Un mensaje para los millonarios indignados

Por Diego Sánchez de la Cruz:



"Un grupo de 45 millonarios estadounidenses ha solicitado públicamente que se aumenten los impuestos aplicados a las rentas altas. La iniciativa reúne a personajes tan diversos como el propietario de la heladería Ben & Jerry’s o el DJ y cantante Moby. Así, este grupo lleva varios días organizando todo tipo de reuniones en Washington DC, encaminadas a convencer a legisladores republicanos y demócratas de la conveniencia de su propuesta.
Este colectivo de personas acaudaladas defiende su iniciativa como una decisión “patriótica y solidaria”. Esta curiosa definición plantea dos interrogantes: ¿Es uno menos “patriota” por pedir una reducción presupuestaria en lugar de un aumento de la presión fiscal? ¿Puede definirse como “solidaria” una iniciativa basada en la coacción política? Si creemos que la respuesta a ambas preguntas es negativa, la polémica está servida.
El mayor peligro de este asunto reside en asimilar que el Estado es la única vía de asistencia social que merece la pena. ¿Qué pasa con las iglesias y las misiones de caridad? ¿Qué hay de la responsabilidad social de las empresas, o de los programas filantrópicos? Según la retórica de estos millonarios indignados, parecería que todo lo anterior no sirve de mucho. Su mensaje apunta que pagar más impuestos es la única forma de mostrar una sensibilidad social verdadera.
Ante esta situación, la periodista Michelle Felds decidió entrevistarse con algunos de los partidarios de esta iniciativa. Educadamente, Felds les informó de que no necesitan acudir a Washington para entregarle más ingresos al IRS, ya que el Departamento del Tesoro ya dmite donaciones voluntarias en su página web. Por supuesto, ninguno de los “millonarios patriotas” quiso predicar con el ejemplo…
Lo que sí hicieron muchos de estos individuos acaudalados fue repetir las consignas de losindignados estadounidenses contra las injusticias del sistema fiscal del país… pero, bien por ignorancia o bien por conveniencia, los “millonarios patriotas” han pasado por alto algunos datos fundamentales:
- Ocho de cada diez millonarios estadounidenses son la primera generación de su familia que alcanza dicho nivel de riqueza.
- Solamente catorce de cada cien millonarios trabaja en el sector de la banca, mientras quemás del 30% de las rentas altas del país gestionan otro tipo de negocios. Los abogados, ingenieros, científicos o expertos tecnológicos constituyen más del 6% de los ricos estadounidenses. Más del 15% son doctores o se dedican a la medicina.
- Desde el año 2007, el número de millonarios estadounidenses ha caído un 39%. Entre las rentas superiores a los $10 millones de dólares, la caída es del 55%.
- Los hogares con ingresos superiores a un millón de dólares donaron más de $150,000 millones de dólares a todo tipo de misiones de asistencia social. Esta cantidad es casi la mitad del total de todas las donaciones que se produjeron en 2010.
- Después de las deducciones fiscales, los impuestos que pagan las rentas altas equivalen aproximadamente al 24% de sus ingresos, mientras que la media de los demás contribuyentes es del 11%. Además, aunque el 1% más rico gana el 16% de la renta nacional, su contribución a la recaudación del impuesto de la renta es del 36,7% del total.
Así las cosas, esperemos que los políticos de Washington ignoren las reivindicaciones de estos “millonarios patriotas” y se ocupen de los verdaderos problemas de la economía de EEUU: una sobrerregulación que asfixia a empresarios y consumidores y supone un coste superior al 12% del PIB; una concatenación de “paquetes de estímulo” y “rescates financieros” que atenta frontalmente contra el capitalismo de libre mercado; una política monetaria irresponsable que creó los problemas actuales y alimentará nuevas crisis en el futuro; un sistema de Seguridad Social que no soportará el envejecimiento de la población; y, por último, una política de seguridad y relaciones exteriores tremendamente costosa y excesivamente intervencionista.
Eso sí: no cuenten con los “millonarios patriotas” para denunciar o resolver todo lo anterior".

Friedman y la sanidad catalana. Domingo Soriano

En las últimas décadas, se ha producido en Europa un saludable proceso privatizador. Poco a poco, el contribuyente se percató de que las aerolíneas, las compañías telefónicas o los aparatos industriales públicos eran completamente ineficientes y ruinosos desde el punto de vista económico. Además, proporcionaban un servicio de muy baja calidad, cada vez más alejado de las necesidades de los consumidores.

