it, “We’re not a poor country. We’re a poorly managed country.”

INCREASING wealth has allowed some people to insulate themselves from collapsing urban infrastructure. In Karachi, affluent families have hired private security guards, or bought generators to deal with daily electric blackouts. But it’s not easy to ward off the effects of a corroding public sector.
Last year I went looking for that Karachi suburb from the late 1950s, where kids had stood looking up at Eisenhower in his helicopter.

A friend helped me find one of the original houses in Korangi, and the elderly woman who was its first resident. But the old broad street had become barely wide enough for a single car. Longtime residents told me they had built new and bigger houses over the years. One had a redbrick front, a bay window and a second-floor balcony.

People made room for the larger houses by moving the front walls forward to capture part of the street for themselves. And something else was happening: Residents said the narrow road was rising. Garbage was often left on the street, which also flooded during monsoon season, and the nearby drain was clogged. Sediment had built up.

Residents said the floor of the old woman’s house from the 1950s had once been above ground, but was now about two feet below. She’d piled up a little dam of rocks in front of the door in hopes of keeping out the annual rains. Of course residents had built their newer homes even higher, but they said the street was still climbing.

Afterward, I thought of ancient cities like Babylon and Sirkap, a ruined city in northern Pakistan. There, a guide had shown me a hole where archaeologists digging many feet below ground had found the remnants of buildings long gone.

It had taken centuries for the city to rise, decline and disappear. I wondered if it had suffered from a failure to mind the public interest: cleaning the drains, picking up the garbage, respecting the rule of law. And I wondered if Karachi was now experiencing a high-speed version of the process that put that ancient city underground.

Canada: "We Believe in Free Trade" and Will End Dozens of Tariffs on Imports to Help Manufacturing

By Mark Perry.





TORONTO (Reuters) - "Canadian Finance Minister Jim Flaherty said on Sunday the government would eliminate tariffs on dozens more products used by Canadian manufacturers, aiming to lower their costs and encourage more hiring. The initiative would scrap custom duties on 70 items used by businesses in sectors such as food processing, furniture and transportation equipment.

Flaherty, who estimated the tariff cuts would save Canadian businesses C$32 million ($30.5 million) a year, said the cuts were part of the Conservative government's overall free trade policy. "We believe in free trade in Canada," Flaherty said on CTV's "Question Period" program. "Some of these old-fashioned tariffs get in the way. So we're getting rid of them."

As part of its Economic Action Plan to pull Canada through the global slowdown of 2008-09, the government has eliminated more than 1,800 tariff items, providing about C$435 million a year in tariff relief. Its stated goal is to make Canada a tariff-free zone for manufacturers by 2015."

A few thoughts:
1. We sometimes forget that "tariffs" and "duties" are really "taxes" on imports; and therefore eliminating or reducing tariffs or duties is the same thing as eliminating or reducing taxes on consumers and businesses buying foreign products.  In the same way that "tax cuts" can stimulate economic activity, "tariff cuts" do the same, and that's the approach being taken in Canada. 

2. When it comes to helping domestic manufacturers through trade policy, the usual approach is to impose tariffs or restrictions on imports as a way to protect domestic producers from more efficient foreign producers.  But the Canadian case illustrates the reality that domestic producers are often using foreign-produced inputs, parts and supplies, to manufacture products domestically, and in that case reducing tariffs on imports ("cutting taxes") helps domestic manufacturers by lowering the cost of their foreign inputs.  

The chart above displays U.S. imports by category for 2011 (through September) and shows that roughly 58% of imported goods are: a) industrial supplies and b) capital equipment that are being purchased by U.S. producers.  If we were to completely eliminate tariffs on imports, U.S. manufacturers relying on foreign inputs would receive significant benefits, while other U.S. manufacturers competing against imports would be less protected from foreign competition.  

Bottom Line: Even though we usually think of increasing exports as the route to increased domestic manufacturing output and employment, Canada's trade policy of reducing tariffs for its manufacturing sector highlights the important contribution of imports to domestic manufacturing.