Paradójicamente, en los dos bienes que todas las familias más valoran –los cuidados médicos y la educación de los hijos– se ha impuesto de forma abrumadora la creencia de que sólo el Estado es capaz de proporcionar un servicio universal, que nos proteja a todos, especialmente a los hogares menos adinerados. Esto no tiene ningún sentido: precisamente porque nuestra salud y la formación de los jóvenes nos importan tanto es por lo que debemos alejarlas lo más posible de la ineficiente burocracia pública. ¿Por qué creemos que la organización que no es capaz de producir buenos coches a un precio competitivo va a ser particularmente eficiente a la hora de cuidar de nuestros hijos? ¿Por qué permitimos que Leire Pajín o su equivalente autonómico tomen decisiones sobre los cuidados médicos a los que podemos acceder?


Pensaba en todo esto el pasado martes, mientras leía la noticia de que la Generalidad está pensando "imponer" una póliza de seguros obligatoria a los catalanes con rentas más elevadas. Es una información que se une a los continuos globos-sonda sobre la generalización del copago en la sanidad pública. Es el colmo. Después de asegurarnos que los elevadísimos impuestos que pagamos servirían al menos para proporcionarnos unos servicios públicos de calidad, ahora nuestros políticos nos amenazan con hacernos pagar dos o tres veces por algo que ellos mismos han dicho miles de veces que es un "derecho" (de nuevo una palabra completamente distorsionada por el intervencionismo liberticida). Esto por no hablar del perverso incentivo que se crea: aquel catalán que se enriquezca por encima del arbitrario nivel declarado por su Gobierno autonómico, vería cómo, por un lado, se le expulsa de la sanidad pública y, por otro, se le obliga a realizar un gasto que quizás no quiera acometer, empujándolo a los brazos de las compañías aseguradoras, que tendrían un nuevo cliente cautivo. Artur Mas, el jefe del consejero en cuestión, ya ha salido a negar que vayan a aprobar algo así, pero todas las propuestas conocidas en los últimos días van dirigidas hacia el mismo sitio: encarecer la sanidad pública sin ofrecer ninguna alternativa válida al sufrido contribuyente.


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Alice Pike Barney (1857 – 1931)

The Necklace
Woman With Red Hood
Firelight
Circe

Mrs. Fleming Newbold

Laura At Sixteen

Mrs. Pansy Cotton

Self-Portrait In Painting Robe


Lucha intestina en el Kremlin. Emilio Campmany


El sistema soviético, opuesto a todo personalismo, no tenía, como si de una vulgar dictadura fascista se tratara, nada previsto para cuando falleciera Stalin. El luctuoso hecho aconteció el 5 de marzo de 1953. No hubo por tanto un inmediato sucesor que heredara el poder en la URSS. La paranoia del dictador soviético había hecho que el régimen engullera a sus mejores hombres. Los que sobrevivieron lo hicieron a base de ser cautos y timoratos.

A la muerte del dictador, no había nadie con la audacia suficiente para hacerse con todo el poder. Lavrenti Beria y Georgi Malenkov, sin embargo, concertaron sus actos con el fin de suceder conjuntamente al camarada fallecido.

Los nuevos hombre fuertes del Kremlin

Beria era el jefe de la policía secreta con el cargo de viceprimer ministro, lo que en un Estado como el soviético le daba muchísimo poder y lo convertía en un personaje extremadamente temido. Responsable de las persecuciones estalinistas, abominó de ellas inmediatamente después de la muerte del dictador. Muchos presos políticos fueron liberados. La idea del cruel político era desligarse desde el principio de aquellas atrocidades, a las que tanto había contribuido.

El poder de Beria se explicaba también porque era el encargado de desarrollar el programa nuclear soviético. Desde el mismo momento de la muerte de Stalin, mantuvo a todos sus camaradas a oscuras en cuanto al estado del armamento nuclear ruso, lo que les impidió valorar adecuadamente la posición de la URSS en el concierto internacional en plena Guerra Fría. De hecho, en el Kremlin poco menos que cundía el pánico. Es verdad que habían probado con éxito la bomba atómica en 1949, pero en Moscú no ignoraban que 1) carecían de medios para arrojar una sobre EEUU; 2) los estadounidenses disponían desde 1952 de la mucho más poderosa bomba de hidrógeno; 3) estaban rodeados por un anillo de bases militares estadounidenses, desde las que los norteamericanos podían lanzar sus bombarderos de largo alcance y barrer del mapa media docena de ciudades rusas. La llegada de un republicano a la Casa Blanca unos meses antes, con una retórica mucho más agresiva que la del demócrata Truman, y la debilidad y desconcierto que inevitablemente transmitía al mundo el régimen soviético a la muerte de Stalin hicieron que en el Kremlin se creyera que un ataque estadounidense era extraordinariamente probable. Controlando la información acerca de los progresos soviéticos en el campo nuclear, Beria podía modular a su capricho este pavor.