Update: By keeping its currency undervalued, China is in effect subsidizing American businesses and consumers buying products "Made in China."   We should be thankful for that form of "foreign aid," or transfer of wealth from relatively poor Chinese to rich Americans, as unfair as that might be.  If the U.S. pressures China to appreciate its currency, it would be exactly the same as imposing (or increasing) tariffs on Chinese products.  And just like increased tariffs would make Americans worse off overall, I would argue that a stronger yuan would have the same result.

Carta abierta a Raúl Castro



Por Carlos Ríos Otero.

La Habana, 5 de diciembre del 2011


General de Ejército Raúl Castro, Jefe de Estado, Gobierno y PCC y al General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé, Ministro del MININT. Ambos diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

Con Atención al: Cardenal Ortega, Arzobispo de La Habana y al Prebístero Luís Alberto, parroquia, El Buen Pastor.

El 3 y 4 de diciembre del 2011, escribo bajo vigilancia del DSE y las BRR, es el octavo fin de semana a partir del viernes 14 de octubre del 2011, que oficiales de la Seguridad del Estado del MININT me encierran en la delegación policíaca de Aguilera, barriada habanera de Lawton, o cercan el hogar con las para policíacas Brigadas de Respuesta Rápidas, con el objetivo de que no asista a la iglesia Santa Rita de Casia donde cada domingo las Damas de Blanco visitan desde la “Primavera Negra” del 2003, juicios sumarios contra la oposición pacífica, que finalizó castigando por la Ley 88- Mordaza a 75 disidentes a 1454 años, y un tercio fueron periodistas alternativos, conocidos por el pueblo: periodistas de los derechos humanos, yo hago ese periodismo, ver: www.cihpress.com, y mi blogs, www.contracandela.com y www.cubanet.org.

De las 48 semanas transcurridas, sólo he asistido 4, uno a la misa a favor de la finada líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán. Sin embargo, no he podido asistir regularmente a la misa dominical a mi parroquia, El Buen Pastor, en la barriada habanera de Jesús del Monte, donde hago misión con Caritas a favor de ancianos pobres y que mi colega Jaime Leygonier, profesor de catequesis de esta parroquia, me ayuda en esta misión.

Cuba, es un estado de derecho, según el PCC, y que el proceso votacional fue del 92 % a favor del partido único. Se viste de gala en la vicepresidencia de la UNESCO, que por demás es la rectora de la filosofía de los derechos humanos y fue elegida en la troica de la I Cumbre CELAC, que promueva la democracia. Y antes de partir a la Cumbre CELAC, Raúl Castro departió con los religiosos de EE.UU. y el llamado Consejo de Iglesias de Cuba, liderado por los diputados-ANPP, Reverendos Raúl Suárez y Jorge Marichal, y ratificó el respeto al artículo 55 de la Constitución Socialista vigente, respecto ciudadano a profesar su religiosidad.

La Sección-21 de DSE/MININT, jefes, el Coronel Ernesto Samper y los Tte. Coroneles Tamayo y Bordons, han sido los encargados del trabajo sucio: me han detenido 12 veces en lo que va de año 2011: a) secuestrado en la vía pública, b) me han detenido en mi hogar sin orden de detención como está previsto por la Ley de Procedimiento Penal. c) en medio de la intimidación, acoso y amenazas de darme un paseo y lanzarme desde el puente de Bacunayagua y cuando protesta en la vía pública de un arresto injusto me conducirán al hospital psiquiátrico de Mazorra a darme electroshop y la familia no escapada de esta cacería de brujas. En la delegación policíaca de Aguilera he planteado a los carceleros de fuertes dolores de cabezas al parecer de una crisis de hipertensión. Los policías, han estado dispuesto el domingo temprano en llevarme a los servicios médicos del hospital Miguel Enríquez, pero la Sección-21, no lo permite y me liberan diez horas después, tal vez a ex profeso y desate una solución cerebral. Amenaza, de “complicarme” en los calabozos de las PNR, en el argot del bajo mundo es que te den una puñalada de un supuesto loco que “casualmente” coincide.