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Covadonga, donde todo empezó. Fernando Díaz Villanueva


En algún momento del verano del año 711, un noble godo llamado Pelayo galopaba presuroso hacia el norte huyendo del desastre de Guadalete y de la incontenible invasión musulmana. Buscó refugio en Toledo, pero los moros no tardaron en llegar hasta la Corte visigoda, que ocuparon sin resistencia. Esto provocó un nuevo éxodo.

Pelayo y otros muchos aristócratas de la España perdida buscaron refugio al otro lado de la Cordillera Cantábrica, un lugar remoto, pobre e inaccesible al que difícilmente les seguirían.

Pero les siguieron. Los ejércitos de Muza y Tarik dejaron atrás las montañas y colocaron un valí (gobernador) en la tierra de los astures. Aquel valí, que se llamaba Munuza, gobernaba de un modo un tanto precario, tanto por lo menesteroso de sus dominios como por la gran cantidad de godos exiliados con que le había tocado lidiar. Entonces sucedió que el moro Munuza se encaprichó de la hermana de Pelayo y la forzó a casarse con él, después de haber entregado el godo al emir de Córdoba como trofeo de guerra.

Hasta ahí podía llegar su paciencia. No sólo había perdido una batalla, a la que le siguió una humillante e inútil huida por toda la península, sino que ahora tenía que ver cómo un infiel le desgraciaba para siempre a la hermana. Se liberó de su cautiverio cordobés y viajó de nuevo al norte, buscando vengar la ofensa propia y la de su derrotado pueblo.

Llegó en el momento exacto, justo cuando un grupo de nobles se reunía en Cangas de Onís para declararse en vacaciones fiscales, es decir, para no pagar impuestos, que es lo más sano y heroico del mundo, tanto que a veces marca el nacimiento de grandes naciones; como España en esa ocasión venturosa o los Estados Unidos de América mil años después, cuando le dijeron nones al rey de Inglaterra, que les saqueaba sin piedad.

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¿Cómo vencer al populismo en América Latina? Héctor Ñaupari

Es la pregunta de los diez mil soles, como decimos en el Perú. Pese a su inmensa capacidad de seducción, considero que el populismo latinoamericano puede ser vencido. La pregunta es, ¿cómo hacerlo? Cabe acotar que, siendo el populismo una idea y un sentimiento, se debe enfrentar con ideas y motivaciones superiores y más convocantes que aquéllas que éste promete.

En primer término, para atacar el núcleo ideológico del populismo debemos sostener emotivamente que las sociedades que prosperan no se organizan en torno a la identidad, ni a la nación, ni a la raza, ni a la clase. Se organizan en torno a principios, que sirven para garantizar una convivencia pacífica y fructífera, para que se dicten unas leyes claras, sencillas y comprensibles y para que todos los ciudadanos aptos dispongamos de un mínimo de recursos que nos permitan competir en la sociedad.

¿Cuáles serían estos principios? Libertad, tolerancia, justicia y dignidad del trabajo. Aplicando estos principios, se logra lo que sostuvo Adam Smith en sus Lecciones sobre Jurisprudencia: “Para que un Estado pase de la peor barbarie al mayor grado de opulencia basta prácticamente con garantizar la paz, impuestos estables y una aceptable administración de justicia; el resto vendrá por si solo mediante el curso natural de las cosas”. Alcanzar un consenso en torno a estos principios es una tarea política esencial si queremos vencer al populismo. Esto tiene que hacerse fuera de los partidos políticos, pues todos, en mayor o menor medida, son proclives al virus populista.

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Crisis de internet en la isla. Blogueros piden "red para todos"


Angélica Mora

Nueva York

Apuntes de una Periodista

Los cubanos -especialmente los blogueros- se quejan que en la Isla más de 10 provincias no cuentan con cibercafés para poder conectarse a Internet.

En la Habana hoteles como Parque Central, Sevilla, Inglaterra y otros, no permiten la entrada a los nacionales.

Cuando los cubanos encuentran un lugar con Internet las tarifas de acceso a la red son en dólares y demasiado caras para sus escuálidos bolsillos.

En los casos que se les permita la entrada, pueden conectarse en cibercafés estatales a 8 pesos convertibles -equivalente a más de 10 dólares- la hora, pero sin navegación libre por la red.
Los precios varían, con la hora extra a razón de 4 a 5 pesos.

Los blogueros se quejan que esta es una medida aplicada por el gobierno cubano para mantenerlos aislados y sin acceso a la Red de Comunicaciones.

Reporteros sin Fronteras detalló en un informe que: "...está prohibido a los ciudadanos cubanos el comprar or adquirir un equipo de computadora sin el directo permiso de las autoridades (...) y los programas que instalan "en todos los café internet en la Isla están diseñados para detectar todo intento de acceder a "sitios prohibidos".

Las páginas de la Red son bloqueadas tecnológicamente, aprovechando que los servidores son estatales.

Por todo esto, un mínimo de cubanos tiene acceso a Internet, debido a lo costoso que esto representa y las dificultades colocadas por el Régimen.

El acceso se limita a los “ciudadanos favorecidos”, especialmente los funcionarios del gobierno.

En otras esferas de la electrónica los controles son también muy rígidos. A pesar del desarrollo tecnológico mundial, el pueblo cubano todavía no posee acceso a la televisión por cable ni al servicio vía satélite, fundamentalmente reservados para los hoteles de turistas y ciudadanos extranjeros residentes en Cuba.
La venta en las tiendas de divisas de videocaseteras y fotocopiadoras a los nacionales está estrictamente prohibida por regulaciones especiales.

Y volviendo a Internet, Cuba es el país más atrasado de América Latina en cuanto a su acceso y el tercero peor en el mundo en materia de telefonía celular, de acuerdo con un informe de la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

En Cuba, sólo 1.7 habitantes de cada 100 puede navegar por la red, mientras que en Haití -que es el país más pobre del Hemisferio Occidental- 7 de cada 100 habitantes tienen acceso a Internet, desde que fue introducida en 1996.

Una dura realidad para esta rama de la información que el gobierno de La Habana restringe, ante el justificado temor que el cubano se pueda comunicar con el resto del mundo y sentirse libre a través de Internet.

El Premio Nobel Mario Vargas Llosa advierte de que Latinoamérica puede convertirse en un continente de narco-estado


Mario Vargas Llosa cree que la violencia que genera el tráfico de drogas es “un fenómeno continental“. El narcotráfico “es una hidra, que está en todas partes” y, si esa amenaza no se enfrenta, puede acabar convirtiendo a Latinoamérica “en una especie de continente de narcos“.
“Yo creo que ha llegado la hora de pensar en una solución distinta, y en lugar de la represión“, habría que destinar recursos a “la prevención y la descriminalización de las drogas“, afirma en una entrevista con Efe el escritor peruano, que estos días visita la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

[...]

Hace dos días la ciudad de Guadalajara se vio sacudida por un nuevo episodio de violencia, y muy cerca de donde se celebra la Feria del Libro aparecieron los cadáveres de 26 varones, atados y amordazados.

Vargas Llosa cree que el Gobierno mexicano “ha dado un ejemplo” al enfrentar “de una manera resuelta, directa, el desafío del narcotráfico“, y le sorprende “mucho” que haya quienes critiquen al presidente de México por haberse “lanzado a una aventura semejante”.
“¿Qué habría que hacer? ¿Habría que mirar hacia el otro lado y dejar que el narcotráfico siguiera creciendo e impregnando el Estado, infiltrándose en todas las instituciones hasta convertir a México en un narco-estado?”, se pregunta.

Sin embargo, en su opinión, la idea de que reprimir el narcotráfico “es la prioridad fundamental, es equivocada” y se está viendo que no da resultados.

Por eso Vargas Llosa es partidario de “descriminalizar las drogas” y sostiene que “si los inmensos recursos que se dedican a la represión del narcotráfico, sin ningún éxito, se orientaran hacia la prevención, podría haber resultados y, sobre todo, se eliminaría la criminalidad, que es lo que está provocando esa montaña de cadáveres, en México y en todas partes“.

Y es que esta violencia afecta también a “muchos países de América Latina“; es un fenómeno “continental“. El narcotráfico “es una hidra, está en todas partes y si no se enfrenta, esa amenaza puede acabar convirtiendo a Latinoamérica en una especie de continente de narcos“, sostiene el novelista.

“Corremos el riesgo de que en un momento dado la democracia se ponga al servicio, no de la sociedad, sino del narcotráfico“, asegura.


Leer entrada completa en el blog de Miguel Galbán.