En América, la gente presentan iniciativas ciudadanas a los Gobiernos y no son perseguidos, como un No a la Octava Legislatura que pongo copia. En occidente, es noticia que un hijo o familiar de los gobernantes tomen importantes cargos en el estado e incluso hagan declaraciones. Cualquier ex alto funcionario, que sea chequeado por agencias oficiales, es noticia. Un nuevo jefe rector que una dos ministerios, como es el caso MINFAR-MININT, el caso Cuba, ya en la práctica es un súper ministerio. Son noticias. Estos eventos informativos pueden verlos en las páginas citadas del mes de octubre/2011. Los lineamientos del Sexto CC-PCC es otra mentira: acostumbrarnos a criterios diferentes, respetar la libertad religiosa.

Denuncio ante la opinión pública, la cacería de brujas de la policía política y su parapoliciacas BRR: Amenaza de muerte donde la familia no ha escapado del terror mediático, y por conducto del representante de la UNESCO y director Herman Dan Hooff, de la Oficina Regional América Latina y el Caribe, sede en La Habana, por conducto al Secretario General de la UNESCO, Sra. Irina Bokova.

Sin más en espera de respuesta, en Dios confiamos.

Carlos Ríos Otero; vecino: Correa 163, Santos Suárez, La Habana, Tef. 649-9437. Periodista/biblotecario/bloguers.

Amenazados activistas del 30 de Noviembre

Por Magaly Norvis Otero Suárez/ Hablemos Press.

Nery y William

La Habana, 5 de diciembre.– Los activistas de Derechos Humanos, Nery Castillo Moreno y William Cepero García, son amenazados en su domicilio por agentes de la Seguridad del Estado (DSE).

Según Cepero García el lunes 30 de noviembre entre las 7:30 y 8:00 pm se presentaron a la puerta de su vivienda los oficiales que se hacen llamar, Tamayo y Luis, con el objetivo de amenazarlos para que desistieran de una marcha que tienen previsto realizar el 9 de este mes en las calle de Infanta y San Lázaro.

Nery y William, forman un matrimonio y son activistas del ilegal Partido 30 de noviembre Frank País.

“Ellos hablaron conmigo nada más, porque Nery estaba detenida junto a Mariza Castro” dijo Cepero “me manifestaron que me pusiera para los negocios por mi bien, y que tuviera mucho cuidado que la calle estaba llena de delincuentes, insinuando que podía pasarme cualquier cosa”.

“Nosotros tenemos previsto realizar la marcha con motivo al Día Internacional de los Derechos Humanos, pero ya ellos me dijeron que nos iban a detener, que ya unos cuantos del 30 teníamos expedientes abiertos, que lo pensáramos bien” explicó Cepero.

El euro y la gente

Por Carlos Rodríguez Braun.



Más allá de que sus venturas y desventuras influyan sobre la dinámica y los equilibrios políticos y macroeconómicos, ¿qué impacto tiene el euro sobre los ciudadanos corrientes?

Hasta la crisis actual, nuestros gobernantes juraban que el euro era un bien puro sin mezcla de mal alguno. Y en verdad lo parecía. Era una moneda estable en una zona de libre comercio: con ella el pequeño empresario, el agricultor y el autónomo gozaban de las ventajas de unos mercados más amplios, unos costes menores y unas contabilidades más sencillas y previsibles. Las amas de casa, los consumidores, los pensionistas y los funcionarios, por su parte, se ahorraban dinero y molestias a la hora de comparar precios, o de hacer turismo, y tenían la gran tranquilidad de que su dinero no perdía valor. Para todos los grupos de ciudadanos, asimismo, el euro está asociado a un prolongado período de crecimiento económico, de caída constante del paro y, para colmo de bienes, de un notable abaratamiento del crédito, que facilitó la mejoría de las condiciones de vida de todos, que animó las inversiones de los empresarios, el mayor consumo generalizado, y la conversión de numerosas personas en propietarias de sus viviendas.

Sin embargo, no era oro todo lo que relucía. En el cielo aparentemente impecable del euro había unas nubes amenazadoras, algunas visibles y claras, y otras más remotas e imperceptibles. Las autoridades estaban inflando una enorme burbuja financiera: después le echarían la culpa al mercado, es decir, a la gente, por haberse endeudado en demasía, pero la burbuja fue criatura pública, porque públicos fueron y son los bancos centrales, los organismos que orquestaron la fabulosa expansión del crédito, reduciendo su precio prácticamente hasta cero. Sí, en muchos casos las amas de casa, los consumidores, los pensionistas, los pequeños empresarios, se endeudaron en exceso, pero eso no puede desvincularse de quien organizó el abaratamiento artificial de los préstamos.

Cuando estalla la crisis la gente corriente comprobó que, efectivamente, muchas inversiones habían sido equivocadas, y el ajuste inevitable que sobrevino descargó su coste sobre la población, en términos de millones de parados, de cientos de miles de empresas que han debido cerrar y del empobrecimiento de multitud de personas.

Y ahora las autoridades alegan que, en defensa del euro, han debido subir los impuestos y deberán subirlos aún más. Mienten. Los subieron demasiado en la época de expansión y los suben demasiado en la recesión, dos graves irresponsabilidades que incrementan aún más los sinsabores del pueblo.

Se sostiene también que la gente debe sufrir para mantener el euro porque si éste desaparece sufriría aún más. Es cierto lo último: la solución no es salir del euro, porque esto equivaldría a devaluar la moneda y a cobrar un impuesto empobrecedor e injusto: la inflación. Pero es falso lo primero: no es necesario aumentar el sufrimiento de la gente, que bastante ha sufrido. Lo necesario es quitarle a la gente el peso opresor de las Administraciones Públicas, un peso que se notó relativamente poco en los años de vacas gordas, pero que ahora resulta abrumador.

La clave para juzgar a los políticos españoles y europeos, por tanto, es ver en qué medida quieren salvar al euro arruinando aún más a la gente, o reduciendo, por el contrario, los costes que la política descarga sobre la gente.

China e India, el absurdo de Kioto.



China es el primer país emisor de CO2 del mundo y la India, tras superar hace poco a Rusia, es ya el tercero. Entre China e India emitían en 1990 el 10 % del total global. Ahora entre los dos emiten el 30 %.

Se supone que el Protocolo de Kioto se pactó con la finalidad de reducir las emisiones. China e India lo firmaron y ratificaron de muy buena gana. Entraron a formar parte del grupo de los países en desarrollo que, aún firmando el Protocolo, tienen permitido emitir gratis el CO2 que les plazca.

El Protocolo, dentro de lo que se denomina Mecanismos de Desarrollo Limpio, ha impulsado la financiación en estos países en desarrollo de una serie de proyectos "limpios" aprobados por los comisarios de la ONU. Gracias a estos proyectos, algunas empresas de estos países han obtenido sustanciosos ingresos por ser beneficiarias de Certificados de Reducción de Emisiones, que permite a los posibles compradores de los países industrializados emitir más CO2 del asignado. Por ejemplo, la compañía francesa EDF Trading acaba de firmar un contrato para subvencionar un proyecto de bombilllas de bajo consumo en Líbano, por el que recibirá 450.000 certificados de reducción de emisiones que permitirá eventualmente emitir más CO2 en los países ricos que anden escasos de asignaciones.

El 74% de los Certificados de Reducción de Emisiones los han acaparado hasta ahora China (58%) y la India (16%).

Por ejemplo, compañías chinas se hicieron con la mayor parte de los Certificados de Reducción de Emisión de un potente gas invernadero, el HFC-23, que es un gas de desecho en la fabricación de refrigerantes. Un proyecto apoyado por la ONU. Fabricaban los refrigerantes para obtener el desecho, el HCF-23, ya que capturarlo y destruirlo les proporcionaba certificados con los que ganaban más que con los refrigerantes. Ahora está prohibido el truco. (ver co2: China aprovecha)

Según un estudio de Fitch, las compañías indias que han obtenido certificados de reducción se han embolsado durante estos años, gracias a los mecanismos del desarrollo limpio (más bien oscuro) la cantidad estimable de 1.300 millones de dólares. Las compañías chinas ni se sabe. Mentras tanto sus emisiones de CO2 han crecido con alegría.


Gran Vía y Castellana, Madrid

Autora: María Jesús Martín Villar